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encontrando el amor — capítulo 8

Me levante haciendo la misma rutina de todas la mañana, salí de mi habitación para poder desayunar cuando llegue al comedor mi familia ya estaba desayunando junto con mi amiga me acerque saludando a todos mi humor hoy está mejor que ayer, los cinco comimos en una charla agradable terminamos de comer y salimos al auto de Bella.

-por lo visto hoy estas mejor-afirmo

-si-dije contenta- me siento algo emocionada por lo de hoy y por lo del sábado con Jake

-cierto que ustedes planearon en salir sin decirme nada-se hizo la ofendida

-amiga sabes que yo te quiero mucho-la abrace-pero tú vas a salir con Daniel-ella se sonrojo de inmediato.

-mejor vamos a clases-se deshizo de mi abrazo y se monto en el auto yo hice lo mismo y nos fuimos juntas, llegamos al estacionamiento nos bajamos riendo por unas tonterías mías y fuimos directo al salón en el transcurso pude sentir la mirada de los Cullen en mí, la primera clase fue literatura me senté de ultima sin prestar mucho atención a lo que decía el profesor Mason, las clases de la mañana fueron lentas y aburridas como siempre pero lo único que me mantenía animada es mi cita con Cris, la campana sonó y salí del salón me sorprendió encontrarme con Alice y Rosalie esperándome.

-Hola Mar ¿como estas?-pregunto Alice feliz

-bien-conteste-¿y ustedes?-pregunte

-bien-contestaron las dos felices

-te vimos ayer hablar con el chico del café-dijo Rosalie como quien no quiere la cosa

-si hable con el-me sonroje

-y que te dijo-pregunto Alice

-me invito a salir- ellas me miraron sorprendidas

-¿y qué le dijiste?-pregunto Rosalie mientras caminábamos hacia la cafetería

-que si-respondí- vamos a salir hoy después de clases el me viene a buscar en su moto-se miraron contrariadas

-creo que una moto no es lo más seguro-dijo Rosalie

-pues a mí me gustan-dije llegamos a la cafetería-nos vemos después-me despedí de las chicas y me acerque a mis amigos que me esperaban como siempre-Angela como estas-la salude

-estoy bien y por lo que veo tu también estas bien-dijo mirándome con una enorme sonrisa

-si ya estoy bien-sonreí todos comenzamos a comer mientras que platicábamos de las clases y de una salida al cine el próximo mes a todos nos pareció perfecto, en todo el almuerzo pude sentir una mirada cuando voltee pude ver a Edward mirándome enseguida desvié la mirada, se que él no podría estar mirándome y menos estando Bella conmigo. Todos terminamos de comer y nos fuimos a nuestras últimas clases por lo menos tendré mi cita con Cris. Salí con Mike para nuestra clase de español

-y vas a ir al cine con nosotros-pregunto Mike coqueteando

-por supuesto que iré junto con los demás-le sonreí, si las demás clases pasaron lentas y aburridas esta le gano y mas con Mike mirándome y sonriéndome a cada rato, cuando sonó la campana salí casi corriendo del salón para no tener que estar con Mike ni un segundo mas, salí del edificio directo al estacionamiento donde pude ver a Cris recostado en su moto, me acerque a él con paso lento, sentí la mirada y los paso de alguien detrás de mí, mire hacia atrás y me sorprendí ver a Edward seguí caminando pero sus manos me detuvieron en seco, su contacto con mi piel me hizo estremecer.

-¿qué quieres Cullen?-pregunte irritada e incómoda al estar tan cerca de el

-¿a dónde crees que vas?-respondió con otra pregunta

-no te importa-dije tratando de zafarme de su agarre pero era imposible

-no pienses que te voy a dejar salir con ese tipo-me miro desafiante

-no eres mi papa ni nadie así que suéltame de una vez-le grite, mire un segundo a cris y pude ver que se acercaba a nosotros.

-¿sucede algo Mar?-pregunto el mirando a Edward

-no-conteste soltándome del agarre de Edward

-Mariana no te vayas con el-suplico

-te dije que no te metieras-conteste tomándole el brazo a Cris y así nos fuimos los dos a su moto.

-¿estás bien? -pregunto cris

-si-dude, el me ayudo a montar en su moto para luego el subirse también

-Mar sostente fuerte-me aconsejo, pase mis brazos por su cintura y coloque mi cara en su espalda, escuche como ronroneaba la motocicleta debajo de nosotros me sentía un poco asustada pues yo nunca había salido con alguien que apenas conozco mejor dicho yo nunca había salido con nadie, de reojo pude ver como Edward me miraba molesto y discutía con Alice en mi boca se dibujo una sonrisa-estas lista-pregunto

-por supuesto-conteste con la voz algo cortada.

-sostente fuerte-dijo arrancando del estacionamiento tan rápido que sentí mi cara enterrada en su espalda, sentí como la adrenalina invadía cada parte de mi cuerpo haciéndome sentir viva de mi rostro no podía borrar esa sonrisa de emoción que tenia, me separe un poco de cris para ver como pasaba las casas y árboles como si fueran un borrón, solté mis brazos de su cintura y las alce al cielo soltando un pequeño grito de júbilo.

-por lo visto te gusto el paseo en moto-comento gritando Cris, yo solo comencé a reír, el viaje en moto hasta port angeles no fue tan lejos, aparco en el estacionamiento del cine, baje con ayuda de el y nos fuimos a la taquilla para comprar las entradas.

-¿qué quieres ver?-pregunto

-una de terror estaría bien-dije

-pensé que querrías ver una romántica esa que le gustan a las chicas normalmente-me miro sorprendido

-la verdad no me gusta-dije, el pago las entradas, las golosinas, las cotufas y los refrescos, me sentía algo incomoda porque Cris no me haya dejado pagar nada, entramos a la sala que estaba algo llena, la película comenzó trate de prestarle atención pero la verdad no podía pues sentía la mira inquisidora de él en mi, cada vez que me miraba de esa forma mi columna sentía un escalofrío me sentía con un poco de miedo, el salió de la sala para ir al baño pero tardo varios minutos eso me hizo sentir bien de alguna forma, faltando como cinco minutos por terminar la película el llego oliendo de forma extraña como a hierba quemada, mire el reloj y ya eran las 7 de la noche salimos sin decir ni una palabra.

-gracias por traerme pero creo que lo mejor es que me lleves a mi casa-dije mirando al suelo, el no contesto cuando llegamos al estacionamiento me di cuenta de que no había nadie y también me di cuenta de que él había estacionado la moto cerca del bosque trague un poco fuerte, el medio comenzó a invadir mi cuerpo trate de parecer fuerte y continúe caminando cuando llegamos él se detuvo en seco y se me acerco pude ver que sus ojos estaban rojos, seguro cuando salió de la sala y que para ir al baño se fue a drogar, mi cuerpo comenzó a temblar por el miedo y los nervios.

-eres tan hermosa-dijo cuando llego a mi lado, mi cerebro pedía que corriera pero mi cuerpo no reaccionaba, comenzó a pasar su mano por mi rostro trate de alejarme pero él me tomo del cuello-pero tienes mucha ropa- la mano que tenia desocupada comenzó a bajarla.

-por favor no me hagas daño-le dije a punto de llorar

-nena no te hagas la difícil ahora-con la mano que tenía en mi cuello me acerco a él y me comenzó a besar a la fuerza trate de zafarme de su agarre pero no podía separarlo, el trato de meter su lengua en mi boca pero yo no lo dejaba entonces su mano se poso en uno de mis senos apretándolo con mucha fuerza haciendo que yo soltara un grito de dolor las lagrimas iniciaron una carrera por mi rostro me sentía sucia y con miedo, como pude le mordí el labio tan fuerte que lo rompí él se separo de mí y yo Salí corriendo con todas mis fuerzas rogando al cielo de no caer, como una persona que se veía buena, linda hasta tierna pueda ser un desquiciado. El se dio cuenta de que yo trataba de huir y comenzó a correr detrás de mí, del miedo que sentía comencé a gritar.

-¡AUXILIO POR FAVOR!-grite-¡POR FAVOR AYUDENME!- la cortina de lagrimas que tenia me impedía ver haciendo que cayera al suelo el aprovecho eso y se lanzo encima de mi trate de zafarme pero no podía ya que tenía sus manos en mis brazos para evitar que yo escapara.

- con que te querías escapar-me miro con suspicacia-pero aquí nadie podrá escuchar tus gritos-comenzó a reír con histeria, trate de quitarlo pero no podía ya estaba comenzando a desesperarme

-¡AUXILIO!-grite de nuevo- el me miro enojado puede verlo en sus ojos rojos

-maldita te dije que nadie puede escuchar tus gritos de piedad-dijo apretando mas fuerte mis brazos

-eres un maldito-dije llorando eso como que lo enfureció mas y me dio una cachetada cerré los ojos para no sentir el otro golpe pero nunca llego, abrí los ojos poco a poco y puede ver a Edward que tenia agarrado al idiota de Cris, me levante temblando del suelo con la ropa rasgada no supe en qué momento el lo había hecho y menos me di cuenta cuando había llegado Edward y Rosalie, sentí unas manos frías pasar por mi espalda yo me estremecí por el medio que sentía en ese momento.

-Tranquila mar-susurro Rosalie la hermana de Edward, yo comencé a sollozar mientras trataba de taparme el rostro-Mar dime que te hizo ese maldito-dijo Rosalie rechinando los dientes. Yo no podía ni siquiera responder pues mis sollozos eran cada vez más fuertes.

-lárgate en este momento antes de que pierda los estribos y te destroce el cuello en este instante maldito y si te veo cerca de ella te juro que no sales vivo-escupió las palabras y antes de soltarle el cuello lo arrojo tan fuerte que lo hizo caer cerca en su moto dejándolo inconsciente él se acerco a mi molesto y yo solo me estremecí por su mirada él se dio cuenta de eso y trato de regalarme una sonrisa pero en sus ojos aun se podía ver la ira que lo embargaba.

-creo que lo mejor es que la llevemos al hospital para que la revisen-me miro preocupada Rosalie el asintió, la rubia me ayudo a ir al auto de Edward mi mente estaba en blanco asustada y llena de terror, Rosalie se sentó conmigo en la parte de atrás sus manos comenzaron acariciarme el cabello y Edward con su mirada me observaba en busca de algún daño cuando gire mi cara para no verlo vio mi mejilla golpeada escuche un leve gruñido de él y como se le tensaba la mandíbula.

-mira lo que le hizo ese maldito-ladro Edward enojado-no debí dejarlo ir con vida-murmuro con enfado

-Edward por favor cállate-dijo molesta Rosalie- Mariana por favor escúchame dime que te duele-me miro suplicante, yo aun seguía en silencio quería responderle pero no podía mi voz no salía

-no te dirá nada mejor llevémosla al hospital- dijo Edward, el camino fue lleno de lagrimas, sollozos y palabras de aliento por parte de Rose, como pude ser tan idiota en irme con alguien que apenas sabia su nombre Edward tenía razón soy tan idiota, mi mente estaba tan nublada y sentía que estaba tan perdida no me di cuenta en qué momento el auto se había detenido, Rose me ayudo abajar junto con Edward. Mi cuerpo temblaba parecía como si convulsionara, entramos en silencio y pude ver a Carlisle y a mi padre en recepción mis manos trataron cubrir mi ropa rasgada para que mi padre no me viera y se decepcionara de mi.

-¡Mar por Dios que te sucedió!-grito mi padre alarmado, yo no respondí comencé a llorar de nuevo desesperada ocultándome detrás de la rubia-¡QUE ALGUIEN ME DIGA QUE LE PASO A MI HIJA!-grito mi padre desesperado

-Dr. Morgan cálmese-dijo Edward

-como me pides que me calme cuando llega mi hija llorando, con un golpe en la cara y la ropa rasgada-dijo mi padre

-Sr. Morgan a mar casi la violaban pero nosotros llegamos a tiempo y no sucedió nada-contesto la rubia

-¿cómo que casi la violaban?-pregunto alarmado

-si ella se encontraba con un chico en el cine y el tipo ese quería propasarse con ella-contesto Edward

-Mar hija-dijo mi papa con un nudo en la garganta acercándose a mi yo comencé a temblar de nuevo por el miedo de que mi papa me odiara yo me quede quieta y mi papa se me acerco y me envolvió en sus brazos me sentí segura en sus brazos no tardo mucho para que los sollozos se hicieran mas fuertes mientras que mis manos se aferraban a su camisa-ya paso pequeña-susurraba entre mi cabello

-Creo que lo mejor es que la revise Carlisle y le den un tranquilizante para que descanse-sugirió Edward

-tienes razón pídele a tu padre que vaya a la habitación 23- mi papa me tomo en brazos y me llevo a esa habitación, es posible que nunca vaya a salir del hospital pensé. Sentí como me colocaban en algo suave- Mar colócate esta bata-dijo mi padre entregándome una bata de hospital

-Dr. Morgan yo creo que deberíamos llamar al jefe Swan-propuso Rosalie

-no quiero perturbarla ahora-susurro mi padre

-es lo mejor para que puedan atrapar a ese maldito-dijo la rubia cerrando los puños con fuerza

-tienes razón lo llamare enseguida-dijo mi padre-por favor quédate con ella un momento-le pidió

-no se preocupe yo estaré aquí con ella-contesto mi amiga. Mi padre salió de la habitación buscando su celular. Rosalie se acerco a mi acariciando mi cabello, yo estaba acostada con la mirada perdida en la habitación, si no hubiera sido tan estúpida e irresponsable esto no me hubiera pasado como pude confiar en él. No podía evitar que las lagrimas comenzaran a caer a pesar de que no había pasado nada grave me sentía sucia. La puerta se abrió y entro Edward junto con su padre, quienes se me acercaron enseguida Edward aparto a Rose y él se coloco en su lugar comenzándome acariciar mi cabello yo me estremecí a su contacto me separe de el gimoteando recordando lo que me había hecho Cris.

-por favor no me lastimes-suplique entre lagrimas, el me miro lleno de dolor haciendo que me sintiera mal y recordara que él no es Cris-Edward eres tu-dije acercándome a el

-si Mar-respondió a un triste mirándome con sus penetrantes ojos dorados

-¡oh Edward!-me lance a sus brazos si importarme que Carlisle y Rosalie no estuvieran mirándonos tampoco me importo que estuviera tan frio solo quiero que me abrace fuerte-gracias- susurre enterrando mi rostro en su pecho aspirando ese glorioso aroma.

-no tienes nada que agradecer-dijo acariciando mi cabello y estrechándome más a su pecho. Me sentí de nuevo segura como si nada me fuera a pasar solo estando en sus brazos. Así estuvimos un rato el abrazándome y acariciando mi cabello hasta que llego mi padre junto con el jefe Swan.-Mar ya llego tu padre-me susurro.

-Hija aquí esta Charlie y quiere hacerte unas preguntas antes de que Carlisle te revise-Edward se separo de mi.- creo que deberíamos esperar afuera-todos asintieron y salieron dejándonos al papa de mi amiga solos.

-sé que esto es difícil cariño pero debo saber todo para luego tomar unas fotografías de acuerdo-yo asentí. Comencé a contarle todo lo sucedido en el cine y afuera de él.-así que dices que él se llama Christopher Mars-yo asentí- vive aquí en Forks-volví asentir.- bueno muy bien pequeña es hora de tomar las fotografías te puedes colocar de pie por favor-me levante obedeciendo quería acabar con esto y hacer que ese maldito lo metan preso para que no trate de hacer lo mismo con otras personas. Charlie me coloco en una pared blanca y comenzó a fotografiarme el rostro, mi ropa rasgada y a los varios hematomas que tengo alrededor de mis muñecas y mi cintura.-bueno cariño eso es todo ahora debo ir hablar con Edward Cullen y Rosalie Cullen-tomo sus cosas y antes de salir recordé donde trabaja ese infeliz

-jefe Swan-lo llame

-si mariana-se giro hacia mí

-es que recordé donde trabaja el-respondí, le di la dirección donde trabaja-espero que esto sirva-dije sentándome en mi cama

-por supuesto hoy mismo comenzaremos a buscarlo-dijo antes de salir. Me senté en la cama cubriendo mi cuerpo debo agradecer a Dios que Edward y a Rosalie que evitaron que esto pasara a mayores solo espero que nadie se entere de esto no quiero ser de nuevo el centro de atención y de los chismorreos de este pueblo. La puerta se abrió y entro mi padre junto con Carlisle.

-Cariño Carlisle va hacerte un chequeo y luego te va aplicar un sedante para que puedas descansar-yo asentí hoy no refunfuñare solo quiero dormir y olvidar este mal rato. Me quite la cobija de encima dejando mi cuerpo al descubierto ante el Dr. Cullen, el comenzó a revisar mi cuerpo sobre todo mi rostro y cabeza.

-Mar estas bien puede que tengas una pequeña contusión pero no es nada de qué preocuparnos-mi padre y yo respiramos aliviados- los hematomas de tu cuerpo y el golpe de tu rostro se irán quitando con el tiempo-me entrego una crema y unas pastillas-tomate esto cada 8 horas es para que desinflame y disminuya el dolor de tu golpe-me sonrió.

-ahora hija colócate la bata para aplicarte el sedante-yo asentí, tome la bata y me fui al baño. Me cambie rápido colocando la ropa en el suelo para luego tomarla, salí del baño cubriendo mi trasero para que no se viera.

-papa quiero que te deshagas de esta ropa-le dije seria entregándosela

-está bien hija-toma la ropa-ahora acuéstate para que Carlisle te coloque el sedante-yo asentí haciéndole caso me acosté arropándome hasta el cuello dejando mi mano derecha al descubierto, Carlisle me coloco la vía intravenosa y luego aplico el sedante que comenzó actuar poco a poco mis ojos se fueron cerrando hasta que quede completamente dormida.

Unas suaves manos se pasean desde mi cabello hasta mi rostro haciendo un dulce recorrido. Abrí los ojos lentamente para poder acostumbrarme a la luz brillante de la habitación.

-buenos días dormilona-me saludo Audrey con una enorme sonrisa

-hola Audrey ¿como estas?-pregunte aun somnolienta

-bien-contesto- ¿cómo te sientes?-pregunto alarmada mirando mi rostro.

-bien-respondí segura-solo me duele un poco el rostro-señale mi mejilla lastimada

-¡oh mi pequeña!-se lamento abrazándome fuerte- lamento lo que te paso-susurro en mi oído

-tranquila-le correspondí al abrazo.- ¿dónde está mi papa?-pregunte tratando de cambiar el tema

-tu padre esta ahorita en una consulta.- respondió, nos quedamos en silencio por varios minutos ninguna de las dos sabe que decir. Aunque yo si tengo que preguntar algo.

- ¿ya todo el mundo sabe lo sucedido?-pregunte mirando la cobija, lo último que necesito ahora es la lastima de los demás. Mire a Audrey de reojo y pude ver como se colocaba tensa.- ¡tan rápido se entero el pueblo!-resople enojada

-tranquila cariño-pidió-los únicos que saben son los Cullen, tu amiga Bella, Daniel-hizo una pausa- y tu papa llamo a tu madre-dijo asustada

-QUE-grite haciendo que Audrey se exaltara-porque le tuvo que decir a mama-la encare enojada

-ella tenía el derecho de saber pequeña-trato de tranquilizarme de nuevo-ella dijo que llamaría dentro de media hora para saber de ti-se levanto y beso mi frente-voy a buscar tu desayuno de acuerdo-yo asentí

-¿y me puedo ir hoy a casa?-pregunte, ya no quiero estar ni un segundo más en este hospital.

-por supuesto linda hoy al mediodía-dijo desde la puerta, Audrey salió de la habitación dejándome sola. Ahora que le diré a mi madre lo más seguro es que quiera matarme y si les conto a mis abuelos ellos van a querer llevarme a Venezuela y yo no quiero irme de aquí aunque ellos me hagan falta ya tengo nuevos amigos aquí y no puedo dejarlos. No me di cuenta en qué momento la puerta se abrió entrando Alice, Rosalie y Esme.

-¿Cómo te encuentras?-pregunto Alice con una pequeña sonrisa

-estoy bien-respondí algo cansada de las misma preguntas, tal vez ayer estuve mal pero estoy agradecida de que esta situación no haya llegado más lejos.

-que bien-respondió Alice incomoda por mi respuesta

-lo siento-trate de disculparme con ella- es que no quiero estar en este hospital y me siento algo irritada-dije viéndolas

-tranquila cariño-respondió Esme hablando por primera vez- Carlisle me conto que solo tienes unos pequeños hematomas-yo asentí- nos tenía a todos muy preocupados-dijo mirándome con toda la ternura del mundo.

-no tenían porque-conteste, mire a Rosalie quien estaba callada en un rincón mirándome-Rose quiero agradecerte a ti por haber estado ayer conmigo-le dije con sinceridad.

-mar no tienes que agradecer nada para eso somos amigas-dijo sonriente vino caminando hacia mí con sus pasos de modelo, me abrazo fuerte y dejo un beso en mi frente-solo espero que te recuperes pronto-me sonrió de forma tenue.

-gracias de verdad por estar aquí-les agradecí con todo el corazón

-no tienes porque agradecer nada-me contradijo Alice y Esme al mismo tiempo

- nosotras ya te consideramos una más de la familia-me abrazo Rose

-bueno creo que nosotras ya nos vamos espero que te recuperes-se despidió Esme

-nosotras vamos a tu casa ahora después de clase-dijo Alice con una sonrisa.

-gracias chicas nos vemos-me despedí con la mano, las tres se fueron. Mi estomago soltó un gruñido, espero que Audrey no tarde tanto con la comida pensé. Tome el control remoto dejándolo en Discovery Chanel. Me entretuve viendo un programa de cazadores de mitos. La puerta volvió abrirse entrando mi papa con Audrey y una gran bandeja de comida-creo que exageraron con la comida-los mire con divertida-esto podría alimentar a un pelotón-solté una pequeña risotada.

-veo que amaneciste chistosita-dijo divertido mi padre colocándome la bandeja en una mesita encima de mis piernas para que pudiera comer sin hacer ningún desastre.-comete todo-dijo serio

-pero papa esto es mucho-dije viendo la comida. La bandeja había desde tostadas con mermelada hasta ensalada de frutas

-come hasta donde puedas-me miro serio yo asentí. Comencé por las tostadas jamás pensé que la comida del hospital estuviera tan buena, trate de comer todo pero fue imposible quede satisfecha terminado de comer la ensalada de frutas.

-papa ya no quiero más- hice cara de asco, mi papa asintió y alejo la charola con la comida restante. Pasaron los minutos y nadie decía yo quería preguntar acerca de ese maldito pero me da miedo de que mi padre se enoje.- ¿papa ya atraparon a ese maldito?-pregunte mirándolo.

-sí, Charlie lo atrapo en Port Angeles-contesto feliz, se acerco a mí y me abrazo- hija el ya no te podrá hacer daño-yo asentí aliviada de que ese maldito ya no esté suelto.

-papa donde esta Daniel y Bella-pregunte cuando me soltó.

-Bella está afuera junto con Daniel-contesto levantándose de la cama- van a pasar ahorita cuando hables con Vivian-me miro serio.

-OK-fue mi respuesta-y Edward esta aquí

-si esta en el consultorio de Carlisle dijo que después que hablaras con tus amigos y tu madre vendría a verte-me sonrió con complicidad no pude evitar el sonrojarme. No entiendo como Edward Cullen puede hacer que me sonroje con solo nombrarlo, el teléfono de mi padre comenzó a sonar respire profundo nerviosa a lo que se me avecinaba con mi madre, mi papa contesto y de inmediato me lo entrego.

-ma-ma-tartamudee

-Mar hija ¿Cómo estás? ¿Te hizo algo ese maldito bastardo?-pregunto llorando- hoy mismo me regreso a EE.UU y te busco para irnos de nuevo a California-dijo segura, al escuchar la idea de mi madre me puse rígida en la cama

-Mama cálmate si-le pedí- estoy bien no me paso nada y ya lo atraparon a ese ser-dije-por favor no quiero que dejes lo que estás haciendo por mi-endurecí mi tono de voz.

-Mariana por favor no me pidas eso-dijo llorando

-madre estoy bien de verdad mi papa me está cuidando mucho-le asegure-ahora por favor no quiero que te regreses por nada de acuerdo

-está bien-se resigno-pero te estaré llamando todo el tiempo a la casa y a tu celular-negué con la cabeza

-mama no te pongas pesada-le pedí-solo llámame a mi celular si-le suplique

-OK-suspiro- quiero que escuches muy bien señorita lo que te voy a decir-dijo seria, y aquí viene el lado sobre protector de mi madre

-dime mama-conteste resignada

-no quiero que salgas tu sola o con un chico que no conozcas ni tu o tu padre-suspire- y si sales vas a tener que llamarme, pedirle permiso a tu padre-resople esto es absurdo- y si vas a ese tal Port Angeles vas a ir únicamente acompañada por tus amigos o con tu hermano y por ninguna circunstancia vas a ir SOLA quedo claro-dijo mi mama

-si-respondí por eso no quería que ella se enterara.- ¿mama tú le dijiste a los abuelos?- pregunte con cautela, espero que me responda que no porque si no se me va a armar en grande.

-no hija ellos no saben y creo que es lo mejor-contesto

-OK-dije aliviada

-ahora quiero que me cuentes acerca de ese tal Edward Cullen- me sonroje de nuevo mi papa si es chismoso

-es solo el hermano de una amiga-conteste insegura

-Mariana no me engañas-dijo ahora riendo- puedo saber que te gusta-aseguro

-mama no es el momento de hablar de eso-le dije llamándole la atención-voy a colgar te llamo luego-dije nerviosa

-está bien hija-contesto- te amo mi pequeña lucero-se despidió

-yo también te amo-le conteste y luego colgué.-ten papa-le entregue el celular.

-¿Qué te dijo tu madre?-pregunto mi papa nervioso.

-dijo que se iba a venir hoy mismo para buscarme y llevarme a California-mi papa me miro con tristeza haciendo que me sintiera mal-pero yo le dije que estaba bien y que tú me estas cuidando mucho-le sonreí- y le pedí que no se viniera por mi así que ella se va aquedar en Londres-la alegría volvió a sus ojos al igual que los de Audrey-pero me dijo que no podía salir sola y menos con personas que no conozca y para salir a Port Angeles debo pedirte permiso a ti y a mi mama además solo puedo ir con mis amigos, contigo, con Audrey o con Daniel pero bajo ninguna circunstancia puedo ir sola-dije algo fastidiada y molesta

-eso me parece bien-dijo mi padre de acuerdo con mi mama-así que señorita se acabaron las salidas a port Angeles sola- me miro firme yo solo asentí enfurruñada en la cama con los brazo cruzados.-voy a decirle a los chicos que pasen-señalo la puerta están más que ansiosos por venir a saludarte-salió de la habitación arreglándose la bata. Audrey se sentó a mi lado envolviéndome en sus brazos.

-sabes que ellos lo hacen por tu bien verdad-yo asentí no sentía ganas de hablar de mi "seguridad". Nos quedamos así un rato ella abrazándome y sin emitir ningún sonido por parte de las dos. Mi papa volvió con Daniel y Bella, Audrey se separo de mi-bueno hermosa tengo que ir a buscar a Max e ir a preparar todo en la casa-beso mi mejilla-nos vemos ahora pequeña-se despidió de mi y de los demás.

-los voy a dejar solo vengo en un rato-salió mi padre con Audrey tomados de la mano. Bella y Daniel se quedaron viéndome apenados y con lastima. Los minutos pasaron y nadie decía nada ya me sentía algo exasperada.

-les agradezco que me dejen de mirar así-dije enojada- ni tengo lepra y tan poco una enfermedad letal para que me estén mirando con lastima y pena-me cruce de brazos.

-Lo sentimos mar-hablo Bella por primera vez-pero al enterarnos de lo sucedido me asuste y preocupe por ti-se sentó a mi lado

-estoy bien de verdad, no paso a mayores-dije jugando con un mechón de mi cabello

-me alegra escuchar eso-dijo feliz

-y tu no vas a decir nada-mire a Daniel que estaba de pie al lado de la puerta

-solo que quiero matar a ese maldito que te hizo eso-señalo mi mejilla

-será que podemos cambiar de tema-los mire-solo quiero olvidar ese mal momento-suplique

-tienes razón Mar-dijo mi hermano sentándose a mi otro lado

-ya te enteraste las condiciones de tus próximas salidas hermanita-me miro divertido

-sí y créeme eso no me hace ninguna gracia-dije molesta

-pero eso te ganas por estar saliendo con cualquier psicópata-dijo serio

-tienes razón-murmure resignada-Bella porque no estás en la escuela-la mire interrogante

-quería estar aquí contigo-paso sus brazos por mis hombros

-gracias-susurre-eres mi mejor amiga pero siento que te has convertido en mi hermana, siempre estas cuando más lo necesito-me sentí algo emotiva.

-tú también lo eres para mí-dijo con unas cuantas lagrimas.

-bueno basta de tanta cursilería-dijo mi hermano.

-tienes razón-dije riendo. Estuvimos hablando un rato de cosas banales.

-hermanita mi novia y yo tenemos que irnos-se levantaron de la cama-ella tiene que regresar a clases y yo hacer unos trabajos nos vemos en la noche-se despidió alborotando mi cabello

-nos vemos ahora-se despidió. Ellos dos salieron de la habitación tomados de la mano y sonriendo como dos enamorados. Me levante con cuidado y fui al baño necesitaba arreglar mi cabello y lavar mi rostro además hacer algunas necesidades. Tarde como 10 minutos encerrada en el baño cuando salí me sorprendió encontrarme con la persona más hermosa que haya visto en mi corta vida. Me acerque con cuidado a mi cama para tratar de ocultar mi horrible bata de hospital.

-hola-saludo con una tenue sonrisa

-hola-conteste con una gran sonrisa y algo ruborizada, el se sentó en la cama quedando enfrente de mí, nos quedamos en silencio y viéndonos a los ojos, esos ojos dorados que hacen que me pierda y deje de pensar los minutos pasan y ninguno de los dos dice nada pero el silencio no es nada incomodo es todo lo contrario. Siento esas ganas de poder tocar su hermoso rostro poder delinear cada parte de él con mis dedos.

-¿cómo sigues?-pregunto rompiendo el silencio que nos envolvía. Su voz de terciopelo hizo que saliera de mis pensamientos

-es-toy-bi-en-tartamudee por culpa de mi nerviosismo.

-de verdad-levanto la ceja

-pues la verdad es que si y no-dije bajando la mirada

-me puedes explicar-pidió con voz dulce e hipnótica

-lo que pasa es que me impusieron como una especie de castigo o en palabras de mis padres "es por tu seguridad"-dije haciendo las comillas con mis dedos, el me miraba sin entender aún- lo que pasa es que no puedo salir del pueblo sin permiso de mis padres y si salgo debe ser en compañía de mis amigos-me volví a cruzar de brazos

-es lo mejor para ti-dijo serio- apoyo a tus padres-me miro con esa sonrisa irresistible. No tenía ganas de discutir con él solo quiero disfrutar su compañía.

-Edward quiero agradecerte por haberme salvado ayer-lo mire directo a sus ojos

-no tienes porque hacerlo-dijo como si no hubiera sido gran cosa

-pero si debo hacerlo-insistí-si Rose y tu no hubiesen llegado no quiero pensar lo que hubiera pasado-dije moviendo mis manos.

-entonces no lo hagas-acerco sus manos a mi rostro- ya no quiero que pienses en eso de acuerdo-asentí con una sonrisa por las sensaciones que siento al estar tan cerca de él y con sus manos en mi cara.

-solo quiero decir que eres mi héroe-a él se le escapo una sonrisa.

-la verdad no me siento así y te puedo apostar que no lo soy-su voz sonó con un poco de amargura.

-pero te puedo asegurar que para mí lo eres-afirme

-te estás dando cuenta de que estamos platicando sin gritarnos o pelearnos.-dijo divertido.

-es cierto-dije riendo-solo espero que esto pueda ser todo el tiempo-comente aun riendo.

-tienes toda la razón-se le escapo una risita suave como el suave repique de unas campanas- deberías acostarte un rato-sugirió levantándose de la cama pero antes de que se alejara lo tome de la mano sintiendo esa extraña corriente eléctrica atravesar nuestros cuerpos, el soltó mi mano de forma delicada

-Edward recuerda que no estoy enferma ni nada que se le parezca-dije mirándolo sería-por favor no te vayas-le pedí

-tienes razón lo siento-se disculpo-bueno y que quieres hacer-pregunto sentándose de nuevo en la cama. Me quede un rato en silencio tratando de pensar en lo que podíamos hacer en un cuarto de hospital.

-que te parece si vemos una película-sugerí

-me parece bien-respondió-pero tú te acuestas y yo me siento en el sofá-dijo, la verdad es que no quiero separarme por eso abrí mi boca.

-y si te acuestas a mi lado -señale el espacio que quedaba-es una gran cama-trate de convencerlo

-creo que no-dijo sonriendo tratando de no herir mis sentimientos, por un momento me volví a sentir como una tonta por haber pensado que podía existir algo entre nosotros tal vez el quiera ser mi amigo pero yo estaría dispuesta en ofrecer mi amistad sin esperar nada a cambio solo para estar a su lado.- ¿Mar estas bien?-pregunto

-si-conteste con una leve sonrisa-me acosté y me arrope- tome el control remoto y comencé a buscar una película. La deje en una que llamo mi atención-¿te parece si dejo esta?-pregunte

-si por mí no hay problema-contesto. Nos quedamos en silencio viendo la película pero la verdad no se dé que trata ya que no le estaba prestando atención mi mente comenzó a divagar y pensar en musarañas.

-que te pareció la película-pregunto levantándose del sofá estirándose

-¿ya termino?-pregunte despertando de mi pequeña ensoñación.

-creo que no la estabas viendo-afirmo riendo

-lo siento-susurre avergonzada.

-tranquila- contesto sonriendo-bueno creo que debo irme ya-se levanto del sofá

-claro-respondí distraída. El me miro extrañado camino hacia mí y con sus heladas manos tomo mi rostro

-¿Qué te sucede?-pregunto mirándome directo a mis ojos-hace poco estabas bien hasta diría que feliz y de un momento a otro cambiaste pareces algo distraída y podría asegurar que triste-me quede helada por sus afirmaciones como pude ser tan obvia.

-tranquilo estoy bien-le sonreí-me voy a preparar para poder regresar a casa-conteste levantándome-nos vemos mañana-me despedí de él.

-claro-dijo desconcertado por mi actitud. Salió de la habitación y yo me fui al baño. Cambie esa horrible bata de hospital por mis jeans, mi amada sudadera de nirvana y mis inseparables converses.

-hija vamos-dijo mi papa asomando su cabeza por la puerta de la habitación. Me levante y salí, caminamos hacia recepción para retirar mis papeles.

-espero no volver a estar aquí-le susurre a mi padre el asintió con una débil sonrisa

-eso también lo espero yo cariño-tomo los papeles y nos fuimos. El camino a casa la pasamos charlando.

-¡MAR!-grito mi hermanito cuando abrimos la puerta.-¿omo tas?-pregunto con su carita arrugadita preocupado por mí, lo tome en brazo y lo abrece fuerte

-estoy bien pequeño-le dije haciéndole cosquillitas para que riera y su seño ya no esté fruncido. El comenzó a reír revolviéndose entre mis brazos.

-Mar el almuerzo está listo-dijo Audrey desde los brazos de mi padre-voy a servirlo así que ve a lavarte las manos

-Ok voy a llevar a Max para que se las lave también-dije, Max y yo fuimos al baño primero lave las de mi hermanito y luego las mías después nos fuimos de nuevo al comedor acomode al pequeño Max en su sillita y yo me senté a su lado. Audrey preparo pollo en salsa con papas y un poco de arroz. El almuerzo también paso tranquila conversando de temas triviales ya que nadie quiso sacar el tema de mi casi violación cosa que yo agradecí. Terminamos de comer y yo me fui a jugar con mi pequeño Max en el patio.

-ete quieo ete-gruño mi hermano señalando el balón rojo, me causa mucha ternura escucharlo hablar así. Le entregue el balón y el comenzó a patearlo, jugamos un rato con la pelota luego con sus carritos. Después de jugar terminamos llenos de lodo.

-¿qué les sucedió?-pregunto Audrey con los ojos como platos

-estuvimos jugando verdad Max-dije moviendo sus manitas

-ti mami-dijo mi risueño hermanito

-bueno lo mejor es que se den un baño-dijo Audrey divertida-ven pequeño-tomo a Max de los brazos y se lo llevo escaleras arriba, yo subí al rato y me fui directo al baño me quite esa ropa sucia para poder darme una ducha larga. Salí envuelta con mi toalla directo al closet para poder cambiarme, tome unos pantalones de algodón y mi suéter de disneylandia. Me acosté y encendí mi televisor lo deje en un canal de comiquitas vi las comiquitas riendo desde principio a fin.

Toc, Toc. Sonó los leves golpes de la puerta

-adelante-grite, la puerta se abrió entrando Bella.

-¿como estas?- pregunto sentándose al lado mío

-bien hoy estuve con Max todo el día estoy agotada-le conteste

-me alegra que estas bien-dijo feliz, ella me miraba expectante como si esperara algo de mí

-¿quieres que te cuente?-le pregunte, ella asintió

-si tu quieres-se adelanto a decir-lo que pasa Mar es que a mí me ocurrió algo similar a lo tuyo pero sin llegar al extremo de la violencia-dijo señalando mi mejilla lastimada, la curiosidad comenzó a invadir mi cuerpo.

-primero me cuentas y yo te cuento lo mío-le pedí

-está bien-acepto- bueno lo mío sucedió hace unos cuantos meses atrás-Bella inicio el relato- ese día había decidido salir con Angela y Jessica a Port Angeles ellas irían a comprar sus vestidos mientras que yo tenía planeado ir a una librería-hizo una pausa para respirar- me separe de ellas para acordar vernos después en un restaurante, llegue a la librería sin ningún problema compre un par de libros y luego me marche, como tu yo era nueva y no conocía las calles de Port Angeles, comencé a caminar a la deriva sintiendo a varias personas caminar detrás de mí cuando me gire para saber si me seguían-respiro profundo- mis temores se hicieron realidad ellos me seguían eran varios hombres y gritaban cosas horribles, trate de caminar lo más rápido posible cuando sentí que los había perdido ellos me salieron por el otro lado lo único que habían hechos ellos era acorralarme, pensé que todo estaba perdido ellos se me acercaron de forma peligrosa yo estaba asustada pero decidí que si iba a caer me iba a llevar algunos pero gracias a los Angeles apareció mi salvador en su volvo plateado-sentí una leve punzada en mi corazón- el me ordeno a entrar en su coche mientras que el distraía a los tipos-se quedo callada, yo espere ansiosa para saber que más había sucedido

-¿eso es todo?-pregunte decepcionada

-en realidad el luego se monto en el coche y arranco para llevarme al encuentro con las chicas-dijo sonriéndome, pude ver en sus ojos que eso no era toda la historia pero lo mejor es que no le haga preguntas

-hmmm-fue lo único que salió de mis labios

-ahora es tu turno-me animo mi amiga, respire profundo y la mire.

-ayer ese idiota me fue a buscar en su moto para llevarme al cine yo me fui con el confiada y riendo todo iba bien hasta que el tuvo que salir en mitad de película-hice una pausa para respirar- el entro de nuevo a la sala como a los veinte minutos de haberse ido, pude darme cuenta de que él no estaba bien sus ojos estaban rojos y me miraba de una forma escalofriante-mi piel se erizo al recordar su forma de verme- cuando la película termino salimos el cine comenzó a quedar solo nosotros nos fuimos hacia su moto que estaba estacionada cerca del bosque le di las gracia de haberme llevado pero él se comenzó a cercar a mí y me comenzó a tocar yo trate de alejarme de él pero era imposible, me decía cosas horrible para luego besar mis labios yo no quería trate y trate de separarme de él hasta que se me ocurrió morderlo fuerte así fue como me soltó pero empeore todo yo comencé a correr con lagrimas cayendo haciendo que cayera el aprovecho eso y se abalanzo hacia mí me golpeo.-no me di cuenta en qué momento Bella estaba abrazándome-te juro que no supe en qué momento el me había rasgado la ropa el trataba de tocarme pero yo no me dejaba haciéndolo enfurecer mas levanto su mano para volver a golpearme yo cerré los ojos esperando el golpe pero nunca llego cuando vi a Edward sosteniéndolo de la camisa lo más alejado de mí y Rose estaba conmigo ayudándome a levantar, no supe de donde salieron y tampoco como llegaron tan rápido a mi lado-pensé en voz alta-además los ojos de Edward eran diferentes-comente

-seguro estas imaginando-dijo nerviosa Bella

-tienes razón-la mire insegura.

-Mar quiero pedirte algo-me miro seria Bella-quiero que te mantengas alejada de los Cullen, yo se que te lo he dicho muchas veces pero tienes que hacerme caso-suplico mi amiga

-tratare-fue lo único que pude decir aun no entiendo porque bella me pide eso con tanta insistencia, ¿Qué es lo que ocultan los Cullen? ¿Y por qué Bella no quiere que este con ellos? ¿Esas personas que se ven tan buena pueden presentar algún peligro para mí? Me hice esas preguntas de forma mental.

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chicas disculpen la demora aqui les dejo este cap espero que les guste y que comenten porfa...... gracias a todas por agregarla a favoritas