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Historia 115213 — capítulo 1
El primer amor de Scorpius Hyperion Malfoy
Realmente nunca pensó que se podría llegar a enamorar, no como lo dicen las personas, le parecía una completa y total estupidez eso de estar como idiota detrás de alguna chica. Para él todas eran simples chicas, quizás alguna más bonita que la otra, pero no dejaban de ser un juguete que no tardaba en descartar si se aburría. No encontraba mayor diferencia entre las mujeres, a excepción de su mejor amiga Rose y claro, hasta que llegó a su vida una pequeña y revoltosa pelirroja apellidada Potter y llamada Lily Luna.
Todavía podía recordar con perfecto detalle el día que la conoció, en la plataforma 9 y ¾ cuándo se embarcaba para su primer año escolar. La fría e inocente mirada de ella, sus cabellos como el fuego revueltos a causa del viento, su baja estatura y contextura frágil, como si fuera una muñeca de porcelana. Desde ese día la imagen de esa pequeña niña permaneció en sus recuerdos, intacta, pero los años pasaron y no tuvo más noticias de ella. No al menos hasta dos años más tarde.
Fue extraño cunado supo que la pequeña pelirroja no era nada más ni nada menos que la hija de él gran Harry Potter, la hermana de su némesis, James Potter y también de su amigo, Albus Potter.
Pero realmente dejó de darle importancia a la chica, no porque no lo quisiese, si no porque ella lo encontraba un arrogante y si cruzaban alguna palabra era única y exclusivamente para maldecirse. Los profesores solían decir que se parecía a Lily y James Potter en sus épocas de jóvenes, pero esto solo lograba enfurecer al rubio y aún más a la pelirroja.
Mientras la guerra entre ellos se desataba todo Hogwarts murmuraba, todos, de alguna forma, estaban absolutamente seguros de que esos dos iban a terminar juntos. Aunque sus teoría no se vieron comprobadas hasta el sexto año de ella, una vez que él hubo dejado el colegio.
¿Cómo fue que terminaron juntos?, esa es una buena pregunta, y la respuesta nos lleva a aquella noche de invierno, una noche gris y lluviosa.
A Scorpius siempre le molestaron las noches grises, la lluvia, desde niño que las odiaba. En cambio, a Lily siempre le parecieron acogedoras, de alguna extraña pero encantadora manera le resultaban fascinantes.
Esa noche de lluvia y frío es donde nuestra historia toma lugar, dónde el amor de estos dos enamorados se vio sellado y confirmado, por fin.
Lily había despertado sobresaltada, había estado durmiendo mal, desde pequeña que tenía pesadillas. Sintió una terrible opresión en el pecho al mirar por la ventana, había luna llena. Nunca le gustó la luna llena, quizás porque sabía lo que significaba para los hombres lobo, quizás solo porque le resultaba aterradora.
Pero esa noche, el frío, la lluvia y la luna llena no le dieron una buena señal. Pero así mismo, se puso en pie y comenzó a deambular por los pasillos del castillo, varita y mapa del merodeador en mano. Albus tenía la capa, lo cual complicaba un poco la situación, pero de igual forma ella conocía el colegio a la perfección, no por nada era nieta de un merodeador.
Nunca imaginó como terminaría esa noche, nunca, aunque se lo hubieran dicho antes.
La lluvia torrencial resonaba por los largos pasillos del colegio, los truenos se reflejaban en los vidrios dándole un aspecto macabro.
Sintió unos ruidos extraños y se asomó por la puerta de un aula, muerta de curiosidad.
Un aire completamente helado le recorrió el cuerpo al ver lo que vio. Allí, en medio de la sala estaban dos personas besándose apasionadamente, semi desnudos y completamente excitados.
Tragó grueso, el aire no parecía pasar por sus pulmones, como si alguien la hubiese alejado de la realidad.
Tomó aire y con lágrimas cayendo por sus ojos se alejó de allí a paso apresurado. ¿Cómo podían haberlo hecho? ¡¿Cómo?!
Su mente parecía un torbellino de pensamientos sin sentido, su corazón tenía una daga al medio, partido por el dolor, por la traición.
Traición. Esa palabra resonó en su cabeza, sobre todas las demás.
La habían traicionado, Lorcan, su novio y Julie, su mejor amiga. Siempre había confiado en ellos, ciegamente, sin tan solo pensarlo, pero ellos la habían traicionado de la peor forma.
Las imágenes la torturaban una y otra vez, sin descanso. Los había visto, no tenía excusa, no tenía como calmar ese dolor que le abría el pecho.
Corrió con más fuerza hasta perderse por los largos pasillos del colegio, hasta subir por la gran escalera que llevaba a la torre de Astronomía. Las lágrimas la cegaban, el dolor la ahogaba, la lluvia caía sobre su cuerpo con pesadez.
Quería gritar, quería morir. Que todo ese dolor acabase ya, de una vez y para siempre.
Sus ojos de desviaron hacia la punta de la torre, parecía tan cerca.
Tomó aire, algo en su cabeza le dijo que estaba mal, que no lo hiciese, que era una locura. Pero el dolor la cegaba, el dolor no la dejaba pensar con claridad. Solo quería saltar, sentir el viento mezclado con la lluvia sobre su rostro, ser libre, ser libre de ese dolor que la estaba matando.
Uno de sus pies se balanceó en el aire, respiró hondo, solo necesitaba un poco más, un poco de valor. Cerró los ojos con fuerza, solo un poco y todo terminaría, solo un poco más.
Tomó impulso.
-¡No!-El grito llegó lejano, unos brazos fuertes a su alrededor, quiso protestar, exigir ser liberada.
Pero estaba débil, sin fuerzas. Y solo lloró, aferrada a los brazos de su salvador, de ese chico que acababa de salvarle la vida.
-¡Nunca más se te ocurra volver a hacer algo así!, ¡¿Me escuchaste?!-Exigió él, sus ojos denotaban la preocupación, el dolor.
De tan solo pensar que había estado tan cerca de perderla se estremecía. Soltó un suspiro, ella estaba entre sus brazos, temblando de frío, de dolor, de miedo.
-Sh…-Murmuró, más clamado-Todo esta bien, yo estoy acá-
En ese momento comprendió dos cosas.
Uno: Estaba completa y totalmente enamorado de Lily Luna Potter.
Dos: Hubiera sido capaz de saltar con ella.
La apretujó con fuerza, la lluvia mezclada con las lágrimas de ella lo bañaban pero eso poco le importaba.
-No te vayas-Pidió Lily, casi en un susurro, tomando el rostro del chico entre sus manos con fuerza, suplicándole con la mirada.
-Nunca, nunca-Aseguró él, apoyando su frente con la de ella que cerró los ojos con pesadez-Te amo-Murmuró antes de darle un dulce beso en los labios. Un beso que con el tiempo sería capaz de curar todas las heridas, un beso que sería el principio de ese gran amor.
¡Hola!
Bueno, ¿les gustó?
La verdad no tiene nada, pero nada que ver con lo que estaba pensando hacer pero bueno...la inspiración llegó y no me pude negar.
¡Amyyyyyyyy! ( lilypotter15 ) ¡¿Te gustó?!
Aaaaah ojalá que si 0
Quería hacerlo especial, se que amas a estos dos tanto como yo y bueno...el drama nunca falla.
Esta era mi sorpresa, ojalá que te guste linda (:
Besos,
Paz
P.D: A los que les gustan los Lilius los invito a pasar por el mio, ya esta avanzado pero bueno...quizás les guste