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Las Cronicas de Narnia: El regreso de la Princesa — capítulo 4

un nuevo capitulo espero que les guste hoy esta demaciado corto pero bueno besos:D

Tu Katherine hazme un te ya rápido dijo Susan a la secretaria de su nuevo novio, entre eso entro el y le dijo.

-        Oh Susan mi amor como estas. El la beso

-        Hola mi vida te vengo a buscar para irnos a almorzar

-        U me encantaría pero tengo una reunión muy importante ya pero ahora te voy a buscar a las 19:00 para ir a cenar al restaurante mas caro de Londres ah y también ve a cómprate el vestido mas lindo y el mas caro que veas de acuerdo preciosa.

Saco de su billetera llena de plata solo 1000 euros que para el eso no era nada le dio el dinero.

El novio de Susan era además de un conde un importante empresario se llamaba  Alfred, Alexander Apple White un hombre que por fuera podría ser guapo, elegante, romántico todo un caballero un hombre soñado para cualquier mujer pero por dentro era una lacra, un sinvergüenza, una peste digamos la verdad un hombre tan egoísta que jugaba con los corazones de las mujeres al el solo le importaba las mujeres y el dinero, pero no quería arnsolo una mujer sino aun mas que dos, además que le asía totalmente infiel a Susan, escondía un horrible secreto que solo lo sabia el y otra persona mas.

El dejo la billetera en la mesa y llamo a su candente secretaria, que era muy enemiga de Susan, además de que una de las otras cuantas novias que el tenia.

-Katherine ven a mi oficina y ayúdame y prepárame para la reunión de acuerdo. Le guiño el ojo.

               Ella solo se rio y le siguió. Mientras Susan guardaba el dinero solo le sonrío a su novio cuando sabia miro a la mesa donde estaba la billetera y decidió llevársela con tal de verlo un rato mas…

               Abrió la puerta  y dijo sonriendo, viendo el suelo y con una voz tan femenina.

-        Alfred mi vida te olvidaste la billetera en el escritorio ten más cuidado.

El tan maldito de Alfred se estaba besando apasionadamente con su secretaria Katherine, en cuanto sintieron que habrían la puerta se separaron rápidamente y  asiéndose los tontos se digieron.

-        A si Katherine lo primordial es intentar de que inviertan-

-        O si jefe de acuerdo.

Alfred le dijo Susan.

-        Si mi amor necesitas otra cosa por las dudas a y sabes dónde  venden los vestidos mas caros son en M V  Style.

-        A no mi vida es que te olvidaste la billetera en el escritorio de tu inservible secretaria, ten mas cuidado capaz que te roban a viendo tantas gente ladrona. Le dijo en forma sarcástica viendo a una de las amantes de Alfred.

-        O no te preocupes mi amor ay hay muchísima plata mas que a mi no me hace nada agárrala  solamente para vos, ve mi reina. Queriendo que lo dejara solo con su secretaria.

-        Por favor recuerda no me gusta que me digas mi reina estamos de acuerdo. A ella no le gustaba que le digiere porque le hacia acordar a Narnia

-        Muy bien te hago un trato acércate. Ella se acercó.

-        De que trata.

-        Yo no te dijo mas mi reina si vos me das un beso ya mismo trato, le pregunto.

-        De acuerdo, ella lo beso y se retiro.

-        Te espero ahora no me dejes plantada.

-        Nunca ago. Cualquier cosa por  probar tu piel doy la vuelta el mundo en un solo día jajá el rió.

Susan dijo en vos re contra bajita.

-        Yo también hago ese enorme sacrificio de acostarme con vos con tal de que me des plata para comprarme más maquillaje y la ropa de diseñador mas cara que exista.

-        Me dijiste algo tú Susan.

-        No que yo también haría lo mismo. Ella sonrió de una forma con asco nunca olvidaría a su gran amor aunque él se caso y tubo un hijo y de que había muerto jamás pero jamás lo olvidaría sus besos eran los mejores, decían sus labios que los extrañaban como nadie.

Ni aunque se ponga de novia con un conde, un empresario, un deportista, ninguno era igual a Caspian nadie le legaba a los talones. Susan siempre suspiraba y se preguntaba donde y como estaría su apuesto príncipe cada día recordaba la primera vez que lo vio, cuando la salvo de haber sido asesinada de los Telmarinos, cuando ella le daba concejos de como ser el mejor arquero, esas miradas, esas risas las tantas beses de que intentaron decirse te amo pero alguien los interrumpía, y sus magníficos e imborrables besos…

Hola si esta Susan ahora osea ya tiene veinticinco años acá su cara se transformo se puso mas larga su pelo es ahora lacio siempre recogido, labios rojos, rubor rosado y un delineado que resalta sus ojos azules, las pecas ya no mas solo apenas se le notan muy pocas.