Tituladas 15.1% · 30,063 de 199,415 descubiertas
Rescatado 23.3% · 21,950 de 94,296 páginas identificadas · 21,944/22,652 caps con texto ☕ Invitanos un café

← Severus & Hermione...Siempre Contigo · de

Severus & Hermione...Siempre Contigo — capítulo 16

hola! tardé mucho en actualizar pero ahora si tengo una buena razón que darles a mis 'fieles lectoras', (amo como suena), el pasar esta parte del fanfic (sabía que iba a llegar claro), pero nunca pensé que fuese tan complicado de escribir...soy muy penosa y después de escuchar Beyond My Control de Mylene Farmer en forma intermitente pude acabar el cap... .

También mi PC se averió

y si Snape puede entrar a la sala común de Gryffindor es porque tiene mañas xD además en los otros fanfic's de Severus/Hermione que leí, me percaté de que siempre tienen sexo en su habitación y no en la de ella, es igual de cuestionable el hecho de que ella pueda entrar en su cuarto y no él a la sala común de los leones. Después de todo no me imagino el dormitorio de Severus Snape ._.

Perdón, si les quede a deber a algunos, sinceramente esto de escribir el encuentro intimo de mis personajes idolatrados no es fácil. gracias por sus comentarios, sí, leo todos y cada uno de ellos eso me anima a seguir escribiendo y pondré el link del vestido que llevara Hermione al baile xD


Severus quitó la mano de su boca y cerró lentamente la puerta

-me espantaste- dijo ella en un susurro

-lo siento, no era mi intención-

-¿Qué haces?- preguntó con una sonrisa

-no podía esperar a verte-

la chica se acercó y lo besó con ternura

-yo tampoco podía esperar- tomo su rostro en manos, observando sus ojos oscuros esperando que se reflejara algún sentimiento…

volvió a besarlo ahora con más deseo, mientras este la pegaba lentamente a la pared, la chica buscó pronto los botones de su túnica abriendo poco a poco cada uno, dejándola caer al suelo, viendo ante si a un hombre fornido en pantalones oscuros y una camisa blanca, él se alejó mirándola fijamente

-¿estas segura de esto?- le preguntó

-si- contestó ella mientras su respiración se agitaba

-¿Qué es eso?- preguntó señalando su antebrazo izquierdo cubierto por aquellas vendas, tan de repente que Severus se sobresalto

-una herida que me hice, no es para preocuparse ya esta sanando- Mintió el, esperando que le hubiese creído

-¿estas…seguro de que no es grave?-

-si- dijo en un susurro

acortó de nuevo la distancia, desabrochó su blusa mientras los besos se intensificaban y sus corazones subían de ritmo.

Tal vez no era correcto, pero por aquella ocasión Hermione no se fijaría solo en lo que debía hacer, porque ahora sobrepasaba, lo quería, deseaba y necesitaba hacer.

Severus empezó a besar sus hombros mientras ella le jalaba el cinturón, los gemidos de esta lo excitaban aun mas, las prendas ya sobraban, ella quitó su camisa, posó sus manos por todo el pecho acariciando cada parte de su espalda, Snape la abrazó para quitarle el sostén, al caer también este al suelo, cada bello de su cuerpo se erizó. Ella se acercó aún más pegando sus senos en su pecho, para quitarle el pantalón. Era una sensación nueva e increíblemente satisfactoria para la castaña, y por sorpréndete que pareciera Severus lo estaba disfrutando mucho mas que en cualquier otra ocasión

Tenia mucho tiempo que Snape no hacia aquello por un importante motivo: un desesperado y profundo deseo, ahora su mente y cuerpo eran uno solo.

La tomo en brazos dejándola caer en la cama con delicadeza, ella se estiro sobre las sabanas de color carmesí.

La observó sobre el borde de la cama, era tan hermosa que temía lastimarla, su piel blanca y cálida parecía brillar a la leve luz de luna que entraba por la ventana, solo iluminaba de su vientre para arriba como si la misma naturaleza censurara lo demás.

Se hincó para besar sus rodillas y seguir por encima aquel caminos de besos, hasta que llegó a sus muslos, los gemidos de la castaña eran cada vez mas fuertes e intensos.

El placer que estaba produciendo en Hermione, lo sentía el también, sus corazón latía precipitadamente. Era como si él estuviese haciendo el amor de verdad por primera vez.

La despojó pronto de lo único que tenia, unas delgadas y pequeñas bragas azules, tomo el listón de encaje para bajarlo, ella alzo sus caderas para que lo hiciera.

Severus siguió acariciándola, llevando su mano mas arriba hasta tocar su parte mas intima, la chica gimió llevando su excitación al limite.

lo tomó del cuello arrastrándolo hacia la cama provocando que el quedara encima de ella,

siguió besándola mientras acariciaba una de sus largas y suaves piernas y con la otra mano tocaba uno de su senos, luego tomo su ya erecto miembro y la penetró lo mas lento que pudo, Hermione dio un pequeño gritó que él ahogó en un beso, Severus comenzó a mecerse dando a ambos un delicioso y agobiante placer.

La castaña seguía ahí extendida sobre la cama sintiendo como si todos sus sentidos hubiesen despertado por primera vez, apretaba la almohada bajo ella cada vez con mas fuerza y humedecía sus labios constantemente, cosa que notó Severus y decidió hacerlo por ella, él siguió su tarea aumentando el calor en los dos, moviéndose cada vez mas rápido… en el ultimo momento cayó sobre ella.

Severus se quedó un instante observándola, juntó sus labios con los de Hermione.

-Te…amo-  dijo él, separándose lentamente, mirando sus ojos, y acostándose a un lado.

Ella sonrió a escucharlo era como si se hubiera caído una barrera invisible que la dejaba ver a un Severus completamente nuevo y extraño, sin duda le alegraba oír que sentía algo hacía ella.

Se acercó a darle un beso

-y yo a ti…más mucho más-

Eran cerca de las tres de la mañana cuando ella por fin cayó dormida incapaz  de seguir observándolo sin que el cansancio la venciera, sin embargo el no pudo conciliar el sueño, ya que sentía que no había sido completamente sincero, no por lo que dijo, era su pasado el que lo perturbaba, ella aun desconocía que fue mortífago, ignoraba como reaccionaria Hermione al saber que estuvo a las ordenes de Voldemort. Pero temía perderla si esta no lo entendía. Ahora estaba a tal punto de su vida que cualquier error lo destruiría.

Y quería decírselo, que conociera porque era así; después de todo esa mujer que hizo suya y que ahora le pertenecía parecía conocerlo mas que el mismo,

-ella sacó de mí sentimientos y una repentina pero duradera felicidad que años atrás había enterrado y que creía habían muerto- pensó el profesor -es justo que conozca la verdad- dijo en un susurro decidiendo que en cuanto pudiera, de ser posible en la mañana hablaría con ella, acomodo la almohada y también quedó dormido.

Se hallaba a los pies de una infinita escalera tan alta y grande que proyectaba una inmensa sombra tras de él, lenta y temerosamente fue alzando la vista para encontrarse en lo alto a Hermione con un ligero vestido blanco que ondeaba al aire junto con sus rizos castaños, a la muchacha se le dibujo una sonrisa al verlo, extendió su mano para que el la tomara, este empezó a subir las escalones pero mientras mas avanzaba parecía que la chica se alejaba mas, empezó a correr lo mas rápido que le permitieron sus piernas, deseoso de ir a su lado, y no llegaba, se borró la sonrisa de Hermione y bajo su mano con tristeza, hizo una mueca de decepción dándose vuelta comenzó a alejarse en dirección contraria, el gritó su nombre pero no oyó su voz siguió subiendo ahora desesperado sin embargo ella se había perdido de vista.

Despertó alterado

-fue solo una pesadilla

Pequeños rayos de luz acariciaban su cara, ya había amanecido

La castaña se encontraba acostada boca abajo desnuda cubriéndole solo las sabanas la espalda baja, su abundante cabello estaba extendido por la almohada.

Bajo su boca a la altura de su hombro para besarlo, esta respiro profundo, estaba pensando en despertarla pero antes de que pudiera hacerlo, antes incluso de que se hubiera separado de ella, se escuchó un fuerte golpe en la ventana

Ambos se incorporaron sobresaltados.