← Como convivir con Voldemort y no llegar a San Mungo en el intento · de
Como convivir con Voldemort y no llegar a San Mungo en el intento — capítulo 21
Amy terminó el desayuno antes que los mortis y colgó la tabla en la nevera con unos imanes, después fue a preparar lo esencial para irse a la playa, que consistía en:
-Bañadores sexys para los mortis.
-Crema protectora.
-Gafas de sol.
-Cámara de fotos sumergible.
-Dinero.
-Toallas (entre las que incluyó una de My Little Pony, que por supuesto sería para Bella)
-Gafas de buceo.
-Móvil.
-Sombrilla (esto iba fuera de la mochila, obviamente) de colores variados o "Tutifrutti" como decía ella (NA: Saludos a Mar desde aquí ;) )
Cuando creyó que ya estaba todo, cerró la mochila y la dejó encima de su cama, se puso su biquini de colorines debajo de la ropa y después fue a la sala de estar y le echo la comida al hámster Stewie, sacó su móvil del bolsillo y marcó un número.
-Hola, abuela-saludó cuando la otra persona descolgó el aparato-si soy tu nieta... No Mary; Amy-corrigió a la anciana-si, esa. Me preguntaba si me podrías cuidar de mi perro y mi hámster... es que me voy a la playa con unos amigos... ¿que? No, abuela, no hace falta que... bueno si quieres... vale, dentro de un rato estaremos allí. Besos.
Colgó el móvil satisfecha, los mortis llegaron en ese mismo instante.
-Oye muggle...-dijo Voldito.
-A mi habitación, chicos-ordenó señalando la dirección-tengo que daros una cosa.
-¿El que?-preguntó Bellatrix con desconfianza.
-Lo que os teneis que poner para ir a la playa, por supuesto-respondió ella sin darle importancia.
-Ah, que no era una broma-dijo Snape.
-No, los bañadores eran de unos primos mios que deduzco que tendrán mas o menos vuestra talla-contestó la muggle-venga, que tenemos que pasar por un sitio y no podemos ir hasta que no os los pongais.
Después de una discusión donde los mortis se negaban en rotundo (o en redondo, no me acuerdo bien) a ir a la playa, y la muggle amenazó por contarles a todo el mundo mágico lo que había pasado aquella noche (con fotos incluidas), los mortis fueron a la habitación echando chispas.
-Será una broma-espetó Snape sosteniendo el bañador que la muggle le había dado, Amy reprimió una carcajada y negó con la cabeza-Odio esto-gruñó el hombre.
Amy se rio y miró otra vez el bañador; era un bañador tipo slip de color negro.
-¡Te va a quedar muy sexy!-exclamó entre carcajadas-jajaja...
-¡No voy a ponerme esto!-espetó Bellatrix señalando su biquini rosa sin tirantes y en la parte trasera del biquini ponía "sexy" en letras negras.
-Pues no hay otro-dio Amy maliciosamente-anímate; a lo mejor consigues ligar.
-Gr...
-¿Por qué a mi?-preguntó Voldemort desesperado mientras miraba su bañador, que era como el de Snape pero en color verde oscuro.
-Por serpiente-respondió ella con una sonrisa malvada-bueno, ya sabeis donde podeis cambiaros, y daros prisa, que luego no encontramos sitio.
Salió de allí riendose mientras Voldemort se cambiaba en su habitación, "Bella To Loca" se cambiaba en el baño y Snape en la habitación de sus padres, después de un rato salieron con una mirada asesina, Amy, sin hacerles caso, le puso un arnés a su perro y lo ató a la correa.
-¡Eh, Voldito, pilla la mochila!-exclamó la muggle lanzándole la mochila a la cabeza (NA: Saludos a SaraRiddlePotter desde aqui ;) )
Voldemort fue impactado por la mochila y se tambaleó, después observó a la muggle con odio mientras cogía la jaula de Stewie y abrió la puerta.
-Tu, Sevy, lleva la sombrilla. Bueno, no os separeis que al final la liamos... Voldy, cuentales lo que ocurrió la vez que intentaste escapar-añadió con una sonrisa maligna, los mortis miraron a su lider con extrañeza.
-Sin comentarios-respondió rojo de rabia.
Al rato llegaron a una casa pequeñita que estaba a pie de calle y parecía un poco pintoresca.
-Eh... esto no es una playa-dijo Snape.
-¡Muy bien, Svey!-exclamó la muggle orgullosa-diez puntos para Slytherin-Snape gruñó-es la casa de mi abuela, voy a dejar a Canuto y a Stewie con mi abu y nos van a llevar ellos en coche.
Voldemort comenzó a darse cabezazos contra la pared.
-Mas... como... tu... no...-decía.
Amy llamó a la puerta.
-¿Quien es?-preguntó una voz.
-Yo-respondió Amy.
-Ah, nena, pues si eres tu me quedo mucho mas tranquila-repuso la voz de dentro con ironía.
De la puerta salió una mujer de pelo cano.
-¡Abu!-gritó la chica abrazándola con fuerza.
-Eh... Mary-saludó la anciana.
Amy se separó con extrañeza.
-No, abuela, soy Amy-corrigió otra vez-mira, ellos son mis amigos; Bellatrix, Severus y ese que se esta pegando cabezazos es Voldemort.
-¡Hay que ver que mayorcitos están!-exclamó pellizcando la mejilla a Snape-bueno cielos, pasad a dentro a dejar a los animales y comed algo, unas galletitas, un bizcocho...
-Que no, abuela, que llevo dinero para comer allí...-se negó la nieta.
-¡Que no, hombre, que no!-exclamó la anciana-¡he dicho que comeis aqui con la abuela! me ha sobrado pollo, iba a llevartelo para que no comieses comida basura...
-Que como bien, abuela-le aseguró la peli miel.
-Pues estás muy delgada-observó la mujer de pelo cano-venga, pasad.