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Un Amor Para Demetri Vulturi. — capítulo 11
Un año después… todo se complica.
Ya habían pasado un año desde que nos habíamos mudado, y todo por ahora iba muy bien. Claro que contando que mis hermanos y yo no salíamos si Demetri no estaba, cuando ellos querían salir siempre les tenía que distraer con cosas y cuando ya no había remedio… solo buscaba la manera más fácil de salir al jardín.
-y aquí podemos escondernos. Anda, antes de que Karla nos encuentre-
-ya voy… pero no se si podre subirme a ese árbol- me queje.
-si puedes… mira, pon un pie ahí y después… sujétate de esa rama y… ya esta- me dijo mientras el hacia todo eso, claro que… para él era mas fácil ya que era mas pequeño.
-pero eres mas pequeño que yo, es por eso que tienes mas agilidad que yo Jackes-
-vamos Alex, tu puedes-
-bien… haber déjame paso que ahí voy-
Empecé a subir poco a poco, mientras mis ojos miraban a cada lado donde yo ponía mis pies y manos.
Poco a poco fui subiendo, no fue tan difícil como yo pensaba, así que llegue hasta arriba y sin mucho problema solo que se me atoro un poco mi blusa en una pequeña ramita.
Vimos como Carla se ponía a buscarnos, ella reía y corría, se fijaba por detrás de los arboles y después corría de nuevo buscándonos.
-¡los encontré! No es bueno que se escondan arriba de los arboles-
-si lose Carla, no te preocupes… haber, bájate Jackes-
Con cuidado y con agilidad Jackes bajo primero que yo… cuando estuvo ya con los pies en el suelo pude respirar de nuevo mas tranquila.
Solo que había un inconveniente… no sabia como bajarme, me daba un poco de miedo y la verdad estaba un poco alto para bajarme.
-esto… chicos, no se asusten pero… no puedo bajarme- les dije a mis hermanos.
-¿y que hacemos?-
-¿le hablamos a alguien?-
-¡Demetri no esta!-grito Carla desesperada.
-tranquila pequeña, estaré bien… solo dejen que vea como me bajo de aquí y…- empecé a bajar un poco… y lo estaba logrando.
Bien… si les digo que el rasguño que me hizo una rama en la mejilla no fue nada ¿me creerían? Si creo que si, después de que también comente que gracias a la distracción que me causo ese rasguño pise mal y caí redondita al suelo, dándome un gran golpe en la cabeza.
Escuche como mis hermanitos gritaban y Carla gritaba asustada y llorando, la inconciencia me fue atrapando para cubrirme con una manta negra.
Estúpida caída, estúpido árbol, estúpida de mí por subirme a un árbol donde sabia que no bajaría a menos que alguien me bajara.