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Historia 114880 — capítulo 6
- Esta bien, pero ¿quien era el que gritaba?
- Era Harry Potter.
Harry... - susurre para mi misma. Lentamente una sonrisa se formo en mi cara. ¡Por fin iba a conocer a mi hermano! Kreacher murmuro un << adiós, señorita Potter>> y se fue de la habitación mientras yo empezaba a saltar de felicidad. Pero mi felicidad se rompió al recordar que no podía salir de la habitación. En cuanto pensé eso me derrumbe en la cama.*Tengo que conseguir alguna manera de conocerlo...¿pero como? No puedo salir...un momento, ¡en realidad si que puedo!,*pensé. Cene rápidamente mientras pensaba como podría conocerle. Ya estaba terminado de comer cuando se me ocurrió una forma.
Kreacher entro en la habitación. Ya había terminado y estaba esperando a que llegase. Sonreí ampliamente y me levante.
Hola, Kreacher
Ama Potter, vengo a recoger la cena...
¿Sabes, Kreacher? Creo que últimamente trabajas mucho...¿y si hoy bajo yo la bandeja? Así tu podrás descansar un rato...
Bueno yo no debería, la ama Weasley me ha dicho que baje la bandeja - sin embargo no lo dijo muy seguro - tengo ordenes de no dejarla bajar...
Ay, vamos Kreacher... si últimamente trabajas sin parar, ¿y no te quejas siempre de la señora Weasley? Anda Kreacher... si no va a pasar nada... y si ocurre yo asumiré la culpa, a ti no te pasara nada...porfa... - le suplique poniéndole ojitos. En mi interior rezaba para que se dejara engatusar, no estaba segura de si le agradaba lo suficiente para desobedecer una orden. Si no tendría que pensar otra forma de conocer a Harry...Por favor, por favor, por favor..., rogaba en mi interior. Kreacher se retorció las manos y miro a todos los lados nervioso.
De acuerdo... - dijo al fin nervioso en un susurro. Grite en mi interior, pero intente mantener una sonrisa de agradecimiento. Kreacher salio retorciéndose las orejas. Sentí alegría y remordimientos a la vez. Esperaba no haberlo metido en un lio... Sacudí la cabeza alejando esos pensamientos. Lo hecho, hecho esta. Cogí la bandeja y salí de la habitación. Con mucho cuidado de no hacer ruido baje las escaleras y me fui acercando a la cocina, done se oi a la gente charlar animadamente. La puerta estaba entreabierta y eche un vistazo. Desde done estaba pude ver una cabellera desordenada. El chico en cuestión estaba hablando con un pelirrojo, que supuse que era uno de los gemelos Weasley. Estaba tan pendiente de ellos que no me percate de que alguien se había levantado hasta que una chica abrio la puerta. Nos miramos en un segundo antes de gritar las dos. Del susto solté la bandeja que formo un gran estrépito. Los adultos se levantaron rápidamente mientras la chica me apuntaba con una varita mientras yo levantaba las manos. Sirius vino corriendo seguido de la señora Weasley.
-
¡Melissa! - grito la señora Weasley.
-
Baja la varita, Hermione - advirtió Sirius. La chica, Hermione, le miro desconfiada.
-
¿Quien es? No la conozco y no la he visto en ningún momento.
-
Se llama Melissa y vive en la habitación cerrada del piso superior - le contesto la señora Weasley - Se suponía que no debía de salir... - termino dirigiéndose a mi. Enrojecí de vergüenza mientras agachaba la cabeza.
-
¡Kreacher! - grito Sirius. El elfo apareció asustado - ¡Se supone que no debías dejarla salir...!
-
¡No Sirius! - grite. Sirius me miro incrédulo mientras me colocaba delante de Kreacher. En realidad todos me miraban incrédulo. No se creían que defendiese a Kreacher - el no tiene la culpa, yo lo manipule para que me dejara salir ¡No es su culpa!
-
Has tenido suerte esta vez, Kreacher. Si no fuera por ella - dijo Sirius señalándome - ahora mismo lo estarías pasando muy mal.
-
De todas formas, Melissa no debería de haberlo hecho... - le interrumpió Molly, mirándome fijamente - se supone que debía esperar para salir de la habitación - sin querer me puse a la defensiva.
-
Bueno, ¿que querías que hiciese? ¡Llevo una semana aquí encerrada, con la única compañía de Kreacher! ¡No me dejáis salir, y actuáis como si no existiera! ¡Y AHORA NI SIQUIERA ME DEJAIS QUE LO CONOZCA! - le grite. Mi pelo se había vuelto rojo sangre del enfado. La señora Weasley había bajado la mirada y los demás me miraban sorprendidos. Respire profundamente y mi pelo volvió a la normalidad, aunque todavía estaba enfadada.
-
Me voy a mi cuarto - masculle. Sin embargo alguien me retuvo por el brazo. Me di la vuelta y me encontré con unos ojos esmeralda.
-
No te vayas, quédate con nosotros a cenar - me dijo Harry. Me tranquilice al instante.
-
En realidad ya he cenado...
-
Bueno, no importa - contesto un pelirrojo - quédate a acompañarnos. Ah, y yo soy Fred Weasley .
-
Esta bien - suspire rendida me senté mientras los demás volvían a sentarse, excepto la señora Weasley, que estaba limpiando el suelo - y yo me llamo Melissa - seguí, sonriendole encantadoramente. El chico se quedo sin palabras. Los demás se fueron presentando uno a uno excepto los adultos a quien ya conocía.
-
Oye, ¿y cual es tu nombre completo? Antes no lo has dicho - pregunto Harry. Yo me tense y mire a la señora Weasley. Ella suspiro resignada y asintió mientras los demás me miraban curiosos.
-
Pues mi nombre completo es Melissa Lilian Ariana... - pare indecisa durante unos segundos - ...Potter