I´ll be there for you. — capítulo 14
Zayn se levantó súbitamente de la mesa de la cafetería donde estaban. Todos le miraron sorprendidos. Sin decir nada el joven salió del local.
El aire cálido de finales de junio le golpeó en la cara. Respiró hondo intentando tranquilizarse y no pegarle un puñetazo a la primera farola que se encontrase. A paso rápido y con la cabeza gacha empezó a caminar.
No lo soportaba, no podía estar ahí sentado viendo sin hacer nada. No podía evitar que cada vez que sus miradas se cruzaban o que sus manos se encontraban "casualmente" en una suave caricia, su estómago se hiciese un puño. Simplemente no podía.
Cerró los ojos y apretó los párpados con fuerza. Dolía más de lo que pensaba. Parecía que algo le quemaba en el pecho. No, no lo parecía.
Ver a suHaydee con Harry…
Abrió los ojos y los fijó en cielo. Azul. Limpio. Claro. Al contrario que sus ojos, azul, sí, pero el azul de sus ojos era…diferente. Puro. Oscuro. Expresivo. Podía hacerte sentir la persona más desgraciada del mundo o todo lo contrario. Sonreír con los ojos...poca gente conocía que pudiese hacerlo, expresar tanto con tan poco… Y cuando ese azul se convertía en hielo y lo único que deseabas era que dejase de mirarte…
Cuando Harry habló con él para preguntarle que si no le importaba que saliese con ella, no pensó que dolería tanto. Nunca. Jamás, lo habría pensado. En su vida habría imaginado algo así.
Era de ella de la que se acordaba en los momentos difíciles, de sus ojos, de los consejos que una vez le había dado, de sus palabras de aliento que alguna vez le susurró, las sonrisas que alguna vez le dedicó…
Una lágrima rebelde se escapó de sus ojos. Prefería no decir nada, ya le había dicho a Harry que no le importaba.
Aunque, ¡claro que le importaba! ¿Cómo no le iba a importar? Su Hayde…Te estás comportando como un psicópata posesivo, le recordó una voz que se asemejaba demasiado a la de ella.
Paseó la mirada por su alrededor, no sabía cómo pero había llegado a un parque. A lo lejos se veía la zona de juegos infantiles.
No pudo evitar centrarse en una pareja un poco mayor que él. El hombre sostenía a un niño, de más o menos la edad de Dánae, que lloraba y abrazaba a su padre con fuerza, la mujer no tardó en aparecer y coger al pequeño en brazos.
Se imaginó en aquella situación, con Haydee. Y no pudo evitar preguntarse cómo habría sido todo si no se hubiese dejado llevar por la estupidez.
- Deja de atormentarte.- le sorprendió una voz conocida. Antes de girarse, se quitó una nueva lágrima.- Deberías hablar con Harry.- aconsejó con sabiduría Eleanor, sentándose en un banco y haciéndole un gesto para que él también lo hiciese. Zayn sonrió con amargura.
- Él se la merece más que yo.- a pesar del momento la joven rió. El moreno la miró frunciendo el ceño, no entendía el chiste.
- La ceguera del amor hace a unos perfectos y a otros imbéciles. - con una sonrisa enigmática Eleanor recitó a Paskimenes. Zayn no supo que opinar al respecto y miró a Eleanor, la cual se encogió de hombros, interrogante.- Tiempo al tiempo.
SEPTIEMBRE:
El timbre sonó estridente. Haydee corrió descalza a abrir, sin preocuparse mucho por donde iba cuando un latigazo de dolor le recorrió el pie. Cojeando, se dirigió a la puerta para abrirla.
Una amplia sonrisa se dibujó en su rostro al ver quien se encontraba en el umbral esperándola. Por un momento se quedaron mirándose, sonriendo, como estúpidos enamorados. Azul y Verde. Tierra y Agua.
- ¿Te pasa algo en el pie? - sin borrar aquella sonrisa, Harry miró el pie izquierdo de la joven, el cual no apoyaba en el suelo.
- ¿Conoces al lagarto Juancho? - el joven hizo un gesto raro y entró a la casa. Haydee sonrió más ampliamente al ver su cara. El lagarto Juancho era la excusa que le decía a Dánae para que no fuese descalza por la casa, aunque la pequeña tenía un año y de poco se enteraba y poco caso hacía.- Una larga historia. - resumió con un vago gesto de la mano.- ¡Peli! - como niña pequeña saltó al sofá, donde se apoderó del mando.
Harry negó divertido, a veces se parecía tanto a Dánae a pesar de la diferencia de edad…Se sentó a su lado y ella no tardó en acomodarse en su pecho. El ricitos había descubierto que debajo del caparazón de frialdad, orgullo y rencor en el que se escondía Haydee había una chica alegre, simpática, cariñosa e incluso algo loca, pero con carácter y más valía no meterse con lo que quería, pues apenas unas semanass después de que Zayn hablase de ella y de Dánae se había hartado y había dejado un "bonito" comentario en twitter que lo dejaba muy claro.
- ¿Pasa algo? - preguntó preocupada al ver que la observaba, negó con la cabeza haciendo que sus rizos, ya de por sí desordenados, se desordenasen más lo que provocó la suave risa de Haydee.- Oye, ricitos no me mires así.- la joven frunció el ceño.- ¿He hecho algo mal? - añadió al ver que no dejaba de mirarla. Harry sonrió y ella le miró sin comprender, con sus grandes ojos azules.
- Todo lo contrario.- susurró antes de besarla suavemente en los labios.
- ¡Me has despertado! - Haydee se cruzó de brazos intentando parecer enfadada, pero su cara de soñolienta no ayudaba mucho.
- Nop, solo te he hecho cosquillas. .- dijo Harry haciendo grandes esfuerzos para no reírse ante la cara que ponía su novia. La joven, tenía el pelo un poco revuelto por el lado de la cabeza que había tenido apoyado en su pecho. Sus azules ojos brillaban divertidos, aunque sus labios estaban fruncidos dándole a ver que estaba enfadada.
- No me hace gracia, ricitos.- puso los brazos en jarra.
- Ahora te enfadas y no… - divertido, el joven dejó la frase en el aire para ver como la continuaba. Una sonrisa malvada iluminó el rostro de Haydee.
- Y no te beso.- la sonrisa malvada se convirtió en una triunfal al ver la expresión de Harry. Ahora, la que hacía esfuerzos por no reír era ella. Harry hizouna mueca que dejó bastante claro que estaba en desacuerdo con la joven.
- Yo había pensado el algo como: no le cambio los pañales a Dánae.- Haydee soltó una carcajada.
- Lo he pensado.- reconoció. - pero creo que este es un castigo mejor.
- ¿Torturar a un novio sin besos no es ilegal? - la joven volvió a reír y esta vez en la cara de Harry se dibujó una pequeña sonrisa al verla tan feliz.
- Nop.
- ¿Aunque sea adorablemente adorable y tenga los mejores rizos del universo? - él y su arrogancia, pensó ella sin dejar de sonreír, de pronto recordó que tenía que estar enfadada y borró la amplia sonrisa de su rostro y frunció el ceño.
- Aún así, sigues castigado.- hizo la manta un gurruño y la dejó a un lado del sofá mientras se ponía en pie. Un escalofrío le recorrió la espalda cuando sus pies tocaron el frío suelo.
- ¿A dónde vas? - Harry estiró sus brazos y envolvió con ellos la cintura de la joven que empezó a forcejear para liberarse. - Ahora es mi venganza, pequeña ninfa de las lluvias.
- ¿En serio? ¿Pequeña ninfa de las lluvias? - preguntó ella quedándose quieta un momento.- Ricitos…
- ¡Náyade! Eres una náyade.
- Las náyades no son las ninfas de la lluvia. ¿Me sueltas? - cuestionó, ambos se habían quedado quietos. Harry la sujetaba con fuerza por la cintura para que no pudiese liberarse de su abrazo.
- Deja que me lo piense…umm… ¡Ya lo tengo! ¡No! - chilló antes de levantarla en volandas.
- ¿Qué haces? - gritó ella alarmada.- ¡Hazza! ¡Bájame! - exigió pataleando.- ¡Harry Edward Styles! ¡Bájame ahora mismo!
- ¿Ahora qué? Ahora yo tengo el poder.- chilló triunfante.
- Calla.- ordenó intentando serenarse.- ¿Me puedes bajar? - inquirió con voz dulce
- No, no, no, no.- mientras decía aquello, Harry, movía la cabeza llena de rizos.- Así no se pide, náyade.- Haydee bufó entre molesta y divertida. - Estudias cómo funciona la mente de los criminales, deberías saber cómo pedirlo.
- Uno: ¿Desde cuándo eres un criminal? - el joven fue a decir algo pero Haydee hizo un gesto para que se callase.- Y dos: Es conducta criminal. - corrigió antes de volver a revolverse entre los brazos de Harry para liberarse, sin conseguirlo.
- Sí, soy un criminal. Ser adorablemente guapo debería ser un crimen.- Harry lo dijo tan serio y creyéndoselo tanto que Haydee no pudo evitar reírse.- Sabes a lo que me refiero.
- Vale.- aun riéndose Haydee habló. Tomó aire un par de veces para calmarse antes de decir:- Tú, mi adorado ricitos, que no hay nadie en el mundo como tú, el único con unos rizos tan…de anuncio de pantene. ¿Podrías soltarme?
- Si me lo pides así…- dijo Harry como si no hubiese más remedio. Con delicadeza la dejo en el suelo.- Ahora un beso.- pidió.
- ¡Que te lo has creído! - Haydee echó a correr por la casa seguida de Harry.- El castigo sigue vigente.- canturreó- Aaa.- algo se la había enganchado en la pierna, lo que hizo que cayese al suelo.
- ¿Y ahora qué? - pregunta Harry, ella, aún con la respiración entrecortada por la carrera solamente se pierde en sus grandes ojos verdes. - ¿Me perdonas? - lo dice con una pena que Haydee se ve tentada a hacer lo que le pide, finalmente niega con la cabeza mientras una pilla sonrisa aparece en sus labios.- Eres cruel. Ahora entiendo a Dánae cuando corre a abrazar a Zayn.- la joven le dio un suave y cariñoso puñetazo.- Ya me has agredido, estamos en paz.- sentenció, y se acercó un poco más a ella.- ¿Me perdonas? - susurró contra sus labios.
- ¿Cómo no iba a perdonarte? - inquirió antes de besarle.
22 de Septiembre.
- Las cosas no van demasiado bien.- Haydee sujetaba el teléfono entre el oído y el hombro, mientras que limpiaba la cara de Dánae.- No sé lo que pasa últimamente Becca.- suspirando, bajó a la pequeña de la trona.
- Específica "no demasiado bien" - pidió su amiga con voz monótona, de fondo se oía música suave.
- Sabes a lo que me refiero.- contestó Haydee dejando las cosas en la pila, con suavidad.- Nos peleamos casi por cualquier cosa, aunque luego nos reconciliamos pero…- dejó la frase en el aire dando a entender que su amiga sabía cómo continuaba.
- Aydie ¿Eres feliz? - aquella pregunta la pilló desprevenida. Como una tonta, se quedó con la boca abierta sin saber que decir.
El no saber cómo responder la pregunta era lo que más le molestaba de todo. ¿Conocía la felicidad? ¿Qué es realmente?
A esas preguntas podía responder. Claro que la había conocido, pero no precisamente con alguien al que le gustase recordar en ese momento. Según ella había dos tipos de felicidad:
La felicidad que había sentido el verano de hacía ya tres años, la que había sentido al tener el, pequeño y delicado, cuerpo de Dánae por primera vez entre sus brazos. La felicidad…no se podía describir con palabras. La que se siente al estar al lado de la persona amada o un ser querido Felicidad es ese silencio del que se disfruta cuando la compañía es él.
Y luego, la felicidad, que sentías cuando estas debajo de la lluvia y no puedes dejar de sonreír, lo que sentía al bailar y simplemente dejarse llevar…
- Sí. No. No lo sé.- indecisa e insegura se mordió el labio.- Agg. ¿Por qué todo tiene que ser tan complicado? No respondas a eso.- dijo sabiendo que su amiga era capaz.- ¿Qué debo hacer?
- ¿A eso respondo? No me dediques una de tus miradas asesinas telefónicas, por fa.- Haydee suspiró pacientemente.- Creo que deberías... Dios, no me creo que yo vaya a decir esto así que por favor escucha y no me hagas repetirlo.- pidió a toda prisa. Haydee asintió llevándose un vaso de agua a los labios para beber.- Creo…que deberías volver con Zayn.- nada más oír eso la joven empezó a toser.- ¿Estás bien?
- No.
- ¿Por lo que he dicho yo o por lo del ricitos ególatra?
- Por lo que has dicho. Becca, no voy a volver con Zayn. - la joven dejo caer el vaso a la pila.
- Voy a darte mi consejo de amiga. Él te gusta, calla y escucha cabezona.- dijo al ver que Haydee iba a decir algo.- A él le gustas, para que vamos a negar la realidad pura y dura; tenéis una hija en común, hacedle la vida más fácil a la enana loca de Dánae y daros una oportunidad. Escuuucha, si no sale bien, síp, será un problema, pero si sale bien Aydie, te quitarás de un montón de penas y llantos. Tendrás a tu príncipe azul.
- Los príncipes azules no existen. - murmuró Haydee entre dientes.
- Pues el de las tinieblas, me importa un rábano. Además, es un buenorro compulsivo. ¿Para qué vamos a negarlo? - la joven suspiró con cansancio, su amiga hacía que todo fuese tan fácil, no, no que fuese, que lo pareciese.
- No es tan fácil, Becca. - discutió con voz repentinamente cansada.
- Claro que lo es, Aydie.- su amiga era cabezona, tanto como podía llegarlo a ser ella.
- No, no lo es. - esta vez habló con dureza, no tenía ganas de discutir sobre aquello.- No habría confianza, si ya me engañó una vez ¿por qué no lo iba a hacer de nuevo, Beckie?
- A veces superas en estupidez hasta a la misma estupidez. No lo hará y lo sabes. Mi chiquitina tontina, deberías hacer más caso a esa carne roja, blanducha y asquerosa llena de aurículas y ventrículos.
- Y tu deberías de dejar de ver tantas series infantiles.
4 de Octubre.
- Hola.- ambos se saludaron a la vez. No sonrieron estúpidamente como solían hacer, estaban serios, demasiado serios.
- Pasa, tenemos que hablar.- con nerviosismo Haydee hizo un gesto para que Harry pasase. Él también estaba nervioso, también tenía algo importante que decirle a ella.
- Gracias. - aún con las manos en los bolsillos de los vaqueros entró en la casa.
- ¿Quieres algo? ¿Una coca -cola? ¿Agua? - ofreció Haydee, hablando tan rápido que apenas se la entendió. Harry negó con la cabeza, y, como cada vez que hacía eso, sus rizos se alborotaron.
- Yo también tengo que decirte algo.- confesó Harry, imitando a Haydee se sentó en el sofá.
- Empieza tú.- sugirió la joven, aunque sabía que terminaría arrepintiéndose de ello. Harry asintió y respiró hondo un par de ves antes de decir:
- Aunque estos últimos meses han sido fantásticos y tú eres una chica excelente…
- Harry, ahórrate eso por favor.- sabía a donde quería llegar el joven, ella misma quería decirle lo mismo.
- Quiero que terminemos.- soltó tras un par de minutos en un tenso silencio.- Eres una chica fantástica, de verdad, pero…no creo que esto acabe bien y prefiero que cortemos y quedemos como amigos a que acabes odiándonos.- a Haydee se le encogió el estómago oír aquello y en su garganta se formó un nudo.- Lo siento…
- Yo también, Harry.- la joven suspiró, aunque había pensado que sería más fácil y aunque las cosas entre ellos no habían ido muy bien las últimas semanas, su corazón no podía ignorar el hecho de que hubiesen salido casi seis meses.
(Esto va después del capítulo 9, un mes después)
3 de Noviembre
Asustada, Haydee lo volvió a mirar. El latido de su corazón se aceleró, hasta tal punto que le hacía daño al darse contra las costillas. En su mente a una rapidez que no creía capaz contaba los días. Primero para atrás y después para delante.
Era imposible. ¿Cómo podría….Mierda, mierda, mierda, mierda, mierda y más mierda. Ya sabía.
El miedo se mezcló con la rabia, de nuevo había sido tan estúpida y había cometido la misma estupidez. *El ser humano es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra,*las palabras de Zayn resonaron en su mente lejanas, sí, pero no falsas. Ellos habían tropezado dos veces con la misma. La habían liado bien liada.
3 de Diciembre.
Se había decidido a contárselo, no podía alargarlo más. Por mucho que la idea de huir a España de nuevo fuese tentadora no podía irse así porque así. Los nervios la consumían.
Llevaba casi dos horas allí esperando, los chicos no estaban en casa y prefería esperar allí a llamar a Zayn y quedar en algún sitio para hablar, por alguna extraña razón.
Apoyaba la espalda contra la pared. El pelo castaño le caía tapando el lado derecho de su cara. Estaba más pálida que de costumbre y debajo de sus grandes ojos azules estaban las odiadas ojeras.
Risas y voces le alertaron de que ya estaban llegando, el ascensor se abrió y de él salieron, los cinco chicos, Eleanor y Danielle.
Desde que había Harry y ella lo habían dejado había pasado menos tiempo, prefería estar sola, solo los veía cuando iba a dejar o a recoger a Dánae.
- ¿Haydee? - preguntó Zayn sorprendido. El corazón de la joven, por culpa de los nervios, empezó una loca carrera.- ¿Dánae está bien? - inquirió con preocupación al ver que la niña no estaba. Las risas y las conversaciones animadas habían cesado.
- Sí. ¿Podemos hablar? - dijo con voz más clara y seria de lo que se habría visto capaz.
- Claro. ¿Estás bien? Se te ve…- Liam se adelantó para abrir la puerta.
- Cansada.- cortó ella.- Últimamente no he dormido bien. ¿Podemos…
- Sí, claro. Ven.- Zayn la guió hasta el piso superior de la casa, hasta su habitación, más concretamente. - ¿Qué pasa? ¿Es sobre Dánae? - cuestionó el joven nada más cerrar la puerta, la preocupación era lo que predominaba en su tono de voz. Haydee miraba el suelo, callada, sin saber muy bien cómo empezar a hablar.
- Tengo…tengo algo muy importante que decirte.- dijo, al fin, con un hilo de voz.- Y…no sé cómo te lo vas a tomar, solo sé que cambiará mucho las cosas, no sé si para bien o para mal…
- Haydee, ve al grano, por favor.- el nerviosismo de Zayn iba en aumento.
- Dánae va a dejar de ser hija única.
**Jijiji Nikki ríe nerviosamente ** Espero que os haya gustado, son 3000 palabras (síiii, lo conseguíii) Entiendo si a partir de aquí alguna de vosotras deja de leer, la cosa se me está yendo de las manos.más risa nerviosa
Otra cosilla en cuanto termine o este fic o el de All you need is love, empezaré otro del cual ya tengo la idea. Será para Leah Ying, ya que se lo dije y ya estaba tardando.
En fin...espero que no me amenacéis con tirarme zanahorias después de este capítulo.