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El ultimo "Te amo" — capítulo 1
Podrías ir caminando por la calle, con la mirada perdida y la mente en blanco, el estomago vacío, con un hoyo, una sensación de "algo falta aquí" Tratas de perderte en el mundo cotidiano y es que no falta algo sino alguien. No es tu estomago el que está vacío, es tu corazón. Lo sabes porque tienes los auriculares puestos en tu oídos y cualquiera creería que escuchas a tu banda favorita mientras disfrutas el caminar en un día fresco pero soleado. Lamentablemente no es así. No estas disfrutando del día, en realidad hace semanas que no disfrutas los días. Tampoco oyes a tu banda favorita, sino una grabación, un regalo, el único regalo que puedes odiar y amar al mismo tiempo. En la grabación esta lo cálido de tus días, sus días. Quieres llorar pero ya lo has hecho. Poco exagerar sería al decir que has llorado un mes, ¿un mes? sí, desde que se fue. Has llorado sin parar, no te ha importado nada. Ni siquiera el timbre del teléfono esta mañana. Seguro ha sido tu madre, ha llamado un millón de veces, esta preocupada y en su corazón siente que haberte dejado vivir sola no ha sido buena decisión. Tal ves incluso fue tu hermano, con otro de sus chistes para animar tu día. Creyó que sería buena idea hacerte "reír" un poco, aunque sabe lo poco honesta que es tu risa. Pero...¿Qué importa quien fue? igual no has contestado. Y ahora? Ahora caminas por la calle, perdida, sola, sin ser interrumpida, sin estorbar a nadie y viceversa. No tienes rumbo, no tienes propósito, solo lo haces. Justo vas a dar vuelta en la esquina, a seguir tu "camino". ¿Qué harás ahora? ¡Ha ocurrido un accidente! Pero no te enojes, no ha sido tu culpa o suya. Él no te ha visto, iba distraído... como tú. En esa esquina alguien ha detenido tu "camino". Te enojas y le quieres gritar, pero no lo hagas, no vale la pena. Además no tenías prisa o rumbo. Probablemente él si lo tenía y tu has interrumpido su viaje, ¿a quien le importa? A ti no. Te esboza una sonrisa y puedes ver lo lindo que es, ignoras eso y mejor le miras con desdén. Él entiende tu sentir y se disculpa... -Perdón, no he prestado atención. He tenido un mal día y ahora he arruinado el tuyo también, enserio lo siento - dice con la cabeza en alto pero la vergüenza en los suelos. -No hay cuidado - es lo único que consigues decir, en un hilo de voz. Él sonríe apenado y se aleja a seguir con su día. "Ojala mejore su día" piensas tú. Es tu primer pensamiento positivo en días, además has alzado un poco las comisuras de la boca, casi mostrando una sonrisa. "Ojala no le haya arruinado su día" piensa él. Si supiera tu historia, si conociera, si lo viera como se ve desde arriba. Ojala pudiera darse cuenta de lo mucho que has mejorado. Ahora sonríes al pensar en eso, sigues caminando y ahora tienes una meta, un rumbo.