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Historia 107222 — capítulo 15

El resto del día estuve encerrada en mi habitación, llorando por Jake.Y llorando por la estupidez de Bella. Como es que siendo una mujer con educación, se dejaba llevar por los chismes de un pueblo? Por que era tan prejuiciosa ahora, cuando un chico me interesaba de verdad? Por la noche cuando llego papa, toco a mi puerta.  -Que quieres, Edward? - grite desde mi cama, terminando otra llamada fallida.Había intentado comunicarme con Jake durante toda la tarde, pero el no me contesto, ni en su casa, ni en su celular.  -Puedo pasar?  -Ya estoy acostada!  -Hija, por favor.Me levante de la cama y quite el seguro de la puerta. Regrese a la cama y me acoste de nuevo.Sentí como la cama se hundio a mis espaldas.  -Tu mama me contó lo que ocurrió temprano.  -Y? - pregunte dándole la espalda.  -Comprende, no conocemos a ese chico y lo que se dice en el pueblo no es muy bueno que digamos... - acaricio mi cabello.  -Que es lo que dicen? - pregunte con interés.  -Que es muy agresivo. Que lo expulsaron de su antigua escuela por pelearse con otro chico y que casi lo mata. Que es violento, todos en la escuela le tienen miedo. Una de las enfermeras me dijo que te alejara de el, antes de que te hiciera daño. Que no es un buen chico.  -Tu no lo conoces - masculle enfadada.  -Por que estabas llorando cuando tu mama llego?  -No tiene caso que te lo diga. Tu y ella ya tienen una opinión sobre el basada en estupideces, no creo que algo que yo te diga los haga cambiar su actitud hacia el.Luche por no llorar de nuevo.  -Quiero dormir, Edward - dije para que ya me dejara sola. Por la mañana, no cruce palabra con mis padres. Ignore el desayuno que Bella había preparado para mi -pan tostado y huevos- y tome dos barritas de granola con chispas de chocolate y un jugo entetrapak. Salí sin despedirme y aventé mi bolsa al asiento delantero cuando me subí al auto. Bella se quedo parada en la puerta principal llamándome.Cuando llegue a la escuela ya me había terminado mis dos barritas y aun así tenia hambre. Pero como podía darles la ley del hielo y comerme su comida? No era muy digno y respetuoso que dijamos.Me baje del auto bebiendo mi juguito de duraznos y vi a Jake bajándose de su auto negro, con ropa negra. Suspire.Tal vez el era el que no me iba a hablar después de su revelación. Ya no tenia ese aire de chico malo a mis ojos, pero para los demas si, y ahora mas luego de verlo bajar tan sexy de ese auto aun mas sexy. Quería correr a abrazarlo como lo había hecho el día anterior, pero no creí que fuera a querer verme de nuevo. Me encamine a mi edificio con la cabeza baja y mordisqueando el popote de mi jugo.Alguien me jalo del brazo con rudeza y me estampe contra algo calido. Luego unos labios demandantes se posaron sobre los míos.  -Mmm durazno... mi favorito - susurro con voz contenida y sexy, aun sin soltar mi brazo.  -Siento tanto lo de aye... - sus labios me callaron.Me gustaba su forma de decirme: cállate. Nunca he sido una parlanchina, pero estaba considerando convertirme en una, para que me callara así.  -No te asusto lo que te dije? - quito un riso de mi frente, con suavidad.  -Temo mas que el que se asusto fuiste tu.  -Por que?  -Por mi... Isabella.  -Ya estoy acostumbrado a que me traten así... No hay problema - se encogió de hombros pero en sus ojos pude ver la tristeza.  -No es justo - me atreví a acariciar su mejilla con la punta de mis dedos.  -La vida no es justa. Pero ahora... te tengo a ti - se inclino para darme un beso en la mejilla.Los ojos se me llenaron de lagrimas, sin poderlo evitar.  -No llores. No me gusta verte triste.  -Es que no es justo - dije de nuevo. Durante el día, Jake fue por mi al final de todas mis clases; como lo había hecho la semana anterior. Me tomaba de la mano y se despedia de mi con un beso en la mejilla.Nos sentamos casi en silencio a la hora del almuerzo -donde comí bastante, por que me estaba muriendo de hambre-, compartimos uno que otro comentario sobre la lluvia y se burlo de mi por haber lavado mi auto el día anterior.  -Es imposible mantener un auto limpio en este pueblo - me queje cruzándome de brazos, mientras el se burlaba de mi.Al final de clases nos quedamos de nuevo en el estacionamiento, hasta que estuvo casi vacío. En esta ocasión, si me beso. No fue muy intenso, ni muy profundo, pero era un beso.Cuando llegue a casa todavía tenia el cerebro medio revuelto y el corazón latiendome a mil por hora.