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Moments... Marion Vulturi Cullen — capítulo 2
El semestre estaba por terminar y los pasillos de la preparatoria se vestían de los tan anhelados adornos de navidad. Todos los humanos esperaban estas fechas y bueno no solo ellos, también mi querida familia. Debido a que lo Vulturi no eran muy afectos a las festividades, mamá y papá, junto a toda el ejército de hijos y nietos que vivan en Italia, viajaban a Canadá, donde los abuelos tenían una casa donde nos reuníamos todos los Cullen. Era más que complicado comprar regalos para toda la familia.
-Mamá-me llamo Roxanne desde la puerta de mi habitación-hoy Iván y yo iremos al centro comercial para ir comprando los regalos de Navidad.
-No crees que es demasiado pronto-hice un puchero, era horrible tener que viajar en avión con tantas cajas.
-Por favor-ella me dedico una sonrisa casi infantil a forma de súplica.
-Pero Roxanne, ¿sabes cuánto nos cobraran por en el aeropuerto por sobre equipaje?-ella no pudo decir más ya que mi celular comenzó a sonar.
***Llamada telefónica
*¡¡Marion!!-se escuchó el grito de Hannah por toda la habitación.
*¿Pasa algo grave Hannah?-pregunte algo desconcertada por el grito.
*No para nada-se escuchó una pequeña risita.
*¡¡ ¿Entonces porque me gritas?!!
*Por quería darte una buena noticia.
*¿Cuál?
*Bueno debido a que todos los años gastamos demasiado por llevar regalos a toda la familia en Navidad, los abuelos decidieron comprar un avión privado.
*¡¿Qué?!-grite casi histérica-están locos
*No-comenzó a soltar risitas-¿Cuándo terminan la escuela?
*En una semana.
*Bueno, la mitad de nosotros se ira en una semana y media, y después los demás
*Pasen por nosotros en dos semanas-en ese momento pensé en Niall, él y yo teníamos una especie de relación pero no quería ponerlo aun en riesgo-necesito aclarar unas cosa
*Ok, te veo en tres semanas, Charles y Kitty Katt te extrañan mucho
*Diles que yo también
*Claro hermanita, bueno me tengo que ir Layla está por irse a la escuela-se escuchó la voz de mi sobrina de aparentes 17 años que reclama la atención de su mamá-te quiero mucho bye.
*Bye.
Mire a mi hija que se encontraba sentada en mi cama con aspecto confundido.
-Ve y compra los regalos de Navidad-le sonreí-en dos semanas vienen por nosotros.
-¿Quién?
-El avión privado de los Cullen.
-¿Enserio?-sus ojos se abrieron como platos y sus hermosas esmeraldas brillaron.
-Si-di un suspiro ya que después de todo, nuestra querida familia nunca dejaría de llamar la atención por ser tan ostentos en lo que compraban.
-Eso es perfecto-ella dio un brinquito y me abrazo.
-¿Qué es perfecto?-entro Iván interrumpiendo la escena madre e hija que tenía lugar en mi cuarto.
-Que te cuente después Roxy, ahora váyanse.
-¿Tu no iras?-pregunto Iván.
-No-le sonreí y mire mi celular-tengo algo importante que aclarar y ustedes necesitan algo de privacidad-ante mi comentario Rox se sonrojo y mi hermano bajo la mirada. Porque bueno ellos desde hace un mes eran novios y se haría oficial ante la familia en Navidad.
-Está bien-Iván me miro algo serio-ten cuidado si vas a verlo, por favor.
-Claro-le sonreí-sabes que si me pasa algo con la copia del don de Damon que me cediste te avisare.
El asiento en silencio y saló junto a mi hija de la habitación.
Después de oír que el mustang de Iván se alejó di un suspiro al mismo tiempo que tomaba mi celular y marcaba ya un teléfono muy conocido.
*Llamada telefónica
*Hola Marion-escuche su voz.
*Hola Niall-dije algo nerviosa.
*¿Te pasa algo?-pregunto algo preocupado.
*No solo que…-me puse aún más nerviosa-necesito que vengas a mi casa.
*Claro en 15 minutos estoy ahí
*Está bien te veo en un rato.
Se cortó la comunicación y yo me acosté en la cama un poco espantada, hoy sabía si lo que sospechaba era cierto y lo haría con el don de Katt que Iván había copiado y que yo le había pedido que me diera. El don de mi hermana era obligar a las personas a que mostraran lo que ocultaban, nos ayudaba a saber si los hombres lobos, los hijos de la luna, querían hacerle daño a algún vampiro ya que ella solo con un movimiento los obligaba a convertirse, y claro podíamos encontrar otro tipo de monstruos. Algo como suponía que era Niall.
Se escuchó el timbre que anunciaba la llegada de mi tan esperado visitante. Baje y abrí la puerta encontrándome con esos bellos ojos azules.
-Marion-me saco de mi trance.
-Pasa-me hice aun lado dejándolo pasar.
-Preciosa me preocupaste mucho cuando llamaste y me pediste que viniera urgente-se acercó a mí y deposito un beso tierno en mis labios.
-No te preocupes-trate de sonar normal pero a pesar de ser una vampiresa me costaba trabajo portarme como lo que soy una Vulturi.
-¿Pasa algo?-se separó de mí.
Yo solo negué y extendí mi mano hacia él, de repente de su cuerpo emano una gran luz.
-Marion ¿Qué haces?-me grito
Yo no dije nada y en menos de 30 segundos de su espalda salían unas enormes y hermosas alas, su cabello dorado se hacía más brillante y sus ojos se tornaban de un azul más intenso.
-Lo sabía-caí al suelo sollozando-tu eres un ángel y por lo tanto lo nuestro no puede ser-solloce aún más fuerte.
-¿Por qué?-se acercó a mí y me abrazo- no soy digno de una niña rica como tú-sentí como mi cabello comenzaba a humedecerse por las lágrimas que el derramaba.
-No eso Niall- lo mire- ¿No te das cuenta de lo que oculto?-el negó y yo solo me pare y tome el sillón con una sola mano-yo no soy humana-el me miro un poco espantado-soy el peor monstruo y un ángel como tú no puede estar conmigo.
-Marion ¿dime lo que eres?-el corrió y me envolvió con sus alas.
-Soy…-los ojos me picaban por las lágrimas que nunca salían-soy un vampiro.
El me abrazo aún más fuerte y busco mis labios.
-¿Y crees que eso me asusta?-lo mire un poco confundida.
-Es que no lo entiendes yo soy un demonio por eso no puedo estar contigo.
-Veras no soy del todo un ángel-dio un suspiro-mi madre lo es.
-Espera ¿tu madre no está muerta?-recordé que cuando lo conocí me dijo que había quedado huérfano.
-Mi madre está viva, pero condena-creo que noto que estaba confundida-veras soy un semi-ángel, soy hijo de un humano y un ángel-el me ayudo a levantarme del suelo y me sentó en el sillón, mientras el escondía nuevamente sus alas y tomaba una silla para estar frente a mí-mi madre era el ángel guardián de mi padre, pero con el paso del tiempo se enamoró de el-suspiro-así que un día decidió renunciar a sus alas, para poder conocerlo mejor-miro hacia la ventana para después continuar-mi madre es bellísima y por eso creo que mi padre la amo tanto.
-¿Pero qué fue lo que paso para que tu madre ahora este condenada?
-Veras cuando eres un ángel, tienes votos de castidad que solo puedes romper con alguien de tu especie, es algo así como que solo podían concebir hijos que fueran 100% ángeles y no como lo que yo soy, está fuera de sus reglas tener bebes de humanos-el arremango su sudadera mostrándome su muñeca-al ser un semi-ángel, o ángel caído como lo soy yo, tienes una marca igual a esta-vi de lo que me hablaba, era una luna con una sola ala-después de que mis padres se conocieron y mantuvieron una relación, pues mi madre rompió sus votos de castidad y asi fui concebido yo.
-¿y tu padre?-lo vi y el hizo una mueca de dolor.
-Bueno al enterarse de lo que había pasado y que yo venia en camino, mis padres tuvieron que huir por mucho tiempo-su mirada se perdió en los recuerdos-tenia tres años cuando ocurrió eso-me miro y vi que en su mirada azul había cierto dolor-veníamos a Irlanda para poder huir nuevamente, ahora nos refugiaríamos con la hermana mayor de mi padre, que tenía un hijo.
-Logan-el asintió.
-Un día ellos decidieron salir, yo no quise ir por que, por fin en mis tres años de vida, era como cualquier niño que jugaba con su primo-sonrió un poco-era feliz, hasta que mi madre llego con sangre por toda su ropa y gritando que había perdido a mi padre y que era totalmente su culpa-el derramo algunas lágrimas-nunca pensó que al renunciar a sus alas también perdía la posibilidad de ayudarlo a que sobreviviera a aquel accidente que lo mato-tapo su rostro-la gente que nos siguió por casi 4 años se enteró de nuestra ubicación y bueno solo le dejaron dos opciones a mi madre, moría o recuperar sus alas y cuidar de mi desde lejos ya que yo no era aceptado.
-Por eso aún vive-lo abrace.
-Sí, mi mamá no quiso abandonarme nunca y bueno cuando era pequeño mi tia solía llevarme al bosque para que conviviera con ella, ahora yo cumplo con nuestras citas.
-Ahora entiendo porque puedes estar entre los humanos-le sonreí.
-Sí, pero bueno los ángeles solo se enamoran una vez-al escuchar eso sentí como todo cobraba vida dentro de mí-por eso no te puedo dejar ir, tu eres la persona elegida, con la única que quiero estar.
-Pero temo perder que envejezcas, que mueras-lo abrace muy fuerte.
-Nunca lo harás, yo también seré inmortal-me sonrió-al ser un ángel caído y me ajusta a cómo vive la persona que se ama.
-Escuchar eso me hace feliz, no quiero volver a perder el amor-lo bese.
-¿Volver?-pregunto confundido después de separarse de mí.
-Bueno te diré-suspire-Roxanne no es mi prima, es mi hija, yo la adopte cuando ella tenía tres años-el me miro- tengo realmente 32 años- él me sonrió- y bueno yo la adopte con ayuda de mi prometido, el cual murió hace ya casi 15 años.
Le conté la historia de Aldahir y el comprendió todo y me dio su apoyo.