Canciones Para Paula — capítulo 2
Las tres primeras horas de clase se me pasaron leeeeentamente. El reloj pasaba a una velocidad sumamente baja. No paraba de mover la pierna y morderme las uñas...Aunque miraba a la pizarra y asentía al profesor en realidad no le escuchaba, estaba ausente. Cristina se giró varias veces y me dedicaba sonrisas o guiños que yo sabía interpretar perfectamente.
A las once sonó el recreo y por fin pude salir fuera, y sentarme en un banco para responder a los mensajes que Mario me había dejado. Cristina salió con sus amigas: Irene, Jennifer y Miryam. Pero solo se acercó ella, lo que me iba a decir me lo imaginaba pues venía sonriente a pesar del frío.
_Hooola!
_¿que quieres, Cris?
_Ya lo sabes¿verdad?
_Si. Pero lo vas a decir igual.
_Exacto. Allá voy: HOY VIENE MARIO!!!!!! aaaaahhhh ¿no estás superfeliz?- y dijo todo esto a gritos haciendo grotescos gestos y abrazándome. Yo sonreí levemente mientras el pelo me caía sobre los ojos, que verguenza, los que pasaban nos miraban. Esta Cris...nunca cambiará.
_Si, Cris, si, estoy muy contenta y ¿superfeliz? pues claro, es mi novio! ¿te lo recuerdo?
_No, que va, no hace falta. ¿Cuando os vais a ver?
_Va a venir cuando salgamos, a la salida. A las dos. Y luego nos iremos a comer por ahí antes de ir a pie al hospital. ¿Nos vemos en la puerta no?
_Pues claro! como siempre.
Cris me sonreía y me miraba de esa forma a posta. Yo la miré con recelo.
_No vas a venir con nosotros, nena, verás a Mario cuando lleguemos al hospital.
_Jooo!!! No seas mala!!
_Oye, que es mi novio, primero debo disfrutarle yo que soy quien ha sufrido mas.
_Bueeeeeno, vaaaaale, si insistes.
La pegué un codazo cariñoso y se marchó con sus amigas y su novio. Miguel.
Yo pasé todo el recreo ahí plantada. Pasaron a verme varias amigas mas, pero ni siquera comí ni nada...Estaba superfeliz, si.
Las siguientes tres horas se me pasaron leeeentas también pero no fueron tan terribles, en Gimnasia se me olvidó llevarme chándal por lo que no hice nada, solo mirar el móvil cuando el profesor me daba la espalda. Luego, en MAE leímos un texto de la Primera Guerra Mundial, aburridísimo y yo aproveché para hacer los deberes de Anatomía. Y por ultimo, la ultima clase del dia, Literatura, una asignatura que me aburría pero se me daba bien. Raro. Y por fin, el timbre hizo su entrada triunfal y después de darle un beso a Cristina en la mejilla y despedirme con un "hasta luego" bajé corriendo las escaleras y atravesé los pasillos y la puerta abarrotados de adolescentes para subir la cuestecita y ver un chico moreno, de mi altura, con el pelo tipo Justin Bieber (pero de distina caida) con un sueter de rayas y vaqueros con converse. En cuanto le divisé y estuve lo suficientemente cerca para no matarme salté a sus brazos, y después de un intenso beso me soltó y nos miramos con esa sonrisa suya que me hace enloquecer.
_Bueno. ¿y a donde vamos?
_Te quiero.
_Anda, ¿es un sitio nuevo?- empezó Mario con el sarcasmo.
Le miré con los ojos entornados. _Tonto. No. Eso es lo que siento.
_Pues yo siento que yo te quiero mas.
_No, y lo sabes, eso es imposible.
Y después de una pelea de enamorados me cogió la bolsa y me cogió de la cintura para caminar mas cómodos.
Caminamos por las calles de Madrid llenas de tráfico, peatones y sol uno junto a el otro. No podía ser mas perfecto ese momento ni yo mas feliz. Todo era perfecto. Como el.