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Juego Sucio :El precio de la Libertad — capítulo 14
"Juego Sucio"
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Capitulo XIV
Solo unos cuantos pasos dieron antes de que el grito de Sheila, los detuviera por completo había solo una rozan para Draco, de todo eso que estaba sucediendo ella había simplemente jugado con él, Ginevra rio fuertemente pasando por el lado de ambos y saliendo del loving.
── No puedes hacerme esto ── Sheila, se postro frente a ellos ── ¡No puedes hacer esto, Draco! ── exhorto, Draco sonrió sutilmente de lado
── ¿Hacerte que? ── interrogo ── Disculpa, Sheila tú para mí estas muerta, vamos siéntete orgullosa de tu actuación y de tantos años de silencio, has logrado tu objetivo ── Ella lo miro incrédula, Draco trato de continuar su camino pero Hermione, esta ves lo detuvo
── Debes salir tú primero, es tradición ── él la observo fijamente y asintió en afirmativa
── Le avisare a mi madre para que tu padre venga por ti ── fue lo ultimo que dijo para abandonar la estancia, la castaña respiro profundamente dándose fuerza así misma y se giro enfrentando a Sheila
── Escúchame muy bien ── Animo su voz para que su tono fuera mucho más fuerte ── No sé exactamente lo que sucedió contigo, y no quiero saberlo pero aléjate de Draco ── Sheila rio descaradamente
── ¿Te atreves amenazarme muchachita? ── interrogo, Hermione ladeo su rostro
── Digamos, Sheila que voy a ser yo quien llevara el apellido Malfoy, en su nombre que soy yo quien va estar bajo las sabanas con él, esta misma noche y que soy yo la que es ahora mismo es su presente ── finalizo sellando sus labios con una sonrisa sarcástica nada típico en ella, una de las niñas de servicios llego hasta ellas con el buque se lo entrego a Hermione, en el mismo momento en el que su padre entraba por ella
── ¿Estas segura? ── cuestiono el señor
── No había estado más segura en mi vida ── respondió ella tomando el brazo de su padre, no supo muy bien lo que hizo solo tenia claro una cosa con ella no jugarían de nuevo .
Pansy, observo la escena con mucha cautela su hijo estaba en los brazos de Harry, de su padre no dudo en avanzar hacia ellos a pesar de escuchar la frase de Harry.
── Dame a mi hijo ── le pidió estirando los brazos, el pequeño no entendió muy bien por que sintió la necesidad de aferrase a ese señor que para él era un completo desconocido, las lagrimas retenidas por la morena salieron rápidamente de sus cuencas ── ¡MAMÁ! ── Grito, la señora Parkinson, no se encontraba muy lejos de ellos y había observado toda la escena con lágrimas en sus ojos, se acerco hasta ellos específicamente hasta Harry
── Ven, James ── le pidió al pequeño ── El abuelo quiere darte unos dulces ── el niño quien había enterrado su cara en el pecho del azabache levanto su cabeza y sonrió anchamente
── ¡Sii! ── estiro su brazos, su abuela lo cargo y comenzó a caminar ── Chao senor ── se despidió agitando su manita, Pansy trato de huir por la dirección contraria aprovechando el momento que Harry, estaba tan distraído.
── ¡No! ── negó Harry, tomando con fuerza por la muñeca ── ¡Tú no te vas de aquí hasta que me expliques! ── exigió
── ¿Explicar que? ── Su vos se altero ── ¿Qué quieres que te explique? Tú fuiste quien me pidió tiempo, quien me pidió espacio y te lo di ──
── Nunca me dijiste que estabas embarazada ── Pansy sonrió sarcásticamente
── ¿Merecías saberlo? ──
── Yo soy su padre ──
── ¡No! ── Chillo ella ── Tú a mi hijo no te acercas, ¡Porque es mi hijo, Potter! ¡Mi hijo! ──
── ¡No escúchame muy bien! ── Él se acerco todo lo posible a ella ── Me negaste verlo crecer, escucharlo decir sus primeras palabras ahora que lo encontré, que se que existe no te permitiré que lo alejes de m….. ──
── ¡No escúchame tú a mí, Potter! ── Aumento él tono de su voz, su hijo nadie se lo quitaría y ella estaba dispuesta a defenderlo como la víbora que era ── ¡Cuando tú decidiste buscar ha alguien indicada por formar una familia no pensaste en mí! ¡No claro que no! Pensaste en la menor de los Weasley, nunca dejaste de visitarlos, y no me pude negar a eso ¿Pues quien era yo no?, nadie en tu vida yo era nadie ──
── ¡ERES TODO EN MI VIDA! ── Grito
── Vuelve a repetir eso ── pidió Ginevra, llegando hasta ellos ── ¡Repite eso, porque al parecer no alcance a escuchar muy bien! ── Exigió, Harry rasco su cabeza con frustración Pansy, se dio la vuelta dispuesta a marcharse pero Ginny, la tomo de la muñeca
── ¡Suéltame! ── Arremetió la pelinegra aumentando su tono
── ¿Tienes algo con ella, Potter? ── Interrogo con rabia ── ¡Respóndeme te lo exijo! ──
── Vamos, Potter respóndele a tú esposa la pregunta es muy fácil ── Animo Pansy
── ¡Tú te callas! ── Chillo Ginny
── ¡Tú a mi no me mandas a callar pitufa roja! ── Advirtió Pansy, Harry giro su rostro disimuladamente sonriendo anchamente, las palabras de la pelinegra le causaron cierta gracia
── Disculpen ── Una de la mucamas llego hasta ellos ── La boda esta por comenzar, si son tan amables de tomar asiento ── Pidió con cortesía, la ex Slytherin huyo rápidamente aprovechando el momento, no por miedo, mejor dicho no por miedo hacia ello si no hacia su hijo no quería exponerlo con esa mujercita por que algo si tenia claro.
── Comadreja aunque se vestida de seda.. ──
── Comadreja se queda ── Completo Blaise, llegándole por la espalda ── ¿Así que hablando sola ¿ ── interrogo con burla
── Calla Blaise, que no estoy de humor para tus malas bromas ──
── Vamos Pansy, deja ese humor de ogros aprende a Draco, hoy se nos casa ese psicópata, deberías seguir su ejemplo ── aconsejo
── Un marido no resolverá mis problemas ── argumento la chica
── Pues bien si un hombre no te satisface, ¿Qué te parece si montamos una especie de aren?, pero en ves de muchas mujeres serán hombres ── propuso sínicamente, Pansy golpeo ligeramente su hombro, Blaise nunca cambiaria
── Mejor tomemos asientos en primera fila para observar cuando, Malfoy se eche la soga al cuello ── Blaise asintió caminando con ella hasta la primera fila de sillas, ambos sonriendo sarcásticamente observando al rubio al pie del altar, fue solo cuestión de segundos cuando la tradicional música comenzó a sonar, los invitados se pusieron de pie y entre las dos columnas de sillas, avanzo la castaña con los ojos empañados no de lagrimas, si no de rabia, su padre apretó fuertemente su mano para hacerla reaccionar e indicarle que ya habían llegado a su destino, ella le regalo una sonrisa dulce y mientras observaba a su madre, pudo divisar a Sheila, al final de las columnas con las manos convertidas en puños y los labios apretados avanzo hacia Draco, y cuando él tomo su mano, hay comprendió que no había marcha atrás.