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El Yang de Draco — capítulo 12

A la mañana siguiente,Ariadna se despertó sobresaltada.Había tenido una pesadilla.Con Draco Malfoy.Besándola. Pensó que era una pesadilla,hasta que se olió sus manos...Y olían al aroma de Malfoy,a su colonia.Y el recuerdo de la noche anterior vino a ella.- Dios...Dios,¿qué hice? - susurró,y enterró la cara en la almohada.¡Había besado a Draco Malfoy! No podía ser cierto.- ¿Como pude,como pasó...Después de lo que me hizo...Como...? - Ariadna se incorporó,tapándose la cara con las manos.Recordaba la humillación,la sala de los Menesteres...Malfoy junto a ella...Pero recordó también el mejor momento de todos... - ¿Qué has echo,Malfoy? - dijo ella,casi sin palabras.- Bésame,Granger - susurró el áspero.Ella lo miró. - Besame,no te lo repito más veces.- Pero...**- Quédate en este momento,Ariadna - era la primera vez que pronunciaba su nombre. - Bésame... ¡Se habían besado! Y Draco había sido delicado con ella,se había disculpado...Pero no podía ser así...Tenía que haber algo más...Ariadna se tocó los labios,y una sonrisa tonta salió de sus labios.A pesar de todo...Ese beso le había gustado.Pero de ahi paso a la vergüenza.¡Como iba a mirarle a la cara! O no iba a mirarle...No podía acercarse después de esa noche.No quería ir al Gran Comedor y enfrentarle.Pero no le quedaba más remedio.Se levantó,se puso unos pantalones de talle alto,una camiseta,las botas,se dejó el ondulado pelo suelto y bajó a desayunar con cierto temor. Pero Draco no estaba allí.Con alivio,se dirigió a la mesa de Gryffindor,donde estaban Harry y Ginny comiéndose a besos.- Como se ponen a estas horas de la mañana - sonrió Ariadna,y los dos la miraron.- ¡Te estuvimos esperando un buen rato! No pudiste quedarte tanto en la biblioteca - dijo Harry.- Estuve dando una vuelta por la Sala de los Menesteres,no podía dormir.- ¿Y esa sonrisa boba?¿Y esos ojos? - Ginny era muy observadora y notaba a Ariadna mucho más diferente. -¿Qué pàso anoche,Granger?- Anoche no pasó nada,Ginny - respondio Ariadna sentándose a la mesa.- ¿Entonces con qué has soñado? Porque estás muy contenta - se echó a reír.- Mejor diganme que es lo que han soñado ustedes para estar así a estas horas de la mañana - Harry se rió.- Mejor lo que haremos dentro de poco...Ariadna se tapó la boca con las manos.- Espero que Ron no se entere de que has desflorado a su hermanita pequeña...- Ron es un tonto,y no se enterará si nadie se lo dice - Ginny entrecerró los ojos.- No diré nada,soy una tumba - Ariadna sonrió. - Me vuelvo a la biblioteca,o mejor me marcho un rato al jardín,necesito aire.- Vuela,no sea que Seamus te ande buscando.- Ja ja ja.Ariadna salió con una sonrisa del Gran Comedor,pero en la puerta...Se le cruzó.A Draco Malfoy.Los dos se miraron,ella agachó la cabeza avergonzada y salió,pero antes de eso,se dio la vuelta,justo cuando Malfoy se volvia a mirarla.Ella se marchó corriendo de allí,con la cara encendida.No le podía estar pasando eso.No podía estarse enamorando de alguien vil y cruel.Es más,a lo mejor la noche anterior quizá él la hubiese olvidado. Pasada la hora de comer,Ariadna se fue a la biblioteca a buscar un libro sobre aurores,para mantenerse mejor informada de su futura carrera.Pero antes de llegar a una de las mesas,se topó con Malfoy.- ¿Aurores,Granger? - preguntó con su tono frío.- Si,voy a ser auror.¿Te importa mucho?- No,la verdad es que no. - Malfoy siguio su camino,pero a medio se volvio,y de pronto,sin saber por qué...La sonrio.Pero una sonrisa...amistosa.Ariadna no pudo evitar sonreirle coquetamente,y se sentó a la mesa.Draco se sentó a hacer los deberes a una mesa enfrente de la suya...Y no paraban de mirarse,no podían dejar de mirarse. Draco no apartaba los ojos de ella,y cada vez que ella alzaba la mirada y le sonreía,aunque fuese un poquito,sentía más ganas de mirarla.Y Ariadna estaba atontada,no quería que eso fuese una pesadilla,no evitaba mirar al rubio que siempre la estaba humillando.Solo había una manera de comprobar lo que pasaba. Ariadna,tranquilamente,se levantó de la silla,y se fue al pasillo que estaba antes de llegar a la biblioteca.De pronto,unas manos la habían agarrado por la cintura.Se giró.Ahi estaba él.Mirándola como si fuese lo más valioso del mundo.Ariadna sonrió,y Draco le correspondió.Y sin pensarlo dos veces,Ariadna le besó.Y su beso fue correspondido con pasión. Allí,a escondidas,dos enemigos estaban descubriendo lo que podía mostrarles su corazón.