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Mi hermanita — capítulo 8

Margery Doe estaba harta de su hermana; había ido a hablar con ella y tratar de arreglar las cosas después de su pelea sol o que la nueva conversación no hizo nada más que lograr que la hufflepuff *gritara.*Para comprender la magnitud de esta acción debemos comprender que Margery nunca gritaba, no era propio de una señorita… además, cuando lo hacía su voz adquiría un tono de indignación tal que resultaba cómico. Y aun así, con toda su educación Margery le gritó a su hermana, quien había alcanzado un punto de irracionalidad tan alto que parecía contagiosa y la hufflepuff rompió una de sus principales reglas de vida.

Albus parecía no estar en ningún lado y la irritabilidad de Margery escalaba a cada minuto. Su novio era una de las pocas personas con las que podía contar para ventilar sus frustraciones respecto a Shana sin que le dijera que estaba exagerando o que no le creyera que la gran Shana Doe dijera esto o aquello.

Como si alguien hubiese oído sus quejas Selene Linight apareció frente a ella, esa gryffindor era probablemente la única persona que creyera lo que dijera de su hermana.

-Hola Selene.- Dijo Margery un poco más bruscamente de lo que había planeado.

Lene saltó un poco y cuando vio que era solo Margery se relajó, por un momento había sonado igual que Shana.

-Hola Margery, no he visto a Albus.

-¿En serio? Que mal -respondió Margery.

Un incómodo silencio las envolvió, Selene no sabía qué hacer, no tenía nada en contra de Margery y las pocas veces que habían hablado fue por simple cortesía. Margery estaba un poco cansada de esperar a tener a alguien con quién explotar.

-Necesito hablar con alguien o reventaré -le informó prontamente y sin esperar a su consentimiento la arrastró del brazo hacia un lugar aislado.

No hace falta mencionar que Selene se la pasó tratando de escapar del agarre de la hufflepuff.

-Siento ser  tan grosera pero Shana me está volviendo loca y…

-Necesitas hablar -terminó Selene por ella, ya resignada a que la otra se desahogara, se sentó en el piso, si tenía que adivinar, estarían ahí un buen rato.

-Exacto y no encuentro a Albus por ningún lugar o a Rose, parece que a ella tampoco le gusta mi hermana ¿sabes por qué?

-No, pero…  emmm, no, no era nada -dijo Selene.

-Adelante, puedes preguntarme.

Selene dudó unos momentos, así que Margery comenzó a quejarse.

-De verdad adoro a Shana, es mi hermana, sí la quiero pero eso no importa porque a veces es tan detestable y completa y horriblemente insensible que la quiero… ¡pero matar! YYYYYYY que nole pase  algo a su precioso equipo de quidditch porque se pone más insoportable que una mandrágora y…

-¿Por qué...? -Interrumpió de repente Selene.- ¿Por qué me vienes a decir todo esto a mí?

Margery la observó con sus grandes ojos mieles preguntándose si de alguna manera se había equivocado y la chica delante de ella no odiaba a su hermana.

-Acaso… ¿te cae bien Shana?

-¡NO! - Dijo con fervor, antes de ruborizarse tanto que combinaba con su túnica. -S-s-in ofender, claro, es solo que… Shana no ha sido amable conmigo, es todo.

Margery frunció el ceño, su anterior frustración había quedado un poco en el olvido. No conocía mucho a Selene pero estaba segura que su "Shana no siendo amable era una manera de suavizar las cosas",  era una forma de suavizar el impacto.

-¿Te gustaría hablar de ello? - Margery preguntó con delicadeza, cuando Selene negó con su cabeza no se sintió decepcionada u ofendida, sabía que era muy poco probable que compartiera algo, siendo tan reservada, así que dijo lo primero que se le vino a la cabeza.- Por supuesto que antes tienes que escucharme ¿ya había mencionado que voy a explotar si no hablo con alguien?

Sorprendentemente Selene rio un poco y Margery sonrió complacida, ambas se miraron mientras la hufflepuff contaba con todo lujo de detalles lo insoportable que podía ser su hermana y por qué estaba tan enojada. Una vez hubo terminado Selene dudó un pequeñísimo momento antes de contar su versión de Shana.

Kai Xing no era una persona muy paciente cuando algo se interponía en su camino, así pues el completa silencio de Selene respecto a su propuesta lo estaba volviendo loco, sin embargo no era una situación que se pudiera arreglar con presión; Linight saldría corriendo si llegaba a inyectar esa táctica y entonces sus esperanzas de ganar la apuesta sí que estaban perdidas. Pero tampoco tenía el lujo de quedarse sin hacer nada,  el tiempo era demasiado preciado como para esperar a que la gryffindor se diera cuenta de que él era su mejor opción para pasar de página con James. Esta situación requería de delicada y pura manipulación,  cosa que a Kai no se le daba muy bien;  para ser un slytherin Kai prefería un ataque más directo que discreto.

Casi había considerado seriamente decirle a Robert que se rendía, Linight no valía realmente la pena y mucho menos una pelea con James cuando algo lo detuvo. Ni en un millón de años iba a dejar que una chica como Linight se interpusiera en su camino. Así que comenzó a pensar en una manera de volver a acercarse a la chica -tenía que esforzarse mucho para no pecar en ella como una niña - sin aterrorizarla y que aceptara escuchar su propuesta.

Después de una hora de desechar ideas inútiles llegó a una medio decente y, con lo desesperado que estaba fue suficiente para salir de la sala común e ir directo a buscar a la chica más insulsa de Hogwarts. Resultó que su plan ni siquiera fue necesario pues Linight lo encontró en un pasillo con la cabeza gacha,  las mejillas encendidas y su mano derecha jugando con una de sus típicas y largas trenzas. Era claro por cómo se comportaba que venía a escuchar su propuesta, Kai sonrió para sí mismo triunfante; al parecer la chica estaba lo suficientemente desesperada como para ir a buscarlo, eso le facilitaba mucho las cosas.

-Sígueme. -Le dijo Kai.

Sin esperar a que dijera nada -porque para ser sinceros era muy probable que no lo hiciera de tifus modos -, Kai se dio media vuelta y comenzó a caminar hacia un lugar donde no hubiera tanta gente y pudieran hablar sin interrupciones. Llegaron a un corredor del tercer piso, por ahí casi no había clases y como era media mañana lo más probable era que la gran mayoría estuviera en alguna clase, reduciendo las posibilidades de ser encontrados.

-Y bien,¿ has pensado en mi propuesta?

Linight asintió y enrojeció un poco más, como si le dieta vergüenza admitir que lo había hecho. Kai sabía que sería más rápido si él tomaba las riendas  de la conversación asi que cuando ella abrió la boca - probablemente para tartamudear un minuto abres de formar una palabra coherente -, él se le adelantó.

-Entonces ¿quieres oírla?

Otra vez asintió y Kai podía jurar que de veía aliviada de no tener que hablar, la mayoría de la gente se molestaría si no los dejaran hablar y él no podía evitar preguntarse cómo era posible que ella existiera.

-En realidad es muy simple,  es tan obvio que te gusta James que me das pena -,Kai no lo decía como ofensa sino como un falso motivo para ayudarla-, que pensé que querrías sacarlo de tu cabeza -se rehusaba a usar la palabra "corazón"- ahora que tiene a Shana ¿estoy en lo correcto?

De nuevo asintió,  Kai procedió con su casi  monólogo.

-Pero aunque sabes eso todavía tienes esperanza ¿o me equivoco? - Linight enrojeció aún más por lo que continuó. -Y eso es lo que duele más, por lo tanto te ofrezco una solución a esa molesta esperanza que no te deja en paz… -Wow, tal vez estuviera mejorando más en eso de la manipulación. -Sal conmigo.

La cabeza de Linight se disparó hacia arriba tan rápido que no le extrañaría si a la mañana siguiente tuviera tortícolis,  sus ojos se abrieron desmedidamente y Kai pudo apreciar el bonito color gris de ellos.

-¿Q-qué? ¿Estás loco?

Huh, al parecer el escándalo la hacía recuperar mínimamente la capacidad de hablar.

-No,  solo piénsalo, James no se preocupa porque alguien más te asiste de su lado porque nadie ha mostrado esa clase de interés hacia ti, si tú y yo paseamos por ahí algún día y nos aseguramos de que James nos vea querrá saber qué está pasando y como soy su amigo tendrá la confianza de venir y preguntar; entonces yo te ahorraré la penosa y difícil tarea de preguntarle qué… -Hizo una pausa para evitar decir "ugh"- siente por ti y entonces mi estimada Linight yo te diré todo lo que me haya dicho.

Kai podía ver los pensamientos cruzando por la mente de Linight, era tan predecible que ni siquiera se impacientó esta vez a que dijera algo.

-No.

-¿Qué?

-Yo sé que James no me quiere de esa manera, no necesito confirmación, gracias.

Y de nuevo ahí estaba la chica contra la que había competido por la snitch, fuerte y determinada a que nada se interpusiera en su camino.

-Tengo clase, nos vemos Xing.

Yep, definitivamente la indignación la hacía dejar de tartamudear. Kai estaba atónito, había estado cien por ciento seguro que la chica estaría tan desesperada que diría que sí… Y ahora que había quemado su única opción viable para que aceptara una cita con él no le quedaba ninguna alternativa. Perdería la apuesta.

A menos que…

-Espera.

Sorprendentemente sí se detuvo y lo volteó a ver por debajo de su fleco.

-Esa no era la verdadera razón por la que te invité a salir.

Linight no dijo nada, simplemente siguió mirándolo, como diciéndole: continúa.

-¿Me creerías su te dijera que me gustas?

Selene se ruborizó de la cabeza hasta los pies y negó frenéticamente con la cabeza y manos, su mochila balanceándose en su hombro por los movimientos.

-N-no j-juegues.

Kai bufó mentalmente, ¿de nuevo tartamudeaba? Tal parecía que no iba a llegar a ningún lado con ella, de verdad arruinaría la apuesta.

-Escucha, no digo que me gustes en serio, simplemente creo que eres genial como buscadora y me gustaría hablar contigo un poco más sobre eso, es todo. Si te hace sentir mejor no me gustas en verdad, solo es… curiosidad. Puedes pensarlo, no tienes que dar una respuesta ahora.

Ahora sí había gastado todos sus recursos. Selene Linight seguía igual de sonrojada pero no lo miraba ahora, ni siquiera de soslayo.

-N-n-nos vemos, Xing.

Rose Weasley estaba nerviosa, ya había aceptado la propuesta de Lorcan para ir a Hogsmade pero tenía que reconocer que todavía esperaba que Scorpius llegara, le hiciera un número musical como en las películas muggles y declarara su amor por ella enfrente de toda la escuela. Después de todo ese era el único problema, la única razón por la que había terminado con él, que no quería hacerlo oficial, decírselo a su familia.

Tal vez fuera egoísta de su parte, obligarlo a dar un paso que él no estaba listo para dar pero ella simplemente ya no lo podía esperar, aunque lo siguiera queriendo como siempre lo había hecho. Y no era justo de su parte hacerle eso a Lorcan, a lo mejor algún día lograría quererlo pero en esos momentos  no le parecía si quiera posible. Tal vez debería de decirle eso en Hogsmade, él no debería de perder el tiempo con ella, todavía no estaba lista para embarcarse en otra relación… O intento de ¿o sería muy cruel? Dejarlo después de que le hubiera invitado a salir no parecía el mejor curso de acción ya que lo pensaba bien.

Empezaba a pensar que lo mejor hubiera sido no haberle dado esperanzas desde un principio. Ugh, tenía que hablar con alguien ¿dónde estaba Selene? Rose miró hacia abajo y se encontró con un su libro de transformaciones y un pergamino y pluma, había olvidado que necesitaba hacer el ensayo. Cerró el libro, estaba claro que no iba a hacer nada por el momento. Guardó sus cosas y salió de la biblioteca.

Justo cuando Scorpius iba entrando. Lo primero que Rose hizo para no quedarse mirándole como una idiota fue fijarse en otra cosa, como el hecho que no traía la mochila y ¿cuál era el punto de ir a la biblioteca si no era para estar en paz? ¿La estaba buscando? No, de seguro se le había olvidado un libro o algo así.

Habiéndose convencido se preparó para pasar de largo, las situaciones incómodas no eran su fuerte pero entonces él la tomó del brazo.

-Necesito decirte algo.

Scorpius le había estado dando vueltas al asunto de Rose, últimamente parecía que solo hacía eso; de cualquier manera había llegado a la conclusión que Albus tenía razón, tenía que ir a hablar con Rose para aclarar las cosas de una vez por todas. No esperaba que volvieran a estar juntos, sabía que ya había aceptado la cita con Lorcan Scamander pero tenía que ponerle fin al preguntarse qué pasaría si… y al incesante pensar en ella y lo que pudiera haber sido.

La buscó por todos lados hasta que decidió ir a la biblioteca, por lo general iba ahí cuando quería estar sola haciendo una cosa u otra. Y por supuesto que estaba ahí. Y dolió ver lo incómoda que estaba en su presencia, miraba a todas partes menos a sus ojos, ella estaba lista para emprender la huida pero él no podía dejarla ir.

-Necesito decirte algo.

Rose finalmente lo vio a los ojos, Scorpius había olvidado lo penetrante del azul de sus ojos y lo adorable que resultaban las pecas adornando su rostro. Se olvidó un momento de lo que iba a decir pero recuperó la compostura justo a tiempo.

-¿Tienes tiempo?

Ella asintió, y Scorpius se dio cuenta que había tomado su brazo, lo soltó al instante y Rose se destensó un poco ¿cuándo habían llegado a ser las cosas entre ellos así? Scorpius suspiró y emprendió la marcha a un lugar más privado, Rose lo siguió de cerca. No hablaron en todo el camino y no se encontraron a muchas personas, llegaron a su destino en pocos minutos y él lo agradeció; no sabía que haría con un minuto más de esa aplastante incomodidad.

-Rose, yo quería decir… em…

-¿Sí?

-Yo escuché que vas con Lorcan a Hogsmade.-Dijo rápido.

-Sí, me invitó.

-Ah…- De nuevo la incomodidad, Scorpius tenía que hacer algo.- Y ¿te trata bien? -Rose asintió, él podía ver las señales que mostraba cuando estaba a punto de irritarse pero asintió.- Y… él… ¿te gusta?

Rose pensó mucho antes de contestar, y eso le dio esperanzas a Scorpius.

-Lorcan es… agradable, caballeroso y lo poco que hemos convivido me ha tratado bien.

"Pero no me gusta como tú", Rose sabía que Scorpius podía leer entre líneas lo que quería decir. Y Rose supo que si Scorpius le pedía volver con él, lo haría.

-Rose… tú me gustas,  pero sé que quieres que lo nuestro sea oficial y aunque me puedo forzar a hacerlo si eso hace que sigamos juntos.

-¿Crees que estás listo para ir con mis papás? - Rose preguntó seria, sus ojos atravesándolo y Scorpius se puso nervioso.

No había manera de engañar a Rose, Lene o Albus, todos se conocían muy bien entre ellos. Además Rose era muy inteligente e intuitiva que ella sabría que una persona no cambiaba tan rápido.

-No, pero…

-Si no estás listo para ir y enfrentar a mis padres, y solo te fuerzas a hacerlo por mí, y algo sale mal terminarás odiándome por presionarte a hacer algo para lo que no estabas preparado.

-Yo no te odiaría -, protestó él con fuerza.

-Tal vez no odiar pero sí te resentirías y sería algo que afectaría a nuestra relación. -Ella suspiró, un tanto cansada.- Creo que separarnos fue lo mejor, quiero decir, pensándolo bien y teniendo despejada la cabeza me di cuenta que solo tenemos quince años. Tenemos la vida por delante y no hay por qué apresurarnos. -Dijo Rose rápidamente y sin mirar a Scorpius para que no la interrumpiera.

Y ahora que levantaba la mirada no sabía cómo interpretar la expresión de él. Simplemente la miraba atónito, pero no podía decidir si era bueno o malo, solo era sorpresa y parecía que no se recuperaría pronto.

-¿Scorpius?

El Sltyherin seguía procesando todo lo que ella le había dicho, si bien era cierto que todavía les quedaba mucha vida por delante -y más si contaban que al ser magos su esperanza de vida se alargaba- y que ese -precisamente- era uno de los puntos que lo habían impulsado a no avanzar en su relación… ahora no estaba tan seguro. Las pláticas que de vez en cuando lograba escuchar de los mayores sobre la guerra y sus horrores le hacían pensar que no todo lo tenía garantizado. Y había reunido mucho coraje para hablar con Rose, no podía simplemente perderla.

-Entonces… ¿no quieres que lo intentemos ahora? Dices que deberíamos de esperar un tiempo o ¿que no quieres que lo intentemos de nuevo?

Rose le sonrió tiernamente y le tomó de la mano.

-Creo que deberíamos volver a ser solo amigos, como antes, hemos sido novios en secreto por casi un año pero antes de eso estábamos bien ¿cierto?

Scorpius asintió y confesó algo que le había estado rondando en la cabeza. -Extraño que nos sentemos juntos en clase y que hablemos de cualquier cosa más de lo que te he extrañado como novia, creo que si estás presente en mi vida es suficiente pero no sé qué tanto.

-Así me siento yo también, -soltó su mano y continuó, más relajada y confiada.- De cualquier manera, iré con Lorcan a Hogsmade, ya se lo prometí pero no dejaré que siga más allá de eso, lo prometo. No es justo para ninguno de nosotros tres que yo salga con él.

-¿Amigos?

Rose le sonrió resplandecientemente y se paró, Scorpius hizo lo propio y se abrazaron. Una sensación agridulce los envolvió.

-Amigos.

Kai Xing estaba disfrutando su desayuno lo más que podía teniendo en cuenta de que no podría esconder de Robert mucho tiempo más el hecho de que Linight había arruinado sus oportunidades de ganar la apuesta ya que no había manera de saltar una chica sin haber conquistado a la anterior, esas habían sido las condiciones agregadas después de que Robert pensara en formalizar la apuesta. Estaba frito.

O al menos eso era lo que había pensado hasta que vio entrar a Selene Linight por la puerta del Gran Comedor y con paso firme -pero nada seguro y sin levantar la vista de sus zapatos más de lo necesario para no tropezarse con alguien o algo-, se dirigió hacia donde estaba sentado en la mesa de Slytherin.

Kai miró a todas partes desesperado, tal vez Linight viniera a reclamarle en público -cosa muy poco probable-, o aceptara su invitación a Hogsmade. En cualquiera de los dos casos el problema era el mismo, los testigos. Si muchas personas estaban en el Gran Comedor podrían empezar rumores de que Kai estaba a punto de salir formalmente con una chica -eso lo pondría momentáneamente fuera del mercado, haciendo que el encontrar a chicas dispuestas a ser seducidas por él disminuyera un poco. Afortunadamente no había tanta gente, el desayuno ya casi había terminado.

Desafortunadamente Harriet y Robert seguían ahí, así que cuando la menuda chica Gryffindor se paró en frente de ellos y retorció su blusa en un gesto nervioso, sus dos amigos la miraron algo extrañados.

-Hola Selene, -Kai pensó que comenzar a llamarla por su nombre sería una buena idea para comenzar a familiarizarse un poco.

Por supuesto que eso provocó una reacción exagerada en ella, lo miró con ojos tan abiertos que parecían los de una lechuza, y de nuevo Kai se sorprendió del bonito color gris que estos tenían. Sin quererlo le sonrió levemente, lo que provocó que se sonrojara y tartamudeara en vez de hablar corrido -como él sabía que podía hacerlo.

-¿A-a-aún qui-quieres que t-t-te acom…pañe a Hogsmade? -Logró preguntar, tornándose más roja con cada palabra que decía hasta alcanzar el tono de una cereza madura.

La cara de Robert era la mejor cosa que le había pasado en todo el año escolar que llevaban, los miraba atónitos y a él con cierto aire de incredulidad y respeto. Harriet simplemente lucía confundida respecto a Selene y a él lo miraba con sospecha. Finalmente Kai recordó que Linight seguía ahí y debía de contestarle.

-Claro, ¿te veo en los carruajes?

Selene asintió y se fue casi corriendo a su propia mesa, deteniéndose para saludar a Albus Potter y a Scorpius Malfoy, luego en la mesa de Ravenclaw, Rose Weasley corrió a su encuentro e intercambiaron unas cuantas palabras, acto seguido en la mesa de Hufflepuff Margery Doe -sorpresivamente- se levantó y fue hacia ella, otra vez hablaron un poco, y por fin Selene Linight llegó a la mesa de Gryffindor, se sentó sin saludar a nadie en la mesa - ni James ni Lily Potter estaban- y engulló rápidamente un bisquet y un jugo de naranja antes de salir del Gran Comedor.

Selene debió de haberles dicho a todos sus amigos qué había pasado entre ellos dos porque ellos lo voltearon a ver raro, allá ellos. Kai tenía su cita con Selene Linight -su mayor obstáculo hasta ese momento- y no podía estar más satisfecho, ahora sí estaba disfrutando su desayuno.

Hasta que un pensamiento cruzó por su cabeza ¿qué había hecho cambiar de opinión a Linight? Kai se encogió de hombros y siguió con su desayuno.

¡Hola! Ha pasado mucho tiempo pero finalmente el capítulo está listo, quiero agradecer a los que han agregado a favoritos, leído o comentado la historia; especialmente aUrsulaa, por comentar el capítulo anterior.

Espero les haya gustado y el próximo capítulo veremos a James :D

¡Hasta pronto!