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En Llamas. ¿Qué pasaría si...? — capítulo 42
Mis brazos me obligan a abrir la puerta y una oleada de flashes, gritos y aplausos cae sobre mí.
Camino a tientas, cegadas por los cientos de flashes que me persiguen. Las piernas me pesan el triple de lo normal, mis manos siguen llenas de sudor, pero intento parecer calmada y le dedico una gran sonrisa al público.
Cuando quiero darme cuenta, tengo la mano de Caesar sobre el hombro, él también sonríe y saluda.
-¡La chica en llamas, damas y caballeros!-exclama, y la gente grita aún más.
Los aplausos duran unos segundos, hasta que Caesar calma al público con un movimiento de manos. Tanto los flashes como los aplausos cesan, y por fin puedo contemplar la estancia en la que me encuentro.
Es, sin duda, el sitio más grande en el que he estado y probablemente estaré jamás. Miro hacia arriba, y es difícil ver el techo de la habitación, creo ver un poco de él…pero un foco me ciega y tengo que mirar hacia abajo.
Caesar y yo estamos en un gran círculo, el centro del estadio, todo alrededor son gradas llenas de público, gradas de muchísimos metros de alto, muchísimas personas, demasiadas para si quiera imaginar cuántas son…
-¿Katniss?-me dice Caesar.
Yo dejo de contemplar el Coliseo de las Estrellas y por fin miro a Caesar. Él sonríe. Hoy va conjuntado de color naranja apagado.
-Oh, lo siento, Caesar. Nunca había oído hablar de esta maravilla de recinto, y estaba contemplando su grandeza…-digo, con tono inocente.
-¡Ay, Katniss! A veces se me olvida lo poquito que sabes del Capitolio.-dice Caesar con cariño.-¿Qué te parece si un día vienes conmigo y te enseño la ciudad?
El público aplaude con entusiasmo.
-¡Sería fantástico!-exclamo yo, sonriendo.
-Trato hecho, entonces. Aunque he oído que el señor Mellark ya hizo de guía para ti hace unas cuantas semanas, ¿no es cierto?
Yo me contengo para no hacer un comentario sarcástico respecto a mi cita con Peeta de hace unas semanas. Me esfuerzo por sonreír tímidamente y asentir, mordiéndome el labio.
-Sí…-murmuro, con una pequeña sonrisa.-pero ese día no hicimos mucho turismo que digamos…
Consigo la reacción exacta que esperaba. La sala explota en "Wows" y silbidos. Caesar ríe nerviosamente.
-Bueno, la chica en llamas va a incendiar la sala de verdad, ¿no les parece?-exclama Caesar, abanicándose.
Más aplausos y silbidos.
-¿Qué les parece si empezamos?-pregunta Caesar, con tono más serio.
Caesar me ofrece su brazo y le dedico unas últimas sonrisas al público antes de acompañarle.
Me doy la vuelta y la visión que obtengo me deja paralizada de nuevo. Tal como me contaron, hay dos sofás, separados por un sillón que ocupará Caesar. Sin embargo, lo que me deja sin habla, es la pared que hay detrás de los sofás. Hay tres largas y estrechas telas que salen del techo. Al principio, creo que son fotos, pero las fotos se mueven. La primera tela muestra imágenes de Philippe. Philippe en la Cornucopia, Philippe obteniendo la red, Philippe corriendo…las imágenes no se acaban. A veces se alternan con títulos como "Philippe, Distrito 4". En la tela que está al lado se proyectan imágenes de Emily parecidas a la de Philippe. Principalmente se muestran imágenes en las que Emily sonríe, o acaba con alguien. Finalmente, observo la tela de imágenes de Gale. Gale corriendo, cazando o durmiendo. Sin embargo, aprecio cómo la tela de Gale es algo más pequeña que la del resto de tributos.
El brazo de Caesar me obliga a seguir caminando y a sentarme finalmente en el sofá. Cuando estoy sentada, también puedo apreciar como una tira de imágenes rodea todo el Coliseo. Pero… ¿Qué imágenes son?
Encuentro la primera imagen de la cadena. Esta no se mueve, es una foto. Muestra a un joven muy sonriente y estrechándole la mano a alguien. El caso es, que su rostro me es familiar. Lo he visto en alguna parte. Hago memoria y encuentro la cara del muchacho en mi libro de historia de hace unos años. Entonces, lo recuerdo. Se trata de Raymond Seck, el primer vencedor de los juegos del hambre. Sigo la cadena, algunas de las personas me suenan, mientras que a otras jamás las había visto. Las fotos se convierten en imágenes, en pequeños vídeos de todos los vencedores de todos los juegos del hambre. Muchos chicos sonríen, a otros aún se les nota el susto en la cara. Y… ¿puede ser esa chica rubia con rostro severo del distrito 4 la vieja Mags?
Paso imágenes hasta llegar a una que me llama la atención, una que tiene un pequeño icono de color dorado en su esquina derecha. Es un número de 25. Y, efectivamente, el joven muchacho que protagoniza las imágenes es Haymitch. Me paro en las imágenes de Haymitch estrechando la mano del presidente de la época. Ni una sombra de sonrisa. Aún puedo ver la furia y tristeza en sus ojos.
Sigo pasando escenas de los vencedores. Charlotte, Johanna…Oh, y ahí está Finnick sonriendo y guiñando un ojo. Y, aunque esté viendo imágenes de vencedores de los juegos del hambre, me sigo sorprendiendo al vernos a Peeta y a mí de la mano, coronados como vencedores y con una gran sonrisa dibujada en nuestros rostros. Al lado, hay espacio para una imagen más, pero de momento sólo se proyecta en ella un signo de interrogación.
-Veo que te ha llamado la atención las imágenes de los vencedores.-la voz de Caesar me saca de mi ensimismamiento. Me giro y observo como él también mira las imágenes, sonriendo.
-¿Qué? Oh, sí, por supuesto. Es fantástico.-respondo yo, sonriendo.
-Desde luego que lo es. ¡La estrenamos hoy! Hemos estado hablando de todas las imágenes en el programa previo a la entrevista. Fue idea del señor Snow, que preside la velada.- Comenta Caesar, señalando hacia una parte del público.
Yo sigo su dedo con la mirada y enseguida encuentro un palco presidencial, en el que sentado en el centro, y más alto que todos los demás, está sentado el presidente Snow, que sonríe, saluda y agradece los aplausos del público.
Su simple presencia hace que me entren escalofríos en todo el cuerpo. Finjo una sonrisa y vuelvo a mirar a Caesar.
-Además, Peeta y tú también salís. ¿Te has visto?-me pregunta Caesar muy contento.
-Sí, la verdad es que salimos realmente guapos.-contesto yo, mostrando mi mejor sonrisa al público, que aplaude con ganas.
-Y hablando de Peeta… ¿No crees que es hora de traerle ya?
-¡Sí! ¡Hace más de una hora que no le veo! ¡Traedle, le echo de menos!-exclamo yo, poniendo la voz lo más melosa posible.
-Por petición de su compañera… ¡Que entre Peeta Mellark!
La sala explota en aplausos y flashes de nuevo. Esta vez yo me levanto y aplaudo también. A los pocos instantes Peeta entra mostrando una gran sonrisa y saludando. Yo corro hacia él y le abrazo. El público se derrite.
Peeta me coge de la mano y los dos nos sentamos en el sofá negro a la derecha de Caesar. Tras unas cuantas bromas entre Caesar y Peeta, Haymitch se une a nosotros. Más tarde Mags y Finnick entran en la sala, recibidos por cientos de aplausos.
-Bueno, bueno… ¡Comencemos!-exclama Caesar, frotándose las manos.-La primera pregunta es acerca de Emily, el tributo del 12.
El público aplaude con ganas y Caesar gira su sillón hacia nuestro sofá.
-Hace unos días…-comienza a decir Caesar, con tono más serio. La sala se mantiene en silencio.-…veíamos cómo Emily y Gale pasaban un día juntos después de que Emily acabara con todos los profesionales. Cuando se separaron, observamos cómo Emily se dispuso a disparar a Gale por la espalda mientras éste se alejaba. Sin embargo no lo hizo, no le disparó. ¿Por qué creéis que fue? ¿A quién de vosotros le gustaría responder?
Miro a Peeta y a Haymitch y me sorprende ver cómo ambos me miran. Haymitch asiente con la cabeza y Peeta levanta el pulgar.
-Creo que…creo que seré yo la que responda, Caesar.-titubeo. Caesar me sonríe y me invita a que continue.-Pienso que….-respiro hondo y me regalo un par de segundos para pensar mi respuesta.-Alguien podría decir que Emily dejó que Gale se marchara porque él ya estaba demasiado lejos para acertarle de lleno en la cabeza. Yo, con la experiencia de haber trabajado con armas similares, diría que es posible. Quiero decir, sí, mi primo Gale ya estaba lejos, pero para una persona con la experiencia, las cualidades y habilidades de Emily, no habría resultado extremadamente difícil acertar en le cabeza. Por lo tanto, como entendida en las armas de disparo, yo diría que esa no fue la razón. Creo que la gente tiene una idea de Emily errónea. Puede parecer que Emily es una chica dura, descarada y egoísta. Y sí, puede que esa sea la imagen que ella quiera dar, pero sé, que en el fondo, Emily Burdock no es así.-Noto cómo todos los ojos de la sala están pendientes de cada palabra que digo, y parece que el corazón se me va a salir del pecho.-Claro que Emily no va por la arena repartiendo comida y armas a sus enemigos, y claro que cuando puede, al igual que todos, mata. Sin embargo, Emily hace una cosa que dice mucho de ella. Emily asume su situación y la de sus compañeros, ella asume la muerte. Entiende el concepto de Juegos del Hambre perfectamente, para que ella viva, los demás deben morir. Pero lo que de verdad diferencia a Emily del resto de tributos es que ella siempre evita que las muertes sean dolorosas, evita que sus oponentes sufran. No evita que mueran, claro, nadie lo haría, como ella misma dice, Emily ahorra a sus contrincantes la que sería una muerte horrible. Lo vimos el primer día de los juegos, cuando escondida en un árbol, les lanzó a mi primo Gale y a sus aliados las hojas que les sirvieron para atravesar el volcán. También lo vimos claramente cuando salvó a mi primo Gale de las garras de Alix y del resto de los profesionales.
-Pero Katniss…-empieza a decir Caesar.
-Sí, Caesar, ahora voy a eso.-le interrumpo yo, con más seguridad.-Por eso, creo que cuando tuvo la oportunidad, de matar a Gale, se planteó hacerlo. Es más, estuvo a punto de hacerlo. Pero no con el objetivo de tener un contrincante menos, si no para que Gale tuviera una muerte lo menos dolorosa posible. Ella de alguna forma…ella, no me preguntes por qué, sabía que la muerte de Gale no sería agradable. Por alguna razón…-continuo yo, pensando muy bien mis palabras, para no decir "los vigilantes quieren a Gale muerto".-Por alguna razón Emily tiene la sensación de que Gale no va a ganar. Sería porque en aquel momento Alix aún vivía, y sabía que Gale no era tan fuerte como Alix. También sabe, por supuesto, que Gale no es tan listo y tan audaz como Philippe. Por eso, al clavarle una flecha en la cabeza, por muy mal que suene, Emily lo que está haciendo es ahorrarle la que sería una muerte horrible a Gale. ¿Por qué al final no lo hizo? Eso no lo sé. Quizá decidiera darle una oportunidad, quizá cambiara su opinión respecto a Gale…Pero de lo que estoy segura es de que no quería dispararle para matarle y quitárselo de encima, sólo le estaría haciendo un gran regalo, una muerte rápida e indolora.
Yo tomo aire y observo al público. Hay reacciones de todo tipo. Gente que aún mantiene la boca abierta de la sorpresa, gente aburrida, o gente que por su cara, no se cree nada de lo que acabo de decir. La sala se mantiene en absoluto silencio, aunque mi discurso haya acabado hace ya bastantes segundos.
De repente veo cómo un grupo de cinco chicas de aproximadamente mi edad se levantan de sus asientos y empiezan a aplaudir y saltar. Aplauden con fuerza, con ganas, y veo cómo en sus camisetas está plasmada la cara de Emily. Todo el público se les une, muchos se ponen en pie, incluso personas mayores que no apoyan a nadie, simplemente vienen a disfrutar de una entrevista de un tema de actualidad.
Peeta me susurra lo bien que he hablado al oído y me besa la mano. Haymitch asiente con la cabeza y se une a los aplausos. Él también se pone en pie. Peeta le acompaña.
Llega un momento en el que las únicas personas sentadas en la sala somos Caesar y yo. Los aplausos se prolongan varios segundos más, tantos, que incluso me parecen minutos. Veo de refilón como Finnick también está de pie y dirige los aplausos del público, los anima a aplaudir más fuerte.
-Vaya, Katniss. En todos mis años de entrevistador jamás había visto a alguien…en fin, madre mía, con esas respuestas da gusto hacer entrevistas.-dice Caesar abrumado, cuando los aplausos disminuyen algo, aunque no se apagan del todo.
A continuación, Caesar plantea una pregunta a Finnick y Mags relacionadas con Philippe y su método de matar. Sin embargo, me pierdo la respuesta que da Finnick, porque aún me estoy recuperando de la pregunta anterior.
La entrevista se sucede entre pregunta y pregunta. Caesar nos pregunta acerca de Emily, y de la manera de pasar desapercibida que ha tenido durante todos los juegos. También nos hace preguntas sobre Gale, aunque ninguna es técnica, son preguntas corrientes que pasan desapercibidas.
Pasan dos horas, y Haymitch, Peeta y yo nos turnamos para responder las preguntas que Caesar nos plantea.
-Bueno, me temo que mi turno de hacer preguntas ha acabado.-dice Caesar, con cierta tristeza. El público se queja.- ¡Ahora daremos la oportunidad de hacer una pregunta a dos afortunados miembros del público! La primera es Rosie. Rosie, ¿para quién tienes una pregunta?
Una chica pequeña del público se pone de pie. Cuando la miro mejor, compruebo que es la chica de la alfombra roja que llevaba puesta la camiseta en la que estaba escrito "Team Gale".
-Tengo una pregunta para Katniss acerca de Gale.-dice muy contenta, aunque temblándole la voz.-Katniss, ¿Crees que Gale debería ser el ganador de estos juegos del hambre? En ese caso, ¿por qué? Gracias.-A continuación vuelve a sentarse en su sitio.
Todas las miradas vuelven a centrarse en mí. Miro al público una vez más y compruebo horrorizada como Snow no despega sus ojos de serpiente de mí. Respiro hondo.
-Gracias por tu pregunta, Rosie.-digo, dedicándole una gran sonrisa a la niña. Ella salta en su asiento, sonríe y me saluda con la mano.Le agradezco su pregunta de verdad, ya que es la ocasión perfecta para lo que me dijo Cinna que hiciera, compartir a Gale con estas ratas, que su muerte no quede en vano.-No sólo soy la prima de Gale. También somos grandes amigos. Somos muy buenos amigos, sí, por eso puede que mi respuesta no os parezca objetiva…Pero siendo sincera, sí, creo que Gale merece la victoria en estos juegos del hambre. Para responder la pregunta de Rosie creo que se debe analizar a los tres tributos restantes, analizar tanto ellos, como su paso por los juegos. Gale no es tan inteligente ni tan audaz como lo pueden ser Philippe o Emily, claro, pero creo que Gale es el tributo más completo. Tiene inteligencia, fuerza, perseverancia y lo más importante, ha sobrevivido. Siendo sincera, no voy a decir que Emily y Philippe lo hayan tenido fácil, pero es verdad que ellos no lo han tenido tan difícil como lo ha tenido Gale. Para empezar, todo lo que podía cazar Gale debía de ser compartido con el resto de sus aliados. La comida que conseguían Philippe y Emily era para ellos solos. Philippe y Emily nunca han sido perseguidos por los profesionales, o por cualquier otro tributo, no se han tenido que ver las caras con nadie. El grupo de profesionales ha tenido encontronazos con Gale tres veces. Gale ha salido vivo las tres veces, pero en malas condiciones, herido. Y por supuesto, la carga emocional que ha sufrido Gale no es comparable a la de Philippe y a la de Emily. Gale…Gale ha tenido que ver cómo sus compañeros y aliados han muerto. Uno a uno. Darren, Natalie, Neo, Collin y claro, Marcy. Creo que Marcy y Gale conectaron de verdad. Gale tuvo que ver cómo Marcy moría delante de sus narices, y él no pudo hacer nada para evitarlo. Gale vio morir a alguien que de verdad le importaba. Y las muertes no son nada comparado con el sentimiento de culpabilidad que viene detrás, porque el rol de Gale en estos juegos era el de protector de todos estos muchachos, indefensos, en el lugar equivocado. El sentimiento de culpabilidad es definitivamente lo peor. Ves sus caras en tus sueños, oyes sus voces en tu cabeza, reprochándote que si hubieras hecho más, ellos estarían aquí. Lo sé…-hago una pausa. ¿De verdad estoy preparada para compartir todo esto con la audiencia del Capitolio? No lo sé, pero si es por Gale lo haré.-Lo sé por propia experiencia. Yo lo viví el año pasado con Rue, ¿sabéis?-digo finalmente, aunque la voz se me rompe a mitad de la frase.-Se supone que yo…se supone que debía protegerla. Pero murió. Al igual que Marcy, Collin, y todos los demás…Me entran escalofríos sólo con pensar que Gale tuvo que vivir eso multiplicado por todos sus aliados que murieron. Por eso…por toda el hambre, la sed, el dolor y sufrimiento que ha pasado Gale, creo que debe ganar. Todo eso merece una recompensa. Gale ha luchado, y merece vivir.
Los aplausos y gritos de ánimo son instantáneos. Rosie se levanta de su asiento y puedo ver lágrimas en sus ojos. Los aplausos son ensordecedores. Incluso Caesar aplaude, se acerca a mí y me coge la mano.
A continuación, desconecto totalmente de la entrevista. Me pierdo la pregunta planteada a Finnick y Mags, aunque su respuesta también provoca muchos aplausos. Caesar nos lleva a todos al centro del escenario, donde recibimos los últimos aplausos. Oigo de fondo la voz de Caesar, que afirma que esta ha sido una de las entrevistas finales mejores de toda su carrera.
Cuando salimos de cámara mucha gente que no reconozco me da la enhorabuena y me desea suerte para mañana. Caesar entre ellos.
-Vámonos cuanto antes de aquí. No quiero ver a Snow.-le susurro a Peeta.
Él asiente. Finalmente nos despedimos de Finnick y Mags. Finnick me da un fuerte a brazo y me besa dulcemente la cabeza.
-Mucha suerte para mañana, pequeña.-me dice, con tono cariñoso.
Yo acepto sus abrazos, prometemos escribirnos e invitar al ganador a una cena cuando la Gira de la victoria pase por el distrito del otro.
Me agarro al brazo de Peeta y me dejo guiar por él. Durante el camino me encuentro a la asistente que me dio el agua y la toalla antes de empezar.
-Enhorabuena, Katniss. Lo has hecho genial.-me dice con una sonrisa noble.
-G-Gracias a ti. De verdad.-murmuro yo. Ella coloca su brazo sobre mi hombro.
-Ahora me tengo que ir. Pero muchísima suerte para mañana. De verdad espero que gane Gale.-a continuación sonríe y se va.
-¡Espera!-exclamo yo.-¿Cómo te llamas?
-¡Me llamo Vic!-grita ella desde el fondo del pasillo, sonriendo.
A continuación evitamos a la muchedumbre y volvemos al centro de entrenamiento en limusina. Haymitch y Peeta no dejan de elogiar mis respuestas en la entrevista, pero yo sólo puedo responderles con pequeñas sonrisas, ya que estoy agotada.
Llegamos al centro de entrenamiento, y me sorprende ver a Cinna en la sala principal. Sin embargo, me sorprende más ver que no está solo. Junto a él, sentado en el sofá, está el asistente de moda de la entrevista de hoy, él que parecía tan interesado en mi vestido. Yo suelto un grito ahogado y enseguida empiezo a buscar al arma más cercana, no pienso dejar que se lleven a Cinna de nuevo.
-Katniss, tranquila. Todo va bien. Este es…Este es Joseph.-dice Cinna, señalando al asistente.- ¿Te acuerdas de ese alguiendel que te hablé?
-Pero…pero, no puede ser…
-Cuando he visto tu vestido esta tarde…sabía que era de Cinna. Tenía que serlo.-dice Joseph, con un tono mucho más amable que el de esta mañana.-Tú me confirmaste que así era, pero algo no cuadraba. Cinna siempre me ensañaba sus diseños, especialmente los tuyos, Katniss.-Hace una pausa y me sonríe, para que me calme.-De hecho, los dos juntos escogimos los que Cinna te llevaría al 12 en verano. Además, esa tela es de esta temporada. Por eso sabía…tenía que al menos comprobar que...tenía que hablar con Effie. Supuse que ella estaría aquí e imagina mi sorpresa al ver que Cinna estaba sentado en el sofá, sano y salvo. Le creía muerto.
Cinna sonríe con tristeza y le da la mano a Joseph.
-Pero veo que estás muy cansada, Katniss. Será mejor que vayas a dormir, y mañana hablaremos de todo esto, ¿vale?
Yo simplemente asiento, intentando analizar todo lo que está pasando.
Casi sin darme cuenta, la mano de Peeta me lleva hasta mi habitación.
-¿Quieres que me quede contigo esta noche?-me pregunta con cariño, mientras me acaricia el pelo.
Yo asiento. Se tumba conmigo y me abraza.
-¿Qué locura lo de Cinna, no?-dice, muy contento.
Sin embargo, yo ya, inmersa en un profundo sueño, no puedo contestar.
Sueño con Cinna, con Joseph, con Snow llevándose a Cinna, con Emily disparando a Gale por la espalda…
Unos golpes en la puerta me despiertan. Ha llegado la hora.