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Los juegos del hambre: Cato y Clove — capítulo 7
Despues de pensar y analizar todo, llegó el tiempo de ir al tren en camino al lujoso Capitolio, me encontré con Cato en elpasillo y lo abrazé mientras caminabamos al tren, subimos y vimos a Enobaria, nuestra mentora sentada en la mesa con la tipa que hasta ahora odio.
-Hola, chicos, mellamo Enobaria, sé como se sienten al tener que pelear a muerte entre enamorados pero...
-¿Enamorados?, ¿Estan enamorados?- dice la odiosa con el estúpido tono que usan los del Capitolio.
-Pues si, tonta, ash, no puedo creer que seas tan despistada para no darte cuenta- dice con enogo Enobaria.
-No me digas tonta, me haces sentir mal- dice ingenuamente, pero eso que dijo solo ayudará a que Enobaria la vea como niña pequeña.
Empezaron a discutir y cada vez con mas groserias, un avox nos hizo una seña de que nos vallamos a nuestras habitaciones. Llegando a la mia y cuando se fue el avox salí todavia ollendo la discución y toqué la puerta de Cato, la abrió y en ell instante empezamos a hablar.
-¿En qué estabas pensando al presentarte voluntario?
-Solo te queria proteger
-Tu dijiste que lo harias si yo lo hacia, ¡Y no lo hice!- dije un tanto enojada y un tanto preocupada- Ahora no podremos seguir juntos
-Tranquila, Clovie, todo saldrá bien
-¿Cómo que todo saldrá bien? en los juegos solo hay una regla, y para colmo, esa regla es que solo hay un vencedor
-Entonses creo que tendremos que obligarlos
-Quizá funcione, por ahora hay que ser mas felices que nunca, ¿te importa que duerma contigo hoy?
-Claro que no- me dijo con tono amable y me metí entre las sabanas con el, abrazandolo y con tanto amor que sentía por el, me quedé dormida rapido