← Historia 105246 · de
Historia 105246 — capítulo 28
28- el amor.
Fácilmente, no me sentía a gusto, era como engañar a mi novio, claro que yo no lo tengo… teníamos que regresar al castillo, no me sentía bien asiendo esto y no sabia el porqué.
Carlos… ¿crees que podamos regresar ya? Ya pasan de las doce y… tengo sueño-
—Claro que si, ya ganamos la apuesta, además creo que no estas a gusto ¿cierto?-
—Lo siento, pero es verdad, siento como si estuviera engañando a alguien, pero no tengo a nadie a quien engañar-
—Tranquila que se de lo que hablas, también se… lo que sientes por Alec- me confeso con una sonrisa.
— ¿de que hablas? Yo…-
—No te mientas pequeña, no te mientas a ti, lo quieres o tal vez mas que eso, lo amas-
Tenia razón, yo amaba a Alec y eso estaba mas que claro, pero no podía decírselo a el ya que seria en vano, el ya tenia a su mitad.
—Si, si lo amo, pero el ya no es para mi-
— ¿De que hablas?- me pregunto confundido.
—Hablo de que el ya encontró a su tua cantante y… en eso yo no me puedo meter-
— ¿Pero de que rayos hablas?- él estaba estupefacto.
—Tal vez no lo sabias, a lo mejor nadie lo sabe, pero él me dijo que había encontrado a su tua cantante-
—Claro que lo se, todos lo saben ya, la situación es… que tu estas confundida-
— ¿Por qué lo dices? Él me dijo que…-
—Si, te dijo, ¿pero te dijo quien era?-
—No yo… no lo deje hablar-
—Oh niña, es que ese es el problema, no sabes quien es- ahora estaba divertido, ¿pero que le pasaba?
—¿tu sabes quien es?-
—Por su puesto, pero no soy el indicado, si lo quieres saber, puedes preguntárselo ahora- me señalo con la cabeza que ya aviamos llegado al castillo.
Mientras hablábamos, caminábamos para regresar al castillo.
Entramos y llegamos a la recepción, donde la chica nueva trabajaba, pero ahora estaba dormida.
—Gracias por aceptar la salida-
—Todo sea por vengarme de Félix- le sonreí.
—Si, creo que Félix se merecía eso, pero bueno, ve a descansar y gracias-
El desapareció de mi vista y me dirigí a mi habitación, tenia razón estaba muerta de cansancio.
— ¿y que tal la fiesta?- salte del susto, no me esperaba esto.
—Pues… bien, ¿Qué haces aquí?- me observo de pies a cabeza, analizándome.
—Solo quería ver que llegaras bien- sabia que mentía, algo me lo decía.
—Claro- me acerque a abrir la puerta y entre, la deje abierta para que el entrara.
— ¿te divertiste?-
—No mucho, pero Carlos si me divertía con sus tonterías-
—Claro… Carlos- celos, se le notaban en la cara.
— ¿estas celoso Alec?-
— ¿Qué tienen todos que me preguntan eso? ¿Acaso no me puedo preocupar por tu salud?-
—La verdad no, no te debes de preocupar ya por mi, mejor preocúpate por cuidar a tu cantante- me quite el cinturón y me senté en la orilla de la cama.
—Eso hago- susurro, casi no lo pude escuchar.
— ¿Qué dijiste?-
Serio y silencio, se quedo parado en medio de mi habitación sin decir palabra.
— ¿vas a hablar?-
—Que eso hago, cuido a mi cantante como dices tú-
—Pues no lo veo, te noto más preocupado por mi salud que la de ella-
—Por lo mismo, yo cuido a mi mitad-
— ¿De que… hablas?- estaba estupefacta, no sabia o más bien, yo entendía otra cosa.
—Estoy cansado de ocultarte esto, te lo conté aller pero me cortaste y te fuiste así como así, ahora quiero aclarar todo porque sé que tú malentendiste todo-
—Solo entendí lo que querías decirme, que tu ya tenias a tu mitad- el voló literalmente asía a mi, y tomo mis mejillas entre sus manos, su tacto era frio pero agradable.
—Y sigues sin dejarme explicar —el me sonrió con ternura y me miro a los ojos— déjame explicarte todo, y deja de hacer lo que siento cuando estas con Carlos-
—Yo…-
—Solo déjame hablar, si encontré a mi tua cantante, pero esa persona especial para mi eres tu… tu eres esa persona, desde que estuve contigo lo supe, solo que no lo aceptaba, pero cuando regrese a vulterra y estuve sin ti fue… devastador, me sentía solo, cansado de todo, tú, te habías quedado con todo mi ser; mi corazón muerto, te pertenece a ti y solo a ti-
No sabia que decir, esto era… sorprendente, pero era lo que yo quería saber, lo que yo esperaba escuchar.
Sin mas… acorte la distancia y lo bese, esto era lo que tanto anhelaba, nuestro beso, mi beso. Pensé que seria diferente por ser el vampiro y yo humana, pero ahora sentía lo que bella sintió cuando por primera vez Edward la beso, ese mareo que sientes cuando estas tan emocionada y las cosquillas en el estomago como una adolecente enamorada.
El me besaba con suma delicadeza, pero aun así era un perfecto beso, mi primer y hermoso beso. Nunca había sido besada y ahora entiendo el porqué, mis labios solo le pertenecerían a una sola persona, mis labios y mi corazón solo le pertenecerán a él.
Él se separo de mi, dejando que yo respirara, me dio un último beso, que fue mas bien un pequeño rose en mi labios y después beso mi frente.
—Tienes que dormir ya, mañana saldremos temprano-
— ¿A dónde?-
—Saldremos rumbo a forks, Aro lo decidió hoy en la tarde-
—Esta bien- el izo el amago de retirarse de la habitación pero yo lo frene.
—Quédate conmigo Alec, por favor- el me miro con esa sonrisa tan encantadora.
—Lo que tu quieras princesa-
La situación se tornaba tal cual la vi en la película de crepúsculo primera parte, donde Edward se quedaba a dormir con ella, solo que el mio era un vampiro de ojos rojos y no uno de ojos dorados, pero eso no lo asía menos guapo.
El cansancio se apodero de mi, el peso del sueño me empezó a embargar y fue así como me quede dormida, abrazada a mi perfecto y elegante vampiro de ojos rojizos, su aroma me arrullaba y su tacto me tranquilizaba, solo tenia esa emoción de viajar mañana a forks.
Bueno chicas, aquí les tengo otro capitulo mas. Por cierto les quería hacer una pregunta.
¿Quieren que termine o que siga mas esta historia?
Ustedes disiden chicas... ¡saludos!