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Lily Evans... Enamorada de James Potter?? — capítulo 10
Los estudiantes regresaban al colegio, a pesar de los pocos días que estuvieron fuera extrañaban a sus compañeros y a su segundo hogar. Aun nevaba, por lo que los estudiantes procuraban quedarse dentro del castillo, eran pocos los que habían regresado, las vacaciones acababan al día siguiente.
Lily salió de su habitación y se dirigió a la sala común donde ocupo un asiento frente a la chimenea, para entrar en calor, acababa de llegar y necesitaba recuperarse del frío del exterior, se dispuso a leer un nuevo libro que le había regalado su madre para navidad, pero no pudo leer mucho, pues unas manos cubrieron sus ojos.
-¡Alice! ¡Déjame! -Dijo Lily con una sonrisa tocando las manos que tenia en la cara, pero al tocarlas supo que no eran las manos de su amiga.
-Creo que te equivocas de persona, mi Cenicienta. -Le susurro una voz en el oído. Al oír esa voz se sintió nerviosa, se le erizaba la piel por el cálido aliento, un escalofrío le recorrió todo el cuerpo y su corazón empezó a latir sumamente rápido.
-¡Potter! -Lo dijo en un susurro pues fue lo único capaz de formular, debido a su nerviosismo. ¡Si James Potter le ponía los nervios de punta!, cuando estaba así de cerca.
-Correcto, ese soy yo, ¡te extrañe, Evans! -Le dijo dándole un beso en la mejilla, soltándola y sentándose a su lado.
-¡Me asustaste!, creí que era Alice, ella tiene la costumbre de taparme los ojos. -Dijo ella desviando la mirada y haciendo un esfuerzo sobrehumano por no ruborizarse.
-¡Hola Evans! ¿Todo bien? Perfecto ¿verdad?, ¿si?, me alegra, ahora que ya nos saludamos todos, ¿me permites a mi hermano, Cornamenta?, me dejo cargando con sus cosas y salió corriendo para verte. -Dijo Sirius entrando por el retrato de la Dama Gorda con el seño fruncido y cargando con dos baúles y dos lechuzas. -De todas formas si no me lo permites lo traeré a la fuerza, yo no soy su elfo domestico.
-¡Canuto! Siempre me arruinas todo, estaba conversando esta linda la pelirroja. -Dijo James levantándose malhumorado y quitándole a Sirius uno de los baúles y su lechuza, no sin antes darle un golpe en la cabeza, que este le devolvió sonriendo.
-¡Hola Sirius! Me alegro de verte también. -Dijo Lily levantándose y para sorpresa de ambos se acercó a Sirius y le dio un beso en la mejilla.
-¿Qué fue eso? ¿De que me perdí? -Dijo Sirius con los ojos como platos mirando a Lily.
-De nada, solo quería saludarte. -Dijo la pelirroja sonriendo inocentemente. James no pudo evitar sentirse celoso, aunque sabía que su amigo no lo traicionaría, quería que ella le diera ese beso a él.
-¡Evans! ¿Y yo qué? A mi tampoco me has saludado. -Dijo James mirándola con una sonrisa picara, tratando de ocultar el reproche de su voz.
-¡Lo siento, Potter! Te iba a saludar cuando llegaras, pero tú te me adelantaste, además te dije que no me llamaras Cenicienta. -Lily sonreía divertida, con una mirada de superioridad.
-¡No eres justa, Evans!, sabes que te dije Cenicienta porque tú no me llamas James, además si hubiera sabido que me ibas a saludar no te habría saludado primero. -Dijo James, haciendo un puchero, para su sorpresa Lily se acercó y le dio un beso en la mejilla.
-Para que dejes de llorar como un bebé, Potter. -Le dijo sonriendo arrogante. -Por cierto en la cena les mostraré las fotos, sé que les van a encantar, en especial a ti, Potter. -Agregó mientras salía de la sala común, dejando a James aturdido viendo como se alejaba.
-A mi no me parece del todo confundida, Cornamenta. -Dijo Sirius cuando Lily desapareció y empezando a subir sus cosas por la escalera.
-¡Ojala tengas razón, Canuto! -James contesto aun embobado llevándose la mano a la mejilla, donde todavía sentía el calor de los delicados labios de su pelirroja.
Entraron en su habitación y encontraron a Remus desempacando, James soltó sus cosas y se lanzo sobre su amigo, riendo al escucharlo quejarse.
-¡Lunático te extrañe! - Dijo el azabache abrazándolo por la espalda, le quedaba un poco difícil abrazarlo por los hombros, puesto que Remus era más alto que él.
-¿Cómo me ibas a extrañar nos vimos hace una semana? -Decía el hombre lobo soltándose del abrazo de su amigo con una mirada de confusión. -¡Oye Canuto! ¿Algún motivo por el que Cornamenta este así de feliz?
-Solo uno, una prefecta pelirroja de ojos verdes con quien nos encontramos antes de subir. -Dijo Sirius poniendo los ojos en blanco mientras dejaba la jaula de su lechuza en el suelo, arrojaba su baúl a un rincón y se tiraba en la cama.
-¡Lo imagine! ¿Pero que sucedió? -Remus sonreía al ver a James tan feliz, este le conto lo sucedido con Lily al llegar.
-Me parece que ya se está decidiendo, Cornamenta.
-¡Vez, Cornamenta, no soy el único que lo noto! -Decía Sirius divertido mientras le tiraba una almohada a James, la cual le dio en el rostro.
-¡CANUTO! ¡Compórtate, perro malo! -Decía Remus conteniendo la risa, Sirius le hizo un gesto con el dedo a Remus y sonrió arrogante, James solo fulmino con la mirada a Sirius y le lanzo de vuelta la almohada, pero este la esquivó.
-¡Suficiente amigos!, quiero pedirles un favor-Dijo James con un brillo en los ojos. Sus amigos lo miraron curiosos. Sabían que tenía que ver con la pelirroja, solo mostraba ese brillo en los ojos cuando se refería a ella. -Quiero que me ayuden con algo que se me ocurrió para hacer que Lily tome su decisión antes.
-Me parece que no deberías presionarla, James. -Decía Remus poco convencido.
-Yo me apunto, todo sea porque dejes de quejarte porque Evans no te quiere. -Dijo Sirius con una falsa expresión de fastidio mientras le sonreía a su amigo.
-¡Que gracioso Canuto!, y Lunático no te preocupes, que no quiero presionarla, solo quiero hacerle algo, recuerda que se acerca su cumpleaños. -James sonreía ante su nueva idea, pero vio que su amigo aun no parecía convencido. -Déjame explicarte lo que quiero hacer, si no te parece, no lo haré.
James empezó a explicarles su nuevo plan para celebrarle el cumpleaños a Lily, sabía que con esto no la presionaba demasiado, pero estaba más cerca de ganársela.
Lily al salir de la sala común no podía entender de donde había salido el valor como para besar a James en la mejilla, no sabía que había sucedido, solo lo había hecho. Creía que inconscientemente se estaba dejando guiar por lo que sentía, estaba confundida pero feliz por rozar con sus labios la suave piel de su mejilla y aspirar de nuevo ese aroma que la volvía loca.
Empezó a caminar y se encontró con Ellen, la cual estaba muy atareada con su baúl, lechuza y varios pergaminos que llevaba en la mano.
-¡Hola Eli! ¿Te ayudo con eso? -Pregunto Lily sonriendo y acercándose a su nueva amiga.
-Me harías un gran favor Lily, creo que no debí traer todo esto yo sola cuando no soy muy buena con los hechizos para transportar cosas. -Dijo pasándole la jaula de la lechuza y algunos pergaminos.
-No te preocupes, que aquí estoy yo. ¡Vamos! Te ayudaré a llevarlos a tu habitación.- Lily le sonreía a Ellen, mientras tomaba lo que su amiga le paso. -¡Mandrágora hervida! -Le dijo Lily a la Señora Gorda, esta les abrió la puerta.
-¡Oye! ¿Por qué tan feliz? -Pregunto Ellen viendo la sonrisa de Lily, sabía que ella era una persona alegre, pero esa sonrisa era diferente.
-Mmmmmm, por nada, solo estoy feliz de volver. -Dijo Lily sonriendo aun más y ruborizándose un poco.
-¿Será tal vez que estas feliz de ver a mi amigo James Potter? -Dijo Ellen mirando suspicaz a Lily, quien se ruborizo aun más, adquiriendo el color de su cabello.
-Tal vez, pero no voy a admitir nada. -Dijo desviando la mirada, mientras subían por la escalera de caracol hacía los dormitorios de las chicas.
-¿Me permites decirte algo y no te enojas? -Dijo Ellen ahora seria, Lily sintió un vuelco en el estomago, creía saber que le diría.
-¡Claro, no te preocupes!, dime lo que sea. -Lily respondió más segura de lo que se sentía.
-No juegues más con él, Evans, si no lo quieres no le des falsas esperanzas, ¿Por qué le haces eso?, sabes que el chico a sufrido mucho por ti, no es justo para él, sigues con esa historia de que lo tienes que pensar, ¡no le mientas más!, sabes que él te esperara por siempre, él te quiere, tal vez para ti sea un juego, pero para él es todo lo contrario. -Ellen la miraba con una expresión ceñuda. Lily no pudo evitar sentirse mal por sus palabras, sabía que era eso lo que le iba a decir, pero no pudo evitar sentirse herida.
-¡Lo sé!, sé que él no se merece todo esto, él merece alguien mejor, alguien que no le haya hecho sufrir, que sepa valorarlo, yo no merezco que él me quiera, siempre me pregunto ¿porque me quiere?, no tengo nada especial. Pero tampoco es fácil para mí, he estado negando lo que siento desde hace mucho tiempo, ahora estoy más que confundida, no sé que hacer, tampoco se si llegará el momento en que pueda tomar una decisión, soy una idiota que deja que su orgullo e inseguridad ganen siempre, además ¡no puedo confiar en él!, tengo miedo de que llegue a herirme, no sería capaz de soportar algo así, no soy tan fuerte. -Contesto Lily con lágrimas en los ojos y la voz quebrada, evitando la mirada de Ellen. - ¡Bueno Eli me tengo que ir! -Dijo dejando las cosas en la cama que tenía más cerca y saliendo de la habitación sin darle tiempo a Ellen de hablar, no quería escuchar reproches de nadie, ya tenía suficiente con sus propias recriminaciones.
Entro en su habitación, donde solo estaba Alice, las demás chicas pasaban el tiempo fuera, pero a ella eso no le importaba, menos en momentos como esos, odiaba que sus compañeras entrometidas la vieran así.
-¡Lily! ¿Qué sucedió? -Dijo Alice acercándose a su amiga mirándola con preocupación, Lily la abrazó fuerte, mientras empezaba a llorar, Alice la llevo a la cama más cercana y la hizo sentarse, mientras ella se sentaba a su lado. Cuando se calmó un poco le conto lo sucedido.
-¿DÓNDE ESTA ESA CHICA? ¡Voy a tener una charla muy larga con ella!, ¡no tenía por qué hablarte así!, ¿Quién se cree que es? -Dijo Alice furiosa levantándose de la cama, pero Lily la agarró del brazo y la hizo sentarse de nuevo.
-¡No, Alice! ¡Ellen tiene razón! Tenía todo el derecho a decirme lo que me dijo, todo es verdad, soy yo quien esta haciéndole todo esto a él, yo estoy jugando con él, yo lo hago sufrir, ella es su amiga, tenía derecho a reclamarme, además estoy segura que si hubiera sido al revés tu habrías hecho lo mismo. -Lily le sonrió con una mirada de culpa a Alice.
En ese momento alguien llamó a la puerta. Alice se levanto y la abrió.
-¿Qué haces aquí? ¿No te bastó lo que le dijiste? ¿Qué se te olvido restregarle en la cara? ¿Vienes a reprocharle algo más a mi amiga o simplemente a verla sentirse culpable por tu culpa? Si a eso vienes, es mejor que te vayas, Lily no esta interesada en escuchar como la juzgas -Dijo Alice furiosa, mientras empezaba a cerrarle la puerta a Ellen en la cara.
-Alice, déjala pasar, ella no ha hecho nada, ya te lo dije, ella no ha dicho nada que yo no sepa y tampoco nada que no sea verdad. -Dijo Lily levantándose y alejando a Alice de la puerta, mientras invitaba a pasar a Ellen.
-Vine a disculparme ¡Perdóname! Te juzgue mal, no pensé te sintieras tan mal, por todo lo que estaba sucediendo con James, creí que solo estabas aprovechándote de todo lo que el sentía por ti, ¡lo siento! Pero él es mi amigo y no quiero que sufra. -Dijo Ellen mirando avergonzada a Lily, Alice abrió la boca para hablar, pero su amiga la silenció con una mirada.
-No te preocupes, Eli, lo entiendo perfectamente, sé que quieres mucho a Potter, no es mi intención herirlo, ni jugar con él, nunca lo ha sido, además tú no lo sabías, acabas de conocerme y sé que yo en tu lugar habría pensado lo mismo, soy la chica que lo estuvo rechazando y lastimando por mucho tiempo, la chica que lo odiaba y que de un momento a otro viene a decirle que no sabe que siente por él, que esta confundida, francamente nada de eso tiene sentido, ni para mi esta claro. -Lily le sonreía amablemente, aun con una mirada triste, Alice se cruzaba de brazos aun indignada, conocía a su amiga y sabía que no le guardaría rencor a Ellen.
-Gracia, Lily, de verdad no quise herirte, debo admitir que esperaba que me gritaras para que me fuera de tu vista en cuanto llegara, o que me hechizarías, creo que me hace falta conocerte mejor, ¡no te conozco en lo más mínimo!, ¡Perdona! Ahora entiendo porque James te quiere tanto, eres una gran persona, Lily. -Dijo Ellen sonriendo aun apenada, la pelirroja solo se ruborizo por su último comentario. -Y Alice, perdóname por haberle dicho esas cosas a Lily, entiendo que quieras lanzarme un Cruccio en este momento.
-No te preocupes, si Lily te perdono yo también puedo hacerlo y una cosa, a mi tampoco me conoces lo suficiente, no te haría eso, no heriste lo suficiente a mi amiga como para ganarte algo así. -Dijo sonriendo divertida y haciendo un ademan con la mano para restarle importancia, como si hace unos segundos no estuviera dispuesta a darle un puñetazo por la nariz, si había algo que Alice defendiera era a las personas que le importaban.
-Ya que todo esta aclarado, ¿por qué no bajamos? Aquí no estamos haciendo nada, me esta dando hambre y quiero enseñarles las fotos del paseo al parque de atracciones. -Dijo Lily, sacando las fotos y saliendo de la habitación seguida de Alice y Ellen. Dando así por terminado el tema.
-¡Hola chicos! -Los saludo Alice al llegar donde estaban sentados los Merodeadores.
-¡Alice amorcito de mi vida, que alegría verte! Terroncito de azúcar lindo y adorable. ¿Me extrañaste bebecita tierna? -Dijo Sirius imitando la voz de Frank, causando la risa de los demás, Sirius la molestaba así, desde que escucho la manera de saludarse de la pareja, claro no era tan empalagosa, pero le pareció divertido exagerarla, sabía que esto los sacaba de quicio.
-¡Vasta Black! Deja de molestar, sabes que nosotros no nos saludamos así. -Dijo Alice mientras fulminaba con la mirada a un Sirius que no podía dejar de reír al ver la expresión exasperada de Alice, Frank aun no había llegado, pero regresaría esa misma tarde.
-¡Ya Sirius! Deja en paz a Alice y concéntrate en estas fotos, sé que las encontrarás divertidas, en especial la de Potter después de salir de la rueda de la fortuna. -Lily sonreía divertida al pasarle las fotos a Sirius, James por su parte trataba de arrebatárselas a su amigo.
-¡James, déjalo! Sabes que tarde o temprano veremos las fotos, Lily no permitirá que no nos burlemos de tu rostro. -Dijo Remus conteniendo una sonrisa, mientras sujetaba a James para que Sirius pudiera ver las fotos en paz.
-Remus tiene razón, Cornamenta, déjame verlas, prometo no reírme demasiado. -Mintió Sirius, James resignado, lo soltó sabía que mentía pero ya había perdido la batalla.
Sirius se acomodó y empezó a ver las fotos que Lily le había pasado, fue notorio el momento en que vio la foto de James, porque exploto con una sonora risa, su conocida risa perruna, la cual usaba solamente para burlarse de sus amigos.
-Encantador como siempre Cornamenta. -Dijo después de controlar su risa, pasándole las fotos a Remus, quien reacciono igual que su amigo, solo que no lo hizo tan ruidosamente. James solo los miraba malhumorado esperando poder ver las fotos y que tan mal se veía.
La foto iba pasando de Remus a Alice y de esta a Ellen, todos soltaban una carcajada al ver la foto, lo que provocaba cada vez más la molestia de James.
Muy pocas veces lograban ridiculizar al gran bromista James Potter, por lo general las bromas las causaba él, pero esta vez para deleite de sus amigos él era la única victima, tenían que disfrutarlo.
-No pongas esa cara Potter, no es para tanto, no es tan graciosa. En realidad no te vez del todo mal. -Dijo Lily, mientras le sonreía a James, este le devolvió la sonrisa un poco atontado por verla sonreír.
-¿Lo dices en serio? -James la miraba esperanzado, creía que después de todo, esa foto no sería tan ridícula como pensaba.
-¡Nah! ¡Era broma! Esa foto es la más graciosa que haya visto, solo quería tranquilizarte un poco, pero no puedo mentir, ¡lo siento, Potter! -Lily contenía la risa, mientras miraba el rostro de frustración del Merodeador, el por su parte se sentía molesto por ser el centro de las bromas, pero no podía evitar que le agradara el hecho de que Lily le estuviera gastando una broma.
-¡Evans creo que te estamos corrompiendo!, ¡nunca había visto a la señorita perfecta gastando bromas!, pero déjame decirte que tienes potencial, con práctica podrías convertirte en la primer Merodeadora del mundo. -Sirius la miraba divertido, empezaba a agradarle verdaderamente esa chica, estaba dispuesto a confiar que tal vez podría ser la chica perfecta para su hermano.
-¡Gracias Black! Pero como le dije a Potter, no estoy interesada en formar parte de los Merodeadores, estoy feliz siendo principiante en el área de las bromas, me aleja de los problemas. -Dijo Lily poniendo los ojos en blanco y fingiendo fastidio, tratando de contener la sonrisa que se formaba en sus labios.
-¡Eres aburrida pelirroja!, la parte divertida de hacer bromas, esta en los problemas que podrías tener si te atrapan, es una aventura, vivimos de riesgos, además nadie rechaza a los Merodeadores, ¡pero bueno es tu decisión!, una muy mala si me permites decirlo, porque no sabes lo difícil que es que nuestro grupo acepte más miembros, en especial chicas, te di la oportunidad, pero la rechazaste. -Respondió Sirius inflando el pecho con orgullo al hablar de los Merodeadores. Lily rodo los ojos divertida.
-¡Suenas igual a Potter!, pero dejemos ese tema en paz, concentrémonos en lo importante, adivinen quien soy, esta fácil… "¡No me vuelvo a subir a ese juego, es peor que aparecerse! Y tu Canuto, que lo haces peor, casi muero de un infarto cuando lo pusiste de cabeza, ¡ese no es un juego es una cabina de tortura!".-Dijo Lily, esto último haciendo una imitación de James, provocando que todos sus amigos rieran, a excepción de James, este la miraba "molesto" conteniendo una sonrisa.
-¡Yo no hablo así, pelirroja! y ya dejen de burlarse de mí, ¡no fue tan gracioso! -James decía mientras hacia un puchero, pero no pudo contener más la risa, lo que lo hizo reír fue ver a Lily poner los ojos en blanco, sonreírle y sacarle la lengua, los demás rieron divertidos, provocando las miradas de muchos de sus compañeros, aun no se acostumbraban a ver a Lily Evans bromear con los Merodeadores.
Continuaron el resto del día riendo por las fotos que Lily había tomado, cuando llego Frank empezó el ataque contra este, aunque no dejaron de burlarse de James. Con respecto a las fotos, no solo la de James era graciosa, había una de Sirius, donde se aferraba al cartel de entrada, mientras Remus y James tiraban de él cada uno tirando de una pierna, cuando iban saliendo del lugar, otra de Frank muy parecida a la de James, pero esta no era tan graciosa y la de James, lo mostraba saliendo de la rueda de la fortuna con el rostro verde, las manos en la boca y atrás estaba Sirius agarrándose el estomago mientras reía abiertamente.Hola!! Aquí les dejo el nuevo cap... no he estado muy inspirada últimamente... mi mejor amigo esta enfermo y hospitalizado, eso me tiene con la mente en cualquier lado...!! Perdonen!!Espero que les guste este capitulo!!!Actualizaré pronto!!Pura vida!!Besos!!