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Historia 106509 — capítulo 4
El desfile resulto gracioso, nos habían disfrazado como un par de diamantes, yo llevaba un vestido blanco largo y brillante mi piel había sido pintada del mismo color así que, literalmente espolvoreaba.
Roy iba con un traje blanco también espolvoréate y maquillado del mismo tono. En el camino llevaba una sonrisa fría, mientras yo trataba de parecer lo más dulce y tranquila posible.
Y creo que lo logre.
A la mañana siguiente me levantaron a plena luz del alba. Peeta se rio con mis riñas pues odiaba levantarme temprano.
-Va a ser peligroso enviarte al entrenamiento en ese estado capaz y terminas matando a los demás distritos.- Rio Peeta.
-Oh, cállate.
Sin embargo el entrenamiento resulto de lo más tranquilo posible aprendí a camuflajearme y a hacer nudos algo necesario si planeaba cazar varios animales a la vez. Tenía planeado hacer una tipo tirolesa entre los árboles para que yo me pudiera comunicar entre ellos y así no me vieran.
-Es muy buena idea.- Dijo Katniss.- Solo tendrás que quitarla cuando la termines de usar porque los otros distritos podrían seguirte por ella.
En el segundo entrenamiento, la chica del distrito 2 se estaba burlando de mí, diciendo que yo no duraría ni 3 segundos ni siquiera lograría bajarme de mi círculo.
Le mande un flechazo o lo mande a lado de ella para que se llevara un buen susto. Oí sus gritos de chicas populares y falsas. ¡Oh como odiaba a aquella clase de personas! Pero no me deje llevar, no de nuevo.
Era Domingo el último día de entrenamiento, la noche de la entrevista y tal vez el último día que tendría con vida. Lo sabía por la actitud de los habitantes del capitolio, por las salidas familiares que llevaban a cabo con sus hijos. Pues los niños no iban a la escuela. Aunque no estaba segura. ¿En el Capitolio iban a la escuela?
Me senté en la ventana a contemplar el atardecer, contemplar el cielo sin estrellas del capitolio e imaginarme que si había estrellas, que si había esperanza.
Me fije entonces en alguien que estaba sentado en silencio en una de las mesas.
-¿Roy?- Pregunte. Era la persona con la que no me quería encontrar. Ni siquiera pensaba en dirigirle la palabra. Pero ambos. Ambos pasábamos por lo mismo. El silencio se hizo eterno y Roy se hizo como el que no me escucho.
-Me imagino que mi padre no ha ido a trabajar.- Dije sabiendo que me escuchaba aunque lo negara.- Y creo que el tuyo tampoco pues ha de ser difícil para ellos.
-Para el tuyo.- Dijo Royen un tono de voz ronco.- El mío ha de estar esperando para que entre a la arena y mate a alguien quiere ver que si soy fuerte.
-Oh, bueno. ¿Somos diferentes no?- Dije acercándome sigilosamente a él.
-Demasiado, pues yo comprendí desde el principio que eramos enemigos.- Me detuve en seco. ¿Por qué era tan cruel? Di la media vuelta para irme pero antes dije con la misma voz ronca que el uso conmigo. -Que la suerte este siempre de vuestra parte.-
Cuando entre a la bañera sumergí mi cabeza tratando de contener la respiración, era otro, de los tantos planes que tenia.
Cuando estuviera en el lago o en el rio dándome un baño o refrescándome y escuchara a los distritos acercarse a donde estuviera, me sumergiría en el agua y me iría lejos de ellos. El problema está claro en que….
Salí a la superficie a tomar aire. Me sobresalte tanto pues no me había dado cuenta que mi cabeza había empezado a doler y mis ojos veían borroso. El baño había terminado.
Me vestí rápidamente con el vestido azulado que me había llevado el estilista, apreté todos los botones tratando que hubiera magia. El olor a manzana inundo el lugar. Un tipo de perfume.
Salí del baño rápidamente y me encontré con Katniss dispuesta a tocar a la puerta.
Ya era hora, tu entrevista es en 6 minutos.
¡Diablos! Me había perdido las entrevistas de los demás tributos.
-Peeta.- Mi corazón latía con fuerza, no sabía como los demás no lo escuchaban, solo escuchaba mi voz como un murmullo, apenas. Así que la voz de los demás resultaba inaudible.
-No hay nada de qué preocuparte.- Extrañamente Peeta me grito. Enarque una ceja.- No, no escucho tu corazón.
De repente comprendí ellos habían pasado por lo mismo que yo.
La voz de Caesar Flickerman me saco de mis pensamientos. -¡Recibamos con un fuerte aplauso al tributo del distrito 12, Roy Everlgeist!
Ni Katniss, ni Peeta, ni yo aplaudimos. Estábamos demasiado enojados con él.
Recordé entonces una discusión que habían tenido Peeta y Roy.
-¡De todos modos son equipo! No es muy propio matar a alguien de tu propio distrito pues obviamente pierdes patrocinadores.
-No me interesa, no planeo encariñarme con ella.-
-Solamente no la mates Roy.- Dijo Peeta.
-Hare lo que yo quiera.- Grito Roy y dio un portazo.
-¿Dinos Roy hay una chica especial esperándote en casa?- Dijo Caesar.
-No, yo no me encariño con la gente y menos cuando estoy en la época de la cosecha pues al final somos enemigos.
-Muy duro de pensar, a ti no te tiembla la mano cuando es hora de matar ¿cierto?
-Si es verdad. Aunque nunca he matado a alguien.
El zumbido sonó, era mi turno. Katniss me dio unas palmaditas en la espalda y me dirigí al escenario. -¡Recibamos con un fuerte aplauso a Natasha Sietsherel tributo del distrito 12!- Pase lentamente recordando hasta como caminar.
Me senté en el sillón de alado de Caesar y le sonreí.
-Dinos. ¿Qué es lo que mas extrañas de tu distrito?
-Las estrellas.- Le respondí rápidamente. Muchos presentes pusieron el rostro de extrañeza, no conocían las estrellas. Todo iba mal. No sabia decir que extrañaba, a mi familia ya estaba muy usado. De repente se me ocurrió una cosa.- Las estrellas son luces diminutas que salen en el cielo todas las noches a veces forman figuras, aquí no se ven por la luz de la ciudad. Pero son realmente maravillosas y la verdad por ellas es por la que me desvelaba en mi distrito.
-¿Y qué es lo que más te gusta del capitolio?
-Las personas, son realmente maravillosas.- Muchas exclamaciones de ternura se escucharon en el publico hasta logre ver a algunos que se sonrojaban.
-¿Estas nerviosa por los juegos?- Pregunto.
-No, estoy lista para mostrarles a todos de lo que soy capaz pues muchos me han subestimado.- Dirigí una mirada rápida a Roy quien estaba tras bambalinas.
-¿Entonces no eres la chica dulce del distrito 12?
-No sé de verdad quien soy.
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Mmm bueno tengo una buena noticia. ¡He terminado de leer el primer libro!
Así que decidí que mi historia será basada solamente del primer libros pues lo de la revelación no se me hace tan importante.
Además tengo una cosa para sherezade quien me envió los libros.
¿Crees que me podrías enviar los últimos 2 libros en el formato con el que me enviaste el primero?
En fin espero recibir más comentarios de los que recibí en el capitulo anterior ¿1?
Un beso!