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El Poder De Un Simple Vestido — capítulo 1
De nuevo por aquí con un oneshot. Esto es lo que pasa cuando quieres escribir pero estás falta de inspiración para continuar las otras historias.
Advertencia:lemon. AU.
Los personajes son de la Maravillosa e inigualable J.K Rowling, yo sólo intento darles una vida más interesante a veces.
"Un vestido carece totalmente de sentido, salvo el de inspirar a los hombres el deseo de quitártelo"
Françoise Sagan
-
No voy a ir - declaró con su típico tono frío mientras se quitaba la chaqueta y la dejaba caer de cualquier forma sobre el sofá.
-
Pero…- le respondió sin mucha convicción al tiempo que recogía la prenda, le retiraba las arrugas con las manos para colocarla adecuadamente en el pequeño armario de la entrada que estaba precisamente para eso - es el cumpleaños de Luna.
-
No sé qué tiene eso que ver conmigo - recitó entrando en la cocina y abriendo la nevera.
-
Irán todos nuestros amigos - insistió sabiendo que tenía la batalla perdida. Esta vez, él no respondió. Bebió de la botella de agua que acababa de coger y la miró fijamente, dándole a entender que la conversación estaba acabada - vale. YO iré, Luna es mi mejor amiga.
El hombre la vio sonreír a pesar de que sabía que en el fondo ella estaba algo decepcionada de tener que ir sola a la dichosa fiesta. Regresó al salón y se dejó caer cansado en el sofá.
- Voy a cambiarme y arreglarme para ir - se perdió por el pasillo camino de la habitación principal.
Draco Malfoy se pasó la mano por el pelo en un gesto de cansancio en cuanto se quedó a solas. Lo que menos le apetecía después de una horrible y larga jornada de trabajo como Auror, era ir a la fiesta de cumpleaños de la loca mejor amiga de su novia, donde además se encontrarían todos sus amigos con sus inagotables energías que acababan por producirle dolor de cabeza y mal humor.
Miró hacia el pasillo por el que minutos antes su novia había desaparecido. Seguro que ahora mismo Hermione estaría en la habitación vistiéndose aguantando las ganas de llorar y maldiciendo por tener que ir de nuevo sola a un evento, pero se suponía que ella sabía cómo era él, así que tampoco podía quejarse ¿no?
Bebió otro sorbo de agua e inclinó la cabeza hacia atrás para descansar, en cuanto Hermione se fuese cenaría cualquier cosa y se iría a dormir. ¡Por el amor de Dios que necesitaba dormir!
Oyó pasos y abrió los ojos sin molestarse en moverse demasiado. Hermione había llegado al salón ya lista para irse. En cuanto se posicionó lo bastante cerca de la vista de Draco, si éste hubiese sido algo más expresivo su boca hubiese llegado al suelo probablemente, pero por el contrario mantuvo su inexpugnable semblante aunque por dentro estuviera ardiendo, en todos los sentidos de la palabra.
Hermione lucía un sencillo vestido rojo de tirantes ceñido bajo su pecho y que después se dejaba caer grácilmente hasta la mitad de sus muslos. No era demasiado corto para dejar ver más de lo necesario ni demasiado largo para tratarse de un vestido rancio, tenía la medida perfecta para dejar volar la imaginación. ¡Y vale que la imaginación de Draco se había puesto en movimiento!
- ¿Draco?
- preguntó tímidamente Hermione agachándose a la altura de su esposo que llevaba un rato en silencio propiciándole, sin saberlo, más motivos para dejar volar su pervertida imaginación al mostrarle la abertura de su escote - ¿me veo tan mal como para ni siquiera darme tu opinión?
La voz de su novia lo sacó de su trance y sus pensamientos calenturientos pasaron a otros menos agradables.¿SU novia, recalcando el pronombre de posesión, iba a ir así a una fiesta sin él? ¿Una fiesta en donde estaría el salido de Corman y, probablemente, el mujeriego de Blaze? Por encima de su cadáver.
Se levantó chasqueando la lengua y se dirigió al armario de la entrada retirando la chaqueta que hacía apenas unos minutos que se había sacado.
-
¿Qué haces?- Hermione comprendía cada vez menos a su frío novio.
-
¿No es evidente? - abrió la puerta - voy contigo.
Hermione abrió los ojos sorprendida y cuando Draco salió dejando la puerta abierta para que ella hiciera lo propio, sonrió triunfante sin que su novio lo viera.
La fiesta era exactamente como lo había imaginado, o incluso peor.
En cuanto entraron una exultante y Luna Lovegood se abalanzó a los brazos de su novia, elogiando el precioso vestido que llevaba. El Malfoy no pensaba rebatir que su novia estaba realmente exultante aquella noche, pero en seguida notó las miradas de varios hombres sobre ella y lo único que podía pensar era en como sonarían los huesos de los mismos al ser rotos por sus manos.
- Draco
- miró a Hermione que le llamaba con su dulce voz mientras le tocaba el brazo para atraer su atención- iré junto a las chicas ¿de acuerdo?
Él simplemente asintió y la vio alejarse hablando animadamente con la rubia. Pasados unos minutos oyó a su lado una estridente voz más que conocida para él.
-
¡Guau! Sí que está guapa Granger hoy, Draco -.
-
Theo - saludó cogiendo la bebida que éste le entregaba.
-
Nunca me había dado cuenta del cuerpazo que tiene Granger, como siempre va tan tapada
-
Theo parloteaba mientras el rubio empezaba a molestarse por aquella conversación. No podía dejar de mirar a su novia, con su blanca y cremosa piel destacando por lo rojo de la tela, incitándole a besarla sin descanso y aquellas piernas que lo llamaban a gritos - ¡Y menudas piernas que tiene Granger!
Draco le lanzó una mirada de auténtico odio a Theo y éste divertido, aunque tragó saliva.
-
Ey, no te pongas así - se defendió riendo de forma nerviosa - estoy alagando a tu chica.
-
Idiota
-
siseó sin dejar de mirarle - vuelve a mirar algo que no sea la cara de Hermione cuando le hablas y me encargaré de dejarte sin descendencia ¿me has oído?
-
Alto y claro, amigo.
-
Malfoy
-
el mencionado chasqueó la lengua al oír el inconfundible tono de falso respeto de Cormac - no deberías alterarte así porque alguien te diga algo bonito sobre tu novia.
_ Tsk
Theodore observó a los dos muchachos temiendo que aquello acabase mal.
- Admite que con ese vestido Hermione acapara muchas miradas masculinas.
Draco intentó ignorar las palabras del chico y dirigió su mirada de nuevo al grupo de mujeres. Vio a Ginny coger la mano de Hermione y hacerla girar para apreciar su vestido, al realizar el movimiento la falda del vestido giró elevándose un poco dejando ver algo más de aquellas piernas que tantas veces había acariciado.
Percibió como Hermione le miraba y le sonreía con aquel gesto dulce e inocente*. Lo estaba provocando. Llevaba haciéndolo toda la maldita noche desde que se había puesto ese vestido, y por todos los demonios que lo estaba consiguiendo.*
-
Estás realmente hermosa Hermione - alabó Ginny tras darle una vuelta.
Gracias, de verdad - se sonrojó - aunque me siento un poco expuesta. Este vestido no deja mucho a la imaginación.
- Tan dulce e inocente como cuando éramos niñas - rió Pansy - ¿Quién diría que tienes a Draco comiendo de tu mano?
Todas rieron.
-¡Pansy!
-
protestó Hermione, roja de nuevo - yo quiero mucho a Draco.
-
Lo sé, lo sé - respondió la aludida - pero míralo, no ha dejado de mirarte desde que hemos llegado.
-
Por supuesto - intercedió Luna sonriendo, pasando su mirada en el Malfoy a Hermione
-
nunca menos precies el poder de un vestido ¿verdad Hermione?
Las demás intercambiaron miradas sin entender del todo lo que la rubia decía, Hermione simplemente sonrió mirando a Luna.
Draco, Hermione, Theo e Luna estaban sentados en una mesa hablando de trivialidades. El Malfoy miraba a su novia sentada justo enfrente de él al lado del Nott. Ambos sonreían mientras escuchaban a Luna contar no sé qué sobre su trabajo en el Quisquilloso. Había perdido la cuenta de cuánto tiempo llevaban allí metidos, en ese local de luces y música estridente. Hacía calor, lo sabía porque lo notaba y por la sudorosa piel del escote de su novia. ¿En qué momento se había convertido en un pervertido que no podía dejar de mirar la anatomía de su novia? Era culpa de ella, de ella y ese maldito vestido tejido por el mismísimo demonio especialmente para hacerle perder la cordura.
-
Tsk
-
¿Estás bien? - miró a Hermione cuando ella le hizo la pregunta.
-
Si.
Ella no insistió más, después de todo conocía lo suficiente al chico para saber que estaba allí prácticamente por obligación. Mientras miraba a su novio tirar del cuello de la camisa para alejar un poco el calor notó una mano en su hombro y se giró encontrándose a Corman. Estuvo tentada a fruncir el ceño pero no lo hizo. No es que no le desagradara el chico, a ella nunca le caía mal nadie, ¡por dios salía desde hacía tres años con el seco de Malfoy!, pero el hombre de la sonrisa falsa y mirada lasciva le ponía incomoda y perturbada un poquito porque sentía como si la mirase como algo comestible, algún tipo de cena o algo así.
¿Corman? - preguntó forzándose a sonreír consiguiendo algo así como las muecas del nombrado.
-
Me preguntaba si bailarías conmigo - Hermione abrió los ojos sorprendida y miró de reojo a Draco que, si no se equivocaba, acababa de gruñir.
-
Esto…
-
dudó.
-
Ve Hermione - oyó decir a Theo - a ti te encanta bailar, y el idiota es un aburrido. Así que ve con Corman y diviértete.
-
Bueno
-
accedió cogiendo la mano de Corman dubitativa y mirando a Draco, lo único que vio en sus ojos fue indiferencia. Sin saber por qué, aquello la molestó y la alentó a ir a bailar - vamos Corman, una fiesta está para divertirse ¿no? Además, una fiesta no es tal si no hay baile.
Dicho aquello se marchó de la mano del loco… perdón… Del muchacho.
- Hay que admitir que Corman no pierde el tiempo - comentó, no tan casualmente, Luna.
Tanto Draco como Theo la miraron.
-
¿Qué quieres decir? - preguntó un desconcertado Theo.
-
Bueno
-
Luna fingió estar pensando - Hermione adora bailar, y lleva casi toda la noche aquí sentada. Además, aquí nuestro amigo el Príncipe Antisocial Hurón - señaló a Draco con su dedo pulgar - la ha ignorado toda la noche.
-
¿Y eso que tiene que ver con Corman? - cuestionó Theo algo perdido.
-
¡Serás idiota! - gritó Luna frustrada - Corman ha visto su oportunidad para conquistar a Mione.
Al decir aquello miró de reojo al Malfoy, que a pesar de estar escuchándola tenía la vista fija en la pareja de baile. Luna sonrió maléficamente.
- Me apuesto cualquier cosa que empezará bailando con ella separada, pero seguro que antes de venir ha pedido al DJ que ponga una canción lenta para poder pegarse a ella y que parezca casual - Theo miró a la rubia mientras ella hablaba - ese es su modo operativo - rió - y os aseguro que lo sé con certeza, lo intentó conmigo hace unos meses.
No habían pasado 3 segundos desde que Luna había dejado de hablar cuando la música cambió drásticamente y sonó una melodía lenta. La rubia sonrió triunfal.
- Se los dije.
Theo abrió los ojos sorprendido y observó a la pareja. Hermione se había puesto algo colorada al notar como Corman se acercaba pegando sus cuerpos y pasando sus brazos por su cintura. El rubio torció su mirada hacia su mejor amigo y aunque para cualquier otro Draco no había cambiado su semblante, Theo sabía que estaba ardiendo por dentro, y en cierta forma le divertía.
Iba a hablar para romper la creciente tensión cuando vio a Draco levantarse y dirigirse a grandes pasos hacia donde los otros bailaban.
-
Yo diría que Corman es hombre muerto y debería apreciar muy poco su vida - comentó Theo a la rubia. Ella sonrió y le tendió la mano.
¿Bailamos?
Aquello fue la gota que colmó el vaso. ¿¡Qué se creía aquel tipo para pegarse de esa forma a su novia?! ¡SU novia!
Avanzó entre el maremoto de personas que bailaban, notando como su mal humor de aquel día crecía por momentos. O por centímetros, su mal humor se acentuaba con cada centímetro que aquel imbécil, imbécil muerto debía decir, se acercaba a Hermione.
Llegó a su lado y agarrando bruscamente al hombre por el hombro lo apartó de un tirón de la chica.
¿Malfoy? - preguntó con aquel tono irritante - ¿sucede algo?
Draco gruñó (este parece más león que serpiente, ¿No?) e Hermione intentó hablar, pero su novio fue más rápido.
- Sucede que llevas toda la noche mirando de forma lujuriosa a MI novia - recalcó el pronombre - Sucede que tienes la maldita cara de invitarla a bailar delante de mis narices - se acercó de forma amenazadora al otro chico - y no solo eso, también sucede que tenías preparado que sonara una canción lenta para acercarte a ella - lo agarró del cuello de la camisa e Hermione supo que debía parar aquello y se acercó a él agarrándole del brazo, pero, lamentablemente… No ni tanto, pero al final la ignoró - ¿qué pretendías? ¿Tirártela? ¿Es eso lo que quieres?
Corman intentaba deshacerse del agarre de Draco de forma improductiva. Hermione tiraba del brazo de su novio asustada.
- Draco, por favor.
Cuando el Malfoy iba a asestarle un golpe, Theo llegó interponiéndose.
-
Basta Draco - le dijo, el nombrado gruñó forcejeando aún.
Gracias Nott - sonrió Corman.
-
Cierra el pico Corman - gruñó Theo - o le soltaré y dejaré que te destroce tu linda cara. Esto es culpa tuya.
-
Draco
-
Hermione se puso delante de él y alzó la mano algo temerosa de lo nervioso que se veía a su novio, que rara vez perdía los papeles.
El mencionado miró a la chica y la agarró con poca delicadeza de la muñeca, tirando de ella hacia la salida.
- Nos vamos - dijo Draco, ya que Hermione no pudo despedirse de nadie y mucho menos protestar.
Theo observó la escena mientras soltaba a Corman que se marchó (o mejor dicho corrió) e Luna llegaba a su lado sonriendo.
-
Llevas toda la noche con esa extraña sonrisa - dijo Theo.
-
Nunca subestimes el poder de un vestido - repitió la chica por segunda vez en aquella noche.
Theodore no entendió y la miró desconcertado.
- Por cierto - habló ella acercándose de forma coqueta - ¿Qué te parece mi vestido Theo?
Él la miró de arriba abajo y sonrió.
Cerró la puerta de la Mansión con un portazo que seguramente había resonado en todo la Mansión. Durante el viaje en el coche ninguno de los dos había dicho nada. Estaba furioso. Miró a Hermione que se había quedado en la entrada manteniendo aquella expresión acongojada en su cara, la misma que no se le había borrado desde la salida del local. Pareciera que quería decir algo y no sabía como hacerlo.
Draco se quitó la chaqueta y la lanzó con furia contra uno de los sillones del salón en el momento en que Hermione entraba. La miró de arriba abajo, con aquella expresión asustada, sonrojada y mordiéndose el labio. Luego miró el vestido. El dichoso vestido. Draco supo que todo había comenzado con aquella maldita prenda. Volvió a observar a su novia en la misma posición. Se veía jodidamente sexy.
- Draco
- habló ella.
Sin darse cuenta su novio había avanzado hacia ella y agarrándola de la cintura y del cabello, la había lanzado contra una pared. Ella abrió los ojos sorprendida y abrió la boca para protestar. En los grisáceos orbes de su novio vio furia mezclada con deseo, un estremecimiento recorrió su espalda. Él siendo varios centímetros mas alto, inclino su cabeza y muy despacio, de manera seductora lamió su cuello. Ella grito sorprendida, con sus mejillas rojas y su cuerpo lleno de dolor por el reciente golpe.- Es tu maldita culpa - le dijo él inclinándose en su oído. Ella suspiró, extasiada - todo esto, es tu culpa.
Mordió su oreja sin delicadeza y ella soltó un gritito entre dolor y placer.
-
N-no entiendo - Hermione no supo si tartamudeaba por nervios o excitación.
-
¿No entiendes? - la miró un segundo a los ojos y después se lanzó a sus labios mordisqueando el labio inferior de la chica y bajando hasta su cuello, que empezó a saborear. Ella ahogó un gemido - te lo explicaré.
Ella movió su cabeza afirmativamente incapaz de decir nada. Alzó sus brazos y posó sus manos en la caballera rubia de Draco. Éste empezó a besar sus hombros.
-
Que me haya puesto así es tu culpa, tuya y de este maldito vestido - Hermione no pudo evitar sonreír al oírlo. Draco comenzó a bajar una a una las tiras de la prenda
-
desde que saliste de la habitación no he podido dejar de pensar en el jodido vestido.
-
¿Ah si? - preguntó con voz sensual ella. Draco se detuvo en lo que estaba haciendo al notar el tono sensual de Hermione, alzó la cabeza para mirarla. Ella sonreía. El frunció el ceño, *¿por qué sonreía?-*así que, el vestido.
En eso Hermione comenzó a desabrochar la camisa de Draco mientras besaba bruscamente los salvajes y demandantes labios de Draco, poso sus brazos sobre su cabeza y su cuerpo contra el suyo firmemente apretados, devoro su boca jugando con su lengua y de vez en cuando mordisqueando el labio inferior del rubio. Ella se acercaba a besar su cuello y ascendiendo hasta su oreja donde jugó con su lengua. El Malfoy soltó un suspiro y empezó a levantar bruscamente el estúpido vestido que lo volvía loco.
La mujer Lo necesitaba, una necesidad aplastante que tambaleaba cualquier valor moral que le inculcaron sus años. Él sin ni un solo aviso metió su mano en el vestido de Hermione, notando con alegría que estaba muy mojada, sus ágiles dedos comenzaron acariciar lentamente su clítoris por encima de sus bragas, volviéndola loca del placer, deseando que sus dedos se enterraran ya en su cuerpo.
O su polla... Ella Sonrió y se inclinó hacia el oído de Draco.
- Veamos mi querido Malfoy - Draco sintió un escalofrío ante el tono pervertido con el que Hermione había dicho su nombre - lo que intentas decirme es que llevas deseando hacer el amor conmigo desde que me viste con el vestido ¿verdad?
Draco gruño sensualmente, agrandando la sonrisa de Hermione la miró interrogante, ella continuó.
- Porque yo sí.
Él abrió los ojos sorprendido y la miró. Hermione no dejaba de sonreír y ella comenzó a levantarse el dobladillo de su vestido. Cuando se separaron Draco la alzó y mientras se dirigía a la habitación comenzó a jugar con su cuello. Gimiendo de placer, de un tirón le sacó el vestido, definitivamente por la cabeza y la arrojó al suelo antes de que sus manos fueran hacia los pantalones cortos. La dejó sobre la cama y quitándose el pantalón se puso sobre ella.
- Solo responde una pregunta - le dijo, ella asintió, pero Draco no pudo aguantar más y antes de que ella pudiera hacer más que apenas responderle, se puso de rodillas frente a ella, apartándole los muslos y enterrando los labios entre ellos.
— ¡Joder, no! —exclamó sonrojada—.
Habría ido al suelo si no la estuviera sujetando.
Su lengua se deslizó a través de la estrecha hendidura de su coño, lamiendo lenta y sensualmente mientras gemía antes de que sus labios rodearan el duro brote de su clítoris. Ella lo deseaba duro y hambriento, y él iba a dárselo.Podía sentirlo.
Las pequeñas bragas estaban en el suelo, y Draco le levantó la pierna, colocándola sobre el hombro mientras su cabeza se sumergía y su lengua se dirigía al interior de su sexo, otra vez, luego levanto la cabeza y la miró - ¿lo tenías todo planeado?
- S-sí…
- respondió entre jadeos. — ¡Oh Dios! —murmuro Hermione extasiada, su cuerpo acomodado en la pared mientras se estremecía al sentir su lengua follándola. Movió los labios, deslizándolos para atrás hacia el clítoris, mientras los dedos ocupaban el lugar de la lengua, y ella se derretía a su alrededor.
—Merlín, tengo que follarte ahora —murmuró, lamiéndole el clítoris, succionándolo, besándolo—. Me estás matando, Hermione.
—No esperes ni un minuto —gimió ella, tirando de sus hombros—. Fóllame, Draco. Hazlo ya… ¡Ahora!
Draco al oír la respuesta mordió el clítoris, pero sin lastimarla, pero no le paró. Él solo lamió y bebió a lengüetazos dentro de ella como si estuviera comiendo dulces y adorara cada minuto de ello. Y Hermione se estaba muriendo. Justo ahí en sus brazos, se estaba muriendo y no sabía cómo pararlo. No sabía cómo manejar el ardor ni la violencia de la respuesta a su toque. Ella gritó de placer.
-
pero antes dime ¿Por qué lo hicisteis? - comenzó a subir besando su abdomen y jugueteando con el borde de su sostén.
-
E-eso
-
suspiró ella - Fueron son d-dos preguntas.
Draco gruñó y le retiró rápidamente el sostén, ascendió besando el abdomen de la mujer al tiempo que ella pensaba que la estaba torturando.
Responde - dijo mirándola a los ojos mientras sus manos se paseaban en sus pechos pero sin llegar a tocar los pezones de la chica. Ella suspiró frustrada.
- Llevas al menos dos semanas sin prestarme la más mínima atención - respondió ella besándole el cuello y acariciando su espalda - algo tenía que hacer.
Draco esbozó una media sonrisa irónica, y se inclinó todavía más hacia ella rozando sus labios para susurrar.
- Bien, ahora tienes mi total atención.
Ella se estremeció por las palabras y después lanzó un gemido al sentir la mano de Draco en su intimidad.
_ ¿Qué dices ahora de mi atención?_ preguntó él lujuriosamente mientras jugaba con sus pechos y la observaba retorcerse en la pared. Adoraba aquella imagen.
_ M-me…me gusta… ¡aah! Más. —Se retorció. Se arqueó—. Oh Dios, Draco. Más.
Él le dio más. Más caricias ásperas, más pequeñas palmadas ardientes sobre su culo, y más de esos deliciosos lametones en sus pechos. Luego regreso a su coño hizo lo mismo, pero esta vez fuera de ella y alrededor de su clítoris. Él chupó el pequeño brote en la boca, y Hermione estalló en fragmentos. Luego la alzo y La llevo a la alcoba, la acostó en la cama.
-! Ahhh!
-
gritó de placer.
-
¿Sólo eso? - él sonrió e Hermione le miró intrigada- tendré que esmerarme más.
La besó suavemente en los labios y descendió hasta situarse entre sus piernas, una vez allí la miró a la cara y pasó su lengua por sus labios. Hermione pensó que se veía realmente pornográfico de aquella manera, pero no pudo pensar más ya que Draco enterró su polla profundamente.
Toda la longitud. Un duro empujón. Espoleó dentro de ella con demanda hambrienta, su nombre en los labios mientras comenzaba a empujar rápidamente y con fuerza. Acariciando, follando, y enviando ola tras ola de liberación ardiente a toparse contra ella.
Y no se detuvo. Estaba ardiendo, empapada con el sudor de ambos cuando él se soltó, la apretó contra la fría pared, y le levantó el trasero.
Y empujó dentro de ella otra vez.
—Toma todo de mí. —Gimió él, corriéndose sobre ella, los dedos entrelazados con los suyos mientras la mantenía bajo él—. Siénteme, Hermione. Siente todo de mí, sé que te pertenezco… solo a ti, pequeña.
Ella inclinó la cabeza atrás cuando Draco le raspó el cuello con los dientes y se hinchó en su interior otra vez. Una vez más. Bombeó dentro de ella hasta que se hizo añicos, voló, hasta que juró que su alma había abandonado su cuerpo y se había unido a la de él mientras sentía los pulsos violentos y duros de su semen disparándose en su interior.
Él sonrío con su cara en el hueco del cuello de Hermione. Beso con delicadeza donde estaba su pulso.
-D-Draco…
- agarró con fuerza las sábanas extasiada - ¡Draco! - gritó finalmente al alcanzar su primer orgasmo.
El chico se alzó para quitarse su ropa interior mientras su novia se recuperaba pero sin perder de vista cada uno de los movimientos de Draco. Al estar totalmente desnudo él se tumbó sobre ella y la besó, recorriendo con su lengua toda la cavidad de la chica.
- Leona
- gruñó él en el beso. Su erección empezaba a necesitar atención.
Ella sonrió.
Primero me ignoras durante casi dos semanas y ahora me metes prisa él frunció el ceño y ella lo besó en la zona para dedicarle después una sonrisa cargada de sensualidad - vamos Draco, no he pasado la vergüenza de mi vida con ese escaso vestido para que…
No terminó la frase ya que su novio se hundió otra vez en ella de una sola estocada.
Desesperado - gimió ella al notarlo moverse. Él rió un poco y le mordió el cuello dejándole marca.
- No haberme provocado durante toda la maldita noche- gruñó al notar que bajo él Hermione comenzaba a moverse - ¡H-Hermione!
Se movió contra ella, más fuerte, más profundo. Gimió ante el ceñido agarre, sentir su coño apretado envolviéndolo, tratando de sujetarlo dentro de ella cada vez que se retiraba. Sentir el creciente placer, los convulsivos apretones de los sedosos músculos rodeándolo, sus gritos alzándose, la exigencia en los empujes en respuesta de sus caderas.
Estaba perdiendo el control. Podía notarlo. Sus músculos tensos mientras combatía por aguantar un poco más, para sentir un poco más del placer de Hermione.
Entonces ella se derritió debajo de él, a su alrededor. Las caderas de Hermione golpearon las suyas y su grito le saturó los oídos, y resistir fue imposible.
Tenía su nombre en los labios cuando empujó dentro de ella una y otra vez, perdido en la liberación que crecía en su interior hasta que se enterró en ella una última vez y sintió los duros, fuertes chorros de su liberación pulsando desde su polla y se preguntaba por qué diablos había estado más de una semana sin sexo con ella. Era la última vez que el trabajo le impediría algo así.
-
Te quiero - Dijo ella. Draco gruñó y la besó con ferocidad, sintiendo que su polla comenzaba a hincharse otra vez - o por Merlín
-
Hay Dios… - le hizo saber. Draco giró de repente dejándola arriba y manteniendo las embestidas al moverla de arriba abajo agarrándola por las caderas.
Hermione al darse cuenta de eso, se impulsaba también con todas sus fuerzas hasta que el completo placer los golpeó a ambos, otra vez.
¡Draco! - gritó ella.
¡Mierda…! ¡Hermione!
Ella se dejó caer sobre él sonriendo para recuperarse y él le acarició el pelo.
- Si esto es lo que querías solo tendrías que haberlo dicho Pequeña - le dijo él.
Ella alzó la vista para mirarlo y sonrió, le gustaba su faceta dulce.
-
Cómo si tú alguna vez escucharas a alguien - reprochó haciendo que Draco torciera una sonrisa - además, es divertido verte celoso.
-
No soy celoso - protestó él.
Ella se colocó a su lado y le acarició la mejilla.
-
Por supuesto, por eso casi matas al pobre de Corman - se burló ella.
-
Se lo merecía. Llevaba toda la noche mirándote como si fuera a comerte.
-
¿Y tú no?
-
Desde luego - él sonrió - pero sólo yo puedo mirarte así.
Hermione se acomodó dispuesta a descansar y él hizo lo mismo.
- Una cosa más - añadió Draco - ese vestido, me gusta.
Hermione con los ojos cerrados ya, se acercó más a su cuerpo y respondió.
-
A mí también, pero a partir de ahora no me obligues a usarlo para que me prestes atención - mientras notaba el sueño cayendo sobre ella susurró - te amo.
-
Y yo a ti. Te quiero- respondió él, sabiendo que no había verdad más grande que esa.
A la mañana siguiente mientras Draco se duchaba Hermione vio un mensaje en su teléfono móvil. Sonrió al leerlo.
Después de cómo desaparecisteis ayer, supongo que lo del vestido funcionó. Te lo dije.
PD: mí vestido también tuvo sus frutos, no. Luna.
-
¿Y esa sonrisa? - preguntó Draco al entrar mientras se secaba el pelo.
-
Sabes creo que a Theo también le gustan los mucho los vestidos - Dijo Hermione divertida.
Finnnnnnnnnnnnnnnnnnnn
Nota de la Autora: Hola, como ya dije, espero que lo disfruten, comenten por favor. Adiós