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Historia 114342 — capítulo 28

-Buenos días dormilona - Ginny ya estaba de pie en la habitación con una bandeja llena de comida y abría las ventanas para que entrara la luz - ¡Despierta Hermione! - ordeno en un grito al ver que la castaña no se movía - si no despiertas ahora mismo hare queun elfo venga a limpiar todo el estruendo que te deje en la cocina.

-Hay voy - dijo Hermione a regañadientes - no pude dormir bien ¿Sabes? - le comento a su amiga pelirroja que estaba poniendo el desayuno en el buro.

-Si me imagine - Ginny había estado toda la noche al pendiente de su amiga. Escuchaba como la castaña jadeaba de dolor, varias veces se quiso levantar y platicar con ella, pero entendió que Hermione quería tener privacidad para enfrentar su duelo ella sola - escuche tus sollozos en la noche, pero no quise interrumpirte - le confesó bajando la mirada - Hermione necesitas estar tranquila.

-Lo intento Ginny - la castaña tomo un rebanada de pan con mermelada - te juro que lo intento diario… pero no puedo - Hermione bajo la mirada, no quería que su mejor amiga la viera llorar más - supongo que ese viaje a España me caerá muy bien.

-No tienes porque ir sola - anoche, la pelirroja lo medito y estaba dispuesta a acompañar a su amiga para que no se fuera sola - estaba pensando que tal vez yo pueda ir contigo ¿Qué opinas?

-Pero… - Hermione titubeo un poco dándole una mordida a su rebanada de pan tostado - la fiesta de tu mama…

-Que va - Ginny movió la mano restándole importancia a lo que comento la castaña - eso es lo de menos. Harry se hará cargo, además - agrego con una sonrisa en la boca - me gustaría comprarle un poco de ropa al bebe.

-Excelente idea Ginny - Hermione dejo la tostada en el plato y se abalanzo a abrazar a su amiga - gracias por todo Ginny - agradeció con una enorme sonrisa en su boca. Igual a ella no le agradaba la idea de viajar sola.

-No tienes nada de que agradecer - sonrió la pelirroja - termina tu desayuno, porque pensándolo bien, mama tiene razón cuando te dice que estas cada vez mas flaca.

-Eso no es cierto - reclamo la castaña bebiendo un poco de jugo - me alimento bien, pero las pociones de San Mungo no ayudan mucho.

-Cierto - Ginny fue al vestidor de Hermione y comenzó a buscar un atuendo lindo - ¿Si iras con mi hermano? - pregunto mientras cogía un conjunto gris y una blusa rosa.

-si - Hermione se puso de pie y fue al vestidor. Se paro en el marco de la puerta y vio con ojos divertidos a su amiga ¿Qué haces ahí? - pregunto con una sonrisa burlona, ya que Ginny traía como seis ganchos en una mano y con la otra intentaba coger unos tacones.

-Busco tu atuendo de hoy - se puso dos blusas en frente - escoge una - Hermione le sonrió y le señalo la primera blusa rosa que la pelirroja había escogido - buena elección - Ginny enarco una ceja, por un momento se le había olvidado de que había hablado con Hermione - que raro, Ron no es de los que les guste el arte y menos si es muggle.

-Pues… - Hermione se metió al vestido y ayudo a su amiga con las prendas - creo que intenta reconquistarme.

-Pues que lo siga intentando - dijo Ginny y Hermione pudo notar molestia en su voz. Ambas chicas salieron del vestidor, Hermione detrás de Ginny con confusión en su rostro. La pelirroja dejo caer las prendas a la cama y se giro hacia una muy confusa Hermione - no puedes regresar con él Hermione.

-¿Estamos hablando de tu hermano Ginny? - pregunto después de unos minutos de meditarlo - porque se me hace muy raro que te comportes así.

-Si estamos hablando de él - Ginny se puso a alisar la ropa de Hermione con su varita - no puedes Hermione, por tu bien.

-Que salga con él a una obra de teatro muggle no quiere decir que somos pareja de nuevo - la castaña tomo a su amiga por los hombros y ya ella estaba relajando su expresión de minutos antes - solo es una obra Ginny.

-De acuerdo - Ginny se tranquilizo y termino de escombrar la habitación de Hermione mientras ella se metía a la ducha - por cierto - grito cuando escucho el agua caer del baño - ¿Cómo le diremos a Harry que nos vamos una semana a España?

-No lo sé - grito Hermione desde el baño - pero será mejor que tú lo hagas.

-¿Por qué yo? - pregunto con indignación y cruzándose de brazos.

-Porque Harry no se atreverá a contradecir a una mujer embarazada - sentencio y Ginny entendió a la perfección.

-De acuerdo - la pelirroja ya tenía todo listo para poder irse a su cita con Draco. Primero iría a la madriguera a tomar una ducha y después se encontraría con el rubio para aclarar unas cuantas cosas que aun no entendía -pero es el ultimo favor que te hago Hermione Granger.

-Por eso te adoro Ginny - se escucho en el otro cuarto - ¿Qué harás hoy?

-Daré unas cuantas vueltas por el callejón Diagon - la pelirroja se volvió a poner la ropa de ayer y se medio arreglo el cabello, recogiéndolo en una coleta - ya me voy - anuncio en un grito - ya esta lista tu ropa y tus zapatos. Te veré mas tarde.

-De nuevo gracias - agradeció la castaña mientras cerraba la llave del agua - te veo más tarde. Yo iré al aeropuerto a comprar los boletos.

-Ok - dijo la pelirroja y salió de la habitación de la castaña. Ya había pedido un taxi al ministerio y cuando salió de la casa de Hermione, este ya estaba fuera esperándola - buenos días - dijo en cuanto estuvo dentro del vehículo - a la madriguera - pidió amablemente.

-Por su puesto señorita Weasley - hablo muy amablemente el taxista y sonriéndole a la pelirroja desde el espejo retrovisor.

-Buenos días Tinna - Draco venia del aeropuerto. Después de despedir a sus amigos regreso a la oficina para terminar unas cosas pendientes y después retirarse a su mansión. Hoy tendría una sesión con Augustus Rookwood, además estaba su cita con la menor de los Weasley - ¿Granger ya llego? - no pudo evitar preguntar por ella.

-Buenos días joven Malfoy - saludo la secretaria con una sonrisa en sus labios - la señorita Granger acaba de avisarme que llegara tarde hoy.

-¿Te dijo el por qué? - pregunto el rubio con el ceño fruncido. Esperaba no ser el causante de que Hermione llegara tarde a la oficina. De inmediato se le vino a la mente la discusión que tuvieron anoche.

Draco aun recordaba como Hermione lo miro con reproche antes de salir del salón. No pudo evitar terminarse una botella de whiskey de fuego él solito. La castaña tenía razón, él era un cobarde. Si tan solo pudiera decirle la verdad, él más que nadie sabe que Hermione es la bruja más inteligente que jamás ha conocido, ella le pudo haber entendido todo y ahora no estaría muriéndose de ganas de saber por ella.

-Si - asintió la secretaria - muy temprano me pidió que reservara dos boletos de avión en el mundo muggle y ella pasaría a recogerlos.

-¿Vuelos a donde? - pregunto ya con molestia y desabrochándose un poco la corbata. Sentía como si le faltara el aire de puro coraje.

-A España - dijo la secretaria restándole importancia a la molestia del rubio - se va por una semana con… - se quedo callada y Draco la presiono solo con la mirada - bueno no sé bien - dijo meditando un poco las cosas - me dijo que diera solo en apellidos el de ella, Granger y Weasley.

A Draco se le tenso la mandíbula ¿Hermione se iba ir a España con la comadreja? Ya no le contesto nada a la secretaria, solo salió del lugar y se fue directo al callejón Diagon, iba como alma que se la lleva el diablo. Más de una vez choco con un mago o una bruja, en ningún momento se disculpo, ni siquiera se detuvo cuando el mago o la bruja con la que chocaba le decían de cosas. Solo tenía en la mente la idea de que Hermione se iba una semana con la comadreja y él sin poder hacer nada. Llego al caldero chorreante y se sentó en una mesa, pidió una cerveza de mantequilla y cuando se la llevaron se la tomo como si fuera agua, hasta la mesera se le quedo viendo con la boca y los ojos bien abiertos. Ninguna persona que lo conociera se le acerco a saludarlo, ya que podían ver rabia en su rostro y preferían evitarse algún tipo de problema. De pronto sintió el aroma de ella, Draco alzo la vista y la vio entrar al caldero chorreante, tal vez venia del mundo muggle, qué más da. Draco se puso de pie y se acerco a ella.

Hermione se metió al caldero chorreante e iba ya a salir al callejón Diagon cuando sintió como una mano la sujetaba del codo acorralándola en la pared. Estaba a punto de sacar su varita por si tenía que atacar cuando le vio el rostro a la persona que la había retenido. Draco Malfoy estaba frente a ella, muy cerca pero en su rostro había enojo, sus ojos glaciales se volvieron oscurosy la miraba muy molesto.

-¿Qué diablo te pasa Malfoy? - Forcejeo Hermione pero Draco ni la soltaba ni le contestaba - me estas lastimando - le dijo gimiendo a causa del dolor - y lo digo también por el brazo - en su tono había ironía. Draco poco a poco la fue soltando, pero aun la veía molesto.

-¿Cómo es eso de que te vas con Weasley a España? - Draco hablaba arrastrando las palabras y Hermione puso cara de querer matar a su joven secretaria.

-¿A ti qué diablos te importa? - Contesto Hermione con enfado y por fin logro soltarse de su agarre - con permiso - intento hacerse paso, pero el rubio se lo impidió - déjame pasar Malfoy.

-No has contestado a mi pregunta - le dijo ya un poco más calmado - ¿Por qué te vas con Weasley una semana a España?

-Tengo que hacer unas cosas - le dijo de mala gana - ahora si me lo permites - y Hermione logro pasarlo.

Draco dio un golpe en la pared haciendo que una repisa se callera al suelo. Después sintió una mano que le tocaba el hombro.

-Vaya Draco - susurro - creo que debes de aprender a controlarte. No hasta que ella sepa la verdad.

-Ginny - contesto en un suspiro - se va ir una semana con Weasley.

-Yo no le hare nada malo Draco - el rubio abrió los ojos como plato - así es - asintió con una sonrisa burlona - la Weasley que ira soy yo.

-Pensé… - Draco por fin medio sonrió y le cedió el paso a la pelirroja para sentarse en una mesa - olvídalo - dijo ya que se sentaron.

-Pensaste que se iría con mi hermano ¿Cierto? - afirmo la pelirroja rodando los ojos - pues no, iré yo, pero si debo decirte que Hermione ira con él esta noche a un teatro muggle a ver Romeo y Julieta.

-¿Y qué demonios es eso? - Pregunto con fastidio - ¿Por qué se va con la comadreja a ver eso?

-Romeo y Julieta es una novela romántica del mundo muggle - explico Ginny rápido para no perder más tiempo - e ira porque Ron le mando los boletos ayer que llegamos a su casa y ella dijo que necesitaba distracción.

-¿Pero tenía que ser con él? - El rubio dio un golpe en la mesa, haciendo que los saleros se cayeran - mierda - exclamo limpiando el estruendo con su varita - de todos los amigos que tiene. Tenía que ir especialmente con él.

-Ron fue el que la invito y ella solo acepto - Ginny puso sus codos en la mesa - ahora dime ¿Por qué la dejaste?

Eso fue como si un balde de agua fría le cayera encima. Con el enojo de hoy se le había olvidado por completo lo que hablaría con la pelirroja. Draco balbuceo un poco - ¿Dime por que tú no crees que sea por mi libertad?

-Porque hay que ser tontos para no darse cuenta como te la comes con la mirada - dijo como si la cosa no importara - no disimulas nada bien. Si quisieras alejarte de ella no estarías todavía en la oficina.

-Lo intente - Draco se paso las manos por su cabello - solo necesitaba la firma de Hermione para poder dejar la empresa, pero ella no me la dio. Dijo que el contrato era por lo mínimo un año.

-En eso de las leyes le doy la razón a Hermione - menciono la pelirroja haciendo que Draco rodara los ojos - ahora si - Ginny se acomodo y fulmino con la mirada al rubio - te escucho.

-Porque tenía que hacerlo - confeso en un susurro y aclarándose la garganta - estoy obligado a mantenerme alejado de ella si quiero protegerla.

-¿Protegerla? - Pregunto con el ceño fruncido - ¿De qué o quién?

-Es una larga historia Ginny - Draco no sabía hasta qué grado podía confiar en la pelirroja.

-Tengo toda la tarde antes de ir a la madriguera a terminar los preparativos de la fiesta de mi madre - Ginny tomo un sorbo de agua - si quieres ir, ahí te esperaremos.

-No creo que sea bien recibido - Draco quiso cambiar el tema pero fue como si Ginny leyera su mente que cuando lo pensó, ella lo fulmino aun mas - Estoy maldito - dijo encogiéndose de hombros. Ginny iba a preguntar cuando el añadió rápidamente - un demonio me hecho una maldición en la que me dijo que toda persona que me mirara con amor moriría.

-Vaya - Ginny tenía los ojos abiertos como plato - no es que me burle - dijo con una medio sonrisa en la boca - ¿Cómo es que crees eso de las maldiciones y que tiene que ver Hermione? ella está viva ¿A que si?

-¡Pero estuvo a punto de morir! - grito con alteración - la noche que ella enfermo - Draco trago saliva con dificultad - yo recibí una visita del demonio que me maldijo - se aclaro un poco la garganta antes de continuar. Ginny entendió eso como que al rubio se le dificultaba hablar del tema - se refirió a ella como la siguiente.

-¿Una visita del demonio? - Pregunto incrédula la pelirroja, Draco asintió con la cabeza - esto es… - Ginny no encontraba palabras para describirlo - no sé, es muy raro.

-Así como los medimagos dijeron que no sabían que era lo que tenia - aseguro con la mirada perdida - por eso tuve que dejarla, solo es para que ella no muera.

-¿Pero no te has puesto a pensar que Hermione se recupero así de la nada? - Era la misma pregunta que se había formulado Draco después de la primera visita que le hizo a Augustus - tal vez ese demonio solo sea un chantajista.

-No lo es - aseguro fácilmente - mi madre murió el mismo día en el que él me maldijo - Draco desvió su mirada triste a otro lado. Ginny sintió lastima por él, sabía que Draco no era fácil y ahora él se le estaba abriendo completamente, revelándole grandes secretos de su vida. Si tan solo pudiera ayudarlo en algo - no puedo dejar que Hermione muera por mi culpa.

-¿La amas? - le pregunto en un susurro. Draco levanto la vista hacia la pelirroja - a Hermione.

-Claro que la… - el rubio se dio cuenta que estaba casi gritando cuando vio como todos los presentes en el caldero chorreante lo volteaban aver - si - dijo más despacio - si la amo. Siempre la he amado.

-¿Y la llamabas sangre sucia? -Pregunto con ironía la pelirroja - digo, ella me contaba.

-Lo hacía por mi padre - le confesó - pero eso ya no tiene importancia. Necesito hacer algo para que Rahab me quite la maldición.

-¿Rahab? - tal parecía que el nombre le sonaba a la pelirroja pero no sabia de donde - se me hace conocido.

-Eso es imposible - dijo el rubio negando con la cabeza - él estuvo encerrado mucho tiempo hasta que yo lo libere.

-No se… - Ginny medito un poco - ese nombre me suena de algún lado - dio un sorbo a su agua - lo averiguare - le aseguro al rubio mientras el enarcaba una ceja - bueno Draco. Lo que me has contado me deja estupefacta, pero algo haremos los dos.

-¿Los dos? - pregunto confundido.

-Claro que los dos - Ginny rodo los ojos, como si la cosa fuera obvia - no voy a dejar que Hermione siga sufriendo por una estupidez.

-No es una estupidez - renegó el rubio ofendido - es por su bien.

-Lo que sea - Ginny se giro hacia una mesera - me puedes traer pastel con tres chocolates - pidió amablemente, después se giro al rubio quien la veía con los ojos muy abiertos - estoy comiendo por dos. No pongas cara de tonto - le regaño sacándole una sonrisa.

-Lo lamento tanto señorita - se disculpaba Tinna después de que Hermione llegara a pedirle una explicación del porque le había dicho a Draco lo de su viaje - él me pregunto y yo no sabía hasta donde podía decirle.

-No te preocupes Tinna - Hermione se calmo un poco, de todas formas, nadie de la oficina sabia lo de la relación que tuvo con el rubio y no podía culpar a la secretaria de soltar información a su socio y no después de haberse ido una semana con él a China. El recuerdo de aquel viaje le dio un vuelco al corazón - solo que no quería que nadie se enterara por el momento. Pero supongo que no está mal que sepa que no estaré una semana, para que se haga cargo del negocio.

-¿A dónde vas Hermione? - la voz de Ron retumbo en el lugar, estaba recargado en una pared, como si hubiera escuchado toda la plática - claro si se puede saber - sonrió un poco haciéndose el inocente.

-Me voy una semana a España a ver lo de la casa de mis padres - le confesó la castaña con fastidio - estaré aquí para la fiesta de tu madre.

-¿Y vas sola? Si quieres yo puedo acompañarte - insinuó con una sonrisa en su boca. Para él era la mejor oportunidad de arreglar bien las cosas con la castaña.

-No iré sola gracias - anuncio con una sonrisa de lado - además tienes que hacer el informe anual y eso te lleva tiempo.

-Tienes toda la razón - Ron se acerco a ella, y Tinna se fue a su escritorio, la joven hacia como que escribía en la maquina - como siempre - le dijo a la castaña tomándole la barbilla seductoramente - Hermione quiso rodar los ojos pero se contuvo.

-Tengo cosas que hacer - anuncio para zafarse de una plática con el pelirrojo - te veré esta noche.

-Claro - por la boca de Ron se asomo una enorme sonrisa de satisfacción - pasare por ti a las seis en punto. Después de la obra habrá una fiesta de mascaras, ya compre la tuya.

-Gra… - Hermione frunció el ceño - gracias - Hermione no sabía si estaba para fiestas de mascaras pero no le quedaba de otra.

-Se hará un baile de caridad para una fundación de niños pobres - Ron se encogió de hombros - hace mucho que no vas a una.

-No me había informado de una - confeso Hermione con un nudo en la garganta, con todo lo de su relación con Draco había dejado sus cosas de lado y los pobres niños muggles que no tenían que comer - pero estaré encantada de ir a una. Ahora si me lo permites - agrego aclarándose la garganta - necesito terminar unas cosas.

-Oh claro - Ron se acerco y beso la mejilla de Hermione sonrojándose un poco - te veré esta noche - Hermione entro a su oficina contrariada por el beso de Ron y el pelirrojo se fue directo a donde estaba Tinna - gracias por conseguirme esos pases Tinna, estaré infinitamente agradecido contigo.

-De nada joven Weasley - dijo la secretaria con una sonrisa en sus labios. Ron le sonrió y se dio media vuelta, para ir directo a su oficina. Un golpe en la mesa la espanto, levanto su vista y soltó un bufido - me ha espantado - le dijo llevándose la mano al pecho.

-Yo también necesito un pase y una máscara - anuncio Draco con una sonrisa en la boca.

-Cla… - la secretaria se aclaro la garganta - claro, yo se lo mando en una hora, máxima dos.

-Gracias - y se dio media vuelta. El rubio fue a su oficina donde tomo un pergamino y escribió una nota a Augustus Rookwood, para cancelar el encuentro de hoy.

¡¡Hola!!

Lamento la demora… pero aquí ya les dejo el nuevo capítulo, espero les guste y prometo actualizar en la semana…. No les puedo dar muchos detalles del baile de mascaras, pero es prometedor… tan solo de recordar la idea que se me ocurrió antes de que la castaña se fuera a España…. Pff pero bueno, los dejo…Gracias por sus comentarios.

Besos J