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¡Viajamos en el Tiempo! ¡Increible! — capítulo 12
-¿Qué? ¿A quién?- al parecer Harry estaba bastante interesado, no se imaginaba a quien podía haberse encontrado su madre que le interesara tanto
-Adivina, Harry- insistió divertida
-Emm… No lo sé….- dijo pensando
-Hey, Lily, no seas cruel. Últimamente has sacado bastante tu lado Merodeadora
-Oye, Remus, yo no tengo un lado Merodeadora
-Oh, claro que sí, amor. Al casarte conmigo te volviste una Merodeadora- afirmó James entrando sonriente a la sala
-¿Ah sí? Esa no era parte de la propuesta que me diste
-Lis, yo te di miles de propuestas, cada una diferente a ver si lograba que me digieras que si
-Está bien, como quieran, soy una Merodeadora- se rindió- Pero bien, Harry, me encontré a Snape caminando unas calles más arriba de aquí
-¡¿Qué?!- gritaron Harry y James al mismo tiempo
-¿Quejicus?- exclamó James en el mismo tono en el que sus amigos lo habían dicho hacía unos minutos
-Así es… Lo seguí pero sólo caminó un rato y desapareció
-¿Qué hacía Snape aquí?
-No lo sé, por eso lo seguí…
-Nunca me había enterado de Snape fuera de Hogwarts
-Ok, es raro pero, ¿Dónde está Canuto?- interrumpió James
-Salió con la capa a dar una vuelta
-Pero si tú ya llegaste ¿Por qué no me llamaron? ¡Me tocaba a mí!
-Cuando estés aquí y no en la habitación cuando Sirius regrese te tocará a ti- prometió Lily- pero si te encierras de nuevo, Harry se irá de nuevo a Hogwarts y no podrás salir
-Está bien- dijo con todo aburrido y Lily sonrió satisfecha
Sirius volvió una media hora después, y ya que James había cumplido con quedarse, él fue el siguiente en salir
-Se siente bien salir de nuevo- dijo entusiasmado una vez que volvió
-Vaya que sí, extrañaba el aire fresco- le dio la razón Lily
-Ahora, para ver si es verdad es mejor que me den la capa antes de que Harry se valla
-Tómala, Lunático- dijo James tirándole la capa a las manos de su amigo
Remus fue y volvió a la media hora, igual que todos estaba aliviado de poder salir por fin de la casa. Harry pensaba que su papá estaría mucho mejor al salir, pero no hablaba, no sonreía ni le prestaba atención a nada ni a nadie, solamente se quedó sentado jugando con Harry cuando este despertó, pero para el enojo de James, Harry quería estar solo en los brazos de Sirius todo el día.
El día pasó muy rápido y el domingo le plantó cara a Harry, quien estaba algo triste porque esa tarde, Dumbledore iría por él para volver a lo que ahora era una pesadilla con Ron y Lavender, Hogwarts.
-¿Ya empacaste todo?- preguntó Lily a Harry cuando él se había dispuesto a empacar las pocas cosas que había traído
-Sí, ya estoy listo- contestó con tristeza
-No estés triste, cariño- dijo con una sonrisa triste- Te extrañaré mucho, pero vendrás en un par de días ¿de acuerdo?
-Sí. Yo también los extrañaré- dijo mientras Lily lo abrazaba
-Harry, Dumbledore está aquí- dijo Remus entrando en la habitación. Harry y Lily bajaron junto a Remus y vieron que Dumbledore hablaba con James, pero el segundo cayó al verlos bajar
-Hola Harry ¿Qué tal te va?
-Todo bien profesor ¿ya nos vamos?
-Sí, nos vamos. Pero primero tenemos que hablar, todos. Será mejor sentarnos- dijo sentándose y todos le imitaron-. Bien, ya que estamos todos, hay algo importante que les tengo que decir: Ya que están aquí, hay que aprovechar la oportunidad para cambiar algunas cosas
Todos asintieron serios, mirando al anciano Director
-¿Qué tiene en mente?- preguntó Sirius rompiendo el silencio
-Espero que todos sepan que es un Horrocruxes ¿cierto?- todos volvieron a asentir. Harry recordó todos los recuerdos que había visto en el pensadero con Dumbledore durante todo el año- Ok. Bueno, como ya sabemos que es, quiero que sepan que esa es la clave esencial para derrotar a Voldemort
-¿Voldemort tiene Horrocruxes?
-Sí, y para vencerlo tendremos que destruirlos uno por uno
-¿Uno por uno? ¿Cuántos son específicamente?
-Estoy seguro que son seis. Yo destruí uno y Harry otro ¿recuerdas Harry?
-Sí, el diario de Tom Riddle
-Correcto. Da acuerdo, ahora, ya que Harry es menor de edad aún y todavía estudia en Hogwarts, me parece lo más conveniente que sean ustedes los que busquen los Horrocruxes y los destruyan
-¿Cómo dice?
-Lo que escuchó, señor Black. Me parece lo mejor, y una vez que Harry haya terminado sus estudios, los acompañará en su búsqueda. Claro que no los obligaré a unirse a semejante búsqueda
-Pero profesor ¿usted sabe cuáles son?
-Tengo algunas sospechas, pero creo que estoy en lo correcto
-Y ¿Cuándo empezaremos?
-Empezaran una vez que sepa cuales son. Mientras descubra, ustedes irán a buscarlo y se encargaran de destruirlo
-¿Cómo los destruiremos?
-Tal y como hemos destruido los otros dos: Con la espada de Gryffindor y colmillos de basilisco
-¿De dónde Merlín vamos a sacar eso?
-No se preocupe, señor Black. Ese asunto ya está arreglado. Ya que estamos todos de acuerdo con los planes, ¿nos vamos Harry?
-Sí, profesor
-¡Adiós Harry!- dijeron todos menos James, quien lo miraba sin expresión alguna. Harry tomó la mano que el profesor le extendía y se desaparecieron y volvieron a aparecer en el despacho del director.
-¿Profesor?
-Sí, Harry
-¿No puedo irme con ellos antes de terminar Hogwarts?
-Lo siento, Harry, pero es vital, por ahora, que estés bien preparado. Lo que nos espera en el futuro no será sencillo, Harry; pero debemos estar listos, y para estarlo, lo mejor que puedes hacer es quedarte a estudiar, prepararte para la lucha que sin duda llegará
-Pero, profesor
-No quiero peros, Harry. Lo lamente pero es la máxima ayuda que puedes brindar. Estoy completamente seguro que ellos harán lo mejor en buscar los Horrocruxes y que son suficientes para el trabajo. Pero tu, Harry, siendo el elegido como quien dice, tendrás un momento en el que es obligatorio que luches solo; tu y Voldemort estarán algún día cara a cara y la ayuda no se te podrá brindar en ese momento, tienes que estar preparado para lo que él te tenga. Mientras ese día llegue, y estoy seguro de que lo hará tarde o temprano, nosotros buscaremos los Horrocruxes para hacerlo más débil y para poder destruirlo algún día, esa es la única opción. Lo siento, Harry
-Descuide, profesor. Tiene razón, tengo que estar listo. Hasta luego, señor- dijo desanimado, dirigiéndose hacia la puerta. Luego de salir de aquel despacho, caminó un poco distraído hacia la Sala Común, pensando en todo lo que Dumbledore le había dicho a él y a los demás. Perdería de nuevo la oportunidad de estar al lado de sus padres, de su padrino y de Remus por aceptar que ellos fueran sin él a buscar los Horrocruxes ¿y si fallaban? En ese caso perdería de nuevo a sus padres en vano ¿Qué pasaría si tuvieran que volver? No estaría más con ellos, todo volvería a ser igual que antes, y eso era lo que él no quería. ¿Qué pasaría con Harry mientras ellos buscaban los Horrocruxes? No se lo podían llevar ¿Quién cuidaría de él? ¿Se lo darían de nuevo a los Dursley? No quería que eso pasara, quería cambiar muchas cosas y conocer a los Dursley era una de ellas.
Su cabeza pensaba a millón, su mente llena de preguntas sin respuesta y de planeaciones descabelladas, pero algo hizo que su mente se despejara y era claro que era que alguien le hablaba
-Hola Harry- era Luna que lo miraba con aire pensativo y despreocupado- te ves pensativo ¿te encuentras bien?
-Hola, Luna, sí, todo está muy bien, gracias
-No te vi en todo el fin de semana… ¿Saliste de Hogwarts?
-No- mintió- Estuve en la Sala Común todo el tiempo. No tenía ánimos de salir, me dolió la cabeza estos días
-Debiste ir a la enfermería, Harry- sugirió aún despreocupada
-Sí, pero ya pasó, estoy bien y decidió dar una vuelta por el castillo, pero ahora creo que volveré a la Sala Común. Adiós Luna
-Hasta luego Harry
Harry se fue casi corriendo hasta la Sala Común, rogando no encontrarse con nadie más. En ese momento solo quería estar en silencio y pensar; estar solamente con Ginny, sabiendo que ella se quedaría a su lado en silencio pero con muy apreciada presencia. Con quien menos quería encontrarse era con Ron, quien no guardaba silencio nunca y esta no sería una excepción; ni siquiera le apetecía estar con Hermione porque de seguro intentaría contarle a cerca de Ron con Lavender y de cómo terminaron, y ese asunto no le interesaba en lo más mínimo ahora.
Llegó a la sala Común casi sin darse cuenta y encontró justo lo que no quería: Ron estaba perseguido por Lavender como siempre; la Sala Común estaba llena de gente, al parecer todos los Gryffindors estaban, todos menos Ginny
-Hola Harry- saludó Hermione- ¿Cómo te fue?
-Hola Hermione, me fue bien ¿Cómo estuvieron tú y Ginny estos días?
-Bueno, ha sido difícil estar solas con Ron. Lavender no para de perseguirlo, el no para de quejarse. Discutió tres veces conmigo ayer y Ginny se molestó bastante con él hace un rato y se fue de aquí, no la vi más. Supongo que sabes dónde está ¿no? Creo que le haría bien saber que llegaste, anda
-Gracias, Hermione. Nos vemos en un rato
Volvió a salir de la Sala Común y buscó a Ginny en el árbol cerca del lago, esperaba encontrarla ahí como siempre pero no estaba ahí. Caminó un rato buscándola pero no la encontró. Al cabo de unos minutos de dio cuenta de que aún llevaba su mochila, sacó el mapa del Merodeador y buscó a Ginny en él. Al verla salió corriendo hacia donde ella se encontraba: La Torre de Astronomía
-¿Qué haces aquí sola, linda?
-¡Harry!- exclamó ella al verlo y se lanzó en sus brazos y le dio un beso- Te extrañé
-Yo también te extrañé mucho… ¿Por qué estás aquí sola?
-Necesitaba estar sola un rato, apartada de todo ese fastidio de abajo
-Creo que estamos en las mismas- agregó Harry y empezó a contarle a Ginny sobre el viaje de sus padres, ella se vio muy comprensiva al respecto
-Tranquilo, Harry. Ya verás que todo saldrá muy bien- lo consoló- Ellos volverán contigo una vez que terminen, y luego de que Voldemort esté muerto, ellos tendrán que volver a donde pertenecen. Se salvarán y tú te criarás mucho mejor, ya lo veras- aseguró con una sonrisa tranquilizadora
-Gracias, Gin, no sé qué haría sin ti- dijo dándole un tierno beso en los labios- Te amo, gracias por estar siempre a mi lado- dijo luego de que se separaran
-Yo también te amo, Harry. No tienes que agradecerme nada, Harry, sabes que estaré a tu lado cuando me necesites para ayudarte en lo que sea
-Eres la mejor, ¿lo sabías?
-Sí, me lo han dicho antes- bromeó y ambos rieron
-¿Ah sí?- preguntó Harry fingiendo celos- ¿Y se puede saber quién?
-Tú, tonto- dijo con una sonrisa y le plantó un beso en la mejilla y le revolvió el alborotado pelo
-¡Oye! Tardo bastante en tratar de arreglármelo- dijo divertido, revolviendo también su pelirrojo cabello
-Pues no se nota. Pero el mío si estaba peinado, grosero
-¿Grosero yo? ¿Y quién fue la que empezó?
-Sí, claro, no cambies el tema- dijo riendo y peinándose con la mano- me dejaste toda espelucada- se quejó sonriendo
-Eso no importa, para mí sigues viéndote hermosa
Ella le dedicó una tierna sonrisa de las que solo le dedicaba a él y se sentó en el suelo, como estaba antes y lo jaló de la mano obligándolo a sentarse a su lado
-A veces me gustaría quedarme aquí siempre- suspiró Ginny- Sin tener que escuchar todos los problemas que hay allá abajo
-Entonces me parece un buen plan quedarnos aquí el resto de la tarde- dijo sonriéndole y ella le devolvió la sonrisa
-Me gusta la idea- dijo y cerró los ojos el instante en que una fresca brisa les sopló en la cara placenteramente
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Holiiis, otra vez yo aquí. Me tomé cinco segundos del día para publicar este cap. No estoy muy convencida con él, pero aquí lo tiene, creo que es el mas largo de todos los capis jejeje
Bueno, espero sus comentarios, de verdad me gustaría aumentar la cantidad de comentarios... Pero agradezco a las personas que comentan, así que este capitulo se los dedico a ustedes ;) muchas gracias, me contentan mucho saber que les gusta...
Besos! Nos leemos!
mariamWeasley