I´ll be there for you. — capítulo 3
- ¿Por qué accediste a no decir nada? - le pregunté a Liam, sin quitar la mirada de Dánae que jugaba con la arena, me daba miedo que se la comiese.
Era sábado, justo el día anterior habíamos hablado de eso y esa pregunta me había acosado durante la noche. Habíamos quedado en ir al parque con la niña.
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Es algo entre él y tú. No puedo meterme. - me miró con sus ojos chocolate, aunque yo evitaba encontrarme con ellos.- No debo meterme.
Importante eso último, si no quieres salir mal parado.- sonreí.- ¿Ha cambiado mucho o sigue siendo el mismo capullo? - ahora sí que le miré, me observó un poco confuso.
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Pues…depende, no le conozco de toda la vida y no sabría decirte si ha cambiado. Capullo es cuando quiere, no te lo voy a negar, pero Harry y los demás también pueden llegar a serlo cuando se lo proponen.
¿Harry? - no conocía los nombres de ninguno de la banda, me había limitado a pasar y evitar sus canciones, pósters, artículos…
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Se me olvidaba que no te gustamos.- no pareció dolido.
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No es eso, es que prefiero no tener que escuchar su voz.- expliqué, miré fugazmente a Dánae no parecía estar comiéndose nada que había encontrado por ahí.
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Harry es este.- en la pantalla de su móvil había un chico de pelo rizado y ojos verdes haciendo muecas muy muy raras.- Niall.- la foto de un chico rubio y de ojos azules reemplazó la anterior, este ponía cara de loco.- Louis.- en la imagen aparecía un chico de pelo castaño y ojos azules mirando una zanahoria con la misma cara de felicidad que Dánae ponía cuando jugaba con Osito.
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Están un poco locos.- reí.
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Poco es quedarse corto. Creo que un día de estos los encerrarán en un psiquiátrico y nos quedaremos sin banda.
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Todo por su salud mental.- ambos sonreímos, estábamos cómodos con la presencia del otro.
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No sé lo que me hizo pensar que era su hija.- miró a Dánae que balbuceaba, como intentando hablar con alguien, desde el cajón de arena. - Se parece mucho a ti, salvo que es un poco más morena y tiene sus ojos. Pero creo que también fue la edad que tiene.
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¿No me digas? - murmuré irónica.
Bueno, niñas parecidas a su madre pero con la piel algo más morena y ojos castaños hay muchas.
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Pero ninguna es su hija.- objeté.- ¿Crees que si se enterase se la querría llevar?
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¿Te lo estás planteando? - inquirió mirándome.
Nunca, jamás se lo diré.- hice una pausa.- Solo es hipotéticamente. - repuse con un hilo de voz.
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No lo creo, hipotéticamente. Hipotéticamente, se enfadaría contigo y con él mismo por ser tan imbécil, querría pasar tiempo con ella. Hipotéticamente, claro está. No querría separarla de ti. En mi opinión eres una gran madre, luchadora. Trabajas, estudias y cuidas de un pequeño demonio de un año. Eres mi heroína.- reí suavemente y él esbozó una sonrisa.- ¿Por qué no la diste en adopción? - fruncí el ceño.- No me mires así, muchas en tu situación lo hubiesen hecho.
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¿Cómo explicártelo para que lo entiendas bien y no haya confusiones? - expresé mis pensamientos en voz alta.- Danie es mi responsabilidad, mi hija. Yo la tuve, yo cometí la irresponsabilidad, yo fui la tonta, yo apechugo con mis errores. En la vida no puedes ir por ahí esperando que los demás te resuelvan los problemas, entiendo a las chicas que dan a sus hijos en adopción, no es una situación que desee. Madurar de golpe, noches sin dormir, llantos, pañales, biberones, te acaban saliendo por las orejas. Aunque ahora no me imagino sin ella. Cuando llego a casa siempre me saluda con una sonrisa, me hace reír, me apena ver lo mucho que crece y me alegro con cada progreso que hace.
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Lo entiendo.- sonrió dulcemente a Dánae en la distancia.- Es una niña muy guapa. Como su madre.- me ruboricé.
Mamiii.- Danie se puso de pie y empezó a correr con sus cortas piernecitas, tan rápido que se trabó y cayó de bruces. Su llanto desconsolado no se hizo derogar.
Princesa.- preocupada, corrí hacia ella.- Cariño.- la cogí en brazos y volví al banco, Liam se había puesto de pie y miraba con preocupación la carita llena de lágrimas de la pitufa.- Shh, tranquila. Mira.- alargué una mano y busqué a Osito en el bolso del carrito.- Osito.- se lo di, lo estrechó fuertemente contra ella, pero no dejó de llorar.- Danie, Osito no quiere verte llorar.- miré sus rodillas, tenía unos pequeños rasguños, al igual que en las manos.
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Vamos a hacer una cosa.- Liam miró a los ojos a Dánae.- Vamos a mi casa y te curamos las heridas, como toda una campeona.
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Liam, no creo que sea buena idea.- me quejé, y es que no lo era. Ir a la casa del padre de mi hija cuando estaba intentando ocultársela, la mejor de todas las ideas.
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Están fuera y tardarán en volver. ¿Vamos? - no me quedó más remedio que asentir, al ver que la pitufa seguía llorando sin separarse de Osito. Dánae miró con desconfianza a Liam, a pesar de ser pequeña, no era tonta.
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¿Sabes quién es? Es el tito Liam Payne. - le dije a mi hija. La llevaba en brazos, mientras Liam empujaba el carrito en dirección a su casa.- y quiere ayudarte a que te dejen de doler las manitas y las rodillas, cielo. - expliqué con la voz más dulce que pude.
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¿Tito Payne? - ¡bien! Acababa de añadir dos palabras más a su vocabulario. Liam sonrió dándose cuenta de mi felicidad por el ampliado vocabulario de mi hija.
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Tito Liam Payne.- corregí.
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Tito Payne.- a cabezona no le ganaba nadie. Al menos había dejado de llorar.
Entramos en el portal, entre los dos subimos el dichoso carrito por las escaleras.
Saluda al tito Payne, Danie.- pedí.
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¡Sí! - otra versión de hola, para ella.- Tito Payne.
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Hola, a ti también Dánae. - saludó. El ascensor paró en el mismo piso que casi tres semanas atrás.
Liam buscó las llaves en su bolsillo y abrió la puerta.
Bienvenida a la modesta morada de One Direction. - me hizo un gesto para que entrase.- Voy al baño a por tiritas.
Dejé a Dánae, que estaba más recuperada, en el suelo y seguí a Liam.
Tiritas, betadine.- enumeré mientras el cogía las tiritas del armario y yo el desinfectante.
- ¿Querrías salir conmigo? - aquello me pilló por sorpresa.
NARRADOR OMNISCIENTE
-No hagáis ruido, puede que el bello durmiente Payne esté dormido.- Louis abrió silenciosamente la puerta.- AHH.
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¿Qué pasa? - Niall entró.
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Un mini ladrón.- el loco de las zanahorias señaló a una pequeña niña que sujetaba un osito de peluche en la mano izquierda.
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¿Qué decís locos? - preguntó Zayn.- Es un bebé.
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No nos habíamos dado cuenta Zayn, gracias por iluminarnos.- comentó Harry sarcástico sin poder dejar de observar a la pequeña. - No es un ladrón Lou.
¿Entonces como se ha colado aquí? - el mayor de la banda seguía empeñado.
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Eso vamos a descubrir.- Zayn cogió a la pequeña en brazos.- No llores.- le pidió.
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Se parece a ti, Zayn. Tenéis los mismos ojos.- observó Niall.- Te imaginas que es tu hija perdida.- todos rieron.
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Deja de decir tonterías, Leprechaun.
Dánae.- llamó alguien desde la casa.
¡Mami! - gritó al pequeña.
Corre, ven tenemos las tiritas.
- ¿Ese es Liam? - los cuatro se miraron confundidos.
Los cuatro cantantes, fueron por el pasillo, Zayn con la niña en brazos, hasta de donde creían que venía la voz. Y la escena que se encontraron fue bastante chocante, si no para todos, al menos para uno de ellos.
Haydee.- la aludida se giró asustada al oír su voz.
Zayn.- no se atrevió a mirar a Liam que había dicho que tardarían en volver.
¡Mami! - Dánae extendió sus pequeños brazos hacia su estática madre. Al ver que Haydee no reaccionaba, Liam decidió intervenir.
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Ven con tito Payne, Dánae, dejemos a papi.
¡¡¿Tito Payne?!! - exclamaron los cuatro chicos.
Espera.- Niall se quedó de piedra.
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Un momento.- a Louis no parecía encajarle aquello.
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Ha dicho.- murmuró un petrificado Harry.
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¿Papi? - Zayn se había quedado pálido aún con la niña en brazos, que luchaba por ir con su madre, también estática.
Ahora sí que Haydee fulminó a Liam con la mirada, la había cagado pero bien cagada.
Muajajaj, soy malvada!!
Quiero avisar que a partir de ahora tardaré un pelín más en actualizar. Lo siento, pero tengo otros fics y también tengo que actualizar de ellos.