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Las Cronicas de Narnia: El regreso de la Princesa — capítulo 8

El celestial barco               Narniano estaba en el mar luz muy emocionada entro al magnifico navío, la madera era única de los mejores arboles de Narnia tallados por lo mejore escultores Narnianos, en el timón estaba tallado la cara de Aslan en oro, la velas era de la tela mas fina. Luz estaba muy emocionada ya querría zarpar su paciencia se acababa y grito

-Susan vámonos ya que esperas. Nadie contestaba fue a ver que pasaba y vio que Susan se iba por la bella isla. Luz salió a buscarla y al bajar se tropezó

-Susan que haces a donde vas. Luz caminaba atrás de ella.

-Busco la salida de esto o intento despertar.

-Que esto no es un sueño

-Claro que si ya no aguanto más.

-Susan estamos en una isla debemos irnos, salvar a la nueva Narnia.

-Esta loca no iré no pondré en riesgo mi vida. No de nuevo

-Con que quieres decir de nuevo.

-Cállate eso no te incumbe.

-Por favor Susan cuéntame porque no quieres ir, esto es el cielo.

Las palabras aparecían como por arte de magia, con cada segundo transcurrido su mano se movía con mayor rapidez haciendo aparecer palabras que, la hubiera conocido durante años.

-El amor de mi vida y toda mi familia, es lo que anhela mi corazón pero no puedo ir  no hay.

Luz petrificada, no tuvo miedo de decir las palabras eran su expresión no izo mas que dejarlas salir.

-Susan tu estas loca tu quieres estar toda la vida sola estar todo el tiempo siendo una persona superficial e inútil ¿eso es lo que quieres?

-Escúchame bien no me iré entiéndelo, maduren de una vez. Susan fue aun mas rápido caminando y luz dijo gritando

-Con la razón que tu familia esta muerta no es así apuesto a que están mejor sin ti es seguro que ni se acuerdan de voz ¿no?

-Callarte tu ni me conoces que acaso te crees perfecta tu.

-Podre tener dieciséis años pero soy un millón de veces mas madura que tu. somos totalmente diferentes.

-Eso te lo aseguro yo soy una mujer madura y tu eres una niñita caprichosa

-Yo creo que es al revés yo intento ayudar a los demás aunque no tengo ni un dólar en vez de comprarme ropa de diseñador, maquillaje y joyas. Yo sigo mis sueños eh intento alcanzarlos no dejarlo ir ni importarme nada.

-Déjame en paz no te necesito prefiero estar sola que a estar sin tu compañía.

-Ah así es la cosa contigo no algo no sale como te gusta haces una rabieta y te vas pobre de tus familiares en verdad.

-Hasta siempre mocosa jajá. Susan desaparecía en la maleza de la isla dejando atrás a sus sueños y evitando el destino.

El atardecer caía, pronto se aria de noche, solo decidió esperar a que Susan que recapacitara sabia que pronto la iría a buscar no podría sobrevivir sola en esa isla.

Mientras tanto en el país de Aslan todo era normal pronto se serviría la cena todo era felicidad se encontraban Lucy y Edmund hablando preguntándose de coma estaría Susan y de que hace días que no veían a Aslan

               -Edmund crees que Susan todavía nos recuerde.

               - no tengo ninguna duda.

               - y crees que este haciendo ahora.

               - debe estar poniéndose mas linda de lo que es para una cita tu sabes que Susan tiene muchos pretendientes.

               Lucy dio una mínima sonrisa y pregunto esta vez por Aslan.

-Ed tu has visto hoy a Aslan.

-No eso mismo te estaba por preguntar es raro que no este aquí hace días que lo veo.

-Si es verdad crees que le haya pasado algo malo.

-No que dices es Aslan además ya no hay mas peligro aquí y para que despreocupes jugaremos como antes a las escondellidas de acuerdo

-Enserió me lo dices. Creyendo que era una broma ya que eran muy grandes para jugar.

-No es mentira obvia que si, yo cuento.

Los viejos tiempos se recordaban en la nueva Narnia de nuevo en la isla Susan estaba perdida en la inmensa isla no tropezaba y se levantaba cada vez.

-Donde me metí no debe irme. Una lágrima caía sus piernas le dolían, sus pies no aguantaban mas por los zapatos rojos de tacones que aun tenia.

-Al sacárselos los arrojo y oyó una leve voz que le decía

-Susan, Susan. Su mente le daba unos juegos bruscos su visión era borrosa solo siguió la voz.

-Sus tacones resbalaron y cayó a un poso, ella perdió la conciencia y un ruido izo un leve susurro un "gruagg" y una sombra negra apareció delante de ella.

En la nueva Narnia seguían jugando a las escondillidas se escuchaba aun el 1- 2 - 3 Lucy no encontraba aun un buen escondite, el castillo tenia demasiadas habitaciones aun desconocidas le llamo la atención un cuarto al fin del pasillo algo la llamaba, su mente escuchaba.

-Lucy, Lucy. Al entrar veía un cuadro, era una jovencita de unos catorce años muy linda rubia y de unos ojos igualitos a los de Susan, la veía con un odio por la belleza que proporcionaba.

-La belleza externa no importa si no la belleza que lleva tu corazón. Su mente volvió a la realidad y miro extasiada al gran león.

-Aslan quien es ella.

-Ella es luz la princesa perdida, ojala que ponto regrese.

-Porque si la nueva Narnia ya tiene reyes y son los mejores.

-Si ella regresa salvara a Narnia ella es la hija del verdadero amor y es la luz eterna de Narnia, va a ser la princesa mas querida de todos los tiempos.

-Me alegro dijo de una forma sarcástica.

Lucy estas aquí acaso no te escondiste dijo Edmund y vio a Aslan.

-Aslan volviste tengo que hablar contigo vamos Lucy tú también puedes venir.

-Adelánteseme yo ya los alcanzo. Luz fue y arrojo el cuadro al suelo tan doló vuelta y dijo.

-Por tu bien que ni te acerques a Narnia mi princesita querida.

-El mismo sonido y la misma sombra apareció por detrás.

Pasaron las horas la noche no acechaba el sol salía por el horizonte luz despertaba y la fogata apenas se mantenía con apenas un fueguito. Susan todavía se encontraba inconsciente en el pozo, luego de algunos segundos despertaba por un pájaro azulado con negro cantaba al lado de ella. Su cabeza la sofocaba, su cuerpo le dolía y asustada al ver que los arboles tapaban el claro cielo y al ver que estaba atrapaba, apenas se mantenía de pie, para intentar salir de la cueva pero era imposible ya que era muy profunda. Solo pudo pedir de que luz todavía no había zarpado y gritar pidiendo auxilio, auxilio pero nada ni una mínima voz se escuchaba.

Luz se desperezaba esperando a Susan este cerca pero no la vio y nerviosa decidió ir a buscarla, al entrar a la maleza no la dejaba ni ver con su espada cortaba las plantas pero aun era difícil ver.

-Susan, Susan pero nada, aun más alterada pensando lo peor. Fue mas lejos todavía esperando una mínima esperanza y culpándose de lo que había pasado por haberla dejado sola sabiendo que no era capaz de prender una fogata.

Susan ya casi no tenia esperanzas no dejo caerse arrepentida y cansada, minuto a minuto cada vez menos era, solo esperaba una mínima voz antes de cerrar sus ojos y escucho una voz la mas ansiada.

-Susan estas hay. Ella dijo susurrando luz y dio una mínima sonrisa nunca antes había esperado escuchar esa voz de nuevo, Susan quería vivir, quería seguir luchando, se para y dijo con todas sus fuerzas.

-Luz aquí estoy.

Al escuchar eso su corazón saltaba de alegría, y fue corriendo por donde venia la voz, cada vez mas rápido y para casi al caer al pozo y sorprendida de donde estaba

-Susan estas bien.

-Sácame de aquí.

-Primero que todo se dice por favor. Luz tenia un tremendo sentido del humor y lo dijo sonriente y con una voz tan tranquila

-Hay esta bien por favor luz sácame de aquí rápido.

-Vez que no es difícil ah eh iras conmigo a la nueva Narnia.

-Que no un millón de veces no que tienes en el oído.

-Bueno adiós yo ya tengo que zarpar fue un gusto verte conocido. Luz se parado y dio unos pasos, y Susan nerviosa no tuvo mas remedio que decir que si.

-Bueno luz de acuerdo iré pero sácame de aquí por favor.

-Lo prometes

-Si ya luz busca una rama o algo. Dijo gritando

-hay de acuerdo que mal humor, déjame ver una, una rama, acá una toma Susan sujétate bien.

-No la alcanzo luz trae otra, no estoy jugando.

-Esta bien pero no te enojes. Luz agarro una mas larga todavía y galo con todas sus fuerzas, hasta sacarla del pozo.

-Estas bien. Dijo riendo

-Cállate luz. Dijo tirada a los pies de luz boca y con unas hojas en su boca.

-Vámonos Susan. Ella izo como un gesto de llanto ya que Susan era una persona de palabra, aunque no quisiera debería ir, pero en el fondo de su corazón si quería volver a ver a sus hermanos, padres, pero en especial a su gran amor aunque el se había casado lo seguía amando.