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Historia 101382 — capítulo 4

Scorpius & Lily

Cuando amamos, intentamos llamar la atención del otro de cualquier manera. Pero por lo general, lo que nos puede conducir al corazón del otro, es algo insospechado, misterioso.

Lily Luna Potter Weasley bufó notablemente molesta, odiaba estar allí, odiaba las apuestas y por sobre todas las cosas lo odiaba a él.

Scorpius Malfoy, el rubio más lindo y engreído de todo Hogwarts, él era el dueño del 99% de los enojos de la pelirroja, como ese.

Él era un Malfoy y ella una Potter, él un Slytherin y ella un Gryffindor. Eran enemigos a muerte, siempre se odiaron a pesar de la amistad del rubio y el hermano menor de ella.

Nadie ni nada lograba enfurecer a Lily como Scorpius, él la sacaba de quicio siempre y eso era por una simple razón, la pelirroja lo volvía loco como ninguna otra.

Los profesores solían decir que se parecían a James Potter y Lily Evans, cosa que hacia a él muy feliz y a ella una furia.

Lily miró de reojo hacia el imponente castillo que se erguía a sus espaldas con el entrecejo fruncido, todo empezó por una apuesta, ella y el rubio apostaron que si los Slytherins ganaban el partido contra Gryffindor ella saldría con él pero por el contrario si los leones ganaban el Malfoy debía pasearse por los pasillos con un gran cartel que rebelara su amor hacia dicha casa.

Para desgracia de la pelirroja y dicha del rubio Gryffindor perdió, y allí estaba ella esperando a que él se dignara a aparecer para comenzar a cumplir su tortura.

-Hola, pelirroja-Saludó Scorpius abrazándola por detrás.

-Suéltame-Exigió con firmeza la chica notablemente irritada.

-Estamos en una cita, hermosa-Le susurró al oído el aludido con voz seductora.

-Lamentablemente-Murmuró por lo bajo Lily alejándose de él.

Scorpius rio, estaba demasiado feliz como para mostrarse ofendido.

-Bien hermosa, ¿A dónde quieres ir?-Preguntó con tono galante, ella fingió hacer arcadas.

-Honeyducks-Respondió en tono cortante, encaminándose al local de dulces más famoso del pueblo con un radiante rubio por detrás.

-Es una cita, recuerda-Informó el tomándola de la mano, Lily bufó pero no se separó.

Entraron a la tienda rodeados de curiosas miradas por doquier.

<<Trágame tierra>>, pensó Lily.

<<Es el mejor día de mi vida>>, pensó Scorpius.

Luego de comprar varios dulces salieron de la tienda, aún con las manos entrelazadas.

Más miradas se posaron sobre ellos, provocando una enorme sonrisa en él y miradas asesinas por parte de ella.

-Te odio, Malfoy-Murmuró Lily asesinando con la mirada a una pareja que los miraba.

-Y yo te amo, Lily-Respondió él dándole un sonoro beso en el cachete.

La pelirroja estuvo a punto de matar al rubio pero luego recordó que no podía "Sin golpes" había dicho él el día de la apuesta.

Se maldijo a si misma por ser tan mala para las apuestas y el quidditch, aunque esto último no era cierto.

-¿Vamos a las tres escobas?-Preguntó Scorpius con una enorme sonrisa.

Lily lo fulminó con sus chocolates ojos antes de asentir quedadamente.

-Puedes hablar-Bromeó él abriéndole la puerta del local.

Ella puso los ojos en blanco pero no abrió la boca en ningún momento.

Tomaron asiento en una pequeña mesa alejada tratando de evitar las miradas indiscretas pero era imposible.

-¿Qué van a tomar?-Preguntó una camarera acercándose, era rubia y muy bella.

Scorpius la miró de arriba abajo y sonrió seductor antes de responder.

-Dos cervezas de mantequilla-Respondió haciéndole una guiñada, la mujer sonrió antes de marcharse.

Lily bufó captando la atención del Malfoy.

-¿Sí?-Preguntó este con una ceja alzada, mirándola divertido.

-Nada-Murmuró ella clavando la mirada en la mesa como si fuera la cosa más interesante del mundo.

No quería admitirlo pero que él coqueteara con esa mujer le molesto y mucho.

-¿Estas bien, linda?-Insistió él buscando esos ojos chocolates que tanto amaba.

-Estaría mejor si no tuviera que pasar todo el día con vos-Respondió ella cortante, clavando sus ojos en los grises de él.

Scorpius trató de sonreír pero eso le había dolido, él en verdad la quería.

La camarera llegó con las bebidas e inmediatamente buscó la mirada del rubio pero este parecía ausente.

Comenzaron a beber en silencio, ambos metidos en sus pensamientos.

-¡Hola!-Saludaron dos voces a coro.

Ambos levantaron la vista para encontrarse con esas dos personas que tanto conocían: Albus Severus Potter y Paz Luna Longbottom.

-¿Cómo están pasando?-Preguntó Albus con una sonrisa cómplice hacia su amigo, aunque en un principio casi mata al rubio por querer a su hermanita al final terminó por aceptarlo.

-Mal-Respondió la pelirroja.

-Excelente-Respondió el rubio.

Los recién llegados pusieron los ojos en blanco, sus amigos no cambiaban más.

Lily bufó cansada y le mandó una mirada de suplica a su mejor amiga.

-¿Quieren que pasemos el día con ustedes?-Ofreció la morocha con una sonrisa pero ambos chicos negaron frenéticamente.

-No creo amor, mejor los dejamos solos-Cortó Albus tomando a la morocha de la mano y sacándola de allí.

La pelirroja le mando otra mirada suspicaz a su amiga pero ella solo se encogió de hombros, incapaz de hacer nada.

-¿Qué te parece si vamos a la tienda de quidditch?-Ofreció el rubio dispuesto a cambiar el mal humor de ella.

Los ojos de la chica brillaron al oír esas palabras.

Sin decir más Scorpius pagó la cuenta y luego la tomó de la mano encaminándose a la tienda preferida de ambos.

-Haber si consigues algo que te haga ganar-Murmuró él con una sonrisa de oreja a oreja.

Ella bufó pero le sonrió por primera vez en el día.

-Ese fue solo un mal día-Aclaró Lily mirándolo con suficiencia.

-Claro, apostamos cuando quieras-Rio él.

Lily hizo una mueca antes de responder.

-Prefiero no más apuestas por un tiempo-Dijo seria.

Él soltó una sonora carcajada y ella sin poder contenerse le pegó un manotazo en el  brazo.

-¡Dijimos que sin golpes!-Reprochó él sin borrar su sonrisa.

-De acuerdo-Aceptó ella poniendo las manos en alto.

Scorpius volvió a tomar la mano de Lily antes de abrir la puerta del local, dejándola entrar primero.

Comenzaron a recorrer el gran lugar en busca de todo lo necesario para sus amadas escobas y alguna que otra cosa.

Los ánimos parecían haber mejorado enormemente, Lily sonreía y Scorpius era el causante de eso.

Quince minutos después ambos salieron de la tienda, con amplias sonrisa y las manos cargadas de bolsas.

-¿Sabes?, puedes ser agradable cunado quieres-Murmuró Lily clavando sus ojos en los grises de él.

Scorpius sonrió feliz tomando la mano de ella entre las suyas.

-Sabía que llegaría el día en que dirías eso-Dijo dándole un beso en la mejilla.

Ella puso los ojos en blanco divertida y le sonrió con ternura.

-Tengo un lugar que mostrarte-Dijo Lily y comenzó a correr con él de la mano.

Se frenó en frente de un pequeño parado con vista hacia el lago donde el sol brillaba a punto de ocultarse.

Scorpius sonrió tomándola de la cintura delicadamente.

Ella tragó saliva lentamente mordiéndose el labio inferior, corrió unos pequeños cabellos rubios de la cara de él, que tenía sus ojos grises clavados en ella.

Lily se apartó de repente, confundida.

Scorpius cerró los puños y los ojos notablemente frustrado.

<>, pensó.

-Es un lindo lugar, ¿no te parece?-Comentó Lily rompiendo la tención, él asintió acercándose a ella instintivamente.

La pelirroja lo miró de reojo mordiéndose el labio inferior.

<>, murmuró una malévola vocecita en su cabeza.

<<¡Claro que no!, ¡Lo odio!>>, gritó otra voz notablemente irritada.

Lily movió la cabeza negativamente, apartando sus locos pensamientos.

Scorpius se acercó abrazándola por la cintura con delicadeza y colocando su cara sobre el hombro de ella que se estremeció levemente ante el contacto.

La pelirroja respiró hondo sin saber que hacer, el perfume de él la invadió impidiéndole pensar con claridad.

-Te quiero, Lily-Susurró a centímetros de su oído el rubio.

Ella se estremeció sintiendo la respiración de él chocar con su piel.

Comenzó a girar lentamente, sin que Scorpius se alejara, ambos quedaron a centímetros. Él abrazándola por la cintura y ella con sus manos enredadas en los cabellos platinados.

Las respiraciones se entrecortaron mezclándose entre ellas debido a la poca distancia.

Una pequeña sonrisa se formó en los labios del rubio, tanto tiempo había esperado.

Sin soportar un segundo más Scorpius se acercó lentamente, cortando la distancia entre ambos, poso sus labios sobre los de ella con suavidad.

Primero solo un roce y luego ambos intensificaron el beso, apegándose instintivamente.

Se separaron por la falta de aire, ella sonrojada y él con una sonrisa de oreja a oreja

-Yo también te quiero, Scorpius-Susurró Lily con sus ojos aún cerrados, él sonrió antes de volver a besarla.

-Feliz San Valentín, pelirroja-Dijo Scorpius apenas se separaron.

Ella sonrió más feliz que nunca, por fin había aceptado lo que sentía.

¡¡¡¡Hola!!!!

Si se preguntaron donde me había metido la respuesta es : ¡Estuve bloqueada!

Sí, metí la pata...

Comenté una historia del tipo "Busco personajes" y me bloquearon por 5 días que al final casi fueron 10...

Horrible...¿mi consejo? : ¡Respeten las reglas!

En fin...

Llegamos al final de este mini-fic....

Espero les guste el Lilius, yo los amo....

Fue un placer escribir para ustedes :) , ¡Fueron unos geniales lectores!

Muchos besos, Paz :D