Tituladas 17.2% · 34,339 de 199,415 descubiertas
Rescatado 94.6% · 90,776 de 95,911 páginas identificadas · 90,161/90,521 caps con texto ☕ Invitanos un café

← Historia 114342 · de

Historia 114342 — capítulo 11

El lugar era oscuro, tal como lo recordaba. Por un momento dudo si entrar o no, pero si quería que las cosas salieran como las planeaba tenía que hacerlo. Entro al local y una sonrisa macabra ya lo esperaba dentro.

-Pensé que te arrepentirías - dijo el hombre de la sonrisa macabra - veo que tienes valor.

-No me subestimes - dijo el chico mirando a todos lados. El lugar era tenebroso, sin duda un lugar donde cualquier mortifago entraría, pero él no lo era - ¿Puedes conseguirme eso sí  o no?

-El que me subestima, eres tú - el hombre abrió una cortina que estaba detrás de él y lo invito a pasar - cuando alguien me pide un encargo, lo hago - sentencio con frialdad entrando a la habitación.

Todo estaba oscuro, solo una vela iluminaba el lugar, pero se podía distinguir la maldad a simple vista. Había frascos con sustancias horribles. Había cabezas de elfos colgadas en la pared como trofeos, unas tenían cara triste, pero había otras que se mostraban molestos. El chico creyó que una le guiño el ojo, pero eso no era posible, movió la cabeza de un lado a otro para despegar ese tipo de ideas. Él era valiente, lo demostró junto con Harry y Hermione al destruir los horrocruxes, al aventurarse en la misión suicida que les mando Dumbledore.

-Tu encargo está aquí - dijo el hombre de la sonrisa malvada mostrándole una caja pequeña de madera - tienes que tener mucho cuidado cuando lo utilices.

-Lo hare - Ron hizo una mueca igualando una sonrisa maldosa - ¿Funcionara?

-Así es, solo te obedecerá a ti - Ron tomo la caja y esta de inmediato se agito, como si su contenido sintiera su presencia - pero tienes que ser muy claro con lo que le ordenaras - el hombre extendió su mano exigiendo su pago.

-Claro - por un momento Ron se quedó pensativo y reacciono cuando vio la mano de aquel hombre estirada - aquí está tu paga. Esta todo completo, si quieres puedes contarlo.

-Confió en ti Weasley - tomo la bolsa y la guardo en su túnica - será mejor que salgas de aquí, si no quieres que un Auror te vea y nos ocasiones problemas.

-No cerraran tu tienda - Ron salió de la habitación y nuevamente se encontraba en la tienda

  • no por el momento - y salió del lugar donde lo esperaba Astoria cubierta con una capa.

-¿Si lo consiguió? - pregunto la rubia ansiosa. El lugar era de temer y si el pelirrojo le decía que no le dio nada todo estaba perdido.

-Lo consiguió

  • Ron le tendió la caja y la rubia dudo en tomarla.

-No es necesario que yo la toque - Astoria aparto su mano, evitando el contacto con la caja - mejor guárdala bien y salgamos de aquí.

Ron se cubrió la cabeza con su capa y junto a Astoria salieron de aquel callejón de mala muerte. Ahora se sentía satisfecho, por fin su plan comenzaba y no habrá poder humano que lo detenga. Caminaron un rato hasta que dieron con el callejón Diagon donde ambos chicos dejaron de cubrirse la cabeza. Si alguien los viera cubiertos así saliendo del callejón más oscuro del mundo mágico levantarían sospechas.

Después de la guerra, toda persona que se viera por el callejón Diagon cometiendo algún delito o se sospechara que tramaban algo, el ministerio los pondría en investigación hasta averiguar que se tramaban. El mundo mágico aun temía que Voldemort pudiera regresar, pero nadie entendía bien la profecía más que Harry Potter, así que el Gryffindor ya no le daba más importancia.

-Aquí nos separamos Astoria - Ron enarco una ceja a modo de despedida.

-¿Cuándo te volveré a ver? - Pregunto la chica suplicante - se supone que Draco y Granger llegan en dos días de su viaje de negocios.

-Te mando una lechuza para informarte que día nos veremos - y comenzó a caminar en dirección a Sortilegios Weasley dejando a la rubia parada.

-Aun no puedo creer como fue que me convenciste el esperar a que llegara Hermione para informarle a mi familia lo de mi embarazo - dijo Ginny aventando la pluma con la que escribía en la mesa - pronto se me empezara a notar y siento que mama lo descubrirá antes.

-No lo notara

  • Harry se puso de pie dejando las invitaciones que ya tenía acumuladas en un bonche - creo - abrazo a Ginny por los hombros y comenzó a darle un masaje. La pelirroja estaba muy tensa y eso no le hacía bien al bebe.

-¿Cuándo llega Hermione? - a Ginny le encantaban los masajes que le daba Harry y este no era la excepción.

-En dos días

  • Harry tardo un buen rato en asimilar que su mejor amiga, su hermana se fuera toda una semana con Malfoy a un continente que no era donde ellos vivían. Pero Ginny le hizo entender que Draco sería incapaz de fijarse en Hermione y viceversa - y después de eso…

-Enfrentaremos a la familia - termino Ginny con una sonrisa enorme.

Solo su cuñada Angelina sabia lo de su embarazo y que Harry pediría su mano en la cena familiar que se hará en tres días en la madriguera.

-Lo haremos - la molestia de Harry por el hecho de que Hermione estuviera fuera con Malfoy cambio a nerviosismo - que Merlín me agarre confesado.

-No hay de qué preocuparse - Ginny se puso de pie y abrazo a su novio. Y Harry comenzó a tocar su vientre viendo a la pelirroja con amor.

-¿Acaso te sientes mal? - George Weasley venia entrando al comedor y vio tan conmovedora escena, pero como siempre, le gustaba molestar.

-No es nada - Ginny había puesto los ojos como plato mientras Harry apartaba su mano del vientre de su novia rápidamente - es que… creo que se rompió la blusa, iré a cambiarme - y salió del comedor corriendo para subir muy aprisa las escaleras dejando a Harry con el gemelo.

-¿Se portan mal en casa eh?- el gemelo enarco una ceja viendo a Harry juguetón - para que a Ginny se le rompa la ropa es todo un caos. Eres salvaje Harry.

-Este… yo…- Harry estaba muy nervioso, las bromas acerca de intimidad que le hacía George lo ponían los pelos de punta y la lengua se le trababa - se ha atorado con la mesa y por eso se le hizo un oyó a su blusa.

-Si aja - George fue al fregadero donde agarro un vaso y se lo lleno  de agua tomando hasta el fondo - agradece que los vi yo y no mis padres.

En la guerra murió Fred Weasley, el hermano gemelo de George y después de eso, el pelirrojo no volvió a ser el mismo. Le faltaba una parte de su vida que ni su esposa Angelina llenaba. A pesar de estar felizmente casado y de llevar al mando el negocio que fundo con su hermano no podía comportarse como antes. Fred era su complemento, el que le ayudaba con las bromas y ahora de eso no quedaba nada, pero trataba de llevar una vida ¨normal ¨para los ojos de los demás.

-Ya regrese - Ginny tuvo que salir corriendo a su habitación a ponerse otra blusa para no levantar sospechas - ¿George?

El pelirrojo estaba pensativo y al oír a su hermana menos salió de su ensoñación - ¿Qué paso?

-En dos semanas es el cumpleaños de mama y Harry y yo le estamos organizando una fiesta sorpresa.

Harry fue a la mesa donde estaban las invitaciones que junto con Ginny estuvieron haciendo y se las tendió a George quien las acepto de buena manera.

-Estamos por terminarlas

  • dijo Harry ya que los nervios se le pasaron - tienen un hechizo por si tu madre llega y las ve. Las vera como una investigación del ministerio.

-Has aprendido bien Harry - George dejo su vaso en la mesa y observo las invitaciones - ¿Angelina ya sabe?

-Le informe esta mañana y está de acuerdo - dijo Ginny sonriendo - ¿No te lo dijo?

-No he pasado por la casa - la mirada de George se volvió oscura. Estaba en la madriguera porque paso a recoger unas cosas de su hermano para el nuevo invento. Si tenía las cosas de Fred con él, podía inventar lo que sea y seguramente sería de éxito para la tienda - de hecho, debo irme. Quede de llegar temprano para cenar juntos.

-Que te vaya bien - Ginny abrazo a su hermano, de los cinco hermanos que tenía, los gemelos eran sus favoritos y ahora que no estaba Fred, todo su cariño iba para George - te veo luego.

-Nos vemos mañana - le sonrió a su hermana y cuando se acercó a Harry le tendió la mano - y cuidado con andar de salvajes en casa - dijo esto guiñando un ojo - pueden verlos.

De pronto se desapareció y cuando ya no lo vieron Harry soltó un soplido.

-Por poco - Harry se dejó caer en la silla más cercana que tenía.

-No tienes porque temerle a George - Ginny se puso a recoger todo su material y con su varita los guardo en un cajón que su mama nunca abria.

-Creeme cuando te digo que no le temo a George - Harry se encogio de hombros - si no a el resto de tu familia.

Ginny rio con ganas contagiando a su novio. Después de un rato Harry se despidió y se fue a su casa. Cuando llego Ron lo esperaba en la sala.

-¿Qué haces aquí Ron? - a pesar de que Hermione le dijo que no había ningún problema, Harry no podía perdonarle a su amigo la infidelidad.

-¿Sigues enojado conmigo? - dijo el pelirrojo dejando su copa en la mesa de centro y encogiéndose de hombros. Desde que era amante de Astoria le empezó a gustar la bebida y hoy especialmente estaba celebrando.

-Siempre estoy enojado contigo Ron - eso le hizo recordar al pelirrojo a Hermione cuando lo regañaba.

-Harry hoy estoy muy feliz - tomo su copa y se fue al bar a prepararle una al moreno - no quiero que estés enojado conmigo.

-¿Puedo sabes por qué estas feliz? - Harry tomo la copa que le ofreció su amigo dándole un sorbo - si tiene que ver con Astoria…

-Astoria ya no forma parte de mi vida - el pelirrojo hablaba con claridad a pesar de estar tomado - y si puedes saberlo.

-¿De qué se trata?

-Estoy seguro que puedo reconquistar a Hermione - hablaba con orgullo. Como si se hubiera sacado un premio-

-No estoy muy seguro - Harry dio otro sorbo a su copa y se sentó en el sofá dejando caer sus zapatos y subiendo los pies a la mesa - he hablado con Hermione y está muy decidida.

-No me quites la ilusión Harry - la mirada de Ron se volvió triste. Se terminó su trago de un sorbo y fue al bar a servirse otro.

Estar en casa de Harry, era como estar en su propia casa. El moreno les daba la libertad de ir y venir y tomar lo que quisieran, también podían quedarse el tiempo que desearan. La única que no lo hacía era Ginny, al menos de que estén Hermione o Ron con ellos por respeto a la familia. Así Harry no se sentía solo en la mansión que le heredo su padrino Sirius Black.

-Lo que quieras - Harry se terminó su trago, tomo sus zapatos y se puso de pie aun descalzo - ¿Vas a quedarte?

-¿No te molesta que lo haga? - pregunto el pelirrojo avergonzado.

-Sabes que no Ron, pero será mejor que dejes un poco de vino para cuando tenga visitas. Buenas noches - y se dio media vuelta para salir del salón e ir a su habitación.

-Buenas noches Harry - Ron salió corriendo del salón para alcanzar a su amigo - Espera Harry - el Gryffindor ya iba en el cuarto escalón cuando oyó la voz de su amigo y se detuvo.

-¿Qué pasa Ron? - dijo dándose media vuelta para encarar al pelirrojo.

-Quería saber si mañana pasaras por la oficina - su pregunta era tonta pero tenía que estar prevenido.

-Tengo que firmar unos papeles, creo que sí.

-De acuerdo - Ron le sonrió a Harry - entonces nos vamos juntos.

-Supongo que si - ahora si Harry subió a su habitación.

Se quitó su ropa y se puso el pijama dispuesto a escribirle una nota a Ginny informándole que Ron estaba con él y se iba a quedar a dormir. A pesar de que Ron era mayor de edad y había demostrado que se podía cuidar solo, su familia no dejaba de preocuparse por el y Harry siendo su mejor amigo trataba de dejar más tranquila a Molly informándole todo acerca de su hijo.

Le dio su nota a la lechuza que se compró para sustituir a Hedwig, claro que ningún ave como el que le regalo Hagrid cuando lo llevo al callejón Diagon a comprar todas sus cosas. Después de que el ave se fuera, se recostó. Estaba agarrando el sueño cuando otra lechuza se paró al pie de su ventana picoteando el vidrio, Harry se puso de pie y abrió la ventana, dándole paso al animal que tenía una nota enrollada. La tomo y le pago a la lechuza, cuando salió, Harry cerró la ventana, ya que haca frio y se fue a su cama de donde abrió la nota. Reconoció la letra al instante y una sonrisa se le dibujo en el rostro.

Harry

China es espectacular, nunca había visto algo como esto. Las cosas han ido de maravilla y siendo tu uno de los fundadores de la empresa deseo informarte que cerramos el trato con éxito. Debo confesarte que estaba muy nerviosa cuando Draco me dijo quién era el nuevo comprador, es nada más y nada menos que Blaise Zabini.

Tal vez te alteres cuando leas que he estado cerca por una semana con tres serpientes sangre pura y cuando digo tres, me refiero también a Pancy Parkinson. Tanto Blaise como ella trabajan juntos y han aceptado ser nuestros nuevos compradores.

No hay nada de qué preocuparse, todo ha estado bien y no he tenido ningún inconveniente. De hecho estoy muy feliz, ya a la larga te enteraras del porqué. Espero que el bebe de Ginny vaya de maravilla y prepárate que en cuanto llegue afrontaremos a la familia Weasley.

Te pido que no le digas nada a Ron de que te escribí, él no está nada bien y no quiero inquietarlo. Te he extrañado como no tienes idea, creo que tenía mucho tiempo que no nos veíamos tan seguido y créeme que es difícil para mí.

Cuídate y espero verte listo para la cena con los Weasley.

Te quiere

Hermione.

P.D: Espero y no le hayas pagado a la lechuza, el ave es de Draco y él me informo que puede ser un poco encajosa.

Harry cerró la carta y tenía una mueca de rabia, una lechuza le acaba de hacer una mala jugada y el de tonto cayo. Pero por otra parte saber que su amiga se encontraba perfectamente lo alegro demasiado, hasta que menciono a la familia de Ginny.

Guardo su carta en un cajón y ahora si se recostó la cama, envolviéndose en sus enormes cobijas con las que nunca pasaría frio y se quedó profundamente dormido.

 Hola!! 

Trate de actualizar temprano, pero hoy me prestaron la tercera temporada de Dr House completa y no pude resistir a verla. Es tarde pero seguro... les dejo un nuevo capitulo, espero les guste porque lo que hará Ron no tiene nombre :( no puedo adelantarles mucho. Por favor háganme saber si algo no les agrada de la historia para poder mejorarla.

Besos :)