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Historia 100577 — capítulo 1

Furioso. Así estaba: furioso. Realmente furioso. Había esperado tanto aquel momento en el que él atacaría a su presa desprevenidamente, sin embargo nunca pasó lo que esperaba. La boda fue todo un desastre, bueno, al menos para él.

Había hecho el más grande esfuerzo para vestirse elegante y seductoramente; compró uno de los más caros perfumes que vendían en su país, Bulgaria; trató de peinarse como una persona normal; y por último se aseguró de que Hermione Granger asistiera a la boda de Fleur Delacour, antigua rival en el Torneo de Los Tres Magos, y Bill Weasley. Siempre deseó que la relación especial que mantenía con la castaña siguiera hasta el fondo. Sin embargo, jamás se detuvo a pensar en que había otra persona más delante de él.

Se sorprendió demasiado cuando Ronald Weasley, quien no se separaba de la persona de Hermione, le gritó en la puerta de la carpa totalmente fuera de sus cabales. Sabía que el pelirrojo tenía ciertos celos, pero los ignoró. Quería actuar como un verdadero caballero delante de una hermosa damisela, y le salió a la perfección.

La boda continuó con alegría y emoción. Muchas personas ya estaban sentadas esperando a la novia. El novio, junto al padrino, miraban ansiosamente a todos los rincones mientras movían el pie, en forma de desesperación. Sin embargo, el rostro de Bill Weasley era de felicidad, y todos lo comprendían.

Viktor Krum se sentó detrás de una melena castaña que reconoció al instante, era Hermione. Un revoleteo de mariposas en su estómago provocó que sus entrañas rugieran y que su corazón latiera a más velocidad. No comprendía lo que le sucedía, era muy extraño. Había estado con muchas chicas, sin embargo con ninguna sintió lo de recién. ¿Sería que estaba…? ¿Él estaba…? Inhaló con fuerza para tratar de alejarse de ese sentimiento, pero se sorprendió que el oxigeno tenía cierto sabor a fresas. Era el shampoo de Hermione.

A continuación, en el ambiente sonó una melodía tierna y suave. Al final del pasillo, la bella Fleur caminaba del brazo de su padre hacia el altar. ¡Si que era hermosa! Radiaba hermosura por donde pisaba. Ella estaba con una sonrisa en su rostro. Mientras que Bill le dirigía una mirada confortante.

Viktor no se sorprendió en lo más mínimo al verla pasar ya que consideraba que su belleza no superaba a la de Hermione. No obstante, no pudo evitar imaginarse a Granger como la novia que caminaba hacia al altar, a punto de casarse con él…

La ceremonia terminó muy rápido. Todos los presentes se levantaron del asiento para saludar a los novios. Una gran multitud rodeó a la pareja feliz en pocos segundos. Hubo gritos y abrazados mientras que las personas se mezclaban. Viktor se dirigía a felicitar a Fleur cuando distinguió a la persona que tanto anhelaba ver… Hermione iba junto a la pelirroja Weasley con un pañuelo en la mano y lágrimas corriendo por la mejilla. Supo que tendría otra oportunidad como aquella.

Se acercó sigilosamente hacia ella, antes de que Ronald los viera juntos y tratara de separarla. Esperó a que Ginny Weasley le diera la espalda para saludar a Bill, y fue en ese momento cuando aprovechó y sujetó a Hermione por la muñeca. Ella, sin comprender lo que pasaba, se dejó llevar por entre todas las personas. Viktor no tenía idea a dónde la llevaría, pero cuanto más lejos, mejor. Pronto, ambos estuvieron fuera de la carpa, rodeados de oscuridad, el silencio y el frio.

-Hermione - susurró con la cabeza gacha - Te… Te quiero decir algo muy importante - al parecer estaba nervioso. Metió la mano en un bolsillo de su chaqueta y revolvió con manos temblorosos hasta que encontró el objeto que tanto ansiaba en mostrárselo sólo a ella.

-¿Viktor? ¿Qué sucede? - inquirió Hermione con pura sorpresa.

-Hermione… Yo… Yo… - no pronunció ninguna palabra.

Se inclinó hacia Hermione y la besó. Fue un beso corto pero suficiente como para que Viktor pudiese demostrar todo lo que estuvo guardando desde hace tiempo. No fue intenso, no fue apasionado; fue simple. Hermione ya los había probado, claro, pero nunca pensó en la posibilidad de que aquellos fueran como era ese. Definitivamente, este beso era… distinto.

Se separaron de a poco. Viktor quiso que el rostro de la chica quedara a pocos centímetros de él. Los ojos miel y los negros de cada uno se conectaron por un periodo de tiempo que se convirtió infinito.

-Viktor… Yo no… no se cómo decirlo pero… - Krum la silencio poniéndole el dedo índice en sus labios.

-Solo escúchame. - respiró hondo - Ya se que lo nuestro nunca funcionó como pensábamos. Por eso, quiero, deseo, que nuestra relación conti…

-¡Viktor! ¡Escúchame! - interrumpió con un poco fastidio Hermione - Ya es tarde… Yo ya no siento lo mismo que tú. Lo del Baile de Navidad no fue nada para mí. Además estoy esperando… - la última oración se fue apagando y su rostro se ruborizó por completo.

-Ya lo creí - Viktor, dentro del bolsillo, soltó el objeto con pereza y miró a la castaña con ojos de nostalgia - Tú quieres a ese Weasley ¿Cómo se llamaba? Ronald ¿no es así? - la furia hacia que su tono de voz aumentara.

-Viktor. - Hermione, luego de ruborizarse un poco, apoyó su mano en el hombro de él para tranquilizarlo, pero éste la rechazo inmediatamente - Yo… Perdóname. No fue mi intención of…

-¡Vete! - gritó, ya perdiendo los estribos - ¡VETE CON ESE TRAIDOR A LA SANGRE! ¡ESE PROBETÓN! ¡ESE IDIO…!

Lo próximo que recibió de Hermione fue la cachetada en medio del rostro. Esta fue tan fuerte que le dejó colorado la mejilla. A continuación, la castaña se alejó de él. Entró a la carpa con paso firme y el ceño fruncido.

Viktor quedó allí, solo y con la cara roja. Nunca se había sentido de aquella forma por una mujer. Sentía que el corazón se le partía a la mitad, en dos, en miles de pedazos que se volvían cenizas. Cenizas que se volaban por el viento. Ya no sentía el pecho.

Sacó de su bolsillo una pequeña cajita negra. La contempló con tristeza. La abrió con parsimonia y dentro de ella, encontró un collar de oro puro con un dije. Aunque no era un dije cualquiera, éste era un "H" con brillos plateados. Era bastante hermoso y resplandeciente. De seguro todas las chicas morirían por el, sin embargo, Viktor se lo había comprado solo para Hermione.

¿Qué era lo que verdaderamente sentía? ¿Acaso…?

¿Acaso Hermione Granger se volvió el Amor Imposible de Viktor Krum?

Imposible… Así era ella para mí… Imposible…