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el quarter quell- El inicio de la rebelión — capítulo 3

Cena, velas y un diario Al entrar al comedor de la mansion del expresidente Snow, no puedo evitar observar la belleza del lugar, es realmente hermoso, pero hay algo que veo enfrente que me parece mas hermoso que todos los cuadros y pinturas que hay, es un pequeño de 3 años que me mira con nada mas que los ojos de su difunto padre, el corazón se me achica y las lagrimas llegan a mis ojos, cuando lo tengo en mis brazos, una perfecta sonrisa se forma en los labios de Finnick, lo abrazo con ternura y veo como Annie Cresta me ve con sus ojos verde mar tan bellos, su mirada muestra confianza y tristeza, ella va con un vestido tan suave y resbaladizo como el agua, es un recordatorio viviente del distrito 4, finnick jr. va vestido con un overol blanco y con una camisa de la misma tela azul del vestido de su madre, el niño es imperactivo y Annie apenas y puede con el, veo el comedor y todos los demas ya estan sentados, pero falta Peeta, miro con preocupación en su busqueda pero no lo veo. -Lo puedo cargar?- pregunta su voz a Annie que esta detras de mi Volteo y lo veo, ese brillo en sus ojos al cargar al hijo de Annie, los veo y la siguiete imagen me alerta y me emociona a la vez, veo a una pareja casada feliz, viviendo juntos en la plenitud de la vida, la sonrisa de Annie al ver a Finnick Jr. en los brazos fuertes de Peeta, la sonrisa perfecta que el le dedica a ella y luego al pequeño, los ojos de Peeta no se van del pequeño, el niño le sonrie y lo abraza del cuello, los miro con toda la ternura posible y me pregunto por que no abraza el hombre a su mujer, hasta que me recuerdo que yo soy su esposa y no ella, los celos salen a florecer y la idea de perder a Peeta, de que se valla con ella, de que se valla con alguien mas me atacan, pero es que encaja tan bien ahi, que la simple idea de interrumpirlos parece algo malo y de repente la respuesta viene a mi mente, la razon por la que su imagen encaja ahi es por que el algun dia el sera un gran padre y la simple idea de ser madre no encaja en mi cabeza y como va el ser padre si yo no quiero tener hijos, por que que pasa si los juegos vuelven, si se llevan a mis hijos sin yo poder hacer nada mas que ver las pantallas y rezar con todas mis fuerzas que no mueran, que vuelvan conmigo, por que se que no sere capaz de cuidarlos, por que se que sufriran conmigo y que seguramente me odiaran por lo mala madre que sere, aparto mi mirada de ellos mas enojada, frustrada y triste que nunca, Haymitch que parece haber seguido el hilo de mis pensamientos me ve con una mirada seca luego los ve a ellos y me ve de nuevo a mi, despues veo a Johanna y lo que veo en su expresión me toma por sorpresa, lo que veo es envidia, y la entiendo, bajo la mirada y me siento junto a ella, ella me mira enojada y luego  con su perfecta y arreglada uña, pinta en la servilleta, "no lo pierdas",  no lo entiendo al principio y luego metodicamente dirijo mi mirada a la pareja feliz que ahora se mira a los ojos, Peeta le sonrie y ella a el, despues el le entrega al niño y ella mira a su hijo y su rostro brilla al poder ver el rostro de Finnick en el, despues miro a Peeta cuyo rostro brilla al ver al mio y me digo lo estupida que soy y que nunca hubo peligro, el se acerca y se sienta junto a mi, me toma la mano y pone un bonito anillo de diamantes con una hermosa perla en el centro, la veo y la reconozco, es la perla que el me regalo en el vasallaje de los veinticinco, lo miro y el me mira a los ojos preocupado. -Te gusta?- pregunta preocupado -Lo amo- digo acariciando a la perla El me dedica esa sonrisa de infinita felicidad, esa sonrisa que vi cuando nos casamos, cuando le dije que lo amaba, cuando tostamos el pan en la chimenea y cuando agotada esa tarde el me cargo a la cama y me acaricio el cabello hasta que me quede dormida y esa sonrisa que vi por primera vez, cuando en pesadillas le dije lo mucho que lo necesitaba. -Te amo- me dice con ternura  -Te amo- le digo y le planto un rapido beso en los labios El sonrie y la presidenta Paylor entran en el comedor, todos nos ponemos de pie y la saludamos, ella nos saluda con humildad y nos deja sentarnos, los sirvientes ponen candelabros con velas de diferentes formas por todo el comedor y apagan la araña de luces, el cielo que tenemos arriba de nosotros no es real, pero es tan hermoso que resulta dificil creerlo, es un cielo estrellado que libera una suave y exquisita brisa, se que no es real por que cuando iba en camino al comedor escuche el suave golpeteo de la lluvia, lo miro por mucho tiempo, tanto que me han retirado ya un plato intacto, cuando me doy cuenta del hambre que tengo, como hasta que siento que voy a vomitar y cuando nos ofrecen vino tinto, Johana, Peeta, yo e incluso Delly soltamos una debil risita, casi como si fuera una broma (cuando en realidad fue una tragedia), los 4 lo rechazamos pero los demas lo aceptan gustosos, Johanna trata de matar al vino de la copa de Haymitch con la mirada, pero no funciona, eso me causa risa y su mirada asesina va dirigia hacia mi, solo la mirada de ya basta de Peeta la calma, sin embargo puedo oir como me gruñe todavia, platicamos y hasta hacen un brindis en honor a nuestro compromiso, de ahi pasamos a el salon de baile, y tocan canciones a nuestro gusto, sin embargo la pareja de Johanna y el pequeño Finnick resulta adorable, Peeta yo damos vueltas y vueltas, mirando el hermoso y falso cielo que tenemos sobre nosotros, o mirandonos a los ojos, al cabo de un rato simplemente nos valanceamos de un lado a otro. Y asi pasa el tiempo, que disfruto cada instante como si fuera a a ser el ultimo, en algun punto, Haymitch pide bailar conmigo y Peeta acepta, el se va a bailar con Johanna. -Sabes, que no eres merecedora de el verdad- me dice Haymitch al oido Y lo veo bailar, riendo de algo que le dice Johanna y se que lo que dice Haymitch es verdad, mas de una vez me e preguntado por que esta conmigo, la risa de Johanna no hace mas que confirmar que el podria tener a quien quisiera y yo que lo rechaze, lo heri, lo torturaron por mi culpa, sufrio por mi culpa, esta con la persona que mas le a hecho daño y aun asi, soy la unica persona que puede calmar sus pesadillas. -Lo se, desde la primera vez que me lo dijiste- le digo en tono lugubre -Pero al chico le gusta la mala vida y que le podemos hacer, fue su decision- me dice riendo -Si, supongo que si- digo riendo tmbn -Se lo de su pequeño altercado esta mañana- me dice serio -Oh!! te lo dijo Delly?- -Si, pero no te preocupes le insistí mucho para que lo hiciera- -Si no importa, pero es que me sentí tan debil, fue Prim lo que nos salvo..- -Si no..- comienzo pero el me para -Si no tu estarias mal herida en el hospital en este momento- me dice -Estaria muerta...Johanna y yo estaríamos muertas y Peeta....- -Pero estan aquí- me dice notando mis lagrimas -Estan aquí- me sigue diciendo -Lo se- le digo y lo abrazo llorando en su hombro, como la musica es fuerte y hay varias parejas, nadie nota mis lagrimas Cuando mis ojos ya no estan rojos y mi nariz roja, me voy a sentar un rato, mis parpados pesan y las ganas de dormir son evidentes, siento una mano en mi hombro y salto, es Betee, no dudo en abrazarlo y apretarlo como si se fuera a escapar, lo miro y esta como ido, como Wires cuando no acababa sus frases, despues de hablarle varias veces, mueve la cabeza y me ve, sonrie y me dice al oido. -Te veo en el comedor en 5 minutos, llama a Peeta, a Haymitch, a Johanna y Annie- Entonces se va, busco a mi marido y a Johanna y a Annie entre la gente, tardo los 5 minutos en encontrarlos y los llevo al comedor sin decirles nada, cuando entro Betee ya esta ahí y ve una foto que trae en la mano, es lento en guardarla y me dio el tiempo suficiente para ver que era una chica aunque no la logre ver bien por que estamos a obscuras. -Vengan- nos dice y lo seguimos Pasillos y mas pasillos, escaleras, puertas, puertas y mas puertas, la mansión ya sabia que era grande pero es enorme e incluso en el mas remoto pasadizo lujosa, despues de lo que parece media hora de camino entramos por dos puertas gigantescas que parecen ser de cristar opaco, las abre y la oficina de la presidenta Paylor se ve, hay pantallas gigantescas, teclados tactiles es enorme y ella esta en el cento, monitoreando y revisando todo, ella nos ve todavía arreglada. -Ya los tengo- dice Betee -Gracias- dice y nos indica que pasemos -Se preguntaran por que los eh traído aquí con urgencia- dice Paylor viendo como Betee monitorea algo en una pantalla tactil -Si claro que si- dice Johanna algo enojada -Por que nos han traido?- pregunta Annie mas amable y con su tono soñador. -Por esto- dice y me lanza un cuaderno rojo de cuero Lo miro y frunso el ceño. -Que es esto?- pregunto ojeandolo y veo que son recetas de cocina  -Un diario- dice Paylor -De quien?- pregunta Johanna Estoy apunto de replicar y decirle que esto es un libro de recetas hasta que llego a la pagina 14 y veo que con pulcra letra esta escrito un nombre. -Sarah Harrowey- digo en voz alta -La tributo del distrito 5- dice Paylor en voz lugubre -De que año?- pregunta Haymitch alarmado -Del primer quarter quell- responde Betee

Hola!! aqui hay otro episodio y agradezco a todos los que tienen esta historia en favoritos y a los comentarios, espero les guste y no se preocupen la historia de la misteriosa Sarah Harrowey esta a punto de comenzar. Besos