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Puedo quererte más que eso — capítulo 11
-no-dije mientras enterraba mi cara entre mis manos.
-ya llegamos-dijo Eleonor mientras me ayudaba a parar y entrabamos al hospital.
Nunca me habían gustado para nada los hospitales. Mucha gente enferma y cosas así. Mis amigas pidieron una cita con el ginecólogo y la muchacha del consultorio dijo que tendríamos que esperar media hora hasta que una paciente saliera de su cita con el ginecólogo. Entonces Ana me paso una revista de maternidad para que la leyera.
-¿estas loca?- susurre mientras le devolvía la revista.
-vas a ser madre-dijo con reproche-ponte a estudiar sobre eso.
-todavía no sabemos-dije mientras regresaba la revista donde estaba.
-pero pronto lo sabremos-dijo Danielle mientras leía la revista que me había pasado Ana.
-¿y que haces leyendo eso?-le pregunte.
-bueno, algún día seré madre-dijo Danielle pasando la pagina.
-ya dejen de hablar-dijo Eleonor mientras señalaba el cartel que decía: silencio. Todas callamos.
Cuando al fin salió la mujer, que había estado dentro desde que llegamos, del consultorio nos hicieron pasar. Entonces comenzó la tortura. Me tomaron muestras de sangre, de orina, me revisaron allá abajo y esas cosas. Y luego me hicieron salir del consultorio con mis amigas. Tuvimos que esperar como veinte minutos hasta que nos hicieron pasar otra vez al consultorio.
-bueno, te tengo que dar una noticia-dijo el doctor mientras revisaba algunos papeles.
-entonces suéltelo-dije resignada.
-¿Usted quiere que ellas estén presente?-pregunto mientras me miraba.
-claro-dije muy segura.
-ok-dijo el doctor mirando los papeles-bueno, la noticia es…-entonces hizo una pausa.
-pero ya dígalo-le dijimos las cuatro.
-señorita McLight, usted esta embarazada-dijo el doctor y mis ojos se llenaron de lágrimas.
-YA LO SABIA-grito Ana emocionada y yo la mire.
-oye ¿Qué te pasa?-le pregunto Eleonor algo enojada-esto es muy serio.
- ella es muy joven-dijo Danielle mientras se ponía seria.
-es que yo tenia la razón-dijo Ana como niña arrepentida.
-no importa, yo sigo embarazada-dije mientras seguía llorando-y lo seguiré estando por otros…
-ocho meses y una semana-me dijo el doctor.
-exacto-dije-yo no voy a abortar-dije.
-bien hecho-dijo el doctor-bueno, ya se pueden retirar.
Dicho y hecho. Las cuatro salimos del consultorio y fuimos a la limosina. En todo el trayecto me quede pensando en que iba a hacer ahora. Primero: tenia quince años, segundo: estaba embarazada y tercero: se lo tenía que decir a Harry. Entonces me di cuenta de que no íbamos para la casa.
-¿A dónde vamos?-pregunte.
-al London Eye-dijeron todas.
-¿para?-pregunte.
-para que despejes la mente-me dijo Eleonor mientras la limosina aparcaba.
Cuando bajamos de la limosina muchas chicas fueron donde nosotras preguntando por los chicos y nosotras respondimos todas las preguntas sin rechistar y con una sonrisa en la cara. Al final, hasta autógrafos nos pidieron. Cuando al final terminamos, nos subimos a la rueda giganta en la que admiramos todo Londres, o en este caso lo que vimos de Londres. Cuando bajamos nos fuimos a un restauran en el que fuimos acosadas por reporteros que nos preguntaban por los chico.
Al final, disidimos irnos a la casa. Cuando llegamos, los chicos al parecer habían tenido un día para ellos por que la casa estaba patas para arriba y las de la limpieza estaban limpiando como unas locas.
-¿Qué paso aquí?-pregunte enojada.
-los chicos-respondió una medio asustada.
-¿Dónde están?-pregunte.
-en la sala de juegos-respondieron todas a la vez.
-gracias-dije con una sonrisa.
Cuando pase por la sala de estar vi que todo en ese lugar estaba hecho un desastre. Había cojines por todos los lados y no donde deberían estar.
-los matos-dije enojada.
-yo te ayudo-dijo Eleonor menos enojada que yo, pero enojada al fin y al cabo.
-secundo a E-dijo Danielle.
-yo igual-dijo Ana.
Entonces camine por el pasillo, en el que había de todo: toallas, papeles, sabanas, almohadas, palomitas, etc. Yo solo respire hondo y seguí caminando, pero con cuidado de no tropezarme con nada. Las chicas caminaban detrás de mí mientras evaluaban la situación. Cuando iba a abrir la puerta de la sala de juegos se oyeron unos gritos de alegría.
-¿se puede saber que esta pasando aquí?-pregunte mientras abría la puerta y me quedaba asombrada con lo que veía.
Los chicos estaban solo en bermudas y estaban jugando a los videojuegos. Liam estaba sentado en un sillón, que estaba en el otro lado de la habitación, Harry estaba sentado frente a la pantalla plasma al igual que Niall y Zayn, con un control de videojuegos cada uno. John estaba jugando cartas con Louis que también comía una zanahoria. Pero en este momento todos los chicos me miraban.
-mi amor, llegaste-dijo Harry mientras se paraba y se ponía frente a mi para darme un beso, pero yo gire la cara y el termino dándome el beso en la mejilla.
-¿se puede saber por que el reguero?-pregunto Eleonor igual de enojada.
-cariño, lo que pasa es…-comenzó Louis pero al no saber que decir miro a los chicos en busca de apoyo, pero nadie lo ayudo.
-y tu, Payne-dijo Danielle y Liam le miro con cara de borrego arrepentida-no, no me mires así que eso ya no funciona conmigo-le dijo-y yo que pensaba que era el mas serio.
-no cariño, no te enojes-le dijo Liam acercándose a ella.
-esto es increíble-dijo Ana-nos vamos por unas horas y ponen la casa patas arriba-ya parecíamos madres regañando a sus hijos.
-lo sentimos-dijeron todos bajando la cabeza.
-ok, los perdonamos-dijimos todas.
-pero con una condición-dije yo.
-¿Cuál?-preguntaron los chicos. Yo sonreí con mi sonrisa de ¨no rompo ni un plato¨ y mire a las chicas que también esperaban saber la condición.
Hola ¿como están? Bueno, quiero informarles que este es el penúltimo capitulo de la historia.
El ultimo capitulo sera el mas largo de todos y no se cuando estará listo, pero estoy segura que lo subo pronto.
Ah, chicas les recomiendo un fic, se llama: Amor nacido del odio .
Bueno, eso es todo.
Besos, Katty-ale