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Domando a Canuto — capítulo 40
La tarde del domingo paso tranquila, pero hoy debíamos hacer muchas cosas, con Liz habíamos decidido irnos en dos semanas, y ella no quería decirme donde iríamos, pero bueno, cada vez que le preguntaba sonreía misteriosamente y comenzaba a besarme hasta que yo olvidaba el tema…
Ella tenia que hablar encontrase con Tonks, la idea de un lupincito me alegraba casi tanto como la idea de mis hijos, pero lo que mas me preocupaba es como fuese a reaccionar Remus, tal vez llorara de alegría o tal vez creerá que no merece ese bebe y arruinara todo de nuevo
Despues de comer me dirigi hacia Gringotts, tenia muchos temas que arreglar, no solo de ciertas cosas respecto a mis bienes que no había podido arreglar después de mi liberación, también sobre los vienes de los Potter, ya que Lily como buena hija de muggles, había convencido a James de que Harry recibiera realmente todos los bienes Potter al cumplir los 18, porque según la pelirroja asi tendría mas responsabilidad, asique habilitaron la cámara que Harry manejaba con una suma que James consideraba para una 'buena vida' y también tenia que organizar la fortuna lestrange, ya que al morir rabastan y rodolphus la fortuna pasaba a manos de Bellatrix, y al morir ella, se reparte entre Narcissa, Andromeda y yo, junto con la herencia Black que había tocado a Bellatrix. Narcissa supongo que ya había recibido su parte, y Andromeda se negó rotundamente a recibir ese dinero, yo también me hubiera negado, pero tenia una buena idea para ese oro.
-¿asunto?- pregunto el duende, después de que carraspeé para hacerme notar
-tengo tres llaves- saque las tres llave de mis bolsillos- quiero arreglar mis bienes, destrabar una cuenta para un mayor de edad, y una transferencia a una cámara que tengo que hacer
-bueno, acompáñeme- me llevo a una oficina y saco unos cuantos pergaminos- llave de su camara- le pase mi llave y la observo- ¿Nombre?
-Sirius Orion Black Black- odiaba decir mi nombre completo, me hacia dar cuenta de la terrible pervesion de mi familia, yo me imaginaba casado con Andromeda y me parecía terrible, algo antinatural, escribia lentamente con su pluma, puso un sello y hizo algo con mi llave
-listo, próxima llave- odiaba la sequedad de los duendes, sentía la misma sensación de cuando Mcgonagall esperaba que le explique el porque de una travesura, pero sin la satisfacción de haber hecho una buena broma, le entregue la otra llave, la de Lily
-¿Nombre?
-Lilian Marie Evans de Potter, la cámara esta a nombre de Harry James Potter Evans, cumplió 18 años a fines de julio- otro toque en la llave y me la entrego
-todo lo de la cámara menor del señor Potter será transferido a la cámara original de la familia Potter, ¿tercera llave?
-Esta es de la bóveda Lestrange, lo que me corresponde quiero transferirlo a otra cámara
-¿llave?
-no, quiero hacer una nueva cámara a nombre de Remus John Lupin, y que transladen todo lo de la bóveda Lestrange a esa nueva cámara, y que cierren definitivamente la cámara de los lestrange…
Una hora después de haber llegado salí del banco, tal vez Remus intentara negarse, pero era mi regalo para el cachorro Lupin, aunque Tonks no estuviese segura de su embarazo, ellos tendrían cachorros. Fui a tres escobas y vaya sorpresa me lleve al ver a Liz ahí, concentrada escribiendo en un pergamino
-¿linda chica eh?- me pregunto un tipo viendo hacia donde se dirigía mi mirada- pero es una antipatica
-¿Por qué lo dices?
-en lo que va del rato 3 muchachos intentaron invitarla y ella los rechaza sin piedad- no pude evitar sonreir arrogantamente- ¿Por qué sonries?- pregunto confundido
-es mi chica- dije como si nada y el tipo me vio sorprendido
-colega, yo nunca quise…-
-no hay problema- dije simplemente
-¿te conozco de algún lado?- temia esa pregunta
-Sirius Black- respondi como si eso respondiera todo, el hombre arrugo el ceño pero no dijo nada
-vaya mujer haz conseguido Sirius- sonreí divertido- tiene buen carácter- me estrecho la mano con simpatía y salió por la puerta
-hola preciosa- dije por detrás de ella con la voz mas grave que pude
-alejate de mi, no saldré contigo- dijo cansinamente y se me escapo la risa- ¡Sirius! ¿Por qué hiciste eso?- parecía divertida y avergonzada
-asique 3 imbesiles han osado acercarse a ti- varios hombres me miraron con envidia cuando ella me beso
-¿detecto un leve tono de celos?- dijo divertida
-oh por supuesto que no, tu eres de mi propiedad- después de nuestro primer aniversario de pareja, me sentía mucho mas seguro respecto a lo nuestro
-ahh…entonces no te molesta que me inviten a salir- su voz parecía levemente decepcionada, arrugue la nariz
-odio la idea que te inviten a salir, a todo esto ¿Qué haces aquí?
-fuimos a San mungo, y solo llevo un rato, y como sabia que tu no estabas en casa, vine al callejón diagon, hacia mucho que no venia, me canse, y vine aquí a escribir una carta para mi hermana
-¿Qué paso con Tonks?- su rostro se ilumino
-esta embarazada- sonreí anchamente, eso si haría desmayar a Remus, rei ante la idea
-¿y donde esta mi sobrina?
-fue a su casa, a esperar a Remus, parecía muy nerviosa, incluso comenzó a llorar, al principio pensé que era de alegría pero nose… ¿crees que ella no quiera tener un bebe?
-creo que lo que le preocupa es que Remus no quiera a ese cachorro- golpeo las uñas nerviosamente en la mesa- ¿algo que te preocupe además de lo de tonks?- pregunte al notarla algo rara
-Sirius, si yo estuviera embarazada - puse expresión de sorpresa- no lo estoy aun, pero que pasaría si tu te arrepientes y ya es demasiado tarde para volver atrás- parecía que estuviese confesado algo que le dolia desde hace tiempo
-Elizabeth mirame y que algo te quede claro que yo quiero estar contigo…
-eso dices ahora, pero y si te cansas de mi…
-eso seria imposible, ven aquí- ella se levanto, y varios tipos me fulminaron con la mirada cuando ella se sento en mis piernas- ¿me quieres?
-te amo- dijo inmediatamente
-yo también te amo…entonces ¿Por qué razón podríamos llegar a separarnos?
-pero y si peleamos?
-Liz todas las parejas en algún momento pelean y eso no quiere decir que vayan a separarse
-¿me prometes que nunca me dejaras?- me hizo un puchero, me dieron ganas de reir, la escena debería ser al revez
-te lo juro- ella comenzó a besarme descaradamente hasta que un carraspeo nos separo
- esto no es un motel, si quieren hacer arrumacos, suban a las habitaciones- rei divertido, Aberforth era tan delicado como Ojoloco para decir las cosas, nos levantamos y salimos, me tomo la mano y caminamos, era consiente de las miradas que me dirigía la gente, algunas con cierta admiración, algunos con lastima, otras con precausion y otros con enfado…los últimos seguirían dudando de mi inocencia seguramente, pero Liz parecía ignorarlos completamente
-¿terminaste todo lo que tenias que hacer?- pregunto sacándome de mis pensamientos
-si, ya hice todo- una mujer murmuro bastante alto algo sobre 'deberia seguir en azkaban', Liz se paro súbitamente y se acerco a la mujer
-¿algo que tengas que decir?- dijo mi rubia fríamente y yo estaba prácticamente en shock
-¿sobre el? Es un asesino, debería estar en azkaban
-es inocente, ¿o eres tan tonta que no sabes ni leer el periódico?- la mujer pareció enfadarse
-¿Quién te crees que eres? ¿su puta?-Liz bufo, y saco su varita
-soy su mujer y nadie insulta a Sirius en mi presencia- mi corazón latia con fuerza, había llegado demasiado lejos, me acerque y la rodie con mis brazos
-tranquila preciosa, no te enfades
-te llamo asesino, tu nunca mataste a nadie- dijo ella, y entonces comprendi cuanto le afectaba
-ya esta, relájate- la mujer miro con desden y se metió dentro de una tienda- ¿estas bien?
-deviste dejarme hechizarla- dijo con una mueca de niña capichosa
-hubiese sido para problemas, ya paso- me abrazo por el cuello y me dio un beso- ¿quieres ir al mundo muggle?
-no, quiero que nos quedemos aquí, y que todos vean que estoy orgullosa de estar contigo- ella sonreía anchamente, y la abraze con fuerza, solo ella podría hacer algo asi
-¿Qué te parece si dentro de un rato vamos a la casa de Remus, haber que sucedió?
-seria estupendo- ella sonrio- ¿te gustaría que fueramos a cenar? Hoy pase por lugar muy bonito y me dieron ganas de que fueramos ahí
-¿Cuándo te he negado algo?- ella rio
-yo podría decirte lo mismo- solto mi mano y se abrazo a mi cintura, caminaba sonriente, hablando conmigo y mirando vidrieras como si yo realmente fuera una persona sin pasado ni prontuario
Al rato, nos aparecimos en la casa de Remus, tocamos el timbre pero como no abrió nadie entramos, y lo que vi me rompió el corazón, mi sobrina estaba acurrucada en el sofá, llorando desconsolada
-¿Qué paso?- pregunto Liz sentándose a su lado
-no lo quiere, no quiere al bebe
-¿Dónde esta Lupin?- pregunte fríamente, rara vez, nombraba a Lunatico por su apellido, pero estaba furioso
-se fue…- dijo entre sollozos
-Liz quedate con ella, yo se que hacer- ella solo asintió y abrazo a Tonks. Yo tenia un presentimiento, sali de la casa con un nudo en el estomago y la furia en la garganta, me apareci y frente a mi estaba un lugar que se arraigaba a lo mas profundo de mi ser: La casa de los gritos.