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La otra cara del crepúsculo — capítulo 9

-Edward POV-

Camine silenciosamente y con mis manos metidos en mis bolcillos por la calle oscura de Port Angeles. Estaba decidido a no asistir a la fiesta de Jasper, para darle un poco de intimidad con mi hermana.

Aunque había invitado a varias personas que solo irían por mi, pero me daba igual. Agradecí que Bella tuviera que ir a otro sitio y no asistir a la fiesta, ya que Alice y Jasper podrían platicar sin ningún problema.

Pase por una calle donde no se veía gente, mire a lo lejos a una chica que estaba siendo agredida por unos tipos. Corrí hacia ellos y los aparte de la chica, que llevaba la capucha puesta.

-¡Déjenla, imbéciles!- les grite.

-Lárgate niño, vete a casita a leer un cuento o yo que se, pero deja de meterte en asuntos que no soy tuyos.

Me hizo enfadar mucho el tono que había usado, así que le solté un puñetazo en su cara haciéndolo caer al piso. El otro tipo se acercó para intentar golpearme y esquive sus golpes fácilmente.

Lo golpee en la cara de igual manera que al otro sujeto y se cayo, al parecer tenia suerte, ya que estaban borrachos y no estaban en condiciones de pelear. Salieron corriendo mientras me acercaba a la chica.

-¿Estas bien?- pregunte preocupado.

La chica me miro y se quito su capucha, ambos nos sorprendimos al vernos. Era Bella.

-Si creo que si- susurro y me abrazo con fuerza, mientras lloraba, yo me estremecí un poco y me tense ante su abrazo. Pero después de unos segundos le acaricie su cabello tratando de consolarla.

-Bella, tranquila, ya paso. Estoy aquí.

-Gracias, si no hubieras intervenido, no se que cosa podía haber ocurrido- dijo entre sollozos.

-Tranquila, vámonos de aquí- sugerí mirando alrededor.

Asintió y le tome el brazo para caminar a un lado de ella, sonreí para mis adentros, era la primera vez que estaba con ella sin salir discutiendo.

-¿Qué hacías caminando sola por estas calles- la regañe.

-Vine a comprar un libro, pero se oscureció y me perdí, después esos tipos me acorralaron- explico.

-No deberías haber venido sola.

-De acuerdo, lo tendré en cuenta, ¿y tu que haces aquí?- pregunto frunciendo el ceño.

-Si quieres me voy- dije soltando su brazo.

-No, no quiero eso, pero me refería a deberías estar en casa de Jasper- respondió de nuevo tomando mi brazo.

-Decidí no ir, hoy no tenia ganas de tomar- bromee y sonreí al verla como se aferraba a mi brazo.

-Ah ya veo.

-¿Puedo hacerte una pregunta?- pregunte mirándola a los ojos.

-Si, pregúntame- dijo tranquilamente.

-¿Te gusta mucho Jasper?- pregunte nuevamente mientras la miraba atentamente.

Parpadeo confundida y me miro a los ojos sonriéndome. Nunca me había percatado de lo bonita que era, estudie su rostro pálido al igual que el mío. Sus ojos eran del color del chocolate y los mire atentamente perdiéndome en ellos, sus mejillas sonrojadas me agradaron demasiado. Su labio inferior sobresalía un poco más que el superior y me pareció un gesto bastante sexy. Era delgada y menuda. Jamás la había visto de esa manera hasta ese momento.

Ahora entendía el porque le gustaba a Jasper.

-¿Edward?- me grito Bella moviendo su mano frente a mí para hacerme reaccionar.

-¿Qué sucede?- sacude mi cabeza para volver a aclarar mis pensamientos.

-¿Qué para que quieres saber? Te perdiste varios minutos- frunció el ceño.

-Lo… lo lamento es que estaba pensando en otra cosa.

-Esta bien, pero dime, ¿Por qué quieres saber?

-Bella, se nota demasiado cada vez que lo miras- respondí dulcemente.

-¿Demasiado?- pregunto bajando la mirada.

-Si- asentí lentamente.

-Oh no- respondió moviendo la cabeza de un lado a otro avergonzada mientras se sonrojaba.

Suspire, ¿Cómo la enamoraría si ella estaba perdidamente enamorada de mi mejor amigo?

-¿Qué sucede?- pregunto mirándome preocupada.

-No, nada- respondí intentando cambiar mi expresión.

-Bueno, me voy a casa- anuncio Bella con calma.

-¡No!- me miro frunciendo el ceño- Lo siento, yo te llevare, que tal si llegan a seguirte esos sujetos, es mejor que te acompañe.

-Si crees que es necesario, ya que- hizo una mueca graciosa que hizo que me carcajeara.

-¿Qué?- pregunto refunfuñada.

-Nada- negué lentamente intentando  contener la risa.

Nos subimos a un taxi y ella indico el camino, yo solo la miraba mientras ella estaba distraída por la ventana. No podía creer que me gustara, hasta hace poco solo me gustaba molestarla y esto que empezaba a sentir por ella nunca lo había sentido, ni siquiera con Tanya. Era diferente, me gustaba demasiado.

-Llegamos- anuncio Bella mirándome.

Baje rápidamente y rodee el taxi para abrir su puerta, cuando lo hice ella me miraba perpleja, la ayude a bajar del auto tomando su mano, cuando lo hice me estremecí, ya que al tocarla había sentido una especie de descarga eléctrica.

-¡Vaya!- exclamo Bella.

-¿Qué ocurre?- pregunte mirándola con una sonrisa en mi rostro.

-Nada, es solo que esto es diferente.