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¡Viajamos en el Tiempo! ¡Increible! — capítulo 8
Harry despertó al día siguiente algo más temprano de lo usual como para ser sábado, Lily lo había invitado a quedarse el fin de semana completo, Dumbledore accedió diciéndole a Harry que se tendría que regresar el domingo por la tarde, y eso lo animaba bastante. Sinceramente quería librarse por un momento de las peleas entre Ron y Hermione y después a un muy triste Ron, que aún negaba sus sentimientos hacia Hermione y salía con Lavender. Es mismo fin de semana sería su visita a Hogsmeade, Hermione iría con Luna y las gemelas Patil, Ginny se había negado a ir ya que creía que no había estudiado lo suficiente para los TIMOS (lo que no era cierto, solo estaba nerviosa) y Ron iría con Lavender.
Harry, después de cambiarse, bajó a la sala común y como siempre encontró a muy poca gente en ella, los pocos que estaban eran Luna, Hermione, Ginny y varios chicos de tercer año
-Hola Harry- saludó Luna mirándolo distraídamente
-Buenos días, Harry- dijeron Hermione y Ginny al mismo tiempo
-Hola- respondió Harry sentándose entre Ginny y Hermione. Hermione leía Runas Antiguas y Ginny estudiaba para sus TIMOS
-¿Sigues pensando en no ir?- le preguntó Harry a Ginny
-No, creo que me quedaré aquí. De todos modos no creo que la pase bien ya que tú no vas
-Yo…
-Tranquilo, te entiendo, quieres ver a tus padres y no te lo niego- dijo dulcemente, ganando un beso de su novio. Disfrutó poder besarlo sin ser interrumpidos por las quejas de su hermano, que no dejaba de molestarlos por que fueran novios- ¿A qué hora te irás?
-Después del almuerzo
-Bien, al menos te veré un par de horas- dijo abrazándolo y colocando su cabeza sobre las piernas de Harry, quedando acostada a lo largo del sofá. Harry contempló la chimenea mientras acariciaba la larga cabellera pelirroja de Ginny, y esta volvió a sumergirse en el libro de Pociones que claramente odiaba. Luego de unos minutos Ginny se quedó dormida en las piernas de Harry
-Creo que no le gusta mucho la lectura- susurró Hermione riendo
-Me temo que su siesta durará hasta que Ron la vea aquí- dijo Harry acariciándola de nuevo. Hermione suspiró molesta y siguió con la lectura; Luna estudiaba para sus TIMOS con mucha concentración (algo inusual en ella) y no prestaba atención a lo que hablaban
-Hola chicos ¿Cómo están?- era Neville, que había bajado del dormitorio
-Hola Neville- contestaron Harry y Hermione
-Hey Neville ¿Ron sigue dormido?- preguntó Harry
-Sí, pero no creo que tarde en despertar: Acaba de caerse de la cama- contestó provocando las risas de Harry y Hermione
-Qué mal que me lo perdí- rió Harry y Hermione asintió aun riendo
-Pero no es la primera vez que le pasa- exclamó Neville divertido, sentándose en una butaca al lado de la de Hermione y mirando la chimenea
-Espero que se haya quedado dormido en el suelo o la siesta de Ginny no durará mucho- Dijo Hermione y los chicos le dieron la razón. Ginny seguía durmiendo tranquilamente con la cabeza en las piernas de Harry y con el libro en sus brazos, casi abrazándolo; esa era una de las pocas razones por la que Harry no quería pasar el fin de semana con sus padres: No vería a Ginny en sus ahora pocos tiempos libres, no podría ir a Hogsmeade con ella y, si Ron intervenía, tendría una muy corta despedida
Se escucharon unos ruidos en el dormitorio que Harry compartía con Ron, Neville, Seamus y Dean y todos supieron que significaba. Los ruidos eran tan fuertes que Ginny se despertó sobresaltada
-¿Qué pasó?- preguntó
-Te quedaste dormida- le dijo Harry con una sonrisa
-¿Y que suena así?
-Ronald- contestó Hermione fríamente
Ginny se volvió a acostar igual que antes y estuvo a punto de quedarse dormida cuando Ron bajó y la vio acostada en las piernas de Harry. Se le pusieron las orejas rojas de ira pero se acercó sin decir nada, pero Ginny y Harry solo esperaban unos minutos para que comenzara a gritar. Mientras tanto Ginny seguía intentando leer el libro pero sin cambiar de posición.
Todo estaba en un maravilloso silencio hasta que Hedwig se paró en la ventana, que estaba cerrada. Esta contenía la respuesta a una carta que Ginny había enviado a su hermano Bill, que era con el que mejor se la llevaba de sus hermanos
-Ginny te llegó una carta- dijo Harry mirándola. Ella sacó su vista del libro y miró la lechuza y luego a su hermano, quien era el único parado de ellos
-¿Podrías pasármela Ron?- preguntó amablemente. A Ron se le coloraron aún más las orejas de la furia y solo contestó "Hazlo tú, es tu carta"
-Por favor. Parecer un niño de cinco años. Tú estás parado y estas más cerca. Por favor- suplicó algo molesta
-Pues si ALGUIEN no estuviera tan cómoda en las piernas de Potter no tendría que hacerlo
-¿Qué y es que ahora te debo pedir permiso para acostarme?- gritó Ginny
-Pues si sabes que estoy aquí al lado de ustedes y sabes que me molesta ¿Por qué lo sigues haciendo?
-Porque no es mi problema que te molesta y que no. No voy a dejar de hacer nada para que tu estés a gusto- gritó parándose y tomando, bastante molesta, la carta de la pata de la lechuza, quien se fue paró en el brazo de Harry
-Pues si no fueras una niñita malcriada no tendríamos este problema, Ginevra
-¡Te he dicho más de mil veces que no me llames así!
-Pues no es mi problema que te molesta y que no- gritó imitando la voz de Ginny. Esta, con un movimiento de varita, apareció una araña que brinco a la cara de Ron, quien gritó desesperado
-¡Quítamela!- gritaba como loco sin poder tocarla- ¡Quítamela, Ginevra!
-Llamarme así no te ayudara- le dijo molesta y salió por el retrato de la Dama Gorda
-Harry, quítamela
-Adiós Ron- no iba a ayudar a su mejor amigo, pues él también se había molestado por llamar así a Ginny. Ron sabía perfectamente que el que la llamaran por su verdadero nombre la enfurecía y lo consideraba un gran insulto, pues ella detestaba su nombre (lo que le recordaba mucho a Tonks). Antes de que Ron pudiera protestar, salió por el retrato.
-Eso es para que no andes gritando a todo el que te pasa por un lado ¡Arania Exumai!- escuchó Harry que decía Hermione
Harry caminó en busca de Ginny, suponía que estaría recostada de un árbol en el patio calmando su enfado, así que se fue hacia el patio y ahí estaba Ginny, recostada bajo la sombra de un árbol cerca del lago leyendo.
-Hola Harry- dijo Ginny antes de que Harry se pusiera a la vista
-¿Cómo sabias que era yo?
-Solamente tú sabes que cuando me molesto me vengo hasta acá. Además, vi tu sombra
Ambos rieron y Harry se sentó al lado de Ginny
-¿Qué hora es?- preguntó Harry
-Es hora del almuerzo- contestó consultando su reloj de pulsera y se paró-. Tienes que ir a comer y luego preparar tus cosas
-No tengo hambre
-¿No tienes hambre o no quieres ver a Ron?
-Ambas cosas. Ha estado muy molesto últimamente
-Ni que lo digas. Lamentablemente ya vienen las vacaciones de navidad- dijo algo triste- ¿La pasaras con tus padres?
-No lo sé, supongo que sí. Dumbledore no ha dicho nada del tema
-¿Ya arreglaron las cosas tú y tu papá?
-No, él ni siquiera me saluda, no entiendo que le pasa
-Deberías creer en lo que dice tu mamá, seguro está muy confundido
-Lo sé, pero yo no tengo la culpa. Yo sólo quiero recuperar el tiempo en que no los tuve
-Lo harás. Ya verás
Se encaminaron juntos al Gran Salón y encontraron a muchos de los estudiantes comiendo, incluyendo a Ron que estaba acompañado de Hermione, Luna y Neville
-Hola Hermione, Luna, Neville- saludó Ginny sin mirar a su hermano y se sentó entre Hermione y Luna, lo más alejada que pudo de Ron. Harry miró con un poco de remordimiento a Ron, quien no le dio importancia al ignoro de su hermana y siguió comiendo. Varios segundos después aparecieron platos de comida al frente de Ginny y Harry
-¿No vas a comer, Harry?- preguntó Hermione dulcemente
-No tengo hambre
-¿Porque estás tan desanimado? Creí que te alegraba ir a…- pero Hermione se calló ya que Luna y Neville no estaban enterados de la aparición de los pares de Harry, de Sirius y de un Remus del pasado
-No estoy desanimado, es sólo que no dormí bien anoche- miró fugazmente a Ron. Harry se había quedado hasta muy tarde por la noche para volver a aclararle a Ron lo que le pasaba con Hermione, ya que siempre andaba en depresión por pelear con ella, cosa que lo confundía bastante al pelirrojo
Todos comieron en menos de media hora ya que tenían que prepararse para su viaje a Hogsmeade. Todos estaban en la Sala Común preparándose cada quien en sus dormitorios. Harry estaba preparando una mochila con su ropa, su capa invisible y sin saber porque, también metió el Mapa del Merodeador; ya estaba listo para irse con Dumbledore, mientras esperaba a que Ron terminara de vestirse.
-Ya estoy listo- dijo Ron algo desanimado
-¿Por qué no le terminas y ya?
-¿Otra vez con eso?
-¡Sí! Mira, Ron, tú la odias, te desespera estar con ella pero sigues a su lado… Además tu amas a Hermione ¡No lo niegues!- dijo lo último al ver que Ron iba a abrir la boca para protestar
-Sí, tienes razón
-Bien, ya me voy al despacho de Dumbledore… Te veo el domingo, si me esperas despierto- dijo riendo y le dio unas palmadas en la espalda a Ron antes de irse por el retrato en busca de Hermione y Ginny para despedirse
-¡Hermione!- gritó al verla bajando las escaleras; la chica se volteó y le sonrió
-¡Harry! ¿Ya que vas?
-Sí. Nos veremos el domingo por la noche
-Claro, te esperaremos
-¿Esperaremos?
-No creerás que Ginny se dormirá antes de verte el domingo ¿verdad?
-Claro que no. Por cierto, ¿la has visto?
-Estaba molesta con Ron y se fue, no la vi desde entonces... Adiós, nos veremos el domingo
-hasta el domingo- dijo Harry antes de irse al árbol cerca del lago
-¿Ahora porque te molestaste?- preguntó Harry al llegar junto a Ginny
-Ron…- fue lo único que dijo-. No quiero que sea Navidad
-Bueno para eso faltan unas semanas y no es seguro de que me valla a casa de mis padres, tal vez me valla a La Madriguera con ustedes
-Ojalá, sino lo tendré que soportar sola. Hermione se va con sus padres. Al menos irá Bill
-Ok, luego veremos… Nos vemos el domingo, linda
-Te extrañaré- dijo dándole un largo beso en los labios
-Escribiré cuando pueda, lo prometo
-Diviértete, suerte con tu papá
-Gracias, que disfrutes tú tarde sin Ron
-Seguro lo haré
Harry se encaminó al despacho de Dumbledore a paso muy rápido, casi corriendo. No quería que nadie le impidiera llegar al despacho e irse a ver a sus padres (o más bien a su mamá, Sirius y Remus, que eran lo que los que si le hablaban). Iba pensando en usar esos dos días para hacer que su padre le hablara, al menos que lo saludara, eso sería un avance; no iba a insistir, ya que sabía el carácter de su papá (igual al de él) y sabía que no le gustan las insistencias. Llegó a la gárgola sin darse cuenta, dijo la contraseña y la gárgola se abrió; toco la puerta del despacho y se escuchó el muy calmado "pase" del director
-¿Estás listo, Harry?
-Claro, profesor
-Entonces nos vamos- dijo extendiéndole la mano; Harry la tomó y se aparecieron en la casa del Valle de Godric
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Holiiis! De nuevo yo! De verdad lamento la tardanza, se que había prometido escribir ayer, pero estuve todo el día fuera de mi casa (y no fue porque yo quise) todo fue porque aquí en Venezuela (y no estoy segura en cuales países mas) se celebraba el día del niño, así que me llevaron a la piscina... Aquí les dejo un capitulo largo para compensar la tardanza ¡Espero que lo disfruten!
Ya que estoy tardando mas de lo usual, estoy trabajando para que los capítulos me salgan mas largos.
Quiero agradecer a todas las personas que comentan, los que leen mi historia y los que la tienen en favoritos ¡Esto no sería posible sin ustedes! ¡Mil gracias, de verdad los amo! ¡Un Beso!
Nos leemos
mariamWeasley