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Los Weasleys revolucionan las casas — capítulo 3
James y Fred
Bromas. Chicas. Sexo. Quidditch.
Así en ese orden estaba organizada la cabeza de los chicos en especial la de chicos como Fred y James, ellos eran un perfecto ejemplo de la mentalidad de los chicos.
Justo en ese momento volvían de cumplir un castigo con Filch esta vez habían tenido que limpiar el salón de trofeos y premios de Hogwarts, con solo 17 años James y Fred tenían su reporte de castigos mas ancho que el de todos los alumnos que habían pasado por Hogwarts juntos. Y eso asustaba a muchos. Sus padres habían ido un millón de veces a el colegio por su conducta de hecho los adultos considerarían raro que un día no los llamen por las bromas de sus hijos. Para esta pareja de bromistas el despacho de Mcgonnagal era como su tercer hogar pasaban mas tiempo ahí que en La Madriguera en el verano.
Todo el mundo lo decía ellos eran la segunda generación de merodeadores y gemelos Weasley. Y ellos se sentían orgullos de que los comparen con sus ídolos. Fred era un alma libre como Canuto y James tenia alma de líder como Cornamenta, su abuelo.
En cuanto a el segundo punto de chicas, digamos que James y Fred no eran las típicos chicos de una sola tia, era o una noche de sexo y listo o una relación corta máximo de una semana. Había muy pocas chicas además de sus primas que no habían caído en sus encantos … aun.
Y la cuarta y ultima parte de la división de la mente: Quidditch estaba claro que Fred y James estaban en el equipo , como bateadores eran unas Budgers humanas prácticamente como Fred y George en su tiempo, James era capitán y Fred sub-capitan.
Era muy irónico que realmente pensaran que iban a madurar porque no lo iban a hacer nunca, siempre aunque estuvieran en el cuerpo de un adulto tendrían , su alma de niños.