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¡¡¡En la cama con mi jefe!!! — capítulo 24
Buenas tardes chico, se que me tarde demasiado en actualizar, pero he conseguido trabajo y estoy en mi ultimo semestre de la universidad por lo que hando full, pero no por eso pienso dejarlos sin la historia, esto se esta poniendo bueno asi como ustedes me lo pidieron, espero que me perdonen y sigan la historia, pues mientras trabajo he pensado en algunas cosillas buenas para esta historia y quisiera seguir contando con ustedes.
Miuchas gracias a todos lo que me han comentado y que siguen teniendo esta historia en favoritos, por ello aun los tengo presente y no pienso dejar la historia, sin mas chachara mejor a leer...
Reencuentros… Indeseables.
Al llegar a la madriguera Ron fue recibido como un príncipe, sus padres y hermanos ya sabían de su regreso, pues ellos fueron quien le avisaron que Hermione contraería en pocas semanas matrimonio de nuevo, y que lo peor no era eso sino que pensaba colocarle el apellido de los Malfoy a su hija, y que él como un Weasley tenía que colocarle el apellido a la niña y reclamar su custodia, ellos estaban algo arrepentidos por no tener a su nieta con ellos en la familia y ahora harían lo posible por tenerla cerca y harían lo que fuese necesario para quitarle la niña a Hermione ya que ella no era digna de tener a esa hermosa bebe, y mucho menos un Malfoy se quedaría con ella.
-¡Hola mi Roni que bueno que hayas regresado a Londres!, ¿ya viste las noticias?, este fin de semana se casa la insignificante de Hermione con el mortifago Draco Malfoy.- le comento su madre apenas logro el pelirrojo salir de los abrazos efusivos de sus familiares.
-Si madre, ¡pero no le digas así!, me he dado cuenta que ella es la mujer a quien amo realmente, y he venido con un solo propósito, recuperar a mi mujer y a mi hija y hare todo lo que esté a mi alcance para lograr mi propósito no le dejare el camino libre a ese Huron, no se quedara con lo que es mío.
-Bueno hijo si eso es lo que quieres nosotros te apoyaremos en todo, tu padre como trabaja para el ministerio, te puede ayudar con los trámites legales para el apellido de la niña, en cuanto al divorcio con Hermione bueno amor, eso tendrás que resolverlo a tu manera.
-Hay madre, en eso no hay problema alguno, pues en el afán de Hermione de separarse de mí, solo llego a firmar ella y enviarme los papeles para que yo firmara sin importarle más y yo en ningún momento he firmado esos papeles, ella se confió en que yo firmaría porque me había ido con Lavender y la deje apenas nació Scarlett, pero eso ya termino, quiero a mi mujer y a mi hija de nuevo conmigo, por lo que ella tendrá que regresar quiera o no, pues si se casa con otro sería completamente ilegal y puede terminar en Azkaban por adulterio, y sin pensar que tengo un as bajo mi manga el cual es solicitar la custodia de mi hija por adulterio ya que ella vive con Draco Malfoy estando aun casada conmigo y será peor para ella si no regresa a mí.
-Hijo que inteligente eres, me parece una buena idea, ve al ministerio y expón tu caso para ver a qué conclusiones llegamos en todo esto.
-Si mama, ahora mismo salgo al ministerio.
El pelirrojo pensaba, que no sabían la tormenta que se avecinaba para la vida de Draco y Hermione, el seria la piedrita en su zapato y no la dejaría en paz hasta volver con ella y su pequeña.
La que no se imaginaba para nada era la pobre de Hermione la cual estaba muy contenta preparando los últimos detalles de la boda con su suegra y su madre, era increíble como ellas se llevaban de lo mejor, pareciera que se conocieran de toda la vida, sin contar que Narcisa ya había caído en los encantos de Scarlett y le había pedido a la niña que la llamara abuelita zisa, y por supuesto la niña ya estaba encariñada con ella por su dulzura como también por los flamantes regalos que le traía a la pequeña solo llevaba un mes desde el compromiso con Draco y ya la niña tenía suficientes juguetes como hasta la adolescencia.
-Scarlett amor, ya tengo que irme a la oficina a ver a Draco.- comenzó Hermione.- te dejo con tus abuelitas te cuidas y te portas bien, mama regresare mañana temprano tengo asuntos de la boda que culminar con Draco.
-Si mami, no causare problema alguno.
-Ve con confianza cariño.-le dijo su madre y Narcisa solo asistió.- Nosotras cuidaremos perfectamente a la niña y en un rato luego de terminar este aguar llevaremos a la niña a tomar un helado.
-Si pequeña ve con mi hijo y termina todo lo que le quede pendiente para que se puedan ir de luna de miel tranquilamente.-comento Narcisa.
-Está bien nos vemos en la mañana cuídense.
En cuanto abrió la puerta quedo sorprendida, pues en ella se encontraba nada más y nada menos que Ronald Weasley, jamás pensó que lo encontraría de nuevo frente a ella, el chico estaba igual como lo recordaba, cabello rojo intenso, alto, blanco como la leche, ojos azules como el cielo y muy apuesto como siempre, sin embargo para ella era el ser más despreciable sobre el planeta, y no se imaginaba a lo que había ido el chico.
-Hola Hermione buenas tarde.- ron comenzó de una forma más formal no quería asustar a la castaña… no aun.- ¿como estas?, ¿puedo pasar? necesitamos hablar.
-¿Qué haces aquí en mi casa?, ¿cómo me encontraste?-contesto Hermione nerviosa viendo para la cocina no quería que su hija viese a ese ser por nada del mundo.- ¡Además tú y yo no tenemos nada de qué hablar Ronald Weasley!
-Claro que tenemos de que hablar Hermione, recuerda que tenemos una hija en común.
Hermione no daba crédito a lo que escuchaba, como era posible que luego de tanto tiempo viniese este a y que hablar de su hija.
-Hija, ¿de cuál hija hablas tu?, ¡que yo recuerde tu no querías hijos, la negaste y te fuiste, así que no hay nada de qué hablar esa hija es mía y de nadie más!
Hermione tranco la puerta y se dispuso a hablar con el pelirrojo allí en el porche de la casa, no quería que su suegra se enterara de lo que estaban hablando.
Sin embargo no le sirvió de mucho pues las señoras le pareció raro el comportamiento de la chica, y se dirigieron a la sala observando como Hermione estaba nerviosa y miraba hacia la cocina, pues se habían percatado que había alguien en la puerta sin embargo no pudieron observar de quien se trataba, solo vieron cuando Hermione le trancaba la puerta en sus narices y tomaba al "desconocido" por un brazo y hablaban en el porche y parecía de una manera muy acalorada, solo cuando la castaña se movió se pudieron dar cuenta de quién se trababa y quedaron anonadadas, que hacia él allí.
Narcisa no se quedo con la duda y le pidió a jane que se quedara con su nieta que ella volvería con Draco de inmediato, y sin más se desapareció rumbo a las empresas Malfoy. Cuando se apareció en la oficina de su hijo este supo de inmediato que algo no andaba bien, pues su madre solo hacia esa aparición en caso de emergencia, ya que solo ella y Hermione podían aparecerse así en medio de su oficina y a ninguna de las dos le gustaba aparecerse, por lo que al ver el semblante de su madre solo atino a levantarse rápidamente.
-Madre que te sucede ¿por qué llegas en ese estado y por medio de la aparición, le paso algo a la niña, a Hermione?
-mmm,a la niña no Draco, pero deberías de ir inmediatamente al lado de Hermione.
Draco se quedo helado pensando lo peor, que le pudo pasar a su prometida para que su madre le hablara así.
-Le paso algo grave madre… Habla.
-No hijo, nada grave… bueno hasta ahora, solo que en estos momentos ella está hablando en el porche con… mmm… bueno…
-Madre termina de decirlo….
-Bueno con Ronald Weasley.
-¿Qué?, ¿Qué hace ese imbécil con ella?
-No lo sé Draco, solo ve y ayúdala, no me da buena espina que haya regresado.
Y sin más Draco tomo su abrigo y se desapareció junto con su madre a la casa de la castaña, cuando llegaron se dirigieron donde estaba Hermione, y no pudo creer lo que le escucho decir a la comadreja.
-No es tu hija, es nuestra hija Hermione, y mejor es que tratemos de hablar en otro lugar o dentro de la casa así conozco a mi princesita y arreglamos lo de nuestro matrimonio de una vez, yo aun te amo.
Hermione quedo estática, a que se refería con arreglar nuestro matrimonio, y que tenía que ver ya su amor, él la dejo por todos los cielos, y por eso ella se había divorciado de ese ser… cuando se disponía a protestar llego Draco abrazándola enfundándole fuerzas y tranquilidad haciéndola saber que no estaba sola.
-¿Cómo que arreglar su matrimonio Weasley?, veo que tu cerebro aun no funciona, eres un imbécil como siempre, Hermione se divorcio de ti hace más de cuatro años.
Ron demostró su mejor sonrisa.
-Eso Huroncito de cuarta, no es asunto tuyo esto es entre mi mujer y yo, así que no te metaslárgate de aquí.
Draco al escuchar las palabras del pelirrojo se le iba abalanzar encima, pero Hermione y su madre lo contuvieron
-¡Draco, no caigas en sus juegos por favor!, comenzó Hermione.- y te recuerdo Ronald que no soy nada tuyo desde hace cuatro años, cuando firmamos el divorcio.
Esta vez ron le sonrió a Hermione y le guiño un ojo.
-Amor, creo que estas equivocada.- y le entrego un sobre sellado.- querrás decir que tu firmaste el divorcio, pues yo nunca llegue a firmar esos papeles, es más nunca me llegaron, por lo que legalmente aun sigues siendo mi mujer ante la ley, y le doy gracias a Merlín por ello, pues como ya te dije yo aun te amo, y sé que tu no me has olvidado así estés con este idiota.
A Hermione casi le da un soponcio como que no había firmado, que mala jugada del destino era esa, como era posible que ella no se diera cuenta de eso anteriormente, mientras ella pensaba ron continuo.
-Por lo que veo, no te lo esperabas, pero así con las cosas amor, yo nunca firme el divorcio y me di cuenta que no pudo seguir sin ti, por lo que he venido por ti y mi hija, así que arregla sus cosas nos vamos a la madriguera ahora.
-Estás loco comadreja ni a la niña, ni a Hermione te la llevas, esto no debe ser más que una treta tuya y de tu asquerosa familia, pero te digo algo por si no lo sabes, Hermione es mi prometida y no dejare que un inútil como tú me la quite, esa niña y Hermione ahora son mi vida y ni tu ni nadie me la quitaran.
-Ja, ja, ja no me hagas reír desteñido, esta es mi familia y he venido por ella, y te voy diciendo algo mas Hermione si no te vienes conmigo por las buenas, entonces no me quedara más que llevarme a la niña a las mala, ve el ultimo papel que se encuentra en el sobre.
Hermione sin decir una palabra tomo el papel y comenzó a leer, no podía creer que el ministerio de magia le hiciera esto, por lo que comenzó a llorar, en cuanto Draco observo cómo se puso su castaña le quito el papel de las manos, y lo leyó, no era más que una citación para otorgar la tutela temporal de la niña a Ronald Weasley ya que este la estaba demandando por adulterio.
-Vez Hermione, yo si sabía que estabas viviendo con este… Malnacido de Malfoy, sin embargo preferí venir aquí primero antes que los funcionarios del ministerio para aclarar lo nuestro y lo de nuestra hija, quiero que todo vuelva hacer como antes, ven regresa a mí y así mantienes contigo a la niña y no….
Sin embargo Draco no lo dejo continuar con sus estúpidas palabras,
-¡Cállate Comadreja! Esto no se quedara así, ven con el mismísimo ministro si te da la gana pero no te llevaras a la niña, no has estado en su vida en los últimos cinco años y no lo estarás ahora, esto lo resolverán mis abogados, así que prepárate, tu estúpido titulo de medicucho no podrá pasar nuestro apellido y nuestros argumentos así que lárgate de nuestra casa ahora.
Y sin decir más dejo al chico pelirrojo en la puerta con una gran sonrisa, pues el chico sabia que tarde a temprano el terminaría ganando y se llevaría a Hermione y la niña con él, y eso sería más pronto de lo que se imaginaba, por lo que solo se volteo y se desapareció rumbo al ministerio de magia.
Espero que le haya gustado, asi como a mi me ha gustado escribirlo, por lo que espero sus dulces comentarios como siempre.
Los quiere... perla