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Historia 110750 — capítulo 1

Katie & Oliver

"Eres el sueño que no esperaba soñar, Katie Bell"

Nunca se había imaginado que algo así podría suceder, nunca se habría imaginado que algo así le podría suceder justamente a él.

Lanzó la quaffle con fuerza, logrando que atravesara lo ancho del terreno, la observó a lo lejos y se inclinó sobre la escoba hasta tomar velocidad. Sentir el viento azotando en su cara, despejándolo de todo, ese era y sería siempre el remedio para todos sus males, siempre.

O así lo creía hasta que apareció ella, o mejor dicho hasta que él notó realmente quien era ella. Porque hasta ese preciso momento Katie Bell solo había sido una más del equipo, una cazadora brillante, pero una cazadora más, una chica de la cuál lo único que le importaba era su rendimiento dentro del campo de juego.

Y hasta ese entonces la vida de Oliver era simple, sin complicaciones, solo basada en quidditch y estudios…pero todo cambia, todos cambian.

Un simple día que comenzó como cualquier otro terminó por demostrarle que al final, para él su único amor no era solo el quidditch.

Se había levantado temprano, aprovechando al máximo ese bonito sábado, día que pensaba utilizar en su totalidad para planear las tácticas del próximo partido que se avecinaba, Gryffindor vs. Huffelpuf.

Y así, con pluma, tintas y pergaminos en mano bajo por la silenciosa torre de los leones hasta perderse en los intrincados pasillos del colegio. Pasó por el comedor a recoger algunas tostadas y un poco de jugo y se dirigió al gran patio con una sonrisa grabada en sus labios.

Se acomodó debajo de su árbol preferido y colocando la radio mágica a un lado, sintonizada en la trasmisión de uno de los partidos de ese día, los pergaminos junto con la tinta y sus plumas a su alrededor se dispuso a saborear las tostadas junto con el jugo mientras dejaba que su mente divagara libremente, perdido en el sonido de las voces de los comentaristas.

Perdido en su mundo como se hallaba no noto que una rubia con los cabellos enmarañados pasaba a su lado como un rayo para sentarse a las orillas del lago e introducir sus pies descalzos en este.

Oliver levantó la mirada y sin querer la posó sobre la rubia, esa rubia que él había visto casi diariamente por varios años pero que recién en ese momento estaba observando.

Por primera vez en años, los pensamientos del chico abandonaron por completo el quidditch para perderse en los tranquilos movimientos de la rubia. En como movía sus pies dentro del agua, como el viento la despeinaba enmarañándole los cabellos, como miraba de reojo el horizonte con una expresión indefinible en el rostro.

Y sin saber porque, Oliver sonrió, solo verla así le daba ganas de sonreír, de acercarse y abrazarla con fuerza.

Apartó esos pensamientos de su mente con un brusco movimiento de cabeza, volviendo su atención a los pergaminos.

Y simplemente desde ese día no había podido sacársela de la cabeza con nada, absolutamente nada.

Tiró la quaffle que acaba de atrapar con más fuerza aún, dejándola caer lentamente.

Respiró hondo, conteniendo el dolor que lo invadía, ese dolor punzante que parecía partirle el corazón.

¿Por qué tenía que sentir todo eso? ¿Por qué ella lo hacía sentir así? ¿Por qué sentía que no podría vivir lejos de ella? ¿Por qué las cosas no podían seguir como siempre?

Todas esas preguntas y más rondaban la mente del joven capitán, pero para ninguna tenía una respuesta.

-¿Wood?-Le llegó desde lejos-Wood-Murmuró la voz, restándole importancia.

Oliver se giró en su lugar, clavando su mirada metros abajo donde una rubia acababa de tomar una escoba entre sus manos y se disponía a ascender, una rubia que él conocía.

-¿Bell?-Preguntó, mirando hacia el punto que cada vez se hacia más nítido.

-Así es-Respondió la chica frenando a su lado y dedicándole una curiosa mirada.

-Es raro verte por acá, con este día-Comentó el castaño señalando la inminente tormenta.

La chica se encogió de hombros.

-No es raro verte por acá-Respondió ella, riendo apenas ante su propia broma.

Oliver le sonrió; y ella lo miró intrigada, esa era la primera vez que le sonreía de esa forma desde que lo conocía.

-¿Qué haces acá, Katie?-Indagó él, dejando las bromas a un lado.

La chica soltó un suspiro y se encogió de hombros.

-Necesitaba despejar mi mente-Dijo, desviando su mirada de la de él.

Ambos se alejaron, volando en círculos sobre el campo, tratando de no pensar en el otro, obviando lo irónico de la situación.

Ambos habían ido a allí en busca de distracción, en busca de no pensar en el otro y lo único que lograron fue estar más cerca que nunca.

La lluvia comenzó a caer en pequeñas gotas y como si fuera una señal ambos descendieron dejando las escobas bajo el pequeño cobertizo.

Oliver cerró los ojos, tomando valor. Respiró hondo y apeló a todo aquello que lo hacia un digno Gryffindor.

-¡Hey, Katie!-Gritó atrayendo la atención de la chica que se perdía a lo lejos.

-¿Qué pasa, Wood?-Indagó esta, empapada de pies a cabezas.

Oliver le sonrió y sin responder a la pregunta planteada se acercó más hasta tomar el rostro de la rubia entre sus manos, ella cerró los ojos y se dejó llevar, atónita.

El castaño dio un paso más y rozo sus labios mojados con los de ella, con esos labios que tanto había ansiado tocar.

De a poco, con lentitud, como en un vuelo lento se fueron fundiendo en ese beso, ese beso ansiado y esperado, ese beso deseado por ambos.

Oliver la atrajo por la cintura a la vez que ella lo tomaba del cuello jugando con sus cortos cabellos por detrás.

Sus lenguas comenzaron a danzar, de a poco, dejándose llevar por ese beso que los unía.

Se separaron de a poco, con besos pequeños, sin querer que ese momento acabara jamás.

Katie se apartó con delicadeza y depositando un corto beso en los labios del chico le sonrió de lado, dejándose mojar por la lluvia.

-Nos vemos, Wood-Murmuró antes de alejarse con una sonrisa delineando sus enrojecidos labios.

Oliver sonrió para luego soltar una leve carcajada, observó el lugar en el que ella se perdía y su sonrisa se ensanchó.

-Eres el sueño que no esperaba soñar, Katie Bell-Susurró con los ojos cerrados.

¡Hola!

Bueno, es tarde y se supone que yo debo dormir así que no me voy a extender mucho.

Es la segunda vez que escribo de ellos (:

Él me resulta fascinante, es simplemente un hombre endemoniadamente sexy - y ella es adorable, adoro la pareja que hacen y en verdad no tengo ni idea porque no escribo más seguido de ellos, lo voy a hacer  o al menos intentar.

El one se lo quiero dedicar a LunaticaHp7 porque sus maravillosas historias sobre ellos me inspiraron a escribir de ellos (:

Así que si les gusta la pareja les recomiendo que lean sus historias que les van a encantaaaaaaaaaar ^.^

Yaaaaa me voy

Muchos besos,

Paz

P.D: La actriz que aparece en portada como Katie es Rocío Igarzabal, no es la verdeara actriz pero como en las películas aparecen dos diferentes y ninguna me gusta del todo decidí poner a Rochi que me encanta como Katie.