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Historia 114959 — capítulo 11
Capitulo 11: vulterra // Aro.
Habíamos viajado, más bien habíamos caminado por un buen rato. Algunas veces que me atrasaba Alec me daba un jalón, ¿es que acaso no se daba cuenta que aun siendo loba me dolía? Creo que a él, eso no le importaba.
Un jalón… otro jalón… otro jalón.
-me duele, ya no me sigas jalando así- gimotee suave y bajito, no quería que la gente se enterara de esto.
-cállate, yo te jalare cada que no camines rápido… así que es mejor que camines más a prisa-
-por favor, me duele- esto era caer bajo, casi le estaba suplicando.
"¿Dónde quedo el espíritu lobuno?" escuche una vocecita en mi mente, "¿Dónde quedo la sangre quileute?"
Esa voz tenia razón, yo era una loba y era una quileute, era hija de Billy black, un descendiente puro de Ephraim Black, uno de los jefes mas poderosos que hubieran existido.
Como pude me solté de un tirón de su agarre, el me miro fiero pero yo le regrese la mirada… tenia que ser fuerte y tenia que sobrevivir en este lugar ya que no sabia que me esperaba.
-camina, y no me hagas usar mi don contigo…- me miro de arriba abajo, pero después dio un giro a su mirada y empezó a caminar, no tenia otras alternativas, tenia que seguirle.
Camine tras de él, el me guiaba por unas callecitas algo angostas y obscuras, pero aun así pudimos pasar. Una de ellas tenía una pequeña puerta, que a pesar de ser muy pequeña se podía ver, claro que s le ponías atención, sino, pasaba desapercibida.
El entro y me hizo una seña de que lo siguiera, no me quedo de otra. Entre en este arrastrándome un poco para bajar, después camine tras de el una vez que serró la pequeña puerta. El lugar era como un pasillo, donde solo caminaba de a una persona, así que tenia que ir tras de él, el lugar se sentía lúgubre y era muy obscuro. Pero al llegar a un punto de este callejón, se dejaron ver algunas luces producidas por algunas antorchas.
Al termino de este pasillo, entramos a una especie de 'sala', solo que esta solo tenia una cortina al frente de color carmesí obscuro, y el vampiro se acercó a la cortina corriéndola y dejando ver a una puerta de estilo clásico color caoba. La abrió y entramos, mas pasillos fueron los que encontré ¿este lugar era un laberinto? Creo que si.
Esto era muy raro, ¿Por qué me tenia que traer a mi? Esto no era justo, no debería de pasar de peor a mas peor aun… tenia que encontrar una salida en este momento O tal vez después, tendría que observar a todos con detenimiento y precaución, tenia que dejar salir a la loba interna.
Bajamos escaleras y entramos a un ascensor, donde una, no muy grata música, sonaba a todo lo alto. Esto era una pesadilla, jamás había entendido como a cierta gente le gustaba este tipo de música 'calmada'. Al salir de este ascensor, nos dirigimos por un pasillo, pero este no era largo, llegaba a donde estaba un escritorio y una humana estaba tras de el ¡una humana, entre asesinos! Inaudito.
-Alecgiovane,buonpomeriggio*… (Joven Alec, buenas tardes)- había saludado la secretaria al vampiro que era mi secuestrador.*
'Alec' como le había dicho la chica solo la miro indiferente y asintió, él se dirigió hasta la puerta, que era inmensa. La abrió y yo entre de tras de él. Lo que vi me dejo fría… un puñado de vampiros carnívoros estaban dentro.
-ma che la peste... Alec dove hai portato questo?... (Pero que peste... Alec ¿de donde has traído eso?- le dijo un tipo alto, tanto o mas que Sam.
Todos me miraron muy raro, además de que uno que otro me miraba amenazante. Los bellos de mi piel se me erizaron a tal grado que solté un suave gruñido, 'instinto animal activo' decía una vocecita en mi mente.
-Amo questo... è un lupo, la tuta per varie ragioni e non parla italiano… (Amo, esta... es una loba, le traje por razones varias y no habla italiano)- dijo algo el vampiro que me secuestro y para mi mala suerte no le entendía nada. Pero sé que se trataba de mí.
-ya veo… cuéntame querida ¿así que eres una loba?- me hablo un vampiro de cabellos negro azabache, su piel fría y dura como el granito se notaba casi transparente.
-hum- asentí, no quería hablar.
-veamos… ¿me permitirías tu mano?- ¿para que diantres quiere mi mano?
Lo mire con el ceño fruncido pero me acerque recelosa, paso a paso. Le tendí mi mano y sentí como 'algo' intentaba entrar en mi mente. ¡NO! Rugió mi mente. De repente el vampiro que tomaba mi mano abrió los ojos de golpe, como si algo hubiese pasado.
-¡fascinante!... me ha sacado de su mente sin dejar que viera nada- me miro maravillado… ¿Qué supone que significa eso?
-¿tiene algún don hermano?- pregunto otro de los vampiros que estaban sentados en unas sillas grandes 'tronos'
-todo afirma que si, pero… quisiera hacerle pruebas-
-ahora que tenemos a uno de ellos debemos saber y comprender su comportamiento…- una voz aburrida se escucho.
-Alec, ci vuole per una delle migliori sale... (Alec, llévala a una de las mejores habitaciones...) bienvenida al castillo Vulturi- me dijo el de pelos azabaches.
No pude reaccionar cuando 'Alec' me estaba jalando de mi brazo sacándome de ese lugar y guiándome a no se donde. Pronto me quedo claro a donde me llevaba, a una de las habitaciones. Algunas puertas tenían nombres y otras tenían algunas leyendas en el idioma que hablaban los vampiros, italiano por supuesto.
Llegamos a una habitación que estaba algo alejada de las demás, el la abrió y dejo ver un cuarto precioso, estaría feliz sino fuera un secuestro.
-aquí estarás tu, es mejor que no intentes nada como escapar, nos daríamos cuenta y… no te iría muy bien que digamos- intento acariciar mi mejilla pero yo me voltee esquivándolo.
Me adentre en el cuarto refugiándome dentro, sabia que era inútil pero era el lugar mas 'seguro' que tenia. Tenia que ser fuerte y jamás dejarme ver sufrir.
"honor y gloria… jamás aceptar una derrota" me habían enseñado mis tíos.