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encontrando el amor — capítulo 2

Mi alarma sonó a las 6:30 AM me estire un poco y me levante sin ánimos y sin ganas de saber que me depara este día, cepille mis dientes, me duche rápido con agua caliente y salí envuelta en mi toalla, mi cuerpo temblaba por el frío que hacia, me fui directo al closet inspeccionando que me iba a colocar hoy, elegí unos jeans negros desgastados, mi camisa blanca de the clash mi banda favorita, tome mi gabardina negra y me coloque mis converses, arregle mi cabello, tome mi bolso con mis cuadernos y salí de mi habitación cuando vi la hora en mi celular 7:00 AM, fui directo a la cocina donde me estaban esperando mi papa y Audrey, Frank tenia puesto ropa formal y al lado de su maletín de doctor tenia su bata blanca.

-buenos días-salude a todos

-buenos días hija- me dio un beso en la frente mi papa

-hola cariño- me saludo Audrey con un beso en la mejilla- como te preparas para hoy-pregunto mientras me servia unas tostadas con chocolate caliente

-gracias-le dije-estoy algo nerviosa y asustada- la mire de reojo mientras daba un pequeño sorbo a mi chocolate

-cariño no deberías-dijo Frank

-tu padre tiene razón-me acaricio mi cabello- solo relájate y disfruta-dijo, pero que oportunidad tengo de hacer amigos si yo apenas conocía gente en mi antiguo instituto. Les sonreí, el desayuno transcurrió rápido, mi papa se despido de nosotras con un beso, me deseo suerte y salio disparado hacia su trabajo.

-bueno yo creo que también me voy- dije mientras me colocaba de pie.

-si ve antes de que se te haga tarde-me dijo dándole de comer al pequeño Max, lleve mi plato a la cocina y lo lave.

-Gracias Audrey el desayuno estuvo muy delicioso- le dije tomando mi mochila-nos vemos ahora-le di un beso en la mejilla- y a ti también-bese a Max el solo me sonrío

-que tengas un excelente día cariño-me dedico una sonrisa- nos vemos en la noche yo iré a trabajar y a dejar a Max en la guardería-me informo

-si quieres yo lo puedo buscar cuando salga de la escuela- me ofrecí

-de verdad harías eso- me miro esperanzada

-por supuesto- le dije, ella anoto la dirección y me agradeció de nuevo, salí de la casa con mis manos dentro de mi gabardina, llegue a mi auto estaba emocionada por conducir mi nuevo carro, busque las llaves y me monte coloque el bolso al lado del copiloto, encendí el auto y espere a que calentara, conecte mi ipod a la radio y coloque un poco de música, puse en marcha el coche, mientras conducía iba buscando el instituto, no fue difícil de localizarlo pues junto a la carretera se hallaba un cartel que indicaba que era la escuela de Forks. Seguí a varios vehículos que iban entrando al estacionamiento, mientras estacionaba mi auto pude sentir varias miradas a mi auto, en California hubiese pasado desapercibida porque no era un auto ostentoso, aquí llamaba mucho la atención pues todos los autos de aquí son algo viejos, pero el míono llamaba tanto como el convertible rojo que se encuentra estacionado a varios puestos del mío, estacione el auto y lo apague, antes de salir respire profundo varias veces tratando de calmarme, desconecte mi ipod y le coloque los auriculares, me los puse y le di todo el volumen tanto así que me dolieron los oídos, salí del auto le coloque el seguro y camine hacia donde suponía que era la oficina principal, abrí la puerta con las manos temblorosas, la oficina era algo pequeña había una salita de espera, un escritorio con muchos papeles de colores, detrás del escritorio se encontraba una mujer peliforra, gordita y con lentes. Me acerque y ella alzo la mirada de inmediato.

-buenos días ¿te puedo ayudar en algo?

-buenos días soy Mariana Morgan Lobos- le informe, ella al escuchar el apellido Morgan sabia de quien trataba.

-¡OH! ¿Tu eres la hija del doctor Morgan verdad?- pregunto yo asentí, debía suponer que en un pueblo tan pequeño los chisme acerca de mi habían corrido.- ten cariño- me entrego mi horario de clases y un mapa de la escuela junto con el carnet para que firmaran los profesores mi asistencia- espero que te guste Forks y suerte en tu día, se despidió de mi.

Salí de la oficina con paso torpe, mientras revisaba mi horario mi primera clase era de literatura con el profesor Mason en el edificio 3, camine con la mirada abajo esperando que nadie note mi presencia, sentí varias miradas en mi mientras llegaba al edificio, me quite la gorra de mi gabardina y entre al salón donde el profesor se encontraba, camine a paso lento y le entregue mi carnet, el leyó mi nombre y se quedo atónito por mi nombre, me mandó a sentarme en una silla adelante, pude sentir varias miradas a mi espalda, tanta atención me coloca tensa.

-buenos días clase-saludo el profesor iniciando la clase- les quiero presentar a su nueva compañera- me señalo- por favor levántese y preséntese con la clase- me pido, me levante con la cara sonrojada por la vergüenza, trate de no caerme.

-buenos días mi nombres es Mariana Morgan Lobos y soy de California- me presente con la voz temblorosa. Todos me escudriñaban con sus miradas, el profesor me pido sentar y la clase continuo, al final el profesor me entrego una lista de los libros que íbamos a leer, romeo y Julieta, cumbres borrascosas, diría que algo básico, pero esas lecturas siempre me han gustado. Toda la mañana pase de clase en clase algunos profesores no pidieron que me presentaran cosa que agradecí mucho, pero la profesora de calculo me lo pidió casi me caigo al pasar enfrente, me sonroje y demás, cuando llego la hora del almuerzo se me acerco un chico bajo, blanco con rasgos chinos.

-¿tú eres Mariana?- pregunto

-Mar-le corregí.

-mucho gusto me llamo Erick Yorkie-se presento

-mucho gusto Erick-le dije, caminamos hablando hasta llegar a la cafetería, el chico iba parloteando acerca de todo las clases y de más.

-fue un placer conocerte Mar- dijo con una sonrisa demasiado amable para mi gusto, el se fue y se sentó con un grupo de chicos que lo estaban esperando en una mesa, pude notar como ninguno me quitaba la mirada de encima cosa que me hizo poner mas tensa de lo que estaba. Decidí solo tomar un refresco pues la verdad no tenia hambre, camine hacia una mesa alejada, pero vi como Erick me hacia señas para que me sentara con un grupo de personas que no tenían la molestia de disimular su interés hacia mi. Me acerque a ellos con paso lento y me senté al lado de una chica pelo negro con una coleta alta, ella me sonrío de forma amable.

-Mar te quiero presentar a mis amigos-se levanto y señalo a la chica que estaba a mi lado- ella es Ángela y es mi novia-le dio un beso en la frente.

-mucho gusto Mar-me tendió la mano, sonriendo.

-mucho gusto-le estreche la mano.

-ellos son Jessica, Mike, Lauren, Tyler…..- todos me sonrieron y se presentaron, el grupo de amigos de Erick son todos agradables salvo la tal chica Lauren que me miraba con recelo, Jessica era una parlanchina me pregunto de todo salvo de mi familia.

-y cual es tu siguiente clase- me pregunto el chico rubio, por su aspecto seguro era el típico capitán de futbol o de cualquier equipo de deporte.

-creo que me toca biología-le conteste, mirando mi horario.

-¡genial es mi siguiente clase!- expreso muy alegre

-Ángela creo que esa es tu siguiente clase ¿verdad amor?- le pregunto Erick ella solo asintió

-si quieres podemos ir los tres- propuso Ángela, la cara de Mike se descompuso un poco.

-si claro- dije sonriendo por no tener que ir sola con Mike, por la mirada de Jessica no era su agrado que Mike tuviera mucho entusiasmo conmigo.

-lo mejor es irnos ya- dijo Ángela, tape mi refresco y lo guarde en mi mochila, salimos los tres de la cafetería para ir a clase de biología.

-¿y extrañas el calor de California?- pregunto Mike interesado

-no, la verdad me agrada mas el frío y la lluvia- le respondí sincera

-de verdad- me miro extrañado junto con Ángela, yo solo asentí.

-y no extrañas nada de California- pregunto Ángela.

-la verdad es que si- le dije con voz melancólica- extraño a mis dos amigas, mi hermano y en especial a mi madre- ella me observo con vergüenza al verme preguntado.

-lo siento no quise incomodarte- se disculpo

-tranquila-le sonreí.

-y tienes novio- pregunto Mike directo al grano, Ángela lo miro contrariada.

-no-conteste algo incomoda

-pero si eres una chica muy linda y agradable es imposible que no tengas novio- opino emocionado por mi respuesta, lo que el no sabe es que en mi colegio nunca fui conocida, solo era una alumna mas, la chica invisible como yo misma me decía.

-no creo que yo sea todo eso- le dije algo avergonzada por su comentario. Entramos al salón Mike se despidió de mi y se fue a sentar con su compañero al igual que Ángela. Camine hacia el profesor Banner, le entregue mi carnet para que la firmar.

-Buenos tardes Señorita Morgan- me saludo

-buenas tardes profesor- le conteste de forma educada.

-todos hemos estado esperando su llegada- comento, yo solo sonreí, claro en un pueblo pequeño yo era la novedad y la noticia, la hija del Doctor Morgan que nadie sabia que tenia acaba de llegar al pueblo.- por favor siéntese delante de ese mesón- me lo señalo y antes de irme a sentar me entrego un libro- por los momentos trabajara sola-dijo yo asentí y camine a mi puesto, saque mi cuaderno y mi lapicero, el profesor espero un rato antes de comenzar la clase mientras miraba hacia fuera, hay una pequeña cortina de lluvia que cubre todo, este tipo de clima siempre me ha calmado.

Mire hacia la puerta y pude ver como dos chicos entraban,una chica blanca, con el cabello chocolate largo muy lindo, es como de mi tamaño se me quedo viendo y me dedico una sonrisa amable a la que yo correspondí inmediato, hay fue cuando vi al adonis en persona, detrás de ella estaba el con su cabello cobrizo alborotado, su piel blanca como la cal, con esa camisa blanca que tenia puesta dejaba ver esos excelentes músculos, es alto podría calcularle que mide 1,70 o algo similar, no podía apartar mi vista de el, su cara es fina con facciones muy varoniles su mandíbula es cuadrada, su nariz es recta y perfecta, sus ojos son de un color negro como la noche jamás había visto unos ojos de ese color, todo el parecía sacado de una revista de modelos, el me descubrió observándole y se tenso al principio su cara fue de sorpresa, para luego convertirse en reproche, me mandó una mirada envenenada que hizo que mi cuerpo se tensara, desvíe la mirada avergonzada, mi rostro se torno rojo por la vergüenza, trate de concentrarme en lo que decía el profesor pero era imposible, primero la clase de los reinos celulares ya la había visto en mi escuela anterior, segundo el se encontraba detrás de mi, pude sentir sus miradas en mi espalda ya me sentía incomoda, tal ves me estoy volviendo algo paranoica pensé, seguro tuvo un mal día pues cuando entro con la chica se notaba la tensión de ellos, respire hondo varias veces, cuando la campana sonó el joven de cabello cobrizo salio disparado del salón. Guarde mis cuadernos y mis cosas en la mochila para salir del salón, Mike y Ángela se acercaron a mi mesón, charlando con la chica de cabello chocolate, debo decir que ella es muy linda y se ve que es agradable aunque tímida al igual que yo.

-Mar te quiero presentar a una amiga de nosotros- dijo Ángela. Me acerque a ellos y ella me sonreía. Pero por sus ojos pude ver que estaba algo preocupada tal vez se debe al extraño comportamiento de su compañero.

-Mucho gusto mi nombre es Mariana pero todos me dicen Mar- le estreche la mano.

-Mar lindo nombre, mi nombre es Isabella pero todos me dicen Bella-dijo

-encantada en conocerte Bella

-tu eres la hija del doctor Morgan- me pregunto de forma directa, yo solo asentí- te gusta Forks-pregunto

-si es un lugar hermoso- le dije sincera

  • a mi casi no me agrada- dijo sonriendo, los chicos nos miraban atentos a nuestra conversación

-yo adoro el frío, lo caliente jamás me ha gustado-confesé

-son tan parecidas pero tan diferente- dijo Mike

Nosotras solo sonreímos, salimos del salón y nos sentamos los cuatros en una banca mientras esperábamos a entrar a la siguiente clase, saqué mi horario y gemí al ver la clase que me tocaba.

-¿Qué sucede?- pregunto Mike

-es solo que mi siguiente clase es educación física- dije deprimida, siempre fui torpe en todos los deporte que intentaba practicar desde el atletismo hasta el voleibol, solo en uno me destaque y es la natación.

-no te gusta los deportes- pregunto Bella

-no es que no me gusten, es solo que siempre me caigo o arrastro a personas conmigo por mi torpeza, en todos los deportes que intente practicar siempre terminaba con raspones, morados hasta llegue a tener una gran cortada, en solo uno pude sobresalir y es la natación- todos me observaban, yo me ruborice de inmediato, siempre que estoy nerviosa termino hablando de más.

-¡de verdad son muy parecidas!- comento Ángela. Sonó el timbre y Ángela se fue a su siguiente clase, Mike compartía conmigo esa clase al igual que Bella pero ella se disculpo y dijo que no iba a entrar hoy, Mike y yo caminamos hasta el gimnasio de la escuela.

-Por lo visto a ti tampoco te gusta ser el centro de atención- me miro

-no-le conteste- yo siempre fui sola, me encanta la soledad en mi antigua escuela solo tenia a mis dos mejores amigas y mi hermano que era como mi mejor amigo- le dije mirando a todos lados. El no dijo nada y entramos, los dos nos desviamos a los vestidores, aquí era obligatorio ver clase de educación física tres veces a la semana y todos los años, mi alegría en un pozo, pensé.

La clase fue trotar por toda la cancha, estiramiento y ese tipo de cosas, caí varias veces, y me lastime la mano, salí toda sudada y agotada, por lo menos esta es mi última clase por el día de hoy.

-¿de verdad no te duele?- pregunto como por quinta vez

-No Mike, tranquilo cuando llegue a casa mi papa me revisara- le sonreí para calmarlo.

-esta bien- contesto- que vas hacer hoy- me pregunto, haciéndome detener- lo que pasa es que los chicos queremos ir a comer en un nuevo café que acaban de abrir y me preguntaba si tu querías ir- pregunto ilusionado, tengo que darle un parado a Mike no quiero que se haga ilusiones, aunque la verdad yo nunca tuve problemas con los hombres pues ninguno se interesaban por mi, a lo mejor el solo quiere ser amable.

-lo siento Mike, sucede que hoy voy a estar ocupada tengo que ir a buscar a mi hermanito Max en la guardería y luego tengo que ponerme al día con las clases- le dije disculpándome, pude ver la desilusión marcada en su rostro- tal vez para otro día- le dije

-si, para otro día- dijo sonriendo, me acompaño hasta mi auto y se quedo un rato admirándolo- es un hermoso auto- dijo para si mismo- bueno nos vemos mañana- me dio un beso en la mejilla y un abrazo que tardo mas de lo necesario. Me monte en el auto y encendí la radio la deje en una estación cualquiera, salí del estacionamiento y pude ver por el retrovisor como el chico de cabello cobrizo me miraba con odio que me pareció ver en sus ojos, trate de no darle importancia y de resistirme al deseo de sacarle mi dedo en medio, condujemas rápido de lo necesario trate de calmarme y no darle importancia, llegue a la dirección que me había dado Audrey. Toque el timbre esperando a que saliera alguien, como a los 5 minutos, salio una señora regordeta, con el cabello negro y una camisa blanca de dibujos animados, ella me sonrío.

-tu debes ser la hija del señor Morgan ¿verdad?- yo solo asentí- encantada cariño de conocerte

-el placer es mío- le dije- ¿y Max?- pregunte

-ya te lo traigo- lo fue a buscar, mientras yo esperaba, al rato llego con mi hermanito en brazos sonriéndome alegre

-Mar- grito alegre el niño, mientras se retorcía en los brazos de la señora para venir a mí.

-Max como estas pequeño- le dije mientras lo tomaba en brazos, me dio un beso en la mejilla para luego abrazarme- y como se comporto- le pregunte, mientras que el jugaba con un botón de mi gabardina negra

-excelente como siempre- sonreía- bueno cariño fue un placer conocerte pero ahora debo volver a mí deber- dijo despidiéndose de nosotros, salimos de la casa y nos fuimos al coche con su bolso, lo senté en la parte de atrás mientras le daba un juguete para que se distrajera hasta que lleguemos a la casa.

-bueno pequeño Max, quédate muy quieto si- le dije mientras le colocaba el cinturón de seguridad, me monte al auto y lo coloque en marcha, mientras que conducía el iba jugando con su coche de juguete, llegamos a la casa y todavía no había llegado nadie, coloque mi bolso en el hombro y en el otro el de Max, tome a mi hermano y nos fuimos a la casa, lo coloque en su corral mientras que me preparaba algo para almorzar ya que no había comido nada, aunque mejor algo la cena y espero para que comamos todos juntos, abrí un par de galletas oreo que habían en la lacena, le di una a Max, el se la comía con un gran gusto, saque una carne y la adobe, pele varias papas y las coloque en agua caliente para que se cocinaran y así hacer puré de papa, prepare una ensalada, la guarde en la nevera, busque a Max que tenia toda la cara embarrada de chocolate, yo solo reí al verlo así

-ven pequeño vamos a limpiar tu cara- lo tome en brazo y subimos a su cuarto encontré sus pañitos húmedos y le limpie la boca y las manos, le quite la ropa y le coloque una mas cómoda y que lo abrigue mejor. Le prepare el tetero y se lo dí poco a poco fue quedando dormido. Lo acosté en su cuna y me fui a terminar de preparar la cena, todo estuvo listo a las 8, mientras que llegaban subí a darme una ducha caliente, me coloque mi pijama y una gran sudadera que me regalo mi hermano de su universidad. Baje las escaleras y escuche la voz de mi papa y la de Audrey.

-hola-salude al llegar a la sala

-hola hija como estas- pregunto Frank

-bien y que tal estuvieron sus días- les pregunte a los dos

-el Mio estuvo agotador, muchos turistas- comento Audrey

  • el hospital hoy no tuvo mucho movimiento- me contesto- y el tuyo como estuvo- pregunto

-bien-conteste

-me alegro-me dio un beso en la frente

-voy a preparar la cena- dijo Audrey cansada

-yo la hice, sino te molesta- la mire

-para nada cariño, gracias por todo- me abrazo- y mi Max- pregunto

-se acabo de dormir-caminamos hasta el comedor ellos se sentaron mientras que yo servia la comida, comimos en silencio hasta que a mi papa lo llamaron y tuvo que irse al hospital según el porque el doctor Cullen no podía ir.

-papa que te vaya bien- me despedí de el

-gracias cariño-beso mi frente- ve a descansar te notas muy cansada- me dijo

-amor cuídate-le dijo Audrey a mi papa dándole un beso en los labios- TE AMO

-yo también te amo-la beso y se fue, entramos a la casa mientras que Audrey recogía los platos y los colocaba en el lava vajilla, y ordenaba todo, me despedí de ella con un beso en la mejilla y subí a mi cuarto, tenia un montón de cosas que hacer, me encerrécoloque un poco de música y comencé hacer mis tareas, me tomo como dos horas termínalas, vi la hora las 11 me conecte y vi a mis amigas, le escribí como estuvo mi días de los chicos que conocí, no les conté nada del chico de cabello cobrizo, mis amigas se emocionaron al contarles lo de Mike y yo les dije que entre el y yo no va haber nada, me despedí y me quede dormida a las 12.

Mar

Edward Cullen 

bella swan

Erick yorkie

Jessica Stanley

Mike

Angela Weber.


chicas aqui les dejo este nuevo capitulo de mi nueva historia espero que les guste como a mi, espero comentarios y que la agreguen a favoritos.......