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Historia 112445 — capítulo 1

Se encuentra parada en un prado verde,repleto a su alrededor de cientos de flores de todos los colores, encontrándose también arboles un poco más alejados de ella, el cielo es completamente azul, no hay una sola nube en el, es un paisaje simplemente hermoso, pero lo que le causa más felicidad a esta joven es la persona que se encuentra junto de ella, la cual la rodea suavemente con sus brazos y lentamente acerca sus labios a su oído para dedicarle en un susurro un "te amo", lo cual la hizo estremecerse por completo y sentir que su corazón explotaría, arrancándole una pequeña sonrisa de los labios. Se voltea para ver el rostro de aquel hombre lo mira fijamente sin perder detalle alguno de él, alzándose lentamente para darle un beso, un delicado beso, en donde lentamente se encuentran los labios de estos amantes los cuales se aman inmensamente; aquel beso se va haciendo cada vez más profundo, ella no puede evitar el sentir que pierde por un instante la razón hasta que el la separa para encontrarse de nuevo con su rostro, esta le regala un ligera sonrisa le toma de la mano y se van, adentrándose poco a poco entre los arboles dejando detrás de ellos aquel prado verde lleno de flores.

Llegan a una pequeña cabaña la cual luce modesta pero muy acogedora no se puede evitar sentir el calor de un hogar con el simple hecho de verla. Ya hace más de tres años que viven allí desde que decidieron alejarse de toda la urbanidad y vivir de forma tranquila en el bosque, que aunque llegan a carecer de ciertas cosas eso no les afecta en gran manera porque es suficiente con que se tengan el uno al otro. Se van adentrando en aquel lugar, ya esta apunto de anochecer, ella va por unos leños para la chimenea, el va por unas mantas para cubrirse del frio. Después de haber encendido el fuego se sientan en un pequeño sofá que se encontraba enfrente de la chimenea. Él se sienta y la toma a ella entre sus brazos abrazándola fuertemente y cubriéndose con la manta para evitar el frio. Los dos miran en silencio el fuego disfrutando del calor mutuo que ambos pueden darse, disfrutando de su compañía. Ella se encuentra inmensamente feliz de poder tenerlo a él en su vida, realmente se siente muy afortunada de que el este allí para ella.

Después de unos minutos en silencio ella se decide a hablar, -sabes te amo mucho y agradezco a la vida mucho el haberte conocido-, lo mira a los ojos y le regala una dulce sonrisa.

-yo también me alegro mucho de haberte conocido, y también te amo mucho no tienes una idea cuanto- se inclina ligeramente para darle un pequeño beso.

-sabes he estado pensando esto por un tiempo y bueno siento que es un poco infantil pero me gustaría que hiciéramos una promesa-

-qué tipo de promesa-

-bueno me como te dije es un poco infantil pero me gustaría hacerla espero que te parezca bien- mirándolo con un poco de inseguridad.

-bien, pero todavía no me dices que tipo de promesa es, así que te escucho-

-bueno se trata acerca de nuestro amor, me gustaría que prometiéramos que pase lo que pase si es que un día nos llegamos a separar tu y yo nos volveremos a encontrar, que no importa las circunstancias en las que nos encontremos tu y yo volveremos a encontrar- diciendo esto con suma firmeza y seguridad, -bien ¿Qué te parece?-

-no se has tonta, tu y yo nunca nos vamos a separar siempre estaremos juntos eso te lo puedo jurar, yo te amo y de eso no tengo la más mínima duda-

-no lo digo en broma enserio me gustaría que hiciéramos esa promesa, por favor-

Mirando los ojos de aquella mujer que siempre lo llega a convencer -bien está bien la aremos, contenta-

-si muy contenta- abrazándolo fuertemente -bien entonces prometes que pase lo que pase si es que nos llegamos a separar tu y yo volveremos a estar juntos- mirándolo a los ojos.

-si lo prometo tú y yo volveremos a estar juntos-

-yo también lo prometo y gracias, te amo mucho- lo abrazo esta vez más fuerte.

El se la retiro un poco para mirar de nuevo su rostro, lo vio con tanta dulzura no podía evitar amar aquellos ojos cafés, se inclino y le dio un beso otra vez solo que este se hizo cada vez más profundo y largo ella no podía evitar sentir como es que se aceleraba su respiración poco a poco, recostándola lentamente en aquel sofá quitando solo un poco las sabanas, se separa un poco de aquel beso para mirarla a los ojos y regalarle una sonrisa se vuelve a inclinar le regala un beso esta vez mas calmado se acerca a su oído regalándole las palabras dulces de un "te amo", haciéndola conmocionar de nuevo a su corazón, la vuelve a besar lentamente haciendo que sus labios empiezan a jugar con los de ella no pueden evitar reírse, el empieza a recorrer lentamente cada parte de su cuerpo con su mano derecha y lo hace con tal delicadeza que le causa unas pequeñas cosquillas. Ella no puede evitar sentir como es que lentamente pierde la razón y se va adentrando más y más en aquel beso perdiéndose por completo decidiéndose a entregar a aquel hombre tanto en cuerpo como en alma.

Abre los ojos estrepitosamente no puede evitar empezar a sentir un ligero dolor en la cabeza, decide no hacerle casopero se hace más fuerte, el se percata de ello y decide separarse de ella. Se lleva las manos a la cabeza, el dolor se agudiza cada vez más, él le ayuda a sentarse, le pregunta qué es lo que tiene, a lo que ella le responde, -me duele mucho, ¡me duele!- no puede evitar empezar a gritar de dolor cada vez se hace más fuerte, no paraba de gritar y de suplicar que se fuera, el simplemente no sabía qué hacer, no sabía cómo apaciguar aquel dolor. Su vista poco a poco se empieza a nublar, se recuesta en el sofá de nuevo, -duele mucho- su voz se hace más lenta y callada, se va perdiendo poco a poco en aquel dolor sus ojos se van cerrando el la llama, le pide que despierte, pero también a lo lejos se puede escuchar otra voz que la está llamando, no sabe con exactitud de quien es. Aquel hombre frente a ella se va haciendo cada vez más borroso hasta perderlo por completo sin poder evitar derramar una pequeña lagrima antes de cerrar los ojos por completo.

Cuando por fin vuelve a abrir los ojos con un poco de pesadez, el dolor se había ido ya pero se da cuenta también de que se encuentra en otro lugar, no logra reconocerlo al instante pero después de observar detenidamente se da cuenta de que se encuentra en el cuarto de un hospital, junto a ella se encuentra una mano la cual sostiene la suya con mucha fuerza se voltea para ver de quien se trataba. Esa persona se levanta ya que se encontraba dormida la mira a los ojos y no pude evitar el empezar llorar, por fin había despertado,no deja de sostener su mano, se encuentra inmensamente feliz de verla despertar de nuevo, se lanza hacia sus brazos y la abraza fuertemente después separa un poco para acariciarle su rostro era como si no la hubiese visto en años. No paraba de decirle lo mucho que le quería.

-que sucede porque lloras, no llores-

-lloro por que por fin despertaste y estoy muy feliz por ello-

Ella no dijo nada, no pudo evitar también el derramar unas cuantas lágrimas.

-además yo soy tu madre, como esperas que no llore, de hecho que estoy haciendo, debo llamar al doctor y decirle que has despertado- suelta su mano, pero siente que ella la vuelve a tomar otra vez.

Cual rayo algo empieza a cruzar por su mente, son ciertas imágenes que se empiezan a formar que con se concretan con facilidad, sujeta fuertemente la mano de su madre, no dice nada solo se queda en silencio viendo en su mente todas esas imágenes que aparecen en ella. De pronto un sentimiento la empieza a envolver en su cabeza se empieza a formar la frase de un "te amo" y de un hombre diciéndoselas pero simplemente no puede recordar quien fue el que le dijo esas palabras. Sus ojos se empiezan a llenar de lagrimas no puede evitar sentir cada vez más desesperación, se siente desolada, no puede soltar la mano de su madre no la mira a los ojos pero su madre puede ver bien como es que empieza a reaccionar su hija, ella le dice que la suelte para que vaya por el médico, pero no la deja simplemente la sigue reteniendo.

-donde… donde…esta-

-donde esta ¿quién?- viendo como su hija no para de llorar.

La mira fijamente a los ojos sin parar de derramar gotas de sal, -él, aquel hombre que dijo que me amaba, él… ¿Dónde está?-

-de quien hablas hija no te entiendo-mirando con mayor preocupación a su hija.

-no…se, no… se pero yo… no…se, ¿dónde está?, yo recuerdo haber escuchado esas palabras pero no lo recuerdo no sé quien es… ¡¿Dónde está?!- rompiendo por completo en llanto llevándose las manos al rostro sintiendo un gran vacío en su corazón al no encontrar respuesta hacia lo que ella misma no entiende.