La Black y El Malfoy — capítulo 7
La sala común de Slytherin estaba silenciosa, los jugadores se hallaban enfurruñados en los muebles.
—Vamos cariño— le decía Nott a Narcisa— dame un beso, anda— insistía mientras buscaba la boca de la rubia, Malfoy estaba a punto de lanzarse sobre él y molerlo a maldiciones
— ¡Déjame en paz ya! — Estalló la chica, todos se quedaron en shock, ella nunca reaccionaba asi, Dromeda tuvo que fingir que tomaba su jugo de calabaza para no soltar una carcajada— no te voy a besar cuando tú quieras, es cuando a mí me dé la gana, y ¿sabes qué? Hazme un favor, metete en el bosque prohibido y ¡piérdete!— se volteó a acariciar el oscuro cabello de su hermana que llevaba todo el rato con el vaso en la boca, aguantando la risa, Nott se levantó y salió hecho una furia de la sala común, humillado. Todo se quedó en silencio hasta que Rabastan grito lo más fuerte que pudo hacia la salida:
— ¡MANDILÓN! — y todos estallaron en una fuerte carcajada, Malfoy riendo más fuerte que todos, disfrutó enormemente la escena, le encantaba saber que la chica también tenía su carácter.
—Lucius— lo llamo Narcisa, el levanto la vista hacia ella, lo estaba mirando con cara de niña buena, pensó que si esa era la buena, ya quería ver la cara de niña mala— ¿hoy no haremos rondas verdad?
—Claro que si— respondió el, Narcisa hizo un puchero y por un momento estuvo a punto de sentarse a su lado, apretujarla, besarla y decirle que si no quería hacer las rondas no las harían, pero recordó que estaba siendo observado por todos y añadió— es nuestra responsabilidad, y yo no soy ningún irresponsable— esta vez fue Andrómeda quien respondió, con los ojos entrecerrados, a Lucius casi le da un patatús por el parecido que esta tenía con Bellatrix
— ¿Estás insinuando acaso que los Black somos unos irresponsables? — Pregunto amenazadoramente.
—Para nada— respondió el con simplicidad— solo dije que yo no soy ningún irresponsable— volteo la cara indiferente a la ventana donde una lechuza marrón que acababa de pararse con un pergamino en el pico.
—Es de James— le dijo Narcisa a Andrómeda mientras le quitaba el pergamino doblado del pico, lo abrió y se fijó que no tenía nada escrito.
— ¿Para qué te manda James cuatro ojos Potter un pergamino en blanco? — pregunto Avery curioso
—La curiosidad mato al gato Avery— le dijo Andrómeda mientras le dedicaba una sonrisa y le guiñaba un ojo, haciendo que el chico se sonrojara, luego río— bueno vayan a hacer su estúpida ronda, nos vemos después Cissy— le dijo y subió con el pergamino que le quito a su hermana menor.
Al rato de empezar la ronda fue Lucius quien rompió el sepulcral silencio
—Andrómeda como que se molestó ¿no? — Le pregunto Lucius burlón, mientras recorrían el pasillo de los encantamientos.
—Claro— respondió ella sin darle importancia al asunto, ambos iban con sus varitas encendidas— prácticamente me dijiste irresponsable.
—Oh, vamos Narcisa— exclamó con fastidio deteniéndose al lado de una armadura y recostándose de la pared— sabes que no quise decir eso
Ella también se detuvo y lo miró, apuntándolo con su varita, para que la luz lo bañara completamente, se veía tan sexy recostado de manera despreocupada contra la pared, no llevaba túnica ni corbata y su platinado cabello, que normalmente estaba perfectamente peinado hacia atrás, se encontraba un poco desordenado, tenía esa sonrisa de suficiencia en el rostro, le encantaba esa sonrisa, ladeo un poco la cabeza y siguió observándolo y ella sabía que él también la veía, tenía la vista en sus pálidas piernas, sabía que a él le encantaban, subió la mirada a sus pechos, esta vez la camisa estaba totalmente cerrada y asegurada por la corbata, ella miro la hora en su reloj de pulsera, tenía que reunirse con sus primos y su hermana a la una de la madrugada en la casa de los gritos, y de verdad quería ir, y tomar hasta perder la conciencia, pego un salto cuando vio la hora, eran las once y cuarenta, tenía menos de una hora y media para convencer a Malfoy de que la deje ir temprano, sintió que alguien tomaba su mano, donde tenía sujetada la varita, era él, ahora la tenía sujeta por la muñeca, lo miro extrañada, él tenía todavía esa sonrisita de suficiencia.
— ¿A mí también me vas a mandar a perderme en el bosque Black? — le preguntó en un susurro, jalándola hacía el, sus ojos se habían oscurecido un poco
— ¿De qué hablas? — preguntó intentando soltarse de su agarre
—De que yo te quiero besar— dijo pegándola a el de un tirón, ella abrió la boca y volvió a cerrar imaginándose lo tonta que debería verse en ese momento, se dio media vuelta dejándola a ella con la espalda contra la pared, tomo sus dos manos y las apoyo en la dura piedra sobre la cabeza de la chica, que ahora lo miraba divertido, definitivamente eso le gustaba— ¿te gusta? — y sin esperar respuesta alguna de ella se apoderó de su boca, de aquellos labios carmín, con los que más de una vez se descubría soñando despierto, su olor lo embriagaba, le nublaba los sentidos, soltó una de sus manos y la llevo hacia su cintura, atrayéndola hacia él, pegándola más a su cuerpo caliente, la chiquilla aprovecho su mano libre para agarrarlo por el cabello y tirar violentamente de él, no era tan sumisa como todos creían, no era esa niña buena y obediente que mostraba ser, era una mujer que sentía y deseaba, y en ese momento lo deseaba a él y como toda Black no se detendría hasta obtenerlo. Su brazo fuerte la rodeaba por la cintura y la apretaba, haciendo que deliciosos escalofríos la recorrieran por completo, devoraba su boca, con claro deseo, intentó separarse solo para fastidiarlo y tomar control de la situación y no pudo evitar sonreír cuando escucho su gruñido, molesto, porque él no tenía ninguna intención de separarse de su deliciosa presa, la vio molesto, pero la lujuria no abandono aquellos grises ojos, que estaban más oscuros que nunca, imagino los suyos así también, capturo el labio inferior del chico y lo mordió haciendo que sangrara un poco, el siseó ruidosamente y aplico más fuerza de la necesaria a sus manos y la lastimó, pero no le importó ni a ella ni a él, seguramente le quedarían las marcas de las salvajes manos del Slytherin y eso la encendió más, el rubor se extendió por sus pálidas mejillas, él sonrió encantado y se dirigió a su cuello, dándole suaves besos, mientras que susurraba en su oído— te quiero para mí— acarició sus tersos muslos, era tan bella, y verla en ese estado lo ponía a mil, tenerla allí, arrinconada contra una pared y su cuerpo, subió su falda mientras se apoderaba de su cuello, la chica le araño el suyo mientras gemía de placer, la mordió suavemente y volvió a besarla ferozmente, le encantaba que no fuera sumisa, que respondiera a sus besos y violentas caricias de igual manera, la parte baja de su vientre estaba respondiendo, despertando, no iba a poder controlar más, aunque tampoco es que quisiera detenerse, pero no era la manera en que quería poseerla, no así, como si ella fuera una cualquiera, se despegó un poco del esbelto cuerpo de la rubia y la miró, ella también lo miró y asintió sonriendo, otra cosa que le encantaba de ella, se entendían con una simple mirada, eso bastaba para decirse todo lo que sentían.
—Cissy…— ella sonrió hacia el hecho de que la llamara por su diminutivo— sal conmigo— no era una petición, era una orden y dejaba claro que no admitía una negativa por parte suya.
—Está bien— respondió ella suave y cariñosamente mientras apoyaba su cabeza sobre duro pecho el heredero, el cerro los ojos en señal de disfrute y una autentica sonrisa se dibujó en su rostro— pero por los momentos— añadió mirándolo intensamente— me tengo que ir— y le dio un suave beso en los pálidos labios y se fue perdiendo a propósito en los pasillos por si el chico la seguía.
Cuando llego al jardín, empezó a correr como alma que lleva el diablo hacia el sauce boxeador, tomo una rama larga y apretó el nudo, cuando estuvo a la casa de los gritos, se acostó en la destrozada cama, que hace años había logrado hacerle unas reparaciones, empezó por rememorar cada uno de los acontecimientos ocurridos apenas un momento, desde el cabello de Malfoy sobre su cara, como la arrinconaba contra la pared como si fuera una presa a la que llevaba un rato persiguiendo, su olor, la fuerza de sus brazos, sus besos, su duro pecho, lo duro que había empezado a ponerse se encontró nuevamente caliente, se mordió los labios con picardía mientras cerraba los ojos, pequeños escalofríos recorrieron su cuerpo, se obligó a controlarse, y pensar en otra cosa, abrió los ojos nuevamentetodo estaba limpio como cada vez que ellos iban a reunirse allí, imaginó que había sido Lupin, él era es más tranquilo de los merodeadores, donde estaban sus primos James y Sirius, ambos Gryffindor, se sorprendió elogiando a sus primos por su inteligencia, habían descubierto unos cuantos pasadizos que conducían a Hogsmeade lo que era perfecto porque asi conseguían licor y sus acostumbradas bombas fétidas sin tener que pasarla por las rigurosas medidas de seguridad del fastidioso conserje. Su tía Walburga siempre repudio a Sirius, aunque delante de los Black Rosier se la pasaba jactándose delante de su padre que él jamás pudo hacer que su madre engendrara a un primogénito varón y que ella fácilmente había hecho dos, pero cuando su primogénito quedo en Gryffindor, se hizo más evidente del odio de su tía a su primo y el hecho de que Sirius tampoco colaborara para mejorar la relación no hacía que ella le cogiera afecto, James por otro lado, de él si esperaban que fuera Gryffindor, después de todo su tía Dorea también Slytherin se había casado con Charlus Potter y su linaje era Gryffindor. James y sus padres solo iban a su casa cuando no iban Walburga y Orión porque ambas parejas se detestaban y no dudaban ni un minuto en maldecirse para quedarse tranquilos, definitivamente eran sus tíos favoritos aunque no se lo haría saber a sus otros tíos, los incestuosos como ella y sus hermanas los llamaban, escuchó ruidos que venían de abajo pero no se molestó en acomodarse.
Hooolaa, de verdad lamento mucho mucho, haberme tardado tanto para actualizar, pero tengo buenas noticias: mi musa ha vuelto y acabo de terminar el capitulo 23 (mi musa me abandono en el capitulo 20), asi que queda historia para rato, y no pienso abandonarla, asi que cuenten con que seguiran leyendo muuuchos capitulos más... Espero sus comentarios, siempre me animan y aqui les dejo un resumen del capi siguiente: Capitulo 8: Salida a Hogsmeade **—**Nada, Bella me dijo que estas muy interesado en unirte a las filas de ese tal Lord Voldemort, que no deber í a involucrarme contigo, y es que adem á s, para nadie es un secreto que te la pasas practicando maldiciones oscuras junto a tus amigos a los chicos de primero de Hufflepuff — le coment ó como si nada, mientras se deshac í a del agarre y formaba una sonrisa falsa.
Tomatazos? cruciooos? avada kedavra? (no mentira el ultimo no xD) Besos!