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Historia 106896 — capítulo 4

Pasamos al castillo por donde la maestra McGonagall nos había indicado, en verdad el castillo era enorme. Pasamos por en medio de unas mesas largas y entonces al final había un banco con un sombrero en el. La profesora empezó a llamar a los alumnos, Harry, Ron y Hermione había quedado en Gryffindor y solo esperaba que yo también.

-Williams Amy- dijo la profesora y entonces pasé al frente. La profesora me puso el sombrero mientras yo temblaba de nervios.

-hmm veamos tus padres solían ser de Gryffindor, eres muy inteligente como una Revenclaw pero también te gusta ser la primera en todo, como una Slytherin aunque eres muy valiente y ayudas a tus amigos, te pondré en… Gryffindor!- dijo el sombrero y entonces la mesa de Gryffindor se paró y empezó a aplaudir mientras me sentaba enseguida de Ron y Harry.

La selección prosiguió hasta una niña que quedó en Revenclaw. El director se levantó de su asiento y empezó a hablar.

-buenas noches alumnos de primer grado, mi nombre es Albus Dumbledore y soy el director de esta escuela de magia y hechicería. Les doy la más cordial bienvenida a su nuevo ciclo escolar, aquí harán muchos amigos los cuales serán su familia durante todo los años que estudien aquí. Hay ciertos lugares a los cuales no pueden entrar, uno de ellos es al bosque prohibido, el cual se encuentra a las afueras del castillo, por las criaturas que habitan ahí. Espero que tengan un buen inicio de clases y a cenar se ah dicho- dijo el director, después de ese discurso la comida apareció frente a nosotros muy rápido.

-hey Percy, quién es el profesor sentado enseguida de Dumbledore?- le preguntó Harry al hermano mayor de Ron, quien también era prefecto.

-es el profesor Snape, da pociones- dijo Percy para luego continuar cenando.

-qué tiene Harry?- pregunté.

-nada es solo que… nada- dije y yo solo me limité a seguir comiendo.

Después de la cena los prefectos nos condujeron a nuestras salas comunes. Nuestra sala común en verdad era muy bonita pues estaba completamente pintada de escarlata y dorado. Había butacas con pergaminos y tintas, una chimenea con sillones alrededor y muchas otras cosas. Era verdaderamente hermoso, era como un sentimiento de que por fin estaba en una verdadera casa. Me despedí de Harry y Ron y junto con Hermione y otras niñas me subí al dormitorio de niñas.

Sé que está un poco corto pero los siguientes les prometo estarán más largos, gracias por los comentarios y los favoritos :)