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Historia 114342 — capítulo 8
-Creo que había quedado muy claro que ya no nos íbamos a volver a ver -dijo el pelirrojo sentándose en el lugar de siempre mirando a la rubia, quien tenía lagrimas en los ojos.
-No puedes hacerme eso Ron - Astoria estaba muy conmovida. Dependía tanto del pelirrojo que ahora su vida se le hacía imposible sin el - no tengo nada.
-Tú fuiste la que dejo que nos descubriera Malfoy - dijo el pelirrojo con desprecio, arrastrando las palabras - y ahora Hermione lo sabe ¿Sabes lo que eso significa?
-La sangre sucia ha roto el compromiso, eso ya lo sabía.
-Te he dicho que no la llames así - el pelirrojo se cruzo de brazos viendo seriamente a la rubia - y si, lo ha roto. Pero la recuperare.
-Yo creo que no lo harás cariño - Astoria bebió un poco de vino - no si dejas que ella se vaya con Draco.
-¿De qué estás hablando Astoria? - Ron enarco una ceja ¿Qué tenía que ver Malfoy en todo? - no sé porque sacas a Malfoy al tema.
-¿Apoco tu queridísima Granger no te ha dicho que se va toda una semana con Draco a China? - en su mirada había malicia, si bien Ron no se iba a quedar con ella, tampoco lo haría con la sangre sucia.
No es que Astoria estuviera enamorada del pelirrojo, nisiquiera supo en qué momento término con él en la cama. Pero después de cada uno de sus encuentros pasionales, de cierta forma se hizo adicta a su cuerpo. La rubia solo recordaba una fiesta de ex alumnos de Hogwarts, donde también estaban invitados los Slytherin, y como a ella le encanta la fiesta asistió con su prometido, evitando que los vieran entre la multitud.
FLASH BACK
-No sé por qué acepte venir a esta fiesta - dijo Draco rodando los ojos, se supone que estaba de luto por la muerte de su madre y Astoria lo llevo a rastras a la fiesta, donde seguramente se encontraría con Potter y sus amigos - ¿Estás segura que no te arrepientes?
-Claro que no cariño - Astoria no amaba a Draco y viceversa, pero desde niños han sido amigos y preferiría que la comprometieran con él a con alguien a quien no conociera. Quizá con el tiempo acabara enamorándose de él - quiero ver unas caras viejas.
-¿Aunque no sean de Slytherin? - pregunto el rubio incrédulo. Los prejuicios de su prometida no se adaptaban a convivir con alguien que no fuera sangre pura y seguramente habría muchos mestizos en esa fiesta - puede que este Granger y los demás impuros.
-No me importa - jalo al rubio del brazo - solo quiero divertirme.
La pareja entro al salón donde se celebro la fiesta. Solo había ex alumnos de la generación de Draco, así que eran caras conocidas. En verdad no sabían ni quien organizo la fiesta, a ellos solo les llego la invitación indicándoles el lugar y la hora. La rubia enseguida tomo una copa de vino para ella y una para su prometido. La estaban pasando bien, de hecho había algunos Slytherin entre los invitados.
Draco buscaba a alguien entre la multitud y solo cuando la diviso no pudo apartar la mirada de aquella persona. Eso irrito mucho a Astoria, la rubia era buena en legeremancia y no le costó trabajo meterse en la mente del rubio para saber en quien tenía puesta su atención. Se sintió humillada, así que comenzó a beber de más y solo cuando estuvo tan ebria que no podía ni caminar fue al baño dejando a Draco tan molesto por su actitud.
La rubia no se dio cuenta que había entrado al baño de caballeros. Su vista estaba tan nublada que casi no podía distinguir entre una cosa u otra. A la Slytherin desde muy joven le tomo amor a la bebida alcoholizada y era muy común verla en las reuniones un poco borracha.
-¿Qué no sabes que estás en el baño de hombres? - Dijo una voz desconocida para ella - Oh por Merlín - el chico exclamo desesperado, otra borracha mas - estas demasiada alcoholizada.
-No sabes quién soy - dijo la rubia señalando al chico que la estaba molestando - y si a mí se me da la gana estar en el baño de chicos lo hago y ya.
-Claro que se quién eres - dijo el chico divertido - la mustia Astoria Greenggras - el chico rio con ironía, como si no supiera quién era esa niña caprichosa.
-¿Y de donde me conoces? - la rubia se cruzo de brazos orgullosa. No identificaba con quien estaba hablando, pero él sabía quién era ella - ni si quiera sé quién eres tú.
-Oh - el chico se llevo una mano al pecho - lo lamento su alteza - hizo una reverencia y en su voz se escuchaba la gracia con la que hablaba - soy Ronald Weasley - enarco una ceja divertido - y nos conocemos de Hogwarts.
-Ah un Weasley - dijo la pelirroja con desprecio - el hecho de que ya no seas más un pobretón, no se te quita la facha.
-Disculpe su majestad - Ron se estaba molestando, pero no le quitaba molestar mas un poco a la que se sentía la reina del mundo - quizá no se me quite la facha de pobretón, pero tengo más valores y prejuicios que usted.
-¿Cómo te atreves… - pero no pudo terminar quiso caminar para golpear al pelirrojo, pero empezó a tambalearse y comenzó a caerse. Si no fuera por los brazos de Ron que la sujetaban con fuerza, se habría dado un buen golpe con el lava manos.
-Creo que este pobretón acaba de salvar tu hermoso rostro - dijo el pelirrojo divertido. Sus cabezas estaban demasiado cerca y los dos respiraban con agitación.
Astoria tenia los ojos como plato, contemplaba los ojos del pelirrojo, su mirada paso de los ojos a la boca de Ron, la tenia tan cerca que solo faltaba un poco para que se juntaran. No lo dudo y acerco sus labios a los de Ron. Lo beso con desesperación y él le estaba correspondiendo. Ronald gemía en la boca de la rubia por el beso que ella le daba. Astoria llevo su mano a la entrepierna del pelirrojo haciendo que este gruñera. De pronto sintió todo su cuerpo estremecer, eran los efectos de la desaparición y ya se encontraba en una habitación desconocida para ella. La rubia saco su varita y envió un vociferador a Draco diciéndole que se sentía mal y que volvería a su casa.
Empujo a Ron en la cama y se puso a horcadas sobre él. Los efectos del alcohol iban disminuyendo siendo sustituidos por un inmenso placer. En un descuido, Ron la tomo de las muñecas y cambio la posición, ahora el estaba encima de ella sosteniendo sus brazos arriba de la cabeza de la rubia. Ron comenzó a besarle el cuello mientras que con sus manos le iba desabrochando el vestido para desnudarla por completo. Astoria solo se dejaba llevar por la pasión, sintió las manos del pelirrojo recorrer su cuerpo con maestría hasta que le quito las bragas. La rubia dejo sus piernas dobladas y abiertas para que Ron pudiera entrar en ella. Cuando lo hizo, no fue ni brusco ni muy cuidadoso, rápidamente su cuerpo se amoldo al de ella y con movimientos rítmicos hizo que la rubia explotara dejando escapar un grito de satisfacción y unos segundos después Ron lo hizo aun más excitado que ella. El pelirrojo salió de ella y se tumbo a su lado.
-¿No le dirás a la sangre sucia donde estas? - pregunto la rubia con malicia
-Se llama Hermione - Ron rodo los ojos - y ella se fue primero.
-¿Te dejo solo? - La rubia alzo su cabeza para ver la cara de Ron - vaya, por la cara que veo creo que discutieron.
-Si - Ron se encogió de hombros - quise llevarla a un lugar más privado y ella se molesto, me dio una bofetada y se fue - Ron no sabía por qué le estaba contando esto a la rubia si solo fue una noche.
-Siempre supe que Granger era una mojigata - Astoria se levanto y se puso su vestido ante la mirada de confusión de Ron - yo no lo soy. Tomo una hoja y le escribió su dirección a Ron - toma - dijo tendiéndole la nota - para cuando Granger te vuela a abofetear - termino de ponerse su ropa y se desapareció.
FIN DEL FLASH BACK
De eso ya tenía un año, a la semana de acostarse con Ron recibió una nota pidiéndole que se vieran en el mismo lugar y ya era costumbre que cada semana se veían, primero cenaban en aquel restaurante y después se iban a su hotel. Hasta que Draco llego primero a su habitación de costumbre. El rubio los vio en una escena comprometedora, y es que nada mas salían del elevador en el piso donde les tocaba y comenzaban a besarse y a tocarse desesperadamente. Después de que Draco los hubo encontrado deshizo el compromiso.
-Estas mintiendo Astoria - la voz de Ron se oía molesta. Su seño estaba fruncido remarcando su enojo - Hermione nunca sale de vacaciones.
-No son vacaciones querido - la chica se puso de pie poniéndose su abrigo - se van por negocios, pero Draco tiene su encanto y puede termine robándote definitivamente a tu Hermione - y salió del lugar dejando a Ron molesto.
Draco estaba contemplando la chimenea esperando a que llegara la castaña. Cuando un golpe interrumpió sus pensamientos.
-La señorita Granger ha llegado - anuncio la voz de un elfo.
-Iré en seguida - como siempre, su trato hacia los sirvientes era seca. Tomo su saco y se lo puso dispuesto para ir a su encuentro con la castaña. Salió de la habitación y bajo las escaleras - veo que hallaste la dirección - le dijo en cuanto la vio.
Hermione estaba contemplando los retratos que había en la repisa cuando oyó la voz del rubio. Se giro y ahí estaba Draco Malfoy vestido de gala en la entrada del recibidor. La castaña le sonrió mientras él se acercaba a ella tomándola por la cintura.
-No fue difícil ubicarla - le dijo la castaña besándole la punta de la nariz - la mansión Malfoy ¿Eh?
-Me canse del departamento - Draco se sentó en un sillón llevando consigo a Hermione - te ves hermosa.
Ella no pudo evitar ruborizarse, a comparación de Draco, se veía simple. Hermione tomo su mejor vestido que encontró en su ropero. Era un sencillo vestido color azul petróleo que le llegaba un poco más arriba de las rodillas y se amoldaba a su cuerpo haciendo resaltar sus curvas. Tenía un ligero escote en forma V. Iba de tacones y tenía solo un collar de perlas, en conjunto con unos aretes. Se dejo el cabello suelto, no sin antes echarse poción alisadora.
-Tú también te ves muy guapo - dijo tocándole la barbilla.
-Siempre me veo guapo - Draco enarco una ceja juguetón antes de besar a Hermione. Sus manos empezaron a recorrer las piernas de Hermione por debajo del vestido.
-¿Me hiciste ponerme un vestido elegante para que me lo quitaras rápido? - le dijo la castaña en su oído mientras Draco le besaba el cuello.
-Cierto - Draco dejo de besarla para ponerse serio - no puedo hacerte mía con el estomago vacio. Vayamos al comedor - y se puso de pie tomando de la mano a Hermione.
Se dirigieron al comedor y Hermione se llevo ambas manos a la boca. El lugar estaba lleno de velas flotando con una luz muy tenue y la gran mesa que se imagino que estaría en esa estancia tan grande fue sustituida por una mesa redonda para dos personas.
-¿Qué es esto? - dijo la castaña incrédula, volteando a ver a Draco.
-Es una cena romántica Hermione - la palabra romántica le vio un vuelco al corazón. Se supone que ellos solo se dejan llevar por el placer y ahora Draco Malfoy le preparaba una cena romántica - quiero que cambiemos un poco la rutina.
-Claro - Hermione se encogió de hombros, solo era para cambiar rutina.
Draco la llevo hasta su asiento y como buen caballero, le jalo la silla para que se sentara y después el fue a la suya, en frente de la de Hermione. De la nada se empezó a sonar una hermosa melodía.
-¿Música muggle? - pregunto Hermione sorprendida.
-Si no te gusta podemos quitarla.
-No, así está bien - y comenzaron a cenar. Con Draco siempre había tema de conversación y esa noche no fue la excepción. Hermione le platico del embarazo de Ginny y de lo emocionada que estaba.
-¿A ti te gustaría tener hijos? - pregunto el rubio nervioso.
-Claro que me gustaría- al igual que Draco, Hermione estaba muy nerviosa ¿A qué venía la pregunta del rubio? Como si le fuera a proponer tener uno, pensó Hermione con ironía - a quien no le gustaría tener hijos.
-Astoria no quería hijos - dijo el rubio encogiéndose de hombros, si el matrimonio con la rubia no le hacía ilusión. Tener un hijo si - no quería dañar su cuerpo.
-Con la edad se va a dañar, tal vez pueda evitar dañarla al no tener hijo, pero, ¿De qué le va a servir su hermoso cuerpo si va estar amargada sin alguien que la ame? - dijo la castaña molesta.
Draco comenzó a reír contagiándole su risa a Hermione. Ya no siguieron hablando del tema y se dedicaron a terminar de cenar. Cuando terminaron se pusieron de pie y se fueron directo a la sala, donde estaba la grande chimenea encendida. Con un movimiento de varita, Draco quito la mesa de centro y puso una colchoneta, tipo muggle. recostó a Hermione quedando encima de ella y comenzó a besarla tiernamente, mientras la iba despojando del vestido.
Draco se inclino para juntar su mejilla con la de ella. Su aliento en la oreja la hizo estremecerse, como siempre, con cada palabra deliberadamente dicha.
-He querido hacer esto - confeso él - en todo momento de todas las horas, de todos los días que he estado contigo desde que te conocí. Pero tú ya lo sabes. Debes saberlo ¿No es cierto?
Ella lo miro y abrió un poco la boca perpleja.
-¿Saber que? - pregunto y Draco, con un suspiro de algo como la derrota, la besó.
Sus labios eran suaves, muy suaves. Pero estos besos eran diferentes, como si le estuviera hablando en silencio, diciéndole con el rose de sus labios en los de ella lo que no podía decir con palabras. Hermione no pudo aguantar más las manos junto a los costados y las levanto para cubrirle la nuca, para sentir su pulso palpitándole contra las manos. Siguieron con su rutina de besos hasta que Draco entro en ella sumergiéndolos a los dos en un placer inexplicable.
-Hoy te quedaras aquí - dijo el rubio fatigado pero ordenándole - y mañana vamos por tus cosas para irnos de viaje.
Después de lo que paso esa noche, Hermione no se puso negar. Aunque le molesto que se lo estuviera ordenando. Asintió y le dio un beso en la sien, antes de quedarse dormida.
-Te quiero Hermione - Dijo el rubio en un susurro, pensando en que la castaña ya estaba dormida.
¿Había oído bien? ¿Draco le dijo que la quería? ¿Cómo… el corazón de Hermione comenzó a palpitar aceleradamente. Draco Malfoy le había dicho que la quería y ella se sentía feliz. Ahora si no le quedaba ninguna duda. Se estaba enamorando locamente de Draco Malfoy. Se removió acercándose más a él sintiendo su respiración en la nuca, hasta que se quedo profundamente dormida. Mañana será otro día.
-¿Todo listo? - dijo el rubio tomando el equipaje de Hermione.
-Todo - asintió la castaña.
-Claro, como si a la gran Hermione Granger se le fuera a olvidar algo.
-Cierra el pico Malfoy - estaban en la oficina con Tinna frente a ellos, así que tenían que comportarse. Aunque Hermione tenía las ganas de besarlo ahí mismo.
-Solo será una semana Tinna - Hermione no sabía si estaba más nerviosa por estar con Draco, solos o por dejar la empresa - cualquier cosa, no duden en enviarme un patronus.
-Vaya con cuidado señorita - la chica les sonrió antes de tenderles el traslador. Un insignificante lápiz. Draco fue quien se encargo de pedirlo al ministerio de magia - todo estará bien, y mucha suerte.
-Gracias Tinna - Hermione tomo el lápiz seguida de Draco y se desaparecieron.
-¿Dónde está Hermione, Tinna? - pregunto Ron
La chica dio un brinquito sobresaltada - joven Ron, me ha espantado.
-Lo siento - el chico se encogió de hombros - no has contestado mi pregunta.
-La señorita Hermione salió a China con el joven Malfoy.
-Era cierto - dijo el pelirrojo para sus adentros - gracias Tinna - y salió de la oficina para ir a la suya, de donde tomo una hoja y comenzó a escribir. Una sonrisa maldosa se le dibujo en su rostro.
Hola!! Se que les dije que subiria el viaje a China... pero estaba yo desayunando cuando se me vino a la mente escribir como fue que Astoria se hizo amante de Ron... y ¿Por que no? poner un poco de Dramione!!!
¿Ustedes que opinan del Te quiero de Draco? La verdad yo lo amo sea como sea. Y como podran notar.. algo se trama Ron :S
Besos.... espero subir mañana otro capitulo :)