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Historia 105552 — capítulo 20
Ya no entendía porque seguía ahí, había pasado una semana, y no había mejora, bueno si tenían mayor comunicación, pero los besos no eran nada motivantes, por lo que había decidido no seguir intentándolos, pues tal vez si salían de manera inesperada fuera mejor, pero sabía que eso era una mentira, ellos no servían para pareja, no había esa chispa. Sin embargo había deseado tanto tener eso, que en cierta forma lo había pedido tanto y ahora no podía decirle simplemente que no era lo que esperaba.
Y ahí estaban sentados en el jardín de Mel, ambos tirados en el césped mirando las nubes, era cierto que ambos estaban cómodos con la presencia del otro, era bastante relajante, pero no estaba aquello que ella sentía con Remus o eso que Sirius tenía con sus citas de dos semanas, no había absolutamente nada, más que el bienestar de estar juntos.
Mel podría asegurar que era el sentimiento de tener un hermano, uno con el que te llevaras increíble, pero solo eso, Sirius no despertaba más que un cariño fraternal, le encantaba pasar tiempo con él, escuchando sus chistes y sus historias con los merodeadores.
Y a él le pasaba lo mismo, era como una hermana, la amaba si eso era cierto, pero no como había pensado al principio, sabía que sería la única chica a la que amaría, pero no para ser su novia, él era un alma libre, no podía estar atado a nadie, pero no sabía cómo decirlo, se sentía atado, pues él había pedido eso, ahora no podía decirle que siguieran mejor como amigos.
-Sirius - rompió el silencio Melissa.
-¿Qué pasa? - pregunto sin moverse.
-Esto no está funcionando - dijo lo que ambos pensaban - te quiero es cierto, pero no de la forma para ser una pareja.
-Lo sé - soltó un suspiro - no somos el uno para el otro.
-Bueno si somos el uno para el otro, - replico Mel, por lo que el ojigris se levantó y clavó su mirada en ella, elevando una ceja - jamás he tenido una convivencia tan estrecha con nadie, - le confesó - me siento increíble contigo, quiero que seas mi mejor amigo.
-No tienes que querer - le aseguro, acercándose a ella - ya eres mi mejor amiga, tejón - posó su mano en su mejilla - serás la única chica a la que yo diga que amo, y a la que regresare siempre, pues tú - le sonrió - Melissa Prewett, eres y serás la chica de Sirius Black, mi mejor amiga, mi confidente, mi paño de lágrimas.
-Serás el mujeriego al que más quiera, serás mi Canuto - le aseguró con una sonrisa - mi mejor amigo, mi hermano.
El ojigris dejo un beso en su frente, que fue lo que él había tomado el cierre del trato, en el cual se estaban diciendo que a partir de ese momento serían mejores amigos, en ese momento Melissa Prewett, solo sería su amiga, jamás intentaría nada con ella, porque sería la dueña de su corazón, pero jamás su pareja. La amaba, pero se había dado cuenta que él debía ser libre, y no podía atarse a ninguna chica, sin importar cuanto la amara.
Sirius Black, seguiría siendo el casanova de Hogwarts, porque eso era lo que le gustaba, tener a una chica por dos semanas y después lo que seguía, sin realmente un compromiso, solo un par de días, y después adiós. Esa era la vida que él deseaba, pero también quería a Mel en su vida, era a la única chica que realmente temía perder.
-¡Chicos! - ambos giraron hacia la puerta de entrada - ¿no quieren limonada?
-Si abuela, - respondió Mel a la mujer de cabello entrecano que se asomaba por la puerta - ahora vamos.
No hubo respuesta por parte de la mujer, por lo que ambos sonrieron antes de entrar a la casa.
Observo la carta que hacía dos horas le había llegado, había reconocido la letra enseguida, era de James uno de sus mejores amigos, pero no sabía si quería leer esa carta, suponía que haría una fiesta y lo estaba invitando, y como lo conocía era seguro que en esa fiesta iban a estar todos los de Gryffindor, bueno al menos los de los dos últimos años ahí iban a estar y eso incluía a Sirius y a Melissa.
Era cierto que le había dicho que no importaba si ellos empezaban una relación, pero una cosa era decirla y otra cosa era verla, él aún la quería, no podría soportar verla de la mano de uno de sus amigos, saber que ahora para él sería intocable, no se creía capaz de hacerlo, pero él y su maldita boca que había dicho que no pasaba nada, claro que pasaba algo.
Se dejó caer en su cama, la extrañaba demasiado, pero su culpabilidad no lo dejaba ir y pedir una disculpa, él sabía que ella estaba mejor sin él, Melissa podía tener una mejor vida sin que Remus Lupin estuviera en ella; sin embargo era demasiado sencillo pensarlo, pero llevarlo acabó le estaba costando su poca cordura que aún quedaba.
Observo el techo, todo sería mucho más sencillo, si él no tuviera ese problema, que para él, era mejor alejar a todo aquello que quería para no lastimarlo, tal vez para sus amigos era una estupidez, pero para él era lo más sensato que había. Alejarse de todos para no dañar ni salir dañado, aunque en esos momentos fuera más complicado de lo que pensaba.
-¿Por qué solo te alejas de Melissa? - se preguntó así mismo.
Esa era una buena pregunta, pues de sus amigos no había pasado por su mente alejarse de ellos, y desde que Melissa había intentado entrar en su vida, él siempre le había puesto trabas. Era complicado decir porque la alejaba, tal vez en verdad la amaba o simplemente no quería hacerlo, porque si lo hacía no dejaría que se fuera. Pero si le dolía, era porque si había logrado entrar, pero no, como buen Remus Lupin, había boicoteado su propia felicidad.
-Eres un imbécil - escupió - por eso la alejaste de ti.
Esa era la única respuesta, él la había alejado porque era un imbécil, porque la amaba y sabía que ella a él, entonces si eso era cierto, debía haber luchado en vez de alejar, debía haber dado todo para que ella se quedara, pero no lo había hecho, simplemente como el cobarde que era había dejado que se fuera eso es lo que había hecho.
Pero ya de que servía que se compadeciera de sí mismo, ya lo había hecho y ahora tenía que vivir con las consecuencias de sus actos.
Lamento la tardanza, y espero que les guste el capitulo.
Capitulo dedicado a:
bluuh
MaRu_Potter