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Falling Skies: Sobreviviendo — capítulo 16
¿Como les va? Yo aquí esperando la tercera temporada de Falling Skies, pero para pasar el rato pueden leer esta historia. Les invito a ir a mi otra historia. Una original. ¡¿Mi familia era de la mafia?!. Gracias, disfruten y saludos de Romacx J
El letrero de la librería de Perryville de Misuri, golpeaba la pared una y otra vez de forma repetida y constante. Romina empujó la puerta y una campana sonó encima suyo. Era pequeña comparada con muchas otras, pero de aspecto agradable. Se sentó en un sillón mullido que había cerca de allí y divagó en sus pensamientos. Enfocó la mirada en los tantos libros que tenía la librería. Como los que tenía en su casa junto a sus padres y hermanos. Al frotarse la herida del brazo sintió que el frío recorría su cuerpo lentamente. Pero tal vez lo confundía con las bajas temperaturas de esa mañana. Como odiaba la lluvia, como la que estaba fuera de la tienda. Le recordaba el tiempo en que escapa de esas cosas y despertaba de las pesadillas a mitad de la noche. Hasta que conoció a la 2°Mass. Aun recordaba la masa homogénea de gente que se arremolinaba como abejas confundidas esperando órdenes, instrucciones o una señal para saber qué hacer para vivir, para sobrevivir. Con el cabello pegado a su cara y los brazos magullados entró al lugar. Anne quien ese entonces todavía se consideraba una insignificante pediatra, la cuidó y la ayudó. Desde entonces viajaba con esas personas, con una familia. Desde el principio reconoció a Tom Mason, además por la barba y porque siempre andaba con Weaver, era por su aire, aire de líder justo y seguro. Hal, su hijo, era un rompecorazones pero jamás dejaba a nadie de lado ni era egoísta. Su novia Karen, quien antes era buena, siempre lo acompañaba. Era buena, hasta que le colocaron el yugo. Ese era el mayor miedo de Romina, que Ben, Sam o Erik cambiaran por culpa de esas cosas, que ya no fueran lo de antes, que se olvidaran de quienes eran, que se olvidaran de ella.
Tomó unos cuantos libros que había en los estantes y los guardó en una mochila que trajo. Además encontró bufandas y guantes en una caja abandonada que encontró en la bodega y se llevó. Miró uno de los libros que llevaba "Cirque du Freak" de Darren Shan. Le gustaba ese libro. Su padre se lo leía con voz tétrica y de niño según el personaje. Peor quiso esquivar el recuerdo. Le dolía pensar en su padre, en lo que hizo, en lo que le hizo a ella. Odiaba aun más a los Skitter. Ahora entendía como había algunos que odiaban hasta la muerte esas cosas, a pesar de que no era su culpa. Tocó el cartucho vacío que llevaba colgados al cuello. Habían decidido que ella llevara unos falos y Anne guardara los originales. Solo por precaución. Salió y la lluvia le golpeó como un balde de agua. Se echó la capucha y corrió hacia una escuela pequeña que estaba a dos calles. Nadie le había dado permiso para salir ¿Pero qué más da? Si total ni se daban cuenta. Entró a la enfermería donde Lourdes estaba guardando medicinas, no había nadie más allí.
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Lou, encontré estas cosas. Tal vez le sirvan - dejo la caja en la mesa donde la joven fue a abrir y su cara se lleno de felicidad
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Grandioso. Con esto todos tendrán al menos dos pares de bufandas y calcetines calentitos. ¿Dónde los encontraste?
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En una librería. Y encontré algunos libros. Toma aquí hay dos de medicina.
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Eso esta muy bien. Pero no debiste salir. Ya sabes pueden venir los Skitters o…
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Si lo hicieran vendrían solo por mí. Ahora que saben que el chico escapó, saben dónde me encuentro. Lo siento, no quiero amargarte el día - le dijo triste mientras se sentaba en una camilla
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Eso sería difícil. Contando con todo lo que nos está pasando. Dime como va tu relación con Ben
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Bien, aunque no nos vemos mucho con esto de las preparaciones y todo. Pero cuando estamos juntos trata de ser muy amable. Casi olvido en lo que vivimos. Sabes, antes tenía un novio deportista, inteligente y cariñoso. Mis hermanos lo odiaban, decían que era demasiado perfecto. Y tenían razón. Me engañaba.
- Ben no es así. Deberías verlo cuando está contigo. Pareciera que irradia felicidad. Cosa que jamás había pasado. Créeme, a ese chico le has hecho muy feliz - ciertamente todos concordaban eso, pero no era eso lo que le preocupaba a la chica
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Lo sé pero me preocupa que muera o lo haga yo y…
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Entonces aprovecha los momentos. Si vamos a dejar este mundo. Al menos vivamos felices y llenos de recuerdos preciosos. Que haya valido la pena hacer todo lo que hemos hecho para llegar aquí - era un comentario tan sincero y puro que Romina le sonrió
-Tienes razón. Gracias. Bueno, me iré a mi habitación. No tengo mucho que hacer. Cuídate.
La chica se bajo de la camilla y se despidió de ella con la mano. El pasillo esta atestado de gente que se acercaba por su colación. Entre ellos vio a sus hermanos con Matt y unos amigos. Jugaban felices y esperaban su turno por unas barritas de cereal. Decidió que no tenía tanta hambre y se fue a su habitación. Su habitación era la sala 3A que compartía con tres familias. Dos familias de cuatro y una de tres, además de ella y sus dos hermanos. En total eran 14 personas en la sala. Pero cuando llegó había solo una persona y no era ninguno de sus compañeros. Era Ben que estaba acostado en una cama, durmiendo de lado y con un brazo afuera de la cama y colgando. Sonrió tiernamente y le subió la sabana más arriba. Ordenó sus cosas y cuando lo hacía sintió movimiento. Se dio vuelta y vio a Ben despertando. Se vía muy mono, con la cara adormilada y sin cejas fruncidas o arrugas por preocupaciones. Le hizo un hueco en la cama para ella. Se quitó los zapatos y se acostó de lado. Ben la abrazó por detrás y le besó el cuello.
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¿Se puede saber que haces en mi sala? - le dijo mientras se daba la vuelta para quedar frente a él. El chico sonreía abiertamente
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No quería estar en mi habitación. Estaban Hal y Maggie. Además de que hice dos rondas de noche seguidas y esta fue la primera sala que encontré para descansar un rato.
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Torpe - le susurró
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Pero por eso me quieres
La besó con delicadeza y le acarició la mejilla. Lourdes tenía razón. Había que aprovechar los buenos momentos. Cerró los ojos y dos segundos después se escucharon gritos y gente corriendo. Se levantaron rápidamente y Ben abrió la puerta mientras Romina se calzaba las zapatillas. Afuera todos corrían y el chico detuvo a Hal que había pasado por el pasillo
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¡Hal! ¿Qué está pasando? - le dijo mientras lo tomaba por la camisa
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Nos han encontrado. Pero están afuera apuntando solamente. Karen está llamando a que papá salga - iba a salir corriendo pero vio que Ben caía de rodillas y gritaba sujetándose la cabeza. Romina y Hal se arrodillaron su lado. Cuando volvió en sí miró a Romina con una mezcla de susto y furia en la mirada
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No buscan a papá. Te están buscando a ti Romina.