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Las Cronicas de Narnia: El regreso de la Princesa — capítulo 16

-Quieta, quieta.

Era a aproximadamente las dos de la tarde Luz estaba tratando de montar a Múnich pero era muy alta y Luz algo bajita.

-Luz permíteme te ayudo.

Ubio que era Tarsa ayudándola a subir.

-Gracias Tarsa, quieta Múnich.

-quieres que te ayude.

-Sabes montar, si por favor ayúdame.

Tarsa subió y agarro las riendas, no pudieron ir muy lejos ya que el barco era grande pero no tanto.

-Luz agarra las riendas

La yegua siguió caminando, y Tarsa se bajo y Luz tratando de impresionarlo se paro en la yegua, el mar estaba muy calmo apenas se movía y un viento fuerte asiendo que Luz resbalara y cayera pero por suerte Tarsa la agrro  amortiguando su caída.

-Estas, bien.

-Gracias a ti.

Luz se había enamorado de él y se estaban por besar pero inoportunamente Susan que estaba siendo olvidada hablo.

-Luz que te pasó ¿estas, bien?

-Eh si. Se levanto inmediatamente al observar la situación.

Pasaron  las horas el sol ya se escondía y Luz cada vez mejor domaba y enseñaba a Múnich.

-Miren lo que aprendió.

Luz izo un silbido y dijo Múnich lo cual izo que la yegua se acostara para que Luz subiera a ella.

-Mira que inteligente bueno ya quieren comer.

-Por mi esta bien.

Luego de eso vino con una comida extraña tenia un pescado crudo con unas hojas alrededor.

- A mi se me paso el hambre y a ti Tarsa.

-No quiero ofender pero a mi también.

-Si me necesitan estoy en el escritorio voy a ver si vamos bien en el mapa luego a buscar manzanas para Múnich me acompañas Tarsa.

-Si vamos.

-¿Qué? esta rico

Susan lo probó y no pudo comérselo.

Pasaron ya tres horas, los caballos abajo, Susan dormía en el segundo camarote y Luz afuera ya que hacia mucho calor y Tarsa en el timón como siempre.

Era ya muy temprano las seis de la mañana y de repente

-Maldito porque aun no la as enamorado.

La sombra había aparecido otra vez.

-Que quieres que agá no me mira.

-Acaso no eres lo demasiado apuesto creo que no me sirves.

-¿que? No ¿Por qué?

-Acaso eres estúpido te enamoraste de ella.

-Dame otra oportunidad.

-Esta bien solo una esto servirá. Las uñas eran muy afiladas y largas, rasguño arriba de su cintura el grito levemente y Luz despertó.

-Tarsa que te sucede.

El joven se dejo ver y Luz que estaba algo dormida aun lo vio como sangraba.

-¿Qué te paso?

-No lo se solo me dolió.

Luz se paro de inmediato y fue con el.

-Ven te curare ante que se infecte.

Lo llevo al primer camarote y le saco la camisa blanca que tenia.

-Acuéstate en la cama iré a buscar agua y vendas. Él se acostó.

-Te duele.

-Un poco.

-Luz.

-¿Qué?

-Te quiero decir algo.

-Primero levántate un poco te pondré las vendas.

Deslizaba delicadamente sus manos alrededor de su cintura.

-Listo dime.

El la vio profundamente a los ojos y sin respirar le dijo.

-Te amo.

-Luz te amo más que nadie en el mundo.

Se acercó aun más de lo que estaba y la beso delicadamente, luz al principio se dejo llevar pero luego se alejó y respondió.

-Yo también siento cosas por vos pero no, no puedo

Luz salió corriendo y subió a la punta del mástil como vigía, Tarsa la siguió y subió con ella.

-Luz espera.

-Que quieres

-Que me escuches.

-Te escucho.

-No quiero que me mires a los ojos no ver si llegamos a tierra.

Luz lo miro a los ojos.

-Luz porque no quieres estar conmigo.

-No quiero volver a enamorarme ya lo ice una vez no lo are otra vez.

-Luz yo nunca te lastimare siempre te protegeré porque te amo mas que a mi vida.

-Hay Tarsa yo te amo también, pero estoy confundida.

-Solo déjate llevar.

Tarsa la volvió a besar y Luz se dejo llevar y enredo sus brazos por su cuello, y sus dedos por su pelo negro azabache.

La niebla que acechaba desaparecía y Tarsa veía tierra pues ya los rayos del sol apenas salían.

-Luz mira.

Quedaron petrificados y bajaron del carajo*.

Se hacia ver la isla, la que era antes llamada la isla de Ramundo. Pero quedaron petrificados al ver una estrella negra, muy cerca de tierra y el cielo se empezaba a oscurecer, tanto que parecía que iba a caer, era muy espeluznante.

-Nunca vi algo igual.

-Yo tampoco pero no te preocupes yo te cuido.

-Ya lo se, vamos a decirle a Susan.

-Susan despierta.

-Que les sucede es muy temprano aun.

-Ven a ver esto.

Al llegar Susan no lo podía creer de lo que veía.

-Acaso es una estrella eso y miren el cielo, a ver denme el catalejo.

-Esta deshabitada como todas, vamos, acerquémonos y traigan los caballos

La isla además de aparecer deshabitada, estaba totalmente muerta, los arboles y arbustos marchitos, la tierra demasiada fría, no se veían ningún pájaro y menos animales y criaturas Narnianas.

Luz cabalgaba con Múnich y la cría de ella estaba a lado de Tarsa y Susan, de repente Luz ve una entrada a un lugar desconocido.

-Miren allá hay algo.

Al entrar veían solo tel te araña, una mesa de piedra partida al medio, con hongos y plantas en ella.

-Es la mesa de piedra.

-Enserio.

-Si eso creo.

*** carajo: el carajo  esta ubicado arriba del barco hay una persona iba como vigia que se encargaba de ver a lo lejos si habia tierra**