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Estimados Pottericos — capítulo 1

Queridos Pottericos:

Escribo

esto para informar a los escritores del "Fanfiction" de ciertas cosas que me parecen vitales.

Conozco

la ingenuidad y la imaginación de las mentes jóvenes e inocentes (he sido profesor y director bastantes años como para olvidarlo), pero nunca mantuve una relación más allá de la amistad con Gellert Grindelwald. Lo mismo con Minerva, hemos sido compañeros y colegas pero nada más.

Tampoco

tengo ninguna nieta ni sobrina viva que ha vivido oculta en la clandestinidad y que aparece en la generación de los Merodeadores o en la de Harry Potter. Mi único pariente vivo en este momento es mi hermano Aberforth, el cual tampoco tiene hijos ni nietos.

Cabe

mencionar que Hogwarts no suele realizar programas de intercambio y no tenemos ningún proyector para ver películas muggles. Tampoco hay algún hechizo para ver películas muggles en el Gran Comedor (ni para traer a las generaciones).

Añadiendo

el hecho de que no hay ningún otro modo que viajar al pasado que con el gira-tiempos. No se puede viajar al futuro. Al menos, de que ustedes hayan inventado el hechizo. En ese caso, se sentirán merecedores de que les diga que son unos magníficos magos.

Saludos,

Albus Dumbledore.

Dumblendore dobló la carta. Pensó en un sobre blanco y éste apareció en su escritorio. Realmente, al anciano le encantaba el cielo y sus cosas. En ese instante, Fawkes se acercó a él.

― Entrégale esto a la señorita Blaze. Le satisfacerá en gran cantidad. Ella ya sabe que hacer con él.

El

fénix obedeció al instante. Llegó a un dormitorio de paredes blancas y amarillas. En una pequeña mesa y tecleando en su portátil, estaba la señorita María Blaze. El pájaro le entregó la carta y María sonrió en sobremanera.

― Muchas gracias, Fawkes. Hiciste un gran trabajo. Ahora solo me faltan las cartas de los demás.

Una

lechuza parda, que María identificó como la de Hogwarts, entró volando por la ventana. Cargaba varias cartas, tantas que casi no podía con ellas. Luego, entró Errol, que aunque ya estaba demasiado viejo, seguía cumpliendo con su cometido, con varias cartas más.

La

sonrisa de la argentina se amplió aún más. Ya tenía algo que hacer durante las vacaciones. Entró a Potterfics y cliqueó donde ponía "Crear nueva historia".