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¡Viajamos en el Tiempo! ¡Increible! — capítulo 2

Hacía tiempo que los muy queridos tres amigos no se reunían como en los viejos tiempos, cuando estudiaban en Hogwarts. La última vez que se habían visto todos juntos era cuando uno de estos grandes amigos consiguió casarse con la chica de la que había estado enamorado desde su tercer año en Hogwarts. Ahora esta misma pareja celebraba con los dos amigos el nacimiento de su hijo llamado Harry; el niño era igual a su padre, la única diferencia entre estos era los ojos: El niño tenía los ojos verde brillantes igual a los de su madre.

Al ver a sus dos amigos de nuevo, James sintió una felicidad inmensa que no había sentido en mucho tiempo. El estar enserado en su casa desde hacía tantos meses para proteger a su familia del Señor Tenebroso era algo desesperante; el estar enserado lo desesperaba, trataba de ocultarlo pero sabía que no engañaba a nadie. Esperaba ansiosamente que el profesor Dumbledore le devolviera su capa de invisibilidad, necesitaba salir de esa casa al menos por una noche.

-Hombre, James, el encierro no te sienta muy bien ¿he?- exclamó Sirius al verlo, luego lo abrazó

-Yo también me alegro de verte, Canuto- dijo James con una sonrisa medio forzada

-¿Dónde está el pequeño?- preguntó Sirius

-Está arriba con Lily- contestó James luego de saludar a Remus

Sirius salió corriendo escaleras arriba para ir a conocer a su pequeño ahijado; Remus y James le seguían a paso un poco más lento.

-¡Oh, no puede ser!- se quejó Sirius, mientras Lily reía

-¿Qué pasa, Canuto?- preguntó Remus

-Es Harry… él está ¡dormido!... Oh pero que niño más flojo

-Tranquilo, Sirius, se despertará en un par de horas- dijo Lily con dulzura mirando la cuna en la que Harry dormía feliz

-¿Por qué no bajamos? Así podemos dejar que duerma tranquilo

-¡Claro! Así dormirá más tiempo- se quejó Sirius bajando la escalera

Abajo, las conversaciones no tardaron en ejercerse entre los cuatro

-¿Y ninguno de ustedes ha vuelto a ver a Colagusano?- preguntó James a sus dos amigos

-¿No ha venido a verte?- preguntó Remus

-Ni una sola vez- afirmó James

El silencio reinó por primera vez en la sala. Cada uno estaba gobernado por sus propios pensamientos. Ninguno habló hasta que desde lejos se escuchó el llanto de un niño pequeño, y todos en la sala supieron quién era. A Sirius se le dibujó una sonrisa en el rostro, como si le fuera placentero que su ahijado llorara; Lily se levantó sin decir nada y subió escaleras arriba hasta la habitación de Harry

El niño estaba acostado en su cuna, con los brazos extendidos y los agitaba mientras lloraba con fuerza. Al ver que su madre se aproximaba, Harry dejó de llorar y la miró con ternura y le dedicó una de las pocas sonrisas que había hecho en su vida; su madre le respondió con gran amor a aquella sonrisa y, con mucho cuidado, tomó a su hijo en sus brazos

-¿Ya querías salir de ahí? - preguntó con dulzura Lily mirando a su hijo. El niño rió como si entendiera lo que decían y trataba de responder-. Eres igual a tu papá, cariño. Hay alguien allá abajo que se desmayará si no te ve pronto.

Lily bajó las escaleras a paso lento con un pequeño bulto cubierto en una manta entre sus brazos. Miró en donde estaban los tres sentados; se fijó en Sirius y le dio la impresión de que no le daba en niño pronto, el padrino (casi tío) de su hijo mojaría sus pantalones; al tener ese pensamiento una sonrisa se le dibujó en el rostro.

Para desesperar más al pobre Sirius, James y Remus, a espalda de su amigo, le decían a Lily en señas que caminara a paso más lento; ella obedeció divertida y Sirius parecía que se desmayaría de la inquietud. James y Remus aguantaban las carcajadas viendo al muy desesperado Sirius, hasta que no pudieron más y comenzaron a reír sin parar…

-Ahí lo tienes ¿feliz?- dijo Lily divertida una vez que Harry estaba en los brazos de Sirius

-Hola pequeño James- saludó al niño, este soltó una pequeña risa que hizo que a Sirius le brillaran los ojos de alegría

-No vas a llorar ¿o sí, Canuto?- preguntó Remus

-¿Cómo? ¿Alguna vez me has visto llorar?- preguntó ofendido

-¡Claro que sí! ¿No lo recuerdas? En el primer año, te caíste de la escoba en clase de vuelo y lloraste como una niña

-Ese mismo año te vencí en clase de Defensa Contra las Artes Oscuras en un duelo y ¿adivina qué? ¡Lloraste!- continuó Lily divertida

-¡Sí! Bien, he llorado varias veces, pero era solo un niño de once años

-Sí, y ahora tienes veinte y al parecer volviste a llorar- se burló Remus

Lily y James solo miraban y reían. Sirius se tomó un rato con Harry en los brazos, hablándole y jugando con él, intentando que no se durmiera de nuevo. Remus veía a Harry sonriente mientras Sirius lo alzaba en el aire, cosa que divertía bastante al pequeño. El bebé era bastante despierto para la corta edad que tenía...

El día pasó rápidamente y la noche caía lentamente; a ninguno le importaba la hora, sobre todo a James y Lily que la única compañía era su anciana vecina Bathilda, una gran escritora de libros históricos incluidos varios libros de Historia de La Magia; no era mala compañía, al contrario, era muy buena persona, quería bastante a Harry y era de gran ayuda en la casa; pero de vez en cuando Lily podía notar la desesperación de James, sus grandes ansias de salir de la casa, de ver a sus viejos amigos, de hacer cosas diferentes, y por algún motivo, se sentía culpable de no poder hacer nada por él

-Es igual a ti, es tu clon- decía entusiasmado Sirius. James solo sonreía

-¿Qué pasa Cornamenta? ¿Dumbledore no te ha devuelto la capa?

-No pasa nada, Canuto. Y no, no me la ha entregado… Siempre dice que la necesita un par de días más con ella, para revisarla

-¿Y que se supone que va a revisar?- preguntó Sirius enfadándose

James no respondió, se veía trastornado, un poco preocupado. Miraba a la nada y parecía perdido en sus propios pensamientos

-No lo sabemos; nunca lo dice- respondió, esta vez Lily, ya que James aún no reaccionaba. Remus lo miraba con un deje de preocupación, pero nadie dijo nada más sobre ese tema, así, la cara de James cambió completamente, después de unos minutos volvía a notarse muy feliz

Media hora después, un extraño objeto calló por la ventana, todos lo miraron por un momento. Inesperadamente, Sirius dejó a Harry en brazos de su padre

-¿Qué es eso?- preguntó

Era un objeto extraño, de cualquier manera que lo miraras no tenía forma de nada que habían visto en su vida. Esa cosa extraña brillaba vagamente con un color escarlata.

-No lo sé, pero es mejor que no lo toques

-¿Qué tan malo puede ser?

-Canuto….

-¡Vamos chicos! No perdemos nada

-¡Sí! La vida, puede ser peligroso, Sirius- advirtió Remus

-Oigan creo que es un Traslador- dijo esta vez, y para sorpresa de todos, Lily

-Bien, bien ¿lo tocamos o no?- preguntó Sirius fastidiado

-¿Por qué no?- preguntó James aventurero

James se levantó con Harry en los brazos y se acercó al objeto que no tenía mucha forma, miró a Lily como quien pide permiso, ella, después de dudarlo un poco asintió con la cabeza y lo tocó. Remus se levantó de la silla en la que estaba y también lo tocó, seguido de un Sirius muy animado… El objeto brilló de forma segadora y comenzaron a girar velozmente, provocando que Harry comenzara a llorar.

Iban cayendo a gran velocidad desde el cielo hasta muchos metros abajo. Cuando casi caían y parecía que se iban a dar bastante fuerte contra el suelo, Lily saco su varita del bolsillo de su pantalón y gritó:

-¡Arestum Momemtum!

Así que todos quedaron elevados unos centímetros del suelo, Lily vio que Harry casi se caía de los brazos de James y lo tomó rápidamente antes de que el hechizo perdiera el efecto. Luego, cayeron de golpe al suelo

-¡Bien hecho, Lily!- exclamó Sirius, que tenía el Traslador en su mano

-Sí, de maravilla, pero… ¿Dónde estamos?

Todos miraron alrededor, nada parecía conocido. Lily tomaba a Harry entre sus brazos, había dejado de llorar y miraba a todos lados al parecer confundido, al igual que todos

-Deberíamos caminar

Estaban en algo parecido a un bosque, los arboles eran muy altos y todo estaba oscuro, había una fresca brisa que soplaba las hojas de los árboles y arbustos que se veían secos y deshidratados; había tierra y suciedad por todas partes. Caminaron unos minutos, sin lograr llegar a ningún sitio diferente.

Caminaron y caminaron por horas, no conseguían nada más que árboles y tierra; nadie hablaba muy constante, y parecía que Harry entendía que debía permanecer callado como su madre, que lo cargaba, porque no lloraba ni emitía ruido alguno, solo miraba con curiosidad

-Ya han pasado más de dos horas- dijo Remus rompiendo el silencio-. ¿Dónde estamos?

-no lo sé pero...- comenzó James

-¡Esperen un momento!- gritó Lily-. Creo que se en donde estamos… James, toma a Harry- James obedeció y tomó al niño en sus brazos

-¿En dónde estamos, Lily?- preguntó Remus

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Holiis! Otra vez yo

Espero que les guste el primer cap de mi historia!! Como prometí esta largo, tratare de actualizar lo mas pronto posible!

Comenten si les gusta, solo así sabre si  vale la pena continuar escribiendo :D

Besos, nos leemos

mariamWeasley