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Infieles — capítulo 1
Ronald Weasley como delegado del ministerio de magia de Londres platicaba con un grupo de embajadores de otros ministerios
-Y sr Weasley cuéntenos como va su vida personal, es cierto que esta comprometido?
-asi es- confirmo el pelirrojo- con la mujer mas bella de este mundo- dijo sonriendo. A cientos de kilómetros de ahí en el departamento de Hermione Granger todo estaba en silencio y a oscuras con exención de su cuarto en donde a pesar de haber luz era muy poca, ella estaba ahí pero no estaba sola.
-y quien es ella?- pregunto el delegado norteamericano
-mi mejor amiga Hermione Granger- expreso el sonriente. Mientras que el departamento de ella, la castaña se encontraba boca abajo completamente desnuda mientras una mano masculina acariciaba su cuerpo perfecto y suave
-Y tienen planes de boda- volvió a preguntar el delegado norteamericano
-asi es-confirmo el pelirrojo- esta todo listo para nuestra boda en 3 meses
-y quien es tu padrino- pregunto el delegado italiano
-mi mejor amigo, es seguro que lo conocen, el famoso Harry Potter- dijo este con orgullo.
-ah Hermione, me gustas tanto- el hombre de cabello azabache era el que estaba con ella en ese momento disfrutando de su cuerpo, besando su cuello y hombros
-ah Harry- gimio Hermione de placer
-el famoso Harry potter? Ud lo conoce?- sorprendió el delegado francés
-Desde luego, desde que entramos al colegio, ha sido mi mejor amigo desde entonces- Harry se empujaba con fuerza sobre el cuerpo de su amiga, novia de su mejor amigo y quien por circunstancias que no vienen al caso era su amante desde hace unos meses ya. La castaña gozaba del momento y ella no hacia mas que nombrarlo sin control
-entonces el será su padrino de bodas
-asi es, aunque también es parte de mi familia, ya que es el esposo de mi hermana Ginny
-en verdad?
-Asi es se casaron hace poco tiempo, un año para ser exactos
-ay Harry, ay Harry oh ah oh
-oh Hermione te deseo tanto- le decia sin dejar de moverse detras de ella
-sigue Harry, sigue- le pidió ella envuelta de placer
-por cierto Harry potter no era quien debía venir a este encuentro de delegados- pregunto uno
-si, pero tenia cosas que atender en Londres, asi que me encomendó especialmente a mi a para que lo remplace, como le dije gozo de toda su confianza- dijo hinchado de orgullo
-ya veo- mientras que en el habitación de Hermione, mas específicamente sobre su cama, los dos amantes había cambiado de posición, Harry se había retirado de ella y la había girado sobre la cama abriéndole las piernas se acomodo sobre ella y reanudo las embestidas sin dejar de besar los senos de la castaña, ella seguía gimiendo sin control, Harry subió y atrapo la boca de Hermione en un apasionado beso con lengua
-tal parece que este le confía asustos importantes
-Desde luego, soy su mano derecha- dijo Ron -yo daría mi vida por Harry potter- dijo finalmente. A varios kilómetros de ahí Harry caia pesadamente sobre el cuerpo de Hermione granger después de ambos haber llegado al climax. Respiraban acelerados aun, sudados de tanto sexo, le dio un beso a la castaña y se dejo caer a un lado
-me hacias tanta falta, no veía la hora de venir- dijo mirando el techo
-y yo te esperaba con ancias- le respondió ella también mirando el techo
-fue bueno enviar a Ron lejos por unos días- dijo- asi podre venir y verte sin problemas
-cuanto tiempo demorara?- pregunto ella
-4 o 5 dias, se que no es mucho-le dijo- pero algo es algo
-el único problema es Ginny
-por ella no te preocupes, le dije que tengo mucho trabajo acumulado asi que trabajaría hasta tarde todos estos días
-ella no es tonta, se puede dar cuenta si no somos cuidadosos
-descuida- el dijo acercándose a ella de nuevo- nadie se dara cuenta de lo nuestro
-Hacemos mal harry?-pregunto ella
-si- fue sincero el- pero nos gusta no?
-tu me gustas mucho- le dijo ella acariciando su cabello
-Y tu me vuelves loco- dijo bajando su mano acariciando el contorno del cuerpo sensual de la novia de su mejor amigo, Hermione cerro los ojos al sentir su tacto- desde la primera vez que lo hicimos aquel dia no te puedo sacar de mi cabeza- la beso en el cuello, despertando emociones de nuevo
-harry- suspiro ella- házmelo otra vez- le pidió
-todas las veces que quieras Hermione- le respondió este y sin demora se acomodo sobre ella de nuevo abriéndole las piernas, ambos gimieron al coito una vez que estuvieron unidos el vaivén de caderas no se hizo esperar la castaña enlazo sus piernas al cuerpo de su amigo quien aumentaba el ritmo de los movimientos
-ah ah ah ah Harry ah ah
-te gusta, te gusta?
-si, si asi, asi, dame mas, mas harry
-oh oh Hermione, que rica eres, ah oh
-sigue sigue, no te detengas por favor
-oh oh
-Ah si asi- y siguieron sin descanso hasta quedar completamente satisfechos, Harry llego a su casa cerca de la medianoche, su esposa ya dormía, o al menos eso creía él, lo que no sabia es que Ginny había estado despierta toda la noche esperando a ver a que hora el llegaría, tenia sospechas que Harry la engañaba, pero no sabia con quien. Al menos no aun.