¿Leona o Serpiente? — capítulo 20
Enloquecida de amor?
- Entonces hermanita, ¿tú has estado portando como una niña mala?- pregunto fingiendo toda la tranquilidad que no sentía mientras la joven seguía bailando sola en medio de la sala.
Astoria se detuvo, sus respiración estaba agitada y sus mejillas sonrojadas, en uno de los sillones de la sala descansaba un enorme oso de felpa que ella se apresuro a tomar entre sus brazos- ¿Yo? Portándome mal, ummmmm… yo soy una princesita Nahuel, tu princesita. ¿Acaso está mal que las princesas cumplan sus sueños?- pregunto fingiendo inocencia.
-¿Qué fue lo que hiciste, mi princesita?- Astoria siempre había tenido tendencia a ser impulsiva y psicópata pero Nahuel estaba comenzando a creer que su hermana estaba enloqueciendo.
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Solo ayude un poquito para que mi amiguita pudiera matar a un niño malo que no quiere morirse- respondió ella con una sonrisa mientras le giñaba un ojo.
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¿Y cómo ayudaste a tu amiguita, mi princesa?- definitivamente Astoria estaba enloqueciendo.
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Le dije lo que tú estabas haciendo, le dije que tú sabías donde estaba ese niño y sus amigos- contesto ella abrazando al oso con más fuerza.
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¿Qué?- grito Nahuel tomándola por los brazos con brusquedad, ella apretó el oso con más fuerza y comenzó a sonreír tímidamente, luego se carcajeo y lo miro a los ojos desafiándolo.
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Pensaste que podías traicionarnos tan fácilmente, que no abría castigo; lo siento hermanito pero yo voy a casarme con Draco Malfoy sobre la tumba de esa sangre sucia y su maldito engendro, yo seré la señora Malfoy.- dijo ella sacando la varita que mantenía oculta en el interior del oso- Imperio- Nahuel abrió los ojos aterrado ante la sensación que invadía su cuerpo, luchaba por mantener el control pero se sentía cada vez más débil, poco a poco perdía el dominio sobre sí mismo.
Antes de que perdiera definitivamente el conocimiento escucho la voz de Bellatrix - Bien hecho Astoria, sin duda tú serás una Malfoy muy valiosa.
-Malfoy- susurro Harry observando la mansión con cierto temor… Después de pasar semanas huyendo de los mortifagos había desarrollado el hábito de desconfiar hasta de su sombra y no se sentía nada a gusto con la idea de estar en la casa de uno de sus enemigos.
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Bueno creo que todos se han pensado que mi casa es un alojamiento - bufó Draco- supongo que Snape se harto de jugar contigo y te mando aquí. ¿Por cierto donde lo dejaste?
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El… el no pudo escapar- declaro el niño que vivió con algo de tristeza, solo esperaba que Bella no lo hubiera matado.
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Bueno Potter entonces, ¿qué demonios estamos esperando?, vamos por él- respondió el rubio con voz gélida mientras caminaba hacia el interior de la mansión- Si mi querida tía adelanto el ataque debe haber alguna razón… ella no puede simplemente haber cambiado de opinión- razonaba en voz alta- debemos reunir a todos ahora.
Draco no sabía qué hacer, no tenía idea de por dónde empezar su primer instinto fue buscar a alguien que pudiera hacerse cargo de la situación, él apenas había alcanzado la mayoría de edad y nunca antes se imagino enfrentarse a semejante situación, al menos no en el mismo bando que el pobretón y San Potter… por unos aterradores minutos recordó que él no tenía ningún plan, que no había forma de que un puñado de magos adolescentes derrotaran al mago oscuro más temido de todos los tiempos y que lo más seguro era que estuviera viviendo las últimas horas de su corta vida. La magnitud de la situación lo paralizo por unos segundos mientras caminaba hacía la biblioteca seguido del que hasta hacía unos meses era considerado su peor enemigo; pero luego una imagen de cierta castaña vino a su mente y comprendió que no había marcha atrás, él debía hacer algo, no podía cruzarse de brazos y esperar que alguien más hiciera el trabajo sucio, se lo debía a su hijo… debía hacer lo que tenía que hacerse por su hijo y por la mujer que amaba, para darles a ambos un futuro.
La parte Slytherin de él, esa parte que tenía la facultad de salir adelante a pesar de todo se hizo cargo de la situación y menos de media hora los Slytherin y la mayor parte de la Orden del Fenix estuvieron reunidos en la madriguera, Hermione también estaba allí estaba sentada sobre una mecedora conversando con la señora Weasley, a pesar de la insistencia del rubio para que ella se quedara en la mansión; llevaba un vestido floreado y un abrigo verde musgo que no alcanzaba a cubrir su vientre de casi ocho meses de embarazo, lucía cansada y cada vez que intentaba hablar con el rubio a solas él la evadía de la misma forma en la que evitaba mirarla a los ojos y mientras ella bajaba la cabeza dolida, quizás en el fondo Draco tuviera razón y ellos no deberían estar juntos.
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Es un suicidio- grito Molly Weasley espantada- No permitiré que mis hijos participen en esto, ¿Arthur?- exclamo lanzando una mirada interrogante a su esposo.
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Los muchachos ya son mayores de edad, no podemos evitarlo- respondió el hombre causando que Ron, Ginny, Fred y George suspiraran aliviados.- Tú no, Ginny. Tú aún eres menor de edad y deberás permanecer a salvo- se apresuro a aclarar el señor Weasley.
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Pero…- quiso refutar Ginny.
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Sus padres tienen razón señorita Weasley, es mejor que usted y la señora Malfoy sean llevadas a un lugar seguro, quizás la señorita Lovegood podría acompañarlas- dijo Dumbledore poniéndole fin a la discusión- Me temo mis queridos amigos que ha llegado la hora de enfrentarnos a Voldemort; ciertamente esperaba poder evitar este enfrentamiento de alguna forma pero recientemente he sido informado de que el virus que Tom soltó sobre el mundo mágico a cobrado la vida de gran parte de los magos y brujas nacidos muggles, no podemos esperar más tiempo debemos encontrar la cura y para eso deberemos atacarlos directamente- la mirada del director denotaba cansancio y tristeza cuando pidió a Draco conversar a solas
-Es mi deber comunicarle señor Malfoy que su padrino está muerto- dijo el director cuando todos se retiraron hacía sus habitaciones.
El rubio no demostró ningún cambio en la expresión de su rostro - La mansión Malfoy será apropiada para mantener a mi esposa a salvo- dijo el rubio evitando la mirada de Hermione- Theo y Pansy pueden cuidar de ella si los demás están de acuerdo puedo llevar a Lunatica y Weasley allí pero tiene que ser ahora.
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Estoy seguro de que su padrino se sentiría orgulloso de usted- repuso el director.
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Estoy seguro de que mi padrino apreciaría que terminara con esta guerra de una maldita vez- contestó Draco girando sobre sus talones para salir del comedor, afuera lo esperaban lo Slytherin.
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Entonces ¿Qué crees que piensen nuestros padres de sus hijos rebeldes?- dijo Blaise.
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No lo sé pero me encantaría ver la cara de mi padre cuando se entere de esto- se burlo Theo.
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No es momento de bromas- corto el rubio- Tú te quedaras en la mansión- dijo dirigiéndose a Hermione por primera vez después de horas de silencio- Theo y Pansy cuidaran de ustedes…
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No voy a esconderme mientras ustedes arriesgan su vida- refutó Hermione.
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¡Estoy completamente de acuerdo con ella!- apoyo Pansy.
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¿Estás seguro de esto?- pregunto Theo.
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Amigo, te agradezco el gesto, no podía esperar menos de ti- dijo Blaise al rubio- Más te vale que cuides muy bien a mi mujercita- le advirtió a Theo y la mirada que le lanzo el rubio al castaño dejo en claro que él esperaba lo mismo.
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Creo que yo podría ser más útil si fuera con ustedes- repuso Theo enérgico- Cuidar de un montón de mujeres histéricas no es precisamente una misión emocionante, además no tengo la menor intención de despertar a las tres de la mañana para salir a buscar pepinillos en almíbar- se quejo el castaño.
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Qué pasa con ustedes, es que no nos han escuchado… no vamos a escondernos- grito Hermione pero los Sly continuaron con su conversación como si no la hubieran escuchado.
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Blaise Zabini- grito Pansy- no puedes esperar que me quede oculta mientras tú arriesgas tu vida.
Blaise se giro hacía la joven con mirada amenazante respirando agitadamente y finalmente soltó un suspiro- Mi amor, no hay forma de que permita que tú participes de esto- dijo abrazando a la serpiente con delicadeza.
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¿Insinúas que soy una bruja mala?- exclamo Pansy soltándose del abrazo.
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No, claro que no mi amor- contestó Blaise nervioso ante el tono de voz amenazador de su novia.
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Entonces no se hable más, yo voy a pelear con ustedes- declaro la joven besando la mejilla de su novio- estoy segura de que todo saldrá bien- susurro al oído de Blaise.
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No puedo evitar que Pansy participe en esto pero tú no lo harás- se apresuro a decir Draco antes de que Hermione pudiera alegar algo- Theo cuidara de ti y tendrás todo lo que necesites pero no podrás acompañarnos y no vamos a iniciar un debate sobre eso.
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Tú esposo tiene razón Hermione- dijo Luna- en tu estado sería mejor que descanses, tú hijo te agradecería que no te agitaras demasiado.
Hermione sus piro derrotada y tomo el plato de aceitunas que Luna le ofrecía y se llevo una a la boca preguntándose cómo hacía la rubia para adivinar sus antojos.
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Mi Señor - dijo la mujer con adoración depositando el cuerpo inerte del traidor sobre la mesa ante la mirada atemorizada de algunos de los mortifagos que reconocieron rápidamente a su compañero- lo conseguí, mi señor… el traidor esta muerto pero… - titubeo sin atreverse a continuar.
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Bella, ¿Dónde el niño? ¿Dónde está Harry Potter?- pregunto Voldemort, su voz susurrante estremeció a los mortifagos que se encontraban en la habitación, retrocedieron poco a poco hacía la salida, presas del pánico y el miedo, temerosos de ser castigados por un error que no habían cometido.
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Mate a Snape…pero él… mi señor, no pude detenerlo… el niño escapo- confeso Bella aferrándose a su varita mientras se encogía ante la mirada iracunda del Lord.
¡Escapo! Imposible, como un niño sin ningún talento mágico excepcional puede escapar de mis mortifagos, porque lo permitiste- grito y de la punta de su varita los haces de luz comenzaron a surgir amenazantes - Es suficiente, suficiente… es hora de matar al niño, no podemos esperar más. Harry Potter debe morir esta noche.-Los mortifagos asintieron, algunos temerosos otros con entusiasmo, deseosos de demostrar su valor al Lord.
Les debo una explicación:
No tengo internet
Siento mucho no poder actualizar