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Suavecito — capítulo 1
…Suavecito…
*Suavecito me pusiste todo en su lugar,*suavecito, como un juego para armar, empezaste corrigiendo males al azar, como al barro el alfarero, como brisa de aguacero, conquistaste… Suavecito
Un día helado como este, me hallaba bajo el gran nogal que hay cerca del lago de Hogwarts, observando como el calamar gigante sacaba sus tentáculos al sol.
Recordando tu sonrisa, esa que siempre me alegra el día por más gris que sea.
-¿Pensando en mí?-Pregunto tu dulce voz a mis espaldas, tu perfume me inundo dejándome sin aliento ya estaban muy lejos los días de nuestro odio.
-Eso quisieras-Respondí divertida, siempre me gustó molestarte.
Te sentaste a mi lado sin decir palabra más, cosa rara en vos.
-Te amo-Dijiste de repente, como si fuera algo de lo más natural pero a la vez sin restarle importancia con esa gracia y elegancia única.
-¿Qué?-Pregunte haciéndome la boba, me encantaban tus halagos.
-Te amo Lilian Evans-Dijiste con una sonrisa torcida, una de esas que me dejan sin aliento.
-Casi no me conoces…-Reproche mordiéndome el labio inferior.
-Pero lo siento-Respondiste poniendo mi mano en tu corazón que latía como loco-Siento como se pone cuando te tengo cerca, cuando siento tu perfume, como se detiene cuando me rechazas…-Me explicaste con ternura mientras los ojos se te enrojecían.
-¿Por qué?-Pregunte-¿Porque de entre todas las chicas elegís la única que siempre te rechazo?-Termine sin sacar mi mano de tu corazón.
-Porque sos la mujer de mi vida, sos la única que me vuelve loco, la única por la que daría todo, la única que me pone nervioso, la única a quien permito que me rechace, la única en mi corazón-Respondiste con una sonrisa aunque todavía se notaba la tristeza en esos ojos avellana.
-¿No soy un capricho?-Pregunte con voz de niña.
-Por supuesto que no-Me sonreíste con ternura y mi corazón vacilo.
Te amo y siempre lo supe, pero ese instante fue clave para mi vida, clave para nuestro amor.
*Colocaste besos justamente en el lugar,*suavecitos, cirugía para curar, las heridas que dejó el pasado sin sanar, y en el caos de mi infierno instalaste tu gobierno, y arrasaste… Suavecito
Te acercaste lentamente y con toda dulzura me diste un suave beso en la mejilla, te sonreí tomándote la mano ya nada nos iba a separar.
-Te amo-Dije simplemente, tu sonrisa creció mientras me acercabas colocando una mano en mi cintura.
-Y yo a vos-Susurraste a centímetros de mis labios.
Y así nuestras bocas se unieron en ese beso imposible, apasionado, romántico, tierno, dulce, interminable y muchas cosas más.
*Suavecito,*fuiste casi imperceptible, sin prisas de a poquito, colocaste tu bandera inamovible
-¿Lily estas bien?-Tu voz me sacó de mis recuerdos, tus manos tibias alrededor de mi cintura, tu dulce aroma a centímetros de mi piel.
-Perfectamente ahora que te tengo a mi lado-Respondí dándote un dulce beso.
-Te amo pelirroja-Sonreíste conmigo apretándome contra tu pecho.
-Y yo a vos Potter-Te seguí el juego acomodándome en tus brazos, como una niña en busca de protección.
*Suavecito,*fuiste tan demoledor, pasito con pasito, tu paciencia arrolladora me salvó Suavecito
Nuestras bocas se encontraron en un nuevo beso, un beso lleno de pasión y amor. Una pequeña patadita en mi ahora hinchado vientre me distrajo de tu boca.
-¿Sentiste?-Pregunte llevando tus manos a mi vientre.
-¿Fue una patada?-Preguntaste sonriendo mientras tus ojos brillaban, no podías estar más orgulloso de nuestro pequeño bebé.
-Sí-Respondí en un susurro concentrada en las pataditas.
-Me haces el hombre más feliz del mundo-Dijiste sin mover tu mano de mi vientre.
-Y vos la mujer más feliz-Respondí sonriendo ampliamente mientras te besaba, lo tenía todo y toda una vida para disfrutarlo.
-¿Ya pensaste en el nombre?-Preguntaste cortando el beso al sentir otra patadita.
-No, pero quiero que sea alguno con hache-Dije jugando con un mechón de tu indomable pelo.
-¿Por qué con hache?-Preguntaste divertido.
-Siempre me gusto esa letra y hay pocos nombres con ella, va a ser especial...-Explique con una sonrisa.
-Como la mamá-Terminaste sonriendo con ternura.
-Y como el papá-Añadí.
-Ojalá tenga tus ojos, son hermosos-Dijiste dándome un beso en el cuello.
-Y tu pelo-Agregue soltando el mechón negro azabache.
-Todo Potter lo debe tener-Sonreíste con un deje de arrogancia, clásico tuyo.
-Harry-Dije de repente mirando un libro que había en la estantería.
-¿Harry?-Preguntaste confundido.
-Me gusta el nombre Harry, es con hache y suena bien-Explique sonriendo.
-Me gusta, Harry Potter suena a leyenda-Sonreíste con picardía.
-Solo quiero que sea feliz…-Susurre apoyando la cabeza en tu pecho, sentía que nada podía ocurrirme si estaba en tus brazos.
*Me aceptaste como un cero izquierdo y sin valor,*me peleaste, sin nada a tu favor, con la suavidad con la que se mueve un rumor, como el paso de un anciano con paciencia de artesano, me salvaste… Suavecito
El rascar de una lechuza en la ventana me distrajo, era blanca como la nieve con unas betas negras.
-Pekas-Dije estirando la mano para abrir la ventana, la lechuza me estiró la pata y desenrosque la carta que llevaba-Tenemos que hablar, es urgente, voy para allá, Albus Dumbledore-Leí las palabras con el corazón en la boca, que pasaba?.
-Qué raro-Susurraste a mi lado, estabas nervioso, pero solo yo podía percibirlo.
-¿Qué habrá pasado?-Pregunte preocupada, cubriéndome el vientre con la mano casi por instinto.
-Tranquila, no te alteres-Me dijiste dándome un suave beso en los labios.
-No me pidas eso…-Susurré mientras un golpeteo en la puerta nos alertó, sacaste tu varita y con una mano me colocaste por detrás de ti.
-¿Quién es?-Preguntaste mirando a través del agujerito de la puerta-Ah, señor pasé-Dijiste con una débil sonrisa abriendo la puerta. La imponente figura de Albus Dumbledore atravesó la puerta cerrándola a sus espaladas, no tenía su clásica sonrisa de bondad, eso no era una buena señal.
-Lily, James, hay algo que deben saber-Dijo el director con tristeza en los ojos.
-¿Qué pasa?-Preguntaste con la preocupación grabada en tu rostro.
-Hay una profecía que podría involucrar a su hijo y a Lord Voldemort-Explicó el anciano.
-¿De qué se trata?-Pregunte nerviosa, esto era grave, podría soportar cualquier cosa menos que alguien lastimara a mi pequeño.
-Han hecho una profecía que dice que el único capaz de vencerlo está en camino, nacerá cuando el séptimo mes muera y de padres que lo han burlado tres veces-Dijo el profesor.
-Nosotros…-Empezaste, nosotros habíamos escapado tres veces, por los pelos pero lo habíamos hecho.
-Esa es la fecha para el nacimiento-Explique tocando mi vientre.
-Lo sé, pero no es el único-Dijo Dumbledore.
-¿Quién más?-Pregunte nerviosa.
-El hijo de Frank y Alice Longbottom-Dijiste con la mirada perdida.
*Suavecito,*fuiste casi imperceptible, sin prisas de a poquito, colocaste tu bandera inamovible
-Exacto-Terminó Dumbledore-En cuanto tenga otro dato se los hago saber, pero ahora debo irme solo les pido que se cuiden mucho y extremen las medidas de protección al máximo-
-Por supuesto-Afirme abriendo la puerta a Dumbledore.
-Nos vemos pronto-Se despidió él desapareciendo con un giro de su capa.
-Todo va a estar bien-Dijiste abrazándome por la espalda.
-No lo sé, pero prométeme que vamos a estar juntos, los tres-Dije con lágrimas en los ojos.
-Te lo prometo mi vida-Aseguraste besándome con mucha intensidad a los que yo respondí gustosa, no había mejor remedio para mí que tus labios.
*Suavecito,*fuiste tan demoledora, pasito con pasito, tu paciencia arrolladora conquistó Suavecito
¡Hola!
Espero les haya gustado, es solo un song-fic de esta hermosa pareja que se me ocurrió escuchando la canción que es: "Suavecito" de Ricardo Arjona
¡Nos vemos en los comentarios!
Besos, Paz
P.D: Esta historia ya la había subido antes pero decidí subirla por separado.